La impresión de los fieles sobre sus obispos

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De escucha obligatoria.

¿Imposible? Pue no lo era. El P. Santiago Martín ha conseguido superarse. Escúchenle. Los obispos también. Ellos los primeros.

La duda para no pocos es si nuestros obispos, con muy escasas excepciones, se han dejado marcar el gol o han sido ellos quienes lo marcaron en su propia puerta. Y ahora, a ver quien arregla el estropicio. Se ha hundido más la ya hundida participación y no digamos ya la recaudación.

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Si es que con esos genios…

https://www.religionenlibertad.com/video/125749/pastores-altura.html

 

Comentarios
12 comentarios en “La impresión de los fieles sobre sus obispos
  1. Parece que lo más característico de los masones no es el secreto sino la obediencia a sus jefes por encima de cualquier ley humana o divina. Esto nunca había pasado en la Jerarquía Eclesiástica, pero ahora observamos a veces una docilidad ante los poderes del mundo, como si pudieran subvencionarnos la salvación eterna y lo que están consiguiendo es una dependencia de los enemigos de la Iglesia. Los obispos, como sucesores de los apóstoles, encabezados por el Papa como sucesor de San Pedro, deben distanciarse de los poderes del mundo y defender por encima de todo su misión evangelizadora y los derechos de los cristianos a celebrar en libertad sus sacramentos y escuchar la Palabra de Dios.

  2. Veo una ceremonia de Profesiones Solemnes en una Abadía Cisterciense el día de la Asunción de la Virgen de este año 2020. Nadie lleva bozal, ni un Obispo concelebrante de esos pagos, que por aquí lo lleva siempre. La única cautela que noto, es que los Monjes Profesos, al pasar delante de cada Monje y arrodillarse ante él, en el abrazo mantienen una relativa distancia.

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  3. DOMINGO XIV DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

    “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura.” …
    Se nos dice que busquemos el Reino de Dios.
    «Busquemos» es sólo una palabra, pero tiene muchas implicaciones. Significa … trabajar incesantemente por el Reino de Dios, y no quedarse en una actitud pusilánime y timorata. Se trata de prestar atención a la vida interior para regularla bien, y no tanto al exterior, en lo cual no estará ausente la disipación.
    Busca a Dios dentro de tí, pues San Agustín nos dice que mientras lo buscamos fuera de nosotros mismos, no nos es posible encontrarlo.
    Búscalo en tu alma, pues es la morada en la que se complace habitar; es la base y el soporte de la vida espiritual y el caudal, que animado por la gracia, da consistencia a todas las virtudes.
    Necesitamos la vida interior; es lugar ambiente de nuestra lucha de cada día. Si se pierde esa perspectiva, nuestra milicia cristiana no pasa de ser una veleidad y el fracaso está de antemano garantizado.

    Pero, se podrá objetar: Hay tanto por hacer, tantas obligaciones familiares y laborales, tantos imprevistos… ¿No deberíamos, llegado a ese punto, hacer un paréntesis, para pensar sólo en Dios?
    Cierto, que esos oasis de sosiego del alma tienen como finalidad poder abordar bien pertrechados, las ocupaciones habituales, buscando a Dios en ellas, Nuestro Señor quiere que busquemos Su gloria, Su reino, Su justicia por encima de todo, y con tal objetivo nos sumergimos en la vida interior, cultivando la fe, la confianza, el amor y los ejercicios piadosos de cada día, ofreciendo como reparación los trabajos y sinsabores, cosa muy grata a los ojos de Dios Nuestro Soberano Señor.
    Si conseguimos centrarnos en la búsqueda de la gloria de Dios, tengamos la certeza de que el resto vendrá por añadidura.

    La riqueza mundana, absolutizada, siembra la muerte allá donde domina: Libérate de ella y serás salvo. Purifica tu alma; hazla pobre para que puedas volver a escuchar la llamada del Salvador: “Ven y sígueme” (Mc 10, 21).
    Él es el camino por el que avanza el que tiene un corazón puro; la gracia de Dios no se desliza en un alma agobiada y desgarrada por el apego desmedido a los bienes del mundo y a los problemas que conllevan.

