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Juan Manuel de Prada también muy crítico con la encíclica

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16 comentarios en “Juan Manuel de Prada también muy crítico con la encíclica
  1. Juan Manuel de Prada escribe muy bien y lo borda cuando escribe sobre religión, como católico apasionado que es, pero decae mucho cuando escribe sobre política porque es obvio que no le interesa mucho y en lo único que acierta es en sus denuncias del cinismo, las incoherencias y la torpeza de quienes siendo tan legos como él, se atreven a dar lecciones en materia tan opinable, más allá de la defensa de las libertades y la doctrina social de la Iglesia.

  2. Y yo estoy despechadísimo con el sepulturero y el vicepandemias por no haberme nombrado Gran Custodio de la Verdad Revolucionaria y Jefe Supremo de la Policía del Pensamiento. Salud y res-pública, camaradas.

  3. Creo que al papa se le quedó la mitad de la frase en el tintero, debió ser: «Fratelli tutti, ma nel pecatto»
    Y le quedaba recatoliquisimo.

  4. Se ve que a algunos les falla la memoria de cuando De Prada, en sus vaivenes habituales, bipolares y siempre exagerados, era un recién converso, se ve que más progre que ahora y presentó el libro «Jesús, aproximación histórica», de Pagola, a bombo y platillo en un salón importante y repleto de gente en Madrid. Entonces lo llenó de elogios por todas partes -lo bien escrito que estaba y el gran teólogo que era José Antonio Pagola…-. Días más tarde, la «censura» episcopal y junto con ella, este blog, lo ponían a parir (al libro, digo). Algunos perdemos la memoria.

    1. De Prada está bien donde está: en la beati-factoría Disney de Religión en Libertad, por ejemplo. Y allá donde lo espectacular, lo anglosajón y lo mediático recubran el principio de no contradicción, las lagunas insondables de formación y el precio social de la coherencia. Si eres capaz de entender lo que latía bajo la misa antigua o tras la polifonía y el arte sacros, no pueden más que sobrarte todos los postureos.

  5. Sobre si DE Prada respira por la herida o no, o sea si está muy dolido por no haber conseguido un reconocimiento como ser del Consejo Pontificio de la Cultura, no tengo información.
    Pero lo que sí es verdad es que muchas veces una persona opina algo sin la ecuanimidad y la sensatez que sería deseable. Bien porque está dolido por algo o bien porque su soberbia le hace de antemano pensar, sin analizar nada, que todo lo que venga de una persona, ya es nefasto.
    Me temo que muchos de los que critican esta encíclica, también habrían criticado con toda ferocidad fragmentos de muchas encíclicas de anteriores pontífices, en las que se desarrolla la Doctrina Social de la Iglesia. Sobre todo si dichos fragmentos se les enseñara sin decirles qué Papa los ha escrito.

  6. De Prada en su artículo no solo critica al Papa Francisco sino a sus predecesores: Benedicto XVI y Juan Pablo II

    No le falta razón en cuanto a que la catequesis política de la Iglesia en los últimos decenios ha brillado por su ausencia. No nos explican los papas qué es lo que implica el deber de dar culto público a Dios por parte de la sociedad. Pero me parece una crítica demasiado exagerada y que no reconoce la grandeza de dichos papas.

    ¿Qué le parece D. Paco Pepe? ¿Comparte esa crítica de D. Juan Manuel?

  7. La encíclica es un espanto. Si por lo general los documentos de Francisco son de mala calidad y de peor teología, esta encíclica es un puré verdaderamente indigerible donde mezcla temas de la new age con mensajes políticos varios. Como dice De Prada, el texto carece de estatura y lo que monta es un bricolaje inasumible. Una suerte de monstruo, de Frankenstein, donde todo vale y todo se mezcla. Para llorar.

    1. Hay incluso una cita de Franciscus sobre una película sobre él… En la nota 49: Del film «El Papa Francisco – Un hombre de palabra». No tiene vergüenza ni pudor en citar una película sobre sí mismo. Es la soberbia desenmascarada, es el hombre sediento de poder y cuidadoso de su imagen.

  8. Seamos honestos. De Prada respira por la herida, porque el Papa Francisco no le ha nombrado del Consejo de la Cultura. Es un despechado más. Se le ve tanto el plumero…

    Nota de F. de la C.: Vaya bobada la suya. Y seguramente yo escribo despechado por no haberme hecho arzobispo de Zaragoza.

    1. Y yo estoy indignado: llevo años esperando el capelo cardenalicio y no hay tutía. Y conste que me lo merezco con creces.

    2. jajajajaja

      Y yo más indignado aún. Tantos años de cardenal, y no me ha nombrado Camarlengo.

      (O sea, que las críticas racionales y ponderadas están siempre animadas por un espíritu rencoroso o vengativo ante ambiciones personales… ¡Argumento de peso, sí señor!)

    3. De Prada despotricaba del Borbón… pero sólo hasta que fue invitado a una «soirée» al Palacio de la Zarzuela. ¿Pero cómo es que no se acuerdan?

      1. Juan Carlos en persona le entregó en 2012 un premio en dicho «marco incomparable», y ahí se dio el carpetazo definitivo al jacobinismo anti-borbónico de salón –nunca mejor dicho– de Don Juan Manuel de Prada, algún día tal vez Grande de España y de la «Gran nación» que es Cataluña (sic), quien sabe…

        1. Por cierto, cuando De Prada fue invitado por «L’Osservatore Romano» a atacar con inaudita ferocidad a los católicos que jamás nos tragamos el engaño diabólico que la Santa Sede y Francisco urdieron con el truño fílmico de Martin Scorsese, imagino que también se haría ilusiones el hombre, ¿no? No digo yo de camarlengo, no…

  9. Yo también pienso que la Santa Sede debería haber invitado a De Prada al acto de presentación de la encíclica. Estos de la Sala Stampa es que van a la suya.

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