Infovaticana
La cigüeña de la torre

La fe de los coptos

La Cigüeña de la Torre
17 Abril, 2017

Maravilloso testimonio de esos hermanos cristianos. Las iglesias con más fieles que nunca.

Los coptos abarrotan las iglesias de Egipto pese a la amenaza islamista

La Cigüeña de la Torre


6 COMMENTS ON THIS POST To “La fe de los coptos”

  1. Pandora dice:

    Si, admirable!, nada que ver con nuestra gallinas occidentales

  2. El Papólatra dice:

    Domini canis: San Bernardo, San Alberto Magno, San Buenaventura y sobre todo Santo Tomás, rechazaban la Inmaculada Concepción. Según tu “argumentación”, ¿eso significa que no tenían la fe verdadera? Piénsalo.

    Por lo que a mí respecta, estos coptos murieron mártires.

  3. Echenique dice:

    No pretendo amargar la fiesta pero una sano realismo cristiano nos tiene que llevar a pensar porqué el número de seminaristas desciende ya no solo en el norte sino también en el sur en:http://www.lastampa.it/2016/04/17/vaticaninsider/ita/nel-mondo/vocazioni-il-calo-arriva-anche-nel-sud-del-mondo-AGnnlh9VpK2TUAjBF4XF8H/pagina.html?utm_source=dlvr.it&

  4. Man With No Name dice:

    los coptos con su excelso ejemplo nos están enseñando el único camino que hay que transitar, el martirio. nada que ver con la herejía y la apostasía promovida por los mariachis de bergoglio como el trucho fernandez, walter kasperoso, porky marx, el bocazas maradiaga, el progay forte, y el spadarito.

  5. Domini canis dice:

    Admirables
    Yo no me quiero poner tiquismiquis con la teología, pero los asesinados coptos no son mártires strictu sensu. El martirio va inseparablemente unido a la Fe verdadera, que desgraciadamente no es la que profesan estos cristianos admirables por su valor. De la misma manera que los anglicanos asesinados en el África negra allá por la década de los 80 del s. XIX tampoco son mártires, aunque merezcan un respeto y aunque se hayan salvado. El martirio es derramar la sangre o mejor dicho, dar la vida por una verdad de Fe o por una virtud conexa con la Fe. Lógicamente, nos referimos a la Fe verdadera pues todos los grupos separados d ela Iglesia no disfrutan ni profesan esa Fe, sino una mera convicción humana acerca de aquellas verdades de fe que aceptan. Si tuviesen la Fe verdadera no rechazarían ninguna verdad. Escribió Santo Tomás de Aquino que basta con rechazar una verdad de fe (v.gr. la Asunción) para que automáticamente se pierda toda la fe, aunque aceptes todas las otras verdades. En ese caso, el motivo formal de la Fe ya no es la autoridad de Dios (que revela una serie de verdades) que ni puede equivocarse (es infinitamente sabio) ni puede engañarnos (es infinitamente santo y le repugna el pecado; más aún, es moralmente imposible que pueda cometer un ligerísimo pecado). En ese supuesto de negación de una sola verdad, el motivo formal de la “fe” que tiene el individuo será la opinión, la convicción personal que tenga respecto de esas verdades que acepta. Pero eso ya no es FE sino “fe” o sea, convicción u opinión personal.
    Sémuy bien (no me he caído de un guindo) que esto que escribo puede chocar a muchos, en especial, a aquéllos formados en las últimas décadas, pero las cosas son como son, no como nos gustaría o quisiéramos que fuesen. El Papa Benedicto XIV (1740-1758)uno de los verdaderamente magnos, tiene escritas al respecto cosas muy aleccionadoras sobre el martirio es su gran obra sobre la beatificación y la canonización. Excluye a los asesinados en ramas heréticas o cismáticas.
    Ahora bien, puede ocurrir que aunque uno muera asesinado por su “fe” luterana, anglicana, nestoriana o monoteleta, sin haber renunciado a Jesucristo, esa muerte le suponga la salvación.

  6. Teresa dice:

    Impresionante y ejemplar!