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Juan José Tamayo también crítico con Francisco y la reunión sobre la pederastia oficial

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No lo traigo por consideración a Tamayo pues me trae sin cuidado su opinión sino por ser una más y proveniente del lado progresista crítica, y mucho, con el Papa y su macrorreunión.

Quien fue el alma de la hoy ya casi muerta Asociación de teólogos Juan XXIII y con presencia permanente, siempre crítica con la Iglesia, en los medios se une a la general decepción que en este sector está produciendo el Papa Francisco de quien esperaban mucho más de lo que les está dando y que sin embargo la parte eclesial situada en las antípodas de estos también juzga con preocupación y algunos con declarado recelo.

¿Estaríamos entonces ante un Papa declaradamente de centro que contrariaría a ambos extremos y al que seguiría una gran masa católica de opinión centrista adversa a los radicalismos de unos y otros? Pues ese centro es absolutamente silencioso y en lugar de respaldos más bien se caracteriza por sus ausencias.

Alarmante sería para el Papa que las soledades aumentaran y que sólo salieran en su defensa algunos papólatras de escasísimo prestigio. Que suelen terminar no dándose un tiro en el pie sino dos, uno en el propio y otro en el del Papa.

No os traigo la opinión de Tamayo por creer que vale algo, me parece absolutamente prescindible, lo que sí tiene importancia en la ruptura de unos amores por falsos e interesados que fueren.

http://www.redescristianas.net/cumbre-vaticana-sobre-la-pederastia-un-brindis-al-soljuan-jose-tamayo-teologo/

También Pérez Prieto, clónico con Tamayo en todo, con lenguaje todavía más radical, pone al Papa metepatas, así le llama, a caer de un burro.

https://www.religiondigital.org/armonia_en_la_diversidad/machistas-faldas-gerifaltes-vaticanos_7_2098660118.html

Ofensiva general desde la izquierda, nulo entusiasmo en la derecha y un silencio general que apenas ha roto Blázquez y algún otro, todos de escaso peso. Nuestro cardenal está además cada vez más delgado. Y con esa vocecita no le habrá escuchado casi nadie.

En mi juventud había un periodista, Pedro Gómez Aparicio, que intervenía mucho en radio. Igual era hasta el director de Radio Nacional, no me acuerdo. Pero sí de que era conocido por «Pedro Go», porque al llegar al Go, todo el mundo había desconectado la radio. Me temo que a Don Ricardo podrían llamarle también «Ricardo Blaz». Es tan conocido, tan seguido, tan apreciado, que en el cierre de la Asamblea vaticana, la periodista de la Trece, ¡¡¡la Trece!!!, se refirió a él como Ricardo Pérez. En la Tele de los obispos y siendo el «Pérez» nada menos que el presidente de la Conferencia Episcopal. Alguien la debió advertir de la metedura de pata y poco después ya le llamó Ricardo Blázquez.

 

Comentarios
13 comentarios en “Juan José Tamayo también crítico con Francisco y la reunión sobre la pederastia oficial
  1. Tamayo también se equivoca a veces.
    No tanto como usted, Man With No Brain y el Padre canalillo, pero a veces se equivoca

  2. hasta los progresaurios más rancios como tamayo y compañía están dandole palos a bergoglio. muy bien merecido que se lo tiene bergoglio. solo recordar que el mundo no paga a traidores como bergoglio mismo

  3. Suscribo lo que comenta Juan Manuel.

    Tampoco creo que Dios sea de izquierdas o derechas; y ver a Francisco Pepe aludiendo a Tamayo, para sugerir la posible tibieza del Papa y del camino del medio, es como ver a los pájaros tirándose contra las escopetas.

    Creo que ya puedo decir, con cariño, que casi lo he visto todo en la vida.

    Eso sí, me alegra cuando se acuerda, con ternura, de todos estos hombres (extraviados del redil) que cuando hablaban subía el pan.

    Qué gran pastor nos hemos perdido para la Santa Madre Iglesia, por su vocación al matrimonio (mejor no preguntarle a su mujer, también). ^^

      1. Te explico, ja, a ver:

        Tenemos a Francisco Pepe y Juan José Tamayo, dos hombres que tratan de seguir a Jesús con pensamientos «distintos», cuanto menos.

        Digamos que Francisco Pepe es hombre del «manual del buen católico».
        Encomendado al amparo de la siempre Vírgen María y de la Santa Madre Iglesia; celoso, riguroso y observador de la tradición; custodio de las sanas costumbres cristianas, que tanto bien han hecho en la sociedad. Garante de la fe de su familia. Defensor de la ortodoxia en el culto divino y muy, muy atento a la vida ordenada de los pastores de la Iglesia, a los que, como hombre castizo, no le dolerán prendas reprender públicamente en pro de buscar la santidad y el bien común. Preocupado también por las ovejas perdidas, de las que no se acuerda casi nadie, pero:
        Con las cosas de Dios no se juega, dirá, y ¡ay de aquel que, aún en nombre de Jesús, vaya por ahí tratando de «expulsar demonios» por su cuenta y riesgo, en plan ‘verso libre’!.

        Jesús llamará a Francisco Pepe «hijo del trueno y la tormenta» (como a los hijos de Zebedeo); porque, si se lo autoriza el Señor, no dudará en hacer caer el fuego divino sobre aquellos que no acogen el Magisterio de la Iglesia y cumplen con rigor la Doctrina (papas, obispos, sacerdotes, laicos, tirios y troyanos incluidos).

        Alguien al que yo le dejaría las llaves de mi casa y mi coche, y el cuidado de mis muchos hijos para irme con mi mujer al cine, vaya, que me los iba a encontrar cenados (siempre que venga con su mujer, claro), atendidos y bien dormiditos después de hacerles rezar las oraciones pertinentes, como hago yo).

        Digamos que Juan José Tamayo es hombre al que le da igual «tripa que tropa» con tal de venderte su libro….y yo no le dejaría las llaves de nada, por resumir un poco.

        El Señor sabrá lo que llamará a Tamayo, entonces, que yo ni me lo voy a plantear.

        Y como el Papa Francisco es hombre campechano y cercano, que opta por anunciar a Cristo razonando y tratando de quedar a bien con todos, «hombre tibio» a entender de Francisco Pepe, (como los que serán votimados por boca del Señor, según la Escritura), pues le ha dado aquí por usar las habituales críticas del «siempre-oportunista» Tamayo, contra la Iglesia, para llamarnos la atención sobre ésto, al pájaro de él.

        Por éso era mi comentario, sin más.

  4. Tamayo y Pérez Prieto, dos peones demoníacos.Blázquez, un buen hombre, muy reservado, pero mucho más inteligente de lo que piensa la mayoría, dueño de sus silencios y nunca esclavo de sus palabras, discreto, educado y culto.Con poco arranque, pero de los que saben nadar y guardar la ropa.Su labor en el cónclave será silenciosa, de influir sin que se note, sin alharacas.No es un San Agustín ni un San Jerónimo, pero supera intelectualmente y en astucia a todos los demás purpurados españoles juntos.

    1. Un ex-sacerdote (creo que ex, aunque eso debería confirmarlo alguien) que durante muchos años fungió como teólogo de cabecera de Jesús Polanco. Y por favor no me pregunte a mí ahora quién fue Jesús Polanco, que para algo está Google.

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