Hoy presenta la renuncia el obispo de Orihuela-Alicante

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Uno de los peores obispos de España. Y no por maldad personal sino por absoluta insuficiencia mitral. Era su cortedad tanta que su pontificado fue un desastre tanto en Mallorca como en Orihuela-Alicante.

Incapaz de tomar una decisión se entregó totalmente a sus vicarios generales que eran quienes gobernaban la diócesis y además los nombraba con pésimo criterio.

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Es de esperar que en Roma se la acepten cuanto antes y libren a la diócesis levantina de este marmolillo que no sirvió nunca para nada. Y que tomen nota de que en estos días ya no pueden ser nombrado obispos muermos así.

Comentarios
56 comentarios en “Hoy presenta la renuncia el obispo de Orihuela-Alicante
  1. Antonio José, qué triste todo. Pues muchas personas que tenían gran vocación han sufrido y están sufriendo muchísimo por todo lo que ha pasado y está pasando. ¿Es que desde la nunciatura, o desde los distintos obispados o órganos rectores de la Iglesia no pueden hacer nada? La Iglesia necesita de sacerdotes y es una pena que se pierdan 8 o 10 buenos seminaristas por las malas acciones y la incompetencia de ese rector y de ese seminario. No solo de Alicante sino también de Albacete es este problema. Bastante dignidad han tenido estos muchachos en intentar solucionar el problema y no denunciar todo lo que alli vivieron. ¿De verdad nadie que lea este blog puede hacer nada por ellos? Qué injusticia más grande

    1. Es muy doloroso leer los comentarios y más doloroso aún que se hayan perdido tantas vocaciones en Orihuela-Alicante y en Albacete por el desastre que había en el seminario de Orihuela y en el Teologado de Alicante. El nuevo obispo de Albacete debería finiquitar el convenio con la diócesis de Orihuela-Alicante y llevar a sus seminaristas (solo tiene 2 en la actualidad) al seminario de Valencia o al de Murcia. Creo que sería lo mejor para ambas diócesis tras el drama vivido en los últimos años.
      Nota de F. de la C.; La etapa Murgui-vicario general parece ya afortunadamente concluida

      1. Sr. Fernández de la Cigoña: ¡Dios le oiga! De momento, Murgui y Vicente Martínez Martínez siguen en sus puestos. Hay cuestiones que un vicario general con sentido de la responsabilidad moral hubiera solucionado de inmediato. El escándalo que el párroco de Torremanzanas (Arciprestazgo de Jijona) está causando al Pueblo de Dios es pecado mortal. Y es pecado mortal porque se cumplen las 3 condiciones necesarias: –materia grave; –plena advertencia, es decir, conocimiento suficiente de la malicia del acto; y –pleno consentimiento de la voluntad. Es un ejemplo de hasta donde puede llegar la «insuficiencia mitral» de un obispo y la absoluta incompetencia e irresponsabilidad moral de un vicario general.

      2. Son 3 seminaristas de Albacete, dos en sexto y uno en otro curso. Pero ya que terminan los de sexto, que cambie de sede porque si no la diócesis de Albacete se quedará sin corazón

        1. Estoy de acuerdo. Hay que cuidar a los pocos seminaristas que quedan en Albacete y después de lo que ha sucedido en Orihuela-Alicante el obispo debe llevarlos a otro seminario. Una opción sería que D. Ángel Fernández, que ha sido obispo auxiliar de Toledo, firmara un convenio con el seminario de Toledo y los seminaristas de Albacete estudiaran allí. Está demostrado que Orihuela-Alicante ha funcionado muy mal.

  2. Hay que agradecer a los seminaristas de Albacete que fueron expulsados su valentía por haber expuesto a grandes rasgos lo que vivieron en el seminario de Orihuela y en el Teologado de Alicante. Estos testimonios confirman lo que muchos ya conocíamos por otras fuentes solventes. La convivencia en ambos seminarios se hizo insoportable, lo que provocó que muchos seminaristas de la diócesis de Orihuela-Alicante abandonaron. Un episodio dramático que nadie fue capaz de solucionar. Es más, el rector de Alicante, Vicente Martínez Martínez, alimentó esa disputa y se alineó con uno de esos bandos, capitaneado por un seminarista de Chinchilla de Montearagón, cuyo mérito más destacable era su afán de protagonismo, entre otras cosas que no debemos decir aquí. Gracias a los afectados por dar a conocer parte de lo que sucedió. Como muy bien dice la cabecera de INFOVATICANA, “No hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.” (Lucas 8, 17).

