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LA CATÁSTROFE DEMOGRÁFICA ARGENTINA

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Crecimiento demográfico en España

LA CATÁSTROFE DEMOGRÁFICA ARGENTINA

El censo del año pasado tiene datos definitivos que aparecen en el diario “La Nación” del martes 28 de noviembre, el cual tiene un subtítulo sugestivo: “Se contabilizaron 800.000 niños menos de hasta cinco años; en la Capital hay más perros y gatos en hogares que chicos”.

En la misma página aparece una pirámide invertida que remata en los centenarios: 6293 y como los vejetes que van de 95 a 99 suman 48.008, en conjunto son más que los homosexuales, trans, lesbianas y anexos, que suman poco más de 50.000, pero que una malsana política de Estado los ha colmado de privilegios, contrarios a la misma Constitución, que declara “todos los habitantes son iguales ante la ley y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad”.

Hace más de veinte años y en el vigésimo aniversario de OIKOS, tuvimos el honor de presentar el libro “La población: respuesta a una doctrina de la seguridad demográfica” editado por la Asociación para la promoción de los estudios territoriales y ambientales”, fundada por el Dr. Federico Daus, quien tuvo un excelente continuador en nuestro querido amigo Patricio Randle.

En esos tiempos “La Nación” publicó un artículo de Peter Bauer titulado “Apuesta a la inteligencia”, en el cual el profesor inglés señala que “el error de principio consiste en considerar el aumento de la tasa de natalidad como algo perverso en sí, prescindiendo de las circunstancias.

La consecuencia es la campaña contra el niño y así en la década del 60 con la dirección de los Estados Unidos y la ayuda de organismos internacionales se invirtió cuatro veces más en investigar la píldora que el cáncer.

En cambio, Bauer sostiene que “la población es un triunfo de la vida sobre la muerte. Se trata de una bendición y no de una calamidad… el desarrollo económico y el progreso depende del comportamiento de la gente y no de su número”.

El profesor inglés afirma que “millones de libras esterlinas y cientos de horas dedicadas por políticos y funcionarios se malgastan en conferencias de las Naciones Unidas sobre la premisa errónea que la población mundial aumenta en forma de espiral y fuera de todo control”.

El aporte al trabajo colectivo de OIKOS de Analía Conte se titula “Problemática de la población en la Argentina” y en él hace una síntesis de nuestra evolución demográfica hasta nuestros días en lo cuales “somos pocos y mal distribuidos”, porque a la elevada concentración en áreas urbanas se unen los grandes vacíos demográficos. En este sentido como escribe Juan Carlos Auenheimer “casi ochenta años de ausencia de políticas demográficas efectivas han culminado con una endeble ocupación del territorio nacional” (La Prensa, 4/10/1992). A su vez, Héctor W. Valle denuncia el modelo de exclusión que genera nuevos espacios demográficos vacíos y considera que “la condicionante para cambiar el curso de nuestra historia demográfica pasa por la política económica y sus objetivos de desarrollo a mediano plazo”.

El sacerdote Rafael Braun, ya fallecido, quien fuera director de la revista “Criterio” sostenía que el Estado no debía tener una política demográfica, porque la cuestión era propia de las familias. Pero más realista Anselm Zurfluh en su libro “¿Superpoblación?” afirma una gran verdad: “El Estado nunca es neutral, siempre está poniendo en práctica una política. Unas veces lo hace a favor de la vida y otras en contra”.

El censo muestra junto a una baja en los nacimientos, un envejecimiento de la población y las cifras de la Ciudad de Buenos Aires son contundentes: los menores de 14 años son sustituidos por mascotas incluidas en la última Encuesta Anual de Hogares (2022); existen 460.696 niños, mientras que los perros son 493.676 y los gatos 368.176. Además, han proliferado los “paseadores de perros” que llevan más de diez por lo general de distintas razas, tamaños y pelajes. En síntesis: los niños de 0 a 4 años son 124.020; hay 3 perros y 2 gatos por cada menor de 5 años.

Hace poco hemos elegido presidente y lo que es increíble: el ganador y el derrotado no han dicho una palabra acerca de un tema básico para el futuro de la Argentina, lo cual muestra la irresponsabilidad de nuestra dirigencia política. El ganador si gobierna en forma austera y razonable aspirará a renovar el mandato dentro de cuatro años; el derrotado, hacer una oposición feroz, impedir gobernar, tomarse la revancha en otras elecciones. En ninguno de ellos vive un estadista que mire y se preocupe por las futuras generaciones.

Ante esta deserción, enarbolamos nuestra bandera: poblar la Argentina con nuevos argentinos, fomentar la natalidad en el seno de la familia, restaurar un salario familiar en serio, premiar a las familias numerosas. Otros países como Hungría y Polonia lo están logrando enfrentados con los poderes mundialistas. Sigamos los buenos ejemplos.

Bernardino Montejano

(El gráfico no corresponde a Argentina pero es similar)

Comentarios
1 comentarios en “LA CATÁSTROFE DEMOGRÁFICA ARGENTINA
  1. Disculpe don Bernardino, Le comento que el «ganador» , por lo menos hablo contundentemente en contra del aborto, y quien acompaña su formula es acerrima defensora de la vida. También se mostraron ambos contrarios a la agenda 2030, cuyo objetivo, hablando mal y pronto , es ¨matar al 90% de la población¨. No sera una política demográfica, pero al menos es una postura mucho más elevada ética, moral y ¨poblacionalmente¨.
    Aunque no esté de acuerdo en este último punto, felicitaciones por sus reflexiones.

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