Las audiencias del Papa que me cuesta trabajo entender

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Aunque las audiencias son cosa suya y mis entendederas, escasas.

Las habría, justificadísimas, que no se producen y otras, que no voy a calificar porque no me da la gana, abundantísimas.

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Entre las que no entiendo, sobre todo no habiendo las otras, y que no me gustan, aunque mis gustos no tienen por que ser los del Papa, esta:

https://infovaticana.com/2017/09/01/papa-concede-recibe-junto-familia-al-escritor-acuso-satanicos-los-cardenales-los-dubia/

Por supuesto que el Papa recibe a quien quiere y rechaza  recibir a quien le parece pero también uno puede opinar sobre sus audiencias.

No sabía de la existencia de ese profesor de piano que, por lo que leo de él, me parece una insignificancia mental, personal y eclesial. Aunque seguramente superior a Hebe de Bonafini y otros. En mi opinión, cada uno tiene la que quiere, bastante más basura. Él sólo intrascendencia.

Pues era sólo eso lo que quería decir.

Comentarios
16 comentarios en “Las audiencias del Papa que me cuesta trabajo entender
  1. Fernando, tengo la impresión que Francisco aún no se ha enterado que no es de la cintura para abajo sino del corazón de donde proviene el pecado, cualquiera que sea » Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias » : Mt 15:19. Jesucristo cita entre los pecados que salen del corazón, del interior de la persona, los malos pensamientos, adulterios y fornicaciones, tratados desdeñosamente por este pontífice demoledor, como si no tuvieran consecuencias desastrosas en forma de rupturas matrimoniales, abortos, etc. ¿ Querrá enmendar la plana Francisco al mismísimo Jesucristo ? Me temo que sí. Tanto la arrogancia como la ignorancia son muy atrevidas. Señor, que acabe pronto este tiempo de prueba, este pontificado desastroso, aplaudido por los enemigos de la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo. Ya dijo Benedicto XVI: Me preocuparía recibir tantos aplausos.

  2. No solo es sorprendente que lo haya recibido en audiencia, sino la actitud que ha tenido Fco. de recibirle, teniendo en cuenta que el autor, llama satánicos a los cuatro cardenales que, por cierto, no son precisamente unos cualquiera. Pero todavía llama más la atención la publicidad gratuita que le ha hecho al autor. Cada vez resulta más evidente quien es en realidad el actual Francisco. No tengo ya ninguna duda que el misterioso personaje que san Pablo, en la segunda carta a los tesalonicenseses, le define como el «katéjon», no es otro que Benedicto XVI; y según esa misma carta de san Pablo, lo que viene a continuación, allanaría el camino a la apostasía y a la llegada del Anticristo.

  3. Si ese libro-entrevista que refiere Echenique se publica con lo que pone, seria la confirmación de que la Iglesia esta totalmente sin rumbo y lo que es peor: sin freno. Los disparates del jefe del vaticano no parecen tener fin y cada uno, solo es superado por el siguiente.
    Recemos, no solo por el personalmente, como suele solicitar siempre en un alarde de «generosidad», sino por nosotros y por la Iglesia.

  4. Tiene también gracia que condene la locura del dinero y no haga nada para cambiar el sistema de financiación de la iglesia alemana, la más rica y decadente de la Iglesia Católica y que está alejando a los alemanes.

  5. El papa ha revelado que durante 6 meses acudió a la consulta de una psiquiatra hebrea para que lo psicoanalizara. Tenía entonces 42 años y al parecer tomó cpnciencia de actuar de un modo autoritario que le hacía aparecer como ultraconservador. La terapia, dijo, fue un éxito.

  6. Tiene gracia. Los fariseos en esta materia eran muy flexibles. Admitían, no sólo el divorcio, sino el repudio unilateral, eso sí, del hombre a la mujer, que se quedaba tirada. El que era y sigue siendo rígido, mal que le pese a Francisco, es el mismísimo Jesucristo, que no admite el divorcio en ningún supuesto. En consecuencia, el fariseo no es el católico rígido sino Francisco. la acusación se vuelve contra él. Llama también la atención su obsesión por ridiculizar, con el ¿ se puede, no se puede ?, las graves cuestiones éticas que todos deberíamos formularnos, pues nuestra época es grandes tragaderas. Admite todo y ha caído en la mayor hipocresía, como es la de llamar virtud al pecado. El Papa se suma de forma entusiasta a esta tendencia demoledora de toda la moral.
    El libro entrevista del Papa Francisco que pronto será publicado en las librerías francesas dedica unos pasajes a hablar de la comunión a los divorciados. Recogemos y traducimos a continuación los fragmentos del libro “Política y sociedad” escrito por el sociólogo francés Dominique Wolton (Cf. “Inédito: “Jesús mismo era inmigrante”. Pasajes sorprendentes del próximo libro del Papa Francisco”) tal y como han sido adelantados en exclusiva por el magazine del fin de semana del diario parisino “Le Figaro”.

