La renuncia del Papa Francisco para Eric Sammons

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Eric Sammons

En el último Specola:

«La semana pasada, un grupo de 17 católicos  publicó un “Llamamiento a la renuncia del Papa Francisco”.  En la mayoría de los momentos de la historia de la Iglesia, tal declaración sería impactante y escandalosa, pero no vivimos en “la mayoría de los tiempos”. Vivimos en una época sin precedentes en la que el titular del cargo papal es una fuente de división y confusión, más que de unidad y claridad.  Los tiempos desesperados conducen a medidas desesperadas y un posible firmante, Eric Sammons, el editor jefe de la revista Crisis, explica el porqué se negó a firmar:  «No dudo de la sinceridad de sus motivos y sé que han pensado en esta declaración con oración y también con temor. No fue una decisión precipitada tomada por frustración humana lo que los llevó a firmarlo, sino más bien un profundo amor por la Iglesia, por el oficio del papado y por las almas».  «Estoy sustancialmente de acuerdo con su análisis del pontificado de Francisco. Este papado fue profundamente escandaloso y esta declaración será un recurso útil para los historiadores cuando escriban sobre esta mancha negra en la historia del papado».

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¿Por qué no lo firmé? «Creo que estas declaraciones públicas tienen rendimientos decrecientes. No es ningún secreto que muchos católicos tienen serias preocupaciones sobre el Papa Francisco y están dispuestos a expresarlas públicamente, por lo que otra declaración no es tan notable ni efectiva para mover el debate».  «Aunque el papado siempre ha estado rodeado de maquinaciones políticas, pedir públicamente al Papa que renuncie o a los obispos que le presionen es, en mi opinión, ir demasiado lejos».  «Entiendo que los católicos de buena voluntad puedan estar en desacuerdo y creo que el daño causado por este papado es mucho mayor que el que podría resultar de una declaración pidiendo la renuncia del Papa. Mi preocupación final es más urgente, porque es de naturaleza teológica».

 

Comentarios
7 comentarios en “La renuncia del Papa Francisco para Eric Sammons
  1. Beredicto XVI fue obligado a renunciar (Danneels dixit, no yo). Si este pontífice abdicara, intentaría por todos los medios que su sucesor fuera quien él dijera; por lo tanto, el daño sería ya apocalíptico.

  2. Querido Paco Pepe, en varias ocasiones teólogos, solos o en grupo, se han manifestado contra los desvaríos teológicos de Francisco. Lo de la Amoris Laetitia fue paradigmático del pensamiento insostenible, de acuerdo con la doctrina recibida, del Pontífice. En algún comentario a su escrito mencioné el caso de eminentes teólogos de Oxford, físicos de partículas a un tiempo, que mostraron su rechazo directo. Vinieron los dubbia. Llegaron los análisis textuales que ponían de relieve cómo retorcía el pensamiento de santo Tomás, cuando no lo contradecía abiertamente. Francisco no respondió a nada. No podía responder.

    Por eso el escrito de los Diecisiete merece toda la atención y glosa. Lo recogí en cuanto salió y di noticia de ello en otro comentario a un texto suyo, un día antes de que se hiciera eco de ello Specola. En ese sentido su página se adelantó en lo que los periodistas llaman «scoop». No es que uno sea un lince, es que me lo hicieron llegar con ruego de que no demorara su lectura. Lo tengo delante. Vale la pena leerlo. Ni que decir tiene que algún indocumentado ha querido denigrar el texto intentando ridiculizar con epítetos francisquitas a sus autores («retrógrados», «rigoristas», etcétera y demás patochadas emanadas de santa Marta). Justifican la dimisión en dos puntos centrales: «1. El Papa Francisco ha cometido actos criminales (sentido jurídico y moral, la acotación es mía) gravemente perjudiciales para la Iglesia y para los creyentes individuales. 2. Ha demostrado que rechaza la fe católica y ha trabajado para destruir la fe de otros católicos».
    Son palabras gruesas. Pero no son sus autores unos radicales furibundos, sino que, como buenos académicos, sistematizan, razonan y demuestran con rotundas pruebas cada punto.
    No he encontrado todavía ningún desmentido, del mismo nivel, en publicación alguna. Tal vez, algún día, como ocurrió durante su visita al juniorado jesuita de Bogotá, Francisco replique como en la acusación de los dubbia: «No han leído enteros los documentos». Albarda sobre aparejo, ofensa sobre ignorancia-

  3. Joaquín: Yo creo que el daño irreparable está en otro sitio y si hubo error inmenso en la renuncia de Benedicto fue por el daño irreparable que vino después.

    1. Joaquín: Yo creo que el daño irreparable está en otro sitio y si hubo error inmenso en la renuncia de Benedicto fue por el daño irreparable que vino después.

      No, no fue un error de Benedicto XVI, fue una renuncia-denuncia ante la situación de acoso a que la administración Obama-Clinton-Podesta, más la mafia de San Galo progresista (Alemania, Bélgica, Holanda, Suiza).

      Este acoso, ante un anciano enfermo (tuvo un ictus), sirvió para minarlo aún más de salud (imagínese con casi 90 años gobernando a la Iglesia).

      Eso se sabe en psicología y psiquiatría: pon en estrés a un anciano enfermo y empeorará. Y Benedicto XVI sufría por la Iglesia porque la amaba.

      Por eso hizo la renuncia-denuncia ante los cardenales y obispos.

      Más aún, dejó un renuncia-ejemplar para Francisco y sus sucesores: si no podéis, renunciad.

      1. Renuncia-denuncia
      2. Renuncia-ejemplar

  4. Tres opciones:

    1. Cese

    2. Deposición

    3. Limitación del poder por los cardenales a la previa conformidad doctrinal de cada decisión papal mediante la emisión de un dictamen teológico y canonico.

    4. Se ha de hacer este lunes, a la mañana. Cuanto más esperen peor. El cisma alemán avanza ya rápido.

    Sáquense de encima a quien ya carece de ningún tipo de competencia y capacidad, ni unción ni carisma, ni autoridad ni legitimidad moral.

    El pontificado es un servicio y cuando ya no puede servir en la administración de lo que Dios te ha dado, pues te marchas y en paz.

  5. Acertada o desacertada esta petición, lo que está claro es que el Papa NO va a renunciar. Ha comprendido que la renuncia de Benedicto XVI fue un error inmenso, que causó un daño irreparable a la autoridad papal.

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