    Quien considera su fortuna, su oro y plata, sus casas, como regalos de Dios, muestra su gratitud al Altísimo, ayudando a los pobres con sus bienes.
    Sabe que los posee más para sus hermanos que para sí mismo.
    Es dueño de su riqueza pero, evita convertirse en esclavo de ella; no la encierra en su alma, sino que persigue incansablemente una obra completamente divina. Y si un día su fortuna desaparece, acepta su ruina con el corazón libre.
    A este hombre, Dios lo declara «bienaventurado»; lo llama “pobre en el espíritu,” heredero seguro del Reino de los Cielos (Mt 5, 3).

    Con esa actitud positiva contrasta la del que deja que anide la riqueza en su corazón, en vez del Espíritu Santo. Acumula su fortuna sin cesar y sólo se preocupa por acumular más y más. Nunca mira al cielo; se ha bloqueado el hardware de su alma.
    De hecho, es sólo polvo y volverá a ser polvo. (Gen 3, 19). ¿Cómo puede sentir el deseo del Reino, aquél que, en lugar del corazón, lleva en su interior un campo o una mina, a quien la muerte sorprenderá inevitablemente en medio de sus deseos desordenados? “Porque donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón. «(Mt 6,21).

  4. Padre MARTÍN, SIN querer herir a nadie, de forma clara y diplomática expone la verdad:los pastores no han estado a la altura de las circunstancias… Yo creo que muchos de ellos se han visto probados en este momento grave y han sucumbido por falsas obediencias, por «prudencia», muchísima cobardía, por FALTAS GRAVES DE FE Y ORACION. El COVID ha sido la prueba, a mi entender, de la TEMPERATURA ESPIRITUAL DE OBISPOS Y PÁRROCOS… Si en el confinamiento de dio la orden de no abrir iglesias, salvo escepciones y bajo mano- con las denuncias de «cívicos» ciudadanos», AHORA, es lógico que muchos católicos no acudan a la Iglesia. Y más si en ella hay que acudir 4 gatos, muy separados, con bozal y comulgando obligatoriamente en la mano… No ayuda a la Fe y los Pastores son muchas veces meros funcionarios al servicio de lo que ordene el Estado. Si los componentes del gobierno de esos Estados son impíos… Pues la cosa está clara…

  5. A misa no se debe faltar , te caiga bien o mal la jerarquía. Es lo que hay y a esperar tiempos mejores. Es un error y se le están regalando bazas a Satanás. Otra cosa es acudir donde vaya un obispo, porque no hay mejor desprecio que no hacer aprecio.

    1. Basta con no secundar con nuestra presencia ninguna iniciativa de la Jerarquía. Hay muchas alternativas de dar el culto debido a Dios sin hacer causa común con la intensa acción descristianizadora de obispos, cardenales y papa.

  6. La mediocridad y el silencio de los pastores (tanto obispos como curas) no viene de ahora. Viene de mucho tiempo atrás. Viene de cuando se empezaron a propagar herejías y ellos callaron (había que dialogar), de cuando la parroquia y los parroquianos se desmadraban y llegaban al púlpito y no decían nada, de cuando daban la comunión a pecadores públicos sin arrepentir, de cuando los católicos empezaron a apoyar ideas anticristianas… Ellos callaban y no hacían nada. Solo repetían el lenguaje vacuo de diálogo, tolerancia, pastoral, acompañar… Y de aquellos barros, estos lodos. Hace poco hablé con una amiga y me contó que en su grupo parroquial le habían regalado a una de ellas el famoso vibrador de moda. En la cara del sacerdote. Y mi amiga me contaba, con pesar, que el cura no dijo absolutamente nada. A callar. No les importa la salvación de las almas, están hasta arriba de respetos humanos y de miedos, hombres emasculados que no saben exponer la Verdad con Caridad. Y luego, ¿nos extrañamos de que no haya vocaciones y de que la gente no cree? No todos son así pero es que vaya tela…

    1. No se han limitado a callar. Fueron los eclesiásticos los que adulteraron la misa y pervirtieron la música y el arte sacros, los que han predicado herejías y pecados en cursillos prematrimoniales, clases y catequesis, los que arrancaron reclinatorios, arrumbaron bandejas de comunión e introdujeron las manos para competir con la boca. Los que subían a todo quisque al presbiterio, los que escondieron el sagrario para usurpar su lugar recostados como emperadores romanos, los que…

      1. Totalmente de acuerdo… Cuando dicen que el problema es el clericalismo, estoy de acuerdo. Pero no como se suele entender. Porque esos cambios se hicieron por cuenta propia y los laicos nos vallamos como borreguitos. Gracias a Dios creo que estamos empezando a despertar

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