    Hay un gran peligro de condenar sólo la moral por debajo de la cintura
    Papa Francisco: Pero nosotros, los católicos ¿cómo enseñamos la moral? No podemos enseñar sólo preceptos como: “No puedes hacer esto, tienes que hacer esto, no tienes que hacer esto, tu puedes, tu no puedes”. La moral es una consecuencia del encuentro con Jesucristo. Es una consecuencia de la fe, para nosotros los católicos. Y para los demás, la moral es la consecuencia del encuentro con un ideal, o con Dios, o con uno mismo, pero con la mejor parte de uno mismo. La moral es siempre una consecuencia.

    – El mensaje más radical de la Iglesia desde siempre, desde el Evangelio, es condenar la locura del dinero. ¿Por qué ya no se entiende este mensaje?

    ¿Nunca pasa? Pero porque algunos prefieren hablar de moral, en homilías o en cátedras de teología. Hay un gran peligro para los predicadores, que es caer en la mediocridad. De condenar solamente la moralidad – perdóneme – “debajo de la cintura”. Pero los otros pecados, que son los más graves, el odio, la envidia, el orgullo, la vanidad, matar al otro, quitar la vida …, no se habla tanto de esos.

    “¿Es posible dar la comunión a los divorciados?”
    […] Está lo que yo he hecho, después de los dos sínodos, Amoris laetitia… Es algo claro y positivo, que algunos con tendencias demasiado tradicionalistas combaten, diciendo que no es la verdadera doctrina.

    Sobre la cuestión de las familias heridas, he dicho en el capítulo octavo que hay cuatro criterios: acoger, acompañar, discernir las situaciones e integrar. No se trata de una norma rígida. Abre un camino, un camino de comunicación. Inmediatamente me han preguntado: “Pero, ¿es posible dar la comunión a los divorciados?”. Yo respondo: “¡Hablen con el divorciado, hablen con la divorciada, acójanle, acompáñenle, intégrenle, disciernan!”.

    Por desgracia nosotros, los sacerdotes, estamos acostumbrados a normas rígidas. Y así es difícil para nosotros “acompañar en el camino, integrar, discernir, decir cosas positivas”. Esa es mi proposición […]

    Lo que pasa, en realidad, es que la gente dice: “No pueden comulgar”, “No pueden hacer esto o lo otro”: esa es la tentación de la Iglesia. ¡Pero no, no y no! Encontramos ese tipo de prohibiciones en el drama de Jesús con los fariseos. ¡Es lo mismo! Los grandes en la Iglesia son los que tienen una visión que va más allá, los que comprenden: los misioneros.

  7. Hay que estar preparados ante Francisco. Sólo en junio pasado rehabilitaba y exaltaba a los cuatro vientos la figura y las dudosas enseñanzas «catolicomunistas» de Don Milani, que ya suscitaron los temores y la prevención de la Iglesia de su tiempo. Y ahora, apenas mes y medio después, organiza en el Vaticano una de sus representaciones mediáticas del «perdonismo» («¡Perdonadme!») para con las víctimas de la secta de opresión y abusos homosexuales llamada Forteto, cuyo fundador y «profeta» Fiesoli –discípulo y publicista máximo de las doctrinas de Don Milani y protegido durante décadas por las autoridades de tutela de menores de un sinfín de denuncias y hasta condenas– ha sido por fin envado a la cárcel para más de 20 años.
    Éste el panorama «francisquista» que tenemos todos por delante.

  8. Su predilección receptora, desde el ¿ quién soy yo ?, son los lgtb, pero no para convertirlos sino para recibir aplausos de los media anticatólicos. El cardenal Sarah trata de frenar la apología del gender desde el Vaticano, me temo que sin éxito, pues está, más que apartado, en dique seco, con lo valioso que es. Al menos ahí queda su testimonio, que no le habrá gustado nada a Bergoglio ni al gay James, otro de sus jesuitas predilectos, a cual más heterodoxo http://magister.blogautore.espresso.repubblica.it

  9. de que se extraña el buen blogger, a bergoglio siempre le gustado juntarse con lo peor, por ende no es nada raro que bergoglio haya recibido como papa a herejes, apostatas, ateos, parejas de maricones, transexuales, comunistas, apologistas del terrorismo, dictadores, etc.

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