La salud de Don Carlos Osoro

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El cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid.

Esas noticias, basadas siempre en fuentes no identificadas, serán ciertas o no. Yo las veces que he visto a Don Carlos le encontré siempre con excelente aspecto y vitalidad desbordada peo tampoco eso merece crédito alguno. Simplemente es lo que me parece haber observado.

El cardenal cumplió 72 años el pasado 16 de mayo y es ciertísimo que no para. Uno que es exactamente cinco años y nueve días mayor que mi arzobispo y lleva una vida mucho más descansada que él, aunque posiblemente más agitada de lo que debiera, si en una semana como fuera dos días y ceno uno y añado un viaje más o menos largo termino cansado. Y eso que gozo, a Dios gracias, de buena salud de momento. Tengo un dolor recurrente que no me hace acudir a analgésicos. Y muy soportable. Un callo en el dedo meñique de mi pie izquierdo. Como, bebo y fumo más de lo que debiera. Y me encuentro muy aceptablemente aunque ya una actividad excesiva me canse algo. Lo de Don Carlos, repito que cinco años más joven que yo, no lo resistiría ni con cinco años menos.

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Él ha sido reacio siempre a obispos auxiliares. No los quiere y si alguno tiene no lo utiliza. Pues quizá vaya siendo ya hora de que descargue algo en ellos. En el que tiene o, si este parte a otro destino, en dos o tres que nombre. Le van a dar los que pida y los que quiera. Ojalá acierte en la designación si a ello hubiere lugar. Algunos nombramientos, a nivel inferior, le han creado más problemas y no le han resuelto ninguno. Y una diócesis del tamaño de Madrid siempre presenta problemas.

No doy mayor crédito a noticias como la que hoy leo y os enlazo. Igual ni ha habido recomendación médica. Pero tanta actividad tiene que ser agotadora incluso siendo su salud excelente como sin duda sabe que le deseo. Es una desgracia para una diócesis el obispo inexistente. Al que nadie encuentra nunca. Don Carlos es pura evidencia que no está hecho de esa pasta. Es y está. Por supuesto que con discrepancia de opiniones. Cosa que sólo les ocurre a los que son y están. Pero, siendo cierta o no esa recomendación médica, tal vez se imponga alguna pausa en su permanente actividad. Por puro sentido común y el ya peso de los años.

http://www.religionconfidencial.com/diocesis/medicos-aconsejan-Carlos-Osoro-cuide_0_2943905597.html

 

Comentarios
11 comentarios en “La salud de Don Carlos Osoro
  1. Miguel: No he sembrado la menor duda. Si la hay es cosa de otros. Me he limitado a recoger lo que en un medio que tiene audiencia sin darlo por bueno. Creo que yo con mi arzobispo soy respetuosísimo y más de un lector me lo recrimina. Creo que él conoce la sinceridad de mis sentimientos y eso me basta. Aunque no me entusiasme todo lo que hace. Pero eso me ha ocurrido con todos los que fueron mis arzobispos: Tarancón, Suquía, Rouco y Osoro. Y así lo he manifestado siempre. Con crudeza notable respecto a Tarancón pero entonces era muy joven y los años te hacen ser más prudente. Reconociendo la gran personalidad, innegable, que tenía. No era un pobre hombre.

  2. Hola Cigüeño!
    «No doy mayor crédito a noticias como las que hoy leo y enlazo» es decir:
    «Siembro la duda con la información a ver si hago daño a Osoro».
    Cuidado con el ácido péptico.

  3. Veritas: muy bueno, jajaja, ahi le has dado. Buen y justo Zasca.
    El problema que tiene el pasiego es que le gusta mas el protagonismo que a un tonto una tiza.
    Obispos Auxiliares?? Por favor, la Reina de las Ciencias Exactas va a consentir que alguien le quite protagonismo? Menuda es su Mismidad.

  4. Sherlock Holms, algo conozco de ese aspecto de D. CAarlos. Le ocurre algo que, aunque infrecuente, no es tan raro: necesita dormir muy poco. Normalmente, a las 6 de la mañana está ya en la capilla. Y por las noche, no suele acostarse antes de la 1 de la madrugada. En ocasiones, vencido por el sueño, queda dormido ante el Santísimo. Y, al amanecer, va directamente a la dicha sin deshacer la cama. Porque, además, es pulquérrimo en su higiene personal

  5. En el ejemplo de agenda de un día que pone Religión confidencial veo una ausencia llamativa y vital: la oración. Y por la descripción que hace de la jornada, no parece que le quede mucho tiempo para la misma. Sin eso, todo lo demás que haga un cristiano, y no digamos ya un obispo, pierde mucho valor. De todas formas, y aún en el caso de que su eminencia quitara tiempo de su sueño para la misma, no deja de ser significativo e indicativo de los tiempos que vivimos el que a la hora de poner en evidencia las muchas responsabilidades y compromisos de un obispo, y un cardenal, se piense, en primer lugar y sobre todo, en viajes, celebraciones aquí y allí, reuniones eclesiales y mundanas,… La vida de oración? Se les supone. Como a los soldados el valor en la antigua mili.

  6. Su salud quedó ya mermada por los ímprobos esfuerzos por sacar adelante su licenciatura en Ciencias Exactas. Desde entonces no levanta cabeza. Luego su «Yo», su «Ego» ha crecido tanto, que lo tiene muy debilitado.
    Habría que aconsejarle que despejara su agenda: menos San Antón, menos P. Ángel, menos RD, menos encuentros ecumenistas, menos conferencias de corredores humanitarios y lo políticamente correcto… Todo eso contribuirá a su salud física y espiritual.

  7. Pues sería bueno, se fuese a descansar a su tierra, y la diócesis de Madrid, pasase a mejores manos. Yo desde luego, no lo voy a echar de menos, al contrario, para mí será un motivo de celebración. Algo parecido me pasa con Roma…

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