La iglesia parece un espanto

Comentarios
5 comentarios en “La iglesia parece un espanto
  1. Es un edificio espantoso, sea del uso que sea.

    Revela una gravísima pérdida del sentido religioso, católico, tradicional y simplemente estético, bello, del obispado.

    Ninguna forma recuerda un templo religioso.

    Me recuerda a un hospital.

    La cruz es antiestética, es un grave error, espanta su tamaño, no es bella.

    La suma del edificio y la cruz no embellece, al contrario, resalta la fealdad.

    El color de la cruz está equivocado, debería de ser como la cruz de Dezulé, un color blanco o azul María, más dulce y acogedor.

    El arquetipo de templo moderno está ejemplificado en la Sagrada Familia, de Gaudí, iniciada en 1882, que es un GÓTICO ORGÁNICO, basado en la naturaleza, donde sólo están las FORMAS GEOMÉTRICAS REGLADAS, como son el paraboloide hiperbólico, el hiperboloide, el helicoide y el conoide

    Dijo Gaudí que «los paraboloides, hiperboloides y helicoides, variando constantemente la incidencia de la luz, tienen una riqueza propia de matices, que hacen innecesaria la ornamentación y hasta el modelaje».

    Es decir, una recta que asciende hacia Dios y unos volúmenes y superficies orgánicas según geometría reglada que recuerdan a la Naturaleza, es decir, a las plantas, los animales y al mismo hombre, pues el ser humano también tiene geometría reglada. Como se ve, se funden la verticalidad de Dios con la volumetría de la Creación, de la roca al hombre.

    En conclusión, el edificio cuadrado es un total, completo, absoluto y definitivo gravísimo error que lo descalifica como edificio religioso católico, al ir contra la tradición católica arquitectónica, donde Gaudí está incluido.

    Por una vez, MUCHAS GRACIAS AYUNTAMIENTO DE MADRID, por no aprobar este adefesio horrible.

    La solución será que elijan a un arquitecto que siga la senda de Gaudí y el Ayuntamiento lo apruebe por su alto valor simbólico y artístico para Madrid…

    [Para hacer templos cuadrados con líneas rectas, de color blanco hospital, yo mismo los puedo diseñar, por favor, arzobispado de Madrid, enviadme el encargo que os lo hago barato a precio de bazar de Bagdad]

    1. He ido a una inteligencia artificial generadora de imágenes, de las muchas que hay disponibles en el mercado de manera gratuita, y mediante la descripción «hazme una parroquia católica inspirada en paraboloides, hiperboloides y helicoides» salen modelos de iglesias muy interesantes y alguno muy bello, aunque hay que hacer muchas modificaciones, y en menos de tres segundos…

      Aquí hay algo que no funciona… si hoy en día es tremendamente fácil hacer creativas, innovadoras y católicas «formas arquitectónicas» de manera tremendamente fácil con IA, entonces cabe preguntarse a dónde va a parar el tremendo coste de estos proyectos, pues ciertamente no van para creatividad.

      Y si es para la forma exterior de la parroquia, lo mismo para la forma interior o decoración interna de la parroquia…

      ¿Qué pasa aquí con nuestros dineros? ¿Por qué esta pobrísima creatividad e innovación?

  2. Es lo mejor que ha podido suceder. Si se mira la fotografía del proyecto la cancha de fútbol es tan grande como la iglesia o más. Se compra el terreno necesario para un templo y la propiedad permanece para siempre. Y en vez de cancha de fútbol se hace un buen sótano con locales para reuniones.

  3. Es lo que ocurre con los circos: que nadie les hace caso como algo serio (con perdón para los verdaderos circenses). Si la Iglesia es un mal festival, ¿quién la va a tomar en serio? Pues eso. O pasamos página o esto va por mal camino. Me repito; es lo que tiene poner en lo más alto a lo más bajo. Al igual que ocurre en el plano político-social-institucional que, de vez en cuando, recala algún indeseable, vende humos, mata burras, soplagaitas, zapatones o sanchidaz, también en otros planos nos cae alguna desgracia de gente de escaso nivel humano, intelectual, doctrinal, etc. ¿A quién le vamos a echar las culpas de tamaño despropósito? Que cada palo aguante su vela. Ciertamente, la constatación de que estamos en el final de los tiempos ayudaría a interpretar todo este despropósito. Por donde mires no hay más que mediocridad, relativismo, impostura, indecencia, dejadez de funciones, soplagaitas sin fronteras jugando a ser alguien, etc. Todo eso y con poder: la tormenta perfecta. ¿Qué podría salir mal?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *