Importantísima puntualización sobre Cáritas por alguien que sabe de lo que habla

Cáritas » Parroquia Santo Tomás Moro Majadahonda

Para tener en cuenta. Y a Cáritas general, ni un euro. A las parroquiales, si lo están haciendo bien, que son la mayoría, todo nuestro apoyo.

Habiendo sido director de Cáritas Diocesana de Toledo entre 2014 y 2021, me parece necesario hacer algunas aclaraciones ante los comentarios actuales y futuros al magnífico artículo de don Jorge, que suscribo.
La primera es que Cáritas no está organizada como lo puedan estar la Once, Cruz Roja o incluso Manos Unidas. Estas instituciones constituyen organizaciones unitarias a nivel nacional que luego tienen delegaciones o sucursales provinciales, regionales o diocesanas en su caso, las cuales dependen en todo de su matriz nacional. En cambio, en el caso de Cáritas, las cáritas diocesanas se deben exclusivamente a su obispo, son instituciones independiente, y después se agrupan para formar Cáritas Española, que es una mera confederación de cáritas diocesanas y de algunas otras instituciones más dedicadas a la (al menos en teoría) acción caritativa. Es decir, que Cáritas diocesana de Toledo, por ejemplo, debe obediencia exclusivamente a su arzobispo, y no a los técnicos confederales de Cáritas Española.
La segunda es que Cáritas Española, en sus órganos confederales, hace tiempo que dejó de ser la Iglesia, ya que se ha convertido en una oficina burocrática para dar servicios técnicos a las cáritas diocesanas. Y los técnicos contratados no suelen tener ninguna identidad católica. Estos técnicos/burócratas forman parte de una ingente cantidad de plataformas y consejos a nivel nacional, formados por entidades del denominado «tercer sector», todas ellas a-católicas cuando no anticatólicas. Pero como miembros de esas plataformas en representación de Cáritas (sin haber sido votada su elección por las cáritas diocesanas), se permiten en muchas ocasiones realizar comunicados en nombre de Cáritas sin representar realmente la identidad de Cáritas, que es (o debe ser) la Iglesia. Sin embargo, como son eficaces a nivel económico y de acción social, los obispos no se atreven a ejercer su función de presidencia de la Confederación Cáritas Española, limitándose a una función que les han dejado llamada de «acompañamiento» y dejando hacer a los técnicos a sus anchas.
La tercera es que, cuanto más desciendes del nivel nacional al parroquial, más claramente encuentras los vestigios aún existentes de la identidad eclesial católica que está en la esencia de Cáritas. Una abrumadora mayoría de voluntarios de las cáritas parroquiales son católicos convencidos que viven su fe al servicio de Jesucristo en los demás, y están al margen de las opciones político-sociales de los técnicos de Cáritas Española. También existen algunos equipos directivos de cáritas diocesanas en España (cinco o seis, en mi época) que no siguen en todo las directrices de Cáritas Española. Por ejemplo, las Cáritas diocesanas de Castilla-La Mancha no pertenece a la Plataforma del Tercer Sector de Castilla-La Mancha por decisión de sus obispos y sus equipos directivos, pese a las presiones de los técnicos de Cáritas Española y pese a la propia pertenencia de Cáritas Española en cuanto confederación a la Plataforma del Tercer Sector nacional. Otro ejemplo es el hecho de que bajo el equipo directivo que me encargaron dirigir, siempre expresamos nuestra protesta por los carteles de las campañas de Cáritas Española y diseñamos nuestros propios carteles, tratando de que siempre mostraran claramente que Cáritas es la Iglesia.
Por último, y en consonancia con todo lo anterior, me gustaría pedir a todos que, por favor, ayuden a su cáritas parroquial o diocesana si les consta que mantienen su identidad católica frente a este tsunami de buenismo políticamente correcto que invade a las altas esferas.Antonio Espíldora García

Exdirector de Cáritas diocesana de Toledo
Aunque de esta importante información no queda claro quién nombra a los podemitas de Cáritas que lo sean y, si además les pagan, de donde sale esa dinero.

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