  3. Vicente Martínez no intervino para poner paz en la guerra que se desató entre los seminaristas de Albacete. Una guerra cruenta. Se llevaban a matar y tanto era el odio entre ellos que acabó afectando muy negativamente a la convivencia tanto en el Seminario de Orihuela como en el Teologado de Alicante. Con este panorama, Vicente Martínez no hizo nada durante mucho tiempo y cuando las cosas se pusieron muy feas tomó una decisión maniquea, es decir, expulsó a la mitad de los seminaristas de Albacete porque decía que «eran malos malísimos» y salvó a la otra mitad, que según su opinión «eran buenos, buenínisimos». Evidentemente ni una cosa ni la otra y sorprende que un Rector tome decisiones tan maniqueas, que, evidentemente, no se basan en la verdad. Y tiene gracia que quien tome estas decisiones sea el profesor de Ética, porque no olvidemos que Vicente Martínez Martínez es licenciado en Teología Moral. Y, además, como suele pasar con Vicente Martínez, los vencedores fueron los seminaristas pelotas y chivatos y perdieron los que no le hicieron la pelota y no quisieron entrar en su juego. Esta guerra se llevó por delante a buenos seminaristas de Orihuela-Alicante que sufrieron mucho con estos conflictos y nadie les escuchó ni les apoyó para que continuaran con los estudios eclesiásticos. Estaremos todos de acuerdo en que lo que se vivió en el Seminario de Orihuela y en el Teologado de Alicante es impropio de lugares en los cuales los jóvenes se preparan para ser sacerdotes de Jesucristo.

    1. Una guerra que duró años… Y el Sr. Rector, Vicente Martínez, disfrutando al contemplar cómo se odiaban entre ellos. Verdaderamente muy cristiano.

    2. No es buena gente. De hecho, uno de esos expulsados de Albacete es amigo mío, y volvió después de expulsarlo. Le hicieron la vida imposible y lo querían mandar a un especialista. Él no quiso ir y salió de allí corriendo. Hoy en día, trabaja y prepara una oposición, pesa 30 kg menos y tiene su novia. Se llama Francis. Lo bueno de esto es que se levantó y no perdió su fe. Hubiese sido un gran sacerdote

      1. En Orihuela-Alicante también se han perdido vocaciones por culpa de los conflictos que había en el Seminario. Y la causa principal está en que el Rector lo permitió. Nunca quiso interceder para solucionar los problemas.
        Una gran pena para ambas diócesis. En la actualidad apenas quedan 2 seminaristas de Albacete en el Teologado de Alicante y ninguno en el Seminario de Orihuela.

        1. Que lástima. En un año entre expulsados y que salieron por su pie, se fueron 5 seminaristas de Albacete. Ex seminaristas muy buena gente y trabajadores. Ahora, a Albacete le faltan curas por todos lados. Ojalá algún día se diesen cuenta del mal hecho y comprendan en Albacete la necesidad de sacar el seminario de Alicante. Y en Alicante, quiten a ese hombre de rector

  4. Vicente Martínez Martínez puede dar gracias a Dios de que los numerosos seminaristas que han ido abandonando en los últimos años no le han denunciado. Lo que sí hizo fue frenar la denuncia de los padres del seminario de Orihuela al prometerles que cesaría al equipo completo de formadores. Y es cierto que los cesó a todos, pero tarde. El daño ya estaba hecho. Al menos se libró de la denuncia. Ahora tiene el seminario vacío. Es la consecuencia de no actuar cuando toca. Los seminaristas mayores de Filosofía le informaron de lo que pasaba con los formadores de Orihuela y le insistieron muchas veces, pero Vicente Martínez siempre respondía con la misma cantinela, «no pasa nada. Todo está bien», y nunca hizo nada. Otros seminaristas le pidieron ayuda y él se la negó. Y dando clase de ética, jajaja. Es tan vergonzoso e indignante…

    1. Ese hombre no es bueno. Ojalá salga toda la porquería que ha creado. Y se pueda reparar todo el daño que ha hecho a tantas personas, sobre todo a seminaristas expulsados que valen más que otros que quedan en el teologado y otros que están ya ordenados. Recemos

          1. Ojalá, ese hubiera sido el problema, porque no habría habido ningún problema, pues eso es posible solucionarlo. Siempre y cuando la verdad y la caridad sean el objetivo que se persigue en la formación de los seminaristas y estás dos virtudes sean las que se viven en el seminario.

            El problema era que estas dos virtudes eran las grandes ausentes de esta institución.

            Además de este gran problema, los seminaristas de Albacete, sufrimos en esa institución un verdadero infierno, que jamás nadie podrá ni siquiera imaginarse, y espero que así sea, porque eso significara que nadie lo ha sufrido,lo cual me alegraría muchísimo.

            Nosotros sufrimos tanto dentro como fuera un acoso enorme, además de un desprestigio y difamación como nadie se podrá imaginar nunca.

            No es que no quisiéramos hablar, sino que más bien nos silenciaron, pues todas las personas con las que hablamos y que tenían el poder y la posibilidad de ayudarnos, no hicieron nada.
            Casi todas silenciaron, y digo casi todas,porque sólo hubo un sacerdote que conociendo toda la historia y a todas las partes hablo
            Por lo que, con todo mis respetos, no le consiento que haga esa afirmación y acusación. No solo porque no es verdad, sino porque además es injusta y falta a la verdad. Además de vanalizar todo lo que padecimos y sufrimos

          2. Menudo drama se vivió en ese seminario de Orihuela. Es un ejemplo de cómo se puede acabar con un seminario histórico como el de Orihuela. Ya se sabe que donde no hay cabeza….. Pues eso, un seminario a la deriva, sin rector ni formadores.

          3. El seminario de Orihuela reventó por los cuatro costados. El problema de los seminaristas de Albacete fue uno de ellos, pero no el único. Y no fue, ni de lejos, el más importante. El meollo está en otras cuestiones mucho más delicadas que entiendo que en el blog no se expongan. Pero que sucedieron, sin duda. Rezando están algunos «exformadores» para que no salgan a la luz. Y siempre con la complicidad del Vicario general, Vicente Martínez, que era conocedor de todo y mantuvo la ley del silencio. Un miserable.

        1. Nosotros ya lo emplicamos a todas las personas que debíamos hacerlo en su momento.

          Perdóneme pero no creo que este sea el momento ni el lugar idóneo para hablar del enorme sufrimiento e infierno que padecimos algunos de los seminaristas de Albacete.

          Sólo le voy a decir una cosa, yo he visto cosas, que a más de uno, le pondrían la carne de gallina si las supieran, y por esa misma razón sufrimos un enorme acoso, difamación y desprestigio, lo que provocó que viviéramos un verdadero infierno y abandono de una parte de la Iglesia.

          Cuando nosotros hablamos de todo lo que nosotros estábamos viviendo y las cosas por las cuales no podíamos pasar por alto porque faltaban a la caridad y a la verdad, verdaderos ejes centrales del evangelio, con los dos rectores (tanto de Albacete cómo de Orihuela Alicante). Además de lo que en concreto D. Vicente no estaba haciendo bien y que ayudaba a esa división del seminario de Albacete. Tuvo como resultado la expulsión del seminario de Alicante, con el motivo de que no aceptabamos la autoridad de D. Vicente y por eso debíamos de irnos. Con esta resolución el rector de Albacete también nos expulsó.

          Este es el motivo que a nosotros nos dijeron para expulsarnos, luego a nuestras expaldas dijeron otra versión muy distinta y falsa, además de hacernos diversas acusaciones sin fundamento de las cuales no podíamos defendernos, y a esto le suman la campaña de difamación y desprestigio que llevaron a cabo con nosotros tanto en Alicante como en Albacete.

          Nunca jamás pudimos ver el informe que sobre nosotros escribieron.

