
Aunque no estará de más añadir que ni Pío XII ni Francisco son los fundamentos de nuestra fe.
La fe no se fundamenta en hombres sino en Dios.
Sin negar que haya hombres que contribuyan a incrementar o disminuir la Fe.
¡Ah, es usted un réprobo por no decir quien la disminuye !
¡Ah, es usted un gilipollas por marcarme lo que tengo que decir!
Lo que digo es cosa mía, no suya.
Por un lado creo que soy bastante claro en lo que digo.
Y por otro no tengo el menor propósito de sumarme a sus «claridades».
Tan oscuras, por otra parte,