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«La institución eclesial, una voz silenciosa en tiempos críticos»

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Un buen artículo del Forum Libertas:

https://www.forumlibertas.com/la-institucion-eclesial-una-voz-silenciosa-en-tiempos-criticos/?utm_source=Forum+Libertas&utm_campaign=4b21bd2a59-EMAIL_CAMPAIGN_2022_12_16_09_49&utm_medium=email&utm_term=0_-4b21bd2a59-%5BLIST_EMAIL_ID%5D

Y tanto silencio jerárquico, ha llevado a que los fieles pasen olímpicamente de sus obispos con muy contadas excepciones.

No ciertamente la de Omella a quien Germinans dedica hoy una cuchufleta que le pone en su sitio y con los morros «coloraos».

https://germinansgerminabit.blogspot.com/2022/12/la-insoportable-levedad-de-ser-cardenal.html

El puente que debería tender el cardenal arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal Española es el de su desaparición. Cuánto antes, mejor. No le va a echar de menos nadie.

 

 

Comentarios
5 comentarios en “«La institución eclesial, una voz silenciosa en tiempos críticos»
  1. Aparte de casos como el matemático pasiego (Madrid) , que no va a decir nada que moleste al poder por la cuenta que le tiene, está el hecho de que una tarea formidable como oponerse a lo politicamente correcto implica más coherencia que la demostrada por Don Antonio Cañizares, votante de Bergoglio, y Don José Ignacio Munilla, papólatra bergogliano. Si a eso sumamos el silencio de la mayoría, las salidas de tono de Argüello (Valladoliod) o Mtnez. (Granada) y el estado general de la Iglesia, que es un caos, ya me dirán qué atención puede esperarse por parte del mundo. La solución supongo sea la de siempre, la reforma in capite et in membris. Y la oración insistente porque humanamente esto no tiene arreglo

  2. A la CEE le pasa lo que a muchos otros que creen que con declaraciones bienquedas sobre diálogos, puentes y jugando al despiste y al gatopardismo van a pasar desapercibidos. Que copien de otros parecidos que son los del PP, que no han hecho nada por hacer ni recursos, le han dado a Sánchez el tribunal de cuentas, casi los jueces, nunca reformaron una Ley liberticida y así les va, para total ser maltratados igual y que les llamen golpistas.
    Hoy en día por dejadez la opinión de los obispos no importa a nadie, no influye en nada.
    A menudo se cae en trampas del enemigo, si no analicen unas declaraciones que va a hacer el nuevo secretario de la CEE donde habla de que leyes que no tienen ningún consenso no se deberían aprobar. En lo político de acuerdo, pero si es que hay una legislación del aborto o de la eutanasia aunque sea consensuada es mala de por sí. Con estos argumentos se cae en muchas trampas y aunque no sea así se da a entender y subyace una opinión de que para esas opiniones hay otros organismos que lo recuerden y que de alguna manera ponemos al consenso, la Constitución etc como las tablas de Moisés y no lo es. Es un sistema político simplemente mejor o peor o el menos malo pero como tal reformable, pues por haber Constitución no existe España que es de bien común, ni tenemos la salvación segura si no cumplimos con las leyes de Dios que debe ser nuestra verdadera Constitución.
    Así lo entendió en el año 78 con muy buen acierto D. Marcelo, cardenal de Toledo y los ocho y de aquellas advertencias viene lo que hoy estamos padeciendo y lo que va a venir. Algo así dijo con gran acierto ante el estupor de los falsarios medios de comunicación, los catoliquillos tibios y la parte trepa de la jerarquía el cardenal Rouco en el funeral de Suárez o en su despedida donde habló de una recuperación traumática del pasado, de un enfrentamiento y choque de trenes que ocurriría en España y a la que vamos a toda prisa. Las sociedades inteligentes son aquellas que se anticipan a los verdaderos problemas e intentan ponerles remedio a tiempo y no haciendo el estúpido y en el postureo.
    Hay hoy en España muchos Witizas y D. Oppas que se colocan a favor de donde viene el viento que en este caso es pestilente y amenaza con achicharrarlo todo.

  3. Algunos obispos, por ejemplo Cañizares o Munilla, no han dejado de alzar la voz contra la deriva de la sociedad. ¿Qué han conseguido? Casi nada. Algún insulto, y el vacío de los otros obispos.

    1. Son plenamente conscientes de que lo que conseguirán, lo obtendrán de manos del Señor, mejor pagador que este mundo podrido y desagradecido y que unos «compañeros» mitrados que sienten un pavor solo equiparable a los blanditos del PP cuando gobiernan.

    2. No estoy de acuerdo. Han conseguido el respeto de amplios sectores de la Iglesia. Precisamente, lo que hace menos eficaz el ejemplo de estos y algunos pocos pastores más es el silencio del resto. Esto los expone más a las críticas de los enemigos de la Iglesia y resta credibilidad a su denuncia. Pero la culpa no es suya, sino de los silentes y complacientes.

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