          Podríamos seguir hablando, pero como digo no creo que este sea el mejor lugar, ni el mejor modo de hacerlo

          Todo esto es sólo un resumen muy superficial de lo que sufrimos y padecimos algunos seminaristas de Albacete

          1. Fíjense si hablaron mal de nosotros, que yo que estuve 4 meses más, pues también fui expulsado esa noche pero readmitido, me querían enviar a un Psiquiatra, y, claro, porque hablaron mal de mí, se tomó esa medida. Yo tampoco toleré ciertas actitudes ni me fui al lado de los otros. Porque no me fiaba de ellos. Total, que al no fiarme de ese psiquiatra, me fui de allí, aconsejado por buenos sacerdotes. Y fui a dos psiquiatras y a una psicóloga, que me dijeron que era un tipo normal y se notaba ese daño que me habían hecho. Ojalá todo esto salga a la luz y se pueda solucionar todo. Se está haciendo mucho daño a la Iglesia

          2. Gracias por compartir esta información. Sabemos que Vicente Martínez, rector del seminario de Alicante, era fan número 1 de los shows del seminarista de Chinchilla de Montearagón. Lo que más le gustaba a este seminarista, ahora cura, era (…). Parece ser que se le daba muy bien hacer el (…). Es posible que al sr. rector le gustaban estos espectáculos protagonizados por este muchacho. Como dice el refranero español, «De aquellos barros, estos lodos».
            Nota de F. de la C.: Dejémoslo en puntos suspensivos

        2. Me faltan datos para saber si la expulsión de los seminaristas de Albacete del Teologado de Alicante era pertinente o no, pero lo que no entiendo es que al seminarista de Chinchilla no le expulsaran y le ordenaran sacerdote. Si consideraba el rector de Alicante que ese chico (con lo que se sabe) podía ser sacerdote, no entiendo por qué expulsó al resto. Al parecer el seminarista de Chinchilla era el ojito derecho de Vicente Martínez.

          1. Su ojo derecho totalmente. Hasta era el modelo de seminarista en Alicante. Un modelo buenísimo, vamos.

        3. Ya se dijo en la Diócesis de Orihuela-Alicante que Vicente Martínez ni sería un buen rector ni sería un buen Vicario General. Dos cargos tan importantes no es adecuado que recaigan en la misma persona. No nos equivocamos los que dijimos eso. De hecho, era vox populi que este nombramiento sería una calamidad. Ahora todo son lamentaciones. Muchísimas vocaciones perdidas en Orihuela-Alicante por el abandono del seminario. A muchos de ellos no se les atendió ni se les escuchó. Se marcharon del seminario sin poder hablar con el rector. Todo esto sucedió sin pena ni gloria. Al Obispo Murgui no hace falta ni nombrarle, porque ni ha estado, ni está, ni estará. Murgui no sabe nunca nada y para él todo va estupendamente bien. Una ristra de despropósitos ha arrasado con un buen seminario.

  5. También, reventó el seminario de Albacete, expulsando a tres personas valiosísimas. Pero Dios es justo y todo sale. Ojalá lo quiten y pongan a un rector en condiciones

  6. A la atención de D. Paco Pepe F. de la C.:

    Estimado D. Paco Pepe:

    Adjunto el enlace de un artículo periodístico para que, si lo considera oportuno, lo pueda leer. Comprobará, una vez más, que la realidad de esta diócesis de Orihuela-Alicante es preocupante. Hace unos días tomó posesión el nuevo ecónomo. En la sociedad alicantina se habla mucho de la corrupción en el obispado, y este artículo es buena muestra de ello.

    Aprovecho para desearle una pronta recuperación. Como muchos le dicen, le necesitamos. Gracias por su trabajo, absolutamente necesario.
    Rece por nuestra diócesis. La renuncia de Murgui es una buena noticia, pero urge que se la acepten de inmediato.

    https://alicanteplaza.es/su-mano-izquierda

  7. Paco Pepe, cómo cambian las cosas. El día de la toma de posesión de Murgui en Alicante, muchos sacerdotes y seglares estaban muy enfadados con usted por lo que decía de Murgui en su blog. Recuerdo esos comentarios en la concatedral de San Nicolás de Alicante. Transcribo uno de ellos: «¡Qué se ha pensado la cigüeña esa criticando a Murgui! Es un sinvergüenza que no sabe de lo que habla. Seguro que lo hará muy bien en la diócesis. Hay mucha ilusión con Murgui.» Ahora los comentarios son los siguientes: «¡Qué razón tenía la cigüeña con lo que decía! ¡quién nos lo iba a decir…! Lo peor de todo es que se ha quedado corto. Este obispo ha matado a la diócesis. Veremos si salimos vivos de esta…».

    D. Paco Pepe, cómo cambian las cosas. POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS. Ni se imagina usted la cantidad de gente en Alicante que lee su blog y le agradece que se haga eco de las barbaridades que suceden aquí. Muchos le pusieron verde cuando dijo que Murgui era una calamidad de obispo y que era un gran error haberlo nombrado obispo de Orihuela-Alicante tras su desastroso pontificado en Mallorca y haber demostrado con creces que sufría «insuficiencia mitral». Esos mismo ahora se arrepienten y estoy convencido de que le pedirían perdón por haberle criticado tan duramente. La realidad se impone. Y esta realidad es dura, verdaderamente dura. Ahora nos toca rezar para que nombren a un buen obispo en Orihuela-Alicante.

    Es el momento de releer algunos de los artículos sobre Murgui que publicó usted hace algunos años y que están de plena actualidad. Adjunto varios enlaces. Ahora todos le dan la razón, Sr. Fernández de la Cigoña.
    EL TIEMPO PONE A CADA UNO EN SU LUGAR.

    https://infovaticana.com/blogs/cigona/murgui-desconcierta-ahora-al-clero-nueva-diocesis/

    https://infovaticana.com/blogs/cigona/vuelve-el-obispo-murgui-a-lo-suyo-el-nihilismo-mallorquin-ahora-oriolano/

    https://infovaticana.com/blogs/cigona/murgui-esta-verdaderamente-gafado-no-da-una/

    1. Como encabeza el Bog de Infovaticana: “No hay nada oculto que no salga a la Luz”. ¿Mejor que quede todo oculto una vez más? Lo “edificante” no es la información, sino los hechos que se han cometido. ¿Verdad? Basta ya de hipocresía y ocultismo. Hay una sutil diferencia entre “La cigüeña De la Torre” e Infovaticana. Esta no hace la más mínima mención sobre la situación de Orihuela. ¿Será el poder tras la cortina que tiene el Opus, al que pertenece el Vicario General?

  8. Sería una bendición para la diócesis de Orihuela-Alicante. Un gran regalo para esta tierra. Necesitamos un obispo que gobierne la diócesis. Fuera el Vicario general. Impresentable e indigno.

  9. http://elche.me/biografia/martinez-martinez-vicente

    https://www.religiondigital.org/diocesis/hermana-cunado-Orihuela-Alicante-vacunados-indebidamente-MUrgui-obispo-vicario_0_2313968581.html

    Estimado D. Francisco José Fernández de la Cigoña: Acierta usted plenamente cuando califica a Jesús Murgui de pésimo obispo e incapaz de tomar decisión alguna. Considera que es uno de los peores obispos de España. Ciertamente, lo es. Para nosotros, Murgui es el peor obispo de España, probablemente porque estamos muy dolidos con la situación de nuestra diócesis. Rezamos y pedimos oraciones para que cuanto antes se acepte la renuncia de este «marmolillo» y se nombre a un buen pastor para esta querida diócesis de Orihuela-Alicante. Es urgente el cambio.

    No obstante, el que realmente ha manejado -y sigue manejando- los hilos en la diócesis no ha sido el obispo Murgui, que no sabe ni ponerse la mitra (no es una exageración), sino un reducido grupo de mediocres capitaneados por el Vicario general, conocido ya por muchos sacerdotes y fieles diocesanos como «el muñequito diabólico». Adjuntamos al final de este escrito dos enlaces para que pueda ver su cara. Es una menudencia como Murgui y, además, tiene una maldad diabólica. De ahí le viene el mote de «muñequito diabólico».

