Naturalmente en mi opinión. Aunque la tengo tan clara que si de mi voto dependiera que llegara Errejón yo, aunque tampoco votaría a este, a la Cifuentes ni borracho. Prefiero enemigos que vienen de cara que camuflados. Aunque el camuflaje cada vez deje más al descubierto sus vergüenzas.
ABC, periódico nada sospechoso de anticifuentismo le mete hoy un viaje:
Gabriel Ariza otro, con motivos mucho más serios que una metedura de pata.
https://infovaticana.com/2017/02/20/las-leyes-lgtbi-peligro-tus-hijos/
El PP parece empeñado en que nos traguemos a esa señora, Yo, ni con vino de Madrid, que lo hay muy bueno.
A Esperanza Aguirre, con sus defectos, que los tiene, la podría votar tal vez como mal menor. Cifuentes me parece como poco un mal igual que el peor y hasta es posible que lo supere pues tiene un voto cautivo de personas en teoría católicas que apoyan tesis abiertamente anticatólicas. Cierto que hay otros peperos, motivo más para que mi voto no les llegue, que mantienen tesis análogas. Pero me da la impresión de que si son pesos pesados del Partido Popular lo hacen con menos entusiasmo o, si son mindundis, con menor efectividad. La Cifuentes se encamina a las barricadas anticatólicas sacando pecho y melena. O cola de caballo. Como esas no son mis barricadas allí no voy a estar.
