Las cartas de Hermandad de la Compañía de Jesús son una mierda que no sirve para nada

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Y bueno sería que las suprimieran porque mantener tal engañifa desprestigia a las Cartas y a la Compañía de Jesús.

¿Qué es una carta de Hermandad?

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Pues esto dicen los jesuitas.

CARTA DE HERMANDAD. El P. General la puede otorgar a los bienhechores y amigos de la CJ, por la que les concede participar en las oraciones, buenas obras y sufragios de la CJ (Institutum S.I. 1:594s, nº 289). Como origen de esta facultad se cita la constitución de Urbano V, que concedió a los Generales y Provinciales de la Orden de los Menores poder comunicar sufragios, indulgencias, oraciones y bienes espirituales a sus bienhechores (Reiffenstuel, Theologia Moralis [Módena, 1763], tratado 12, distinción 3ª, nº 144). En 1927 el P. General Wlodimiro Ledóchowski declaró que los Provinciales tenían facultad ordinaria para conceder estas cartas de hermandad tras oír el parecer de sus consultores, pero no debían concederlas fácilmente (AR 5 [1927] 740). Con estas cartas se cumple lo que indican las *Constituciones: «Los fundadores y bienhechores de los tales Colegios se hacen especialmente participantes de todas las buenas obras de ellos y de toda la Compañía» (317), sobre todo «por los que son de más importancia para el bien común de la Iglesia», «como los príncipes eclesiásticos y seglares» (638s). Francisco *Suárez, en su Comentario a la 3ª parte de la Suma de Sto. Tomás, al tratar de las indulgencias, en la disputa 55, sección 5ª ([París, 1861] 22:1157ss), explica como «impetración» esa aplicación de los méritos y buenas obras de la CJ a sus bienhechores y amigos, «pues así como por las obras buenas de toda la Religión Dios concede especiales beneficios a sus miembros, también los concede a todos los que están unidos a esa Religión» (Ibidem).
Por otra parte, quien ha recibido esa carta de hermandad puede apoyar su oración en los méritos de la CJ con más razón que otra persona que no goce de esa hermandad; lo justifica con nuestro proceder humano: “pues en atención a nuestra amistad hacemos favores a los que están unidos a nuestros amigos, aunque éstos no nos lo hayan pedido” (Ibid. 1159s, n. 11). También son más eficaces las oraciones que hacen los de la CJ por quienes han recibido la carta de hermandad, porque la oración es más influyente cuando se hace en favor de una persona unida que si se hace por una persona extraña. Participan también de las oraciones que se hacen por la CJ y por sus miembros; basta la voluntad del superior que ha concedido esa carta de hermandad para que el poder impetratorio de las oraciones que se hacen por la CJ y por sus miembros les favorezca también a ellos; si, además, quienes oran tienen una intención particular en favor de los que han recibido la carta de hermandad, esa oración es más eficaz. Asimismo, participan de los sufragios que se ofrecen en general por los miembros de la CJ, gracias a esa unión que tienen con ellos. Participan de las indulgencias concedidas por el Sumo Pontífice a los miembros de la CJ en virtud de un antiguo privilegio otorgado a los mendicantes (cfr. Ibidem). En la actualidad, la práctiva de este uso ha quedado al criterio de las diversas provincias. BIBLIOGRAFÍA. Const/Normas 413. Manual 306. E. Olivares.

A Franco se la concedieron por los grandísimos servicios que prestó a la Compañía y que fueron reconocidos y agradecidos además personalmente por los generales Ledochowski y Arrupe.

Pues eso de beneficiarse de todos los actos buenos de la Compañía es un monumental cuento chino cuando hasta le niegan una misa en sufragio de su alma en la iglesia de los jesuitas de la calle Serrano. Menudos hermanos le han tocado en suerte. Algo así como Caín o los de José.

Ahora que no se extrañen si alguien que reciba hoy una carta así la devuelva con la recomendación de que se la metan por donde les quepa. Porque para lo que valen.

 

 

Comentarios
14 comentarios en “Las cartas de Hermandad de la Compañía de Jesús son una mierda que no sirve para nada
    1. Nada que perdonar, Plinio.
      Los arrupitas han obtenido una victoria pírrica: de ahí que cada día esté más próxima su extinción. AMDG.

  1. Franco salvó el catolicismo en España, mientras la izquierda luchó por suprimirlo. Algún rojo llegó a decir que ellos habían acertado contra la Iglesia mejor que Stalin en la Unión Soviética, ya que aquí habían asesinado a las personas y convertido las iglesias en caballerizas. Franco restituyó el catolicismo y con ello la realidad histórica de España. Es curioso que ahora los izquierdistas radicales estén contra el catolicismo y contra la unidad española. PERO los tiempos han cambiado, y el cardenal Tarancón, al cual alguno ha llamado falangista, se situó al lado del rey y de Suárez en favor de la democracia como única salida posible al morir el general. No creo que ninguno de los que reconocemos el mérito de Franco dentro de la Iglesia, tengamos nostalgia de la dictadura, aunque debemos reconocer también que al terminar la guerra civil y enfrentarse luego la segunda mundial, Franco no tenía un sucesor aceptable hasta que él mismo preparó al rey Juan Carlos.

    1. Pues cree usted mal, yo sí tengo nostalgia del Régimen de Franco, mal llamado por usted dictadura, pues era un Régimen de Derecho Público Cristiano, donde había paz y prosperidad, orgullo de Patria, donde no se asesinaba 100.000 niños cada año legalmente antes de nacer, donde no se conocía la droga, no había miedo ni inseguridad, no pervertían a nuestros hijos desde la enseñanza y los medios de comunicación, ni se blasfemaba ni ofendía ni a la Religión ni a la Patria. Y donde no teníamos que soportar cada día a esta caterva de energúmenos realmente asquerosos que nos asaltan desde todos los canales de televisión, radio y prensa escrita.
      Antes, francamente bien. Ahora, realmente mal.

  2. No sólo deben agradecimiento imperecedero a Franco por reingresarlos en España, expulsados por la República y devolverles sus bienes, que la República moda incautó, sino que en particular le deben ese mismo Templo mandado construir por Franco para sustituir a la Casa Profesa de la calle de la Flor, primera iglesia quemada el 11 de mayo de 1931. La familia Franco tenía reservado un espacio junto al Altar Mayor, que nunca utilizó.
    Para más INRI, los Franco son feligreses de esa Parroquia.

  3. Más mierda son los medio hombres que venden ahora su palabra dada, al zurullo de la ideología del Frente Popular, que en los años treinta asesinaba a sus hermanos como a ratas.

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