    Le informamos con vergüenza y mucho pesar que los frutos de este desgobierno diocesano dirigido por el Vicario general, Vicente Martínez Martínez (y sus vasallos) han dejado muy tocada la diócesis. Nos centraremos únicamente en el seminario. El pasado 11 de abril se ordenó 1 diácono. Sin duda, una alegría para la diócesis. Sin embargo, es absolutamente insuficiente y sorprendente que en un año se ordene solo 1 diácono, teniendo en cuenta el tamaño de la diócesis de Orihuela-Alicante. El curso de este joven recién ordenado era numeroso, tanto de seminaristas de Orihuela-Alicante como de seminaristas de la diócesis vecina de Albacete. ¿Qué ha pasado entonces? El seminario de Orihuela ha sido devastado en los últimos años hasta quedar casi vacío en la actualidad. Hablamos de un seminario que ha sido de los mejores de España y siempre ha tenido muchísimos seminaristas, tanto en el menor como en el mayor. Ahora mismo quedan 8 o 9 niños en el menor y 3 seminaristas en los cursos de filosofía. Y el Teologado con cursos de 1 o 2 seminaristas. El Vicario General es el máximo responsable de esta hecatombe, porque también es el Rector del Teologado y profesor de Ética en el Seminario de Orihuela. Los seminaristas han ido abandonando por diversas causas, pero algunos de ellos, la mayoría, hablaron con el Vicario general para explicarle la situación insoportable e inadmisible que estaban viviendo en Orihuela. Y la respuesta del Rector del Seminario Mayor fue la siguiente: «No me consta. Yo en Orihuela no quiero meterme. Paciencia». Ante la falta de apoyo por parte del Rector, muchos fueron abandonando hasta que, por ejemplo, un curso de más de 10 seminaristas haya quedado en 1. Lo que no podía imaginarse este impresentable Vicario general y Rector es que los gravísimos problemas de toda índole (ya se puede imaginar a que me nos estamos refiriendo) iban a explotarle en las manos por no haber actuado a tiempo. Y ante la inminente denuncia de los padres de los menores en los juzgados, tuvo que cesar al equipo de formadores al completo. Todos estos hechos han tenido como consecuencia que el seminario se encuentre en situación terminal. Los seminaristas mayores abandonaron escandalizados de ver lo que vieron y cuando hablaron con el Vicario general se encontraron con la indiferencia más absoluta y la falta de apoyo hacia ellos. Y a los menores los padres los sacaron de Orihuela escandalizados también por lo que les contaron sus hijos. Sabemos todos los detalles, pero no consideramos pertinente enumerarlos ahora. Damos fe de la veracidad de lo aquí hemos expuesto, pues hemos sido un grupo numeroso los que hemos investigado por nuestra cuenta, debido a que el obispo nos cerró la puerta y se negó a hablar con nosotros.

    Somos conscientes de la gravedad de los hechos y le aseguramos que esto lo conoce el presbiterio. Por esta razón, la situación de la diócesis de Orihuela-Alicante es grave, muy grave. Si necesita alguna aclaración, puede escribirnos al correo electrónico y le aclararemos todo lo que necesite saber. Consideramos que debe conocerse la situación de emergencia en la que se encuentra la diócesis de Orihuela-Alicante para que, como muy bien dice usted, tomen nota en la Nunciatura Apostólica en España y en Roma y piensen bien a quién van a nombrar obispo. Es una cuestión de suma importancia.

    Este escrito lo firmamos varios sacerdotes y fieles laicos de Orihuela-Alicante, que estamos avergonzados e indignados con este desgobierno. El obispo nunca nos ha atendido, ni a fieles ni a sacerdotes. Nos decía que había que hablar con el Vicario general. Su actitud ha sido siempre de desprecio, indiferencia y frialdad. Que no le quepa la menor duda a nadie de que Vicente Martínez Martínez, Vicario general y rector del Seminario mayor, es el encubridor de todos los males de la diócesis.

    http://elche.me/biografia/martinez-martinez-vicente

    https://www.religiondigital.org/diocesis/hermana-cunado-Orihuela-Alicante-vacunados-indebidamente-MUrgui-obispo-vicario_0_2313968581.html

    1. Aunque no conozco de nada al susodicho (o será mejor sucio bicho) me malicio que los apellidos repetidos son por haberse casado entre familiares, y de esos casos, la mayor parte de las veces se genera un resentimiento, que es el que gobierna los actos.

  10. Estimado D. Francisco José Fernández de la Cigoña: Acierta usted plenamente cuando califica a Jesús Murgui de pésimo obispo e incapaz de tomar decisión alguna. Considera que es uno de los peores obispos de España. Ciertamente, lo es. Para nosotros, Murgui es el peor obispo de España, probablemente porque estamos muy dolidos con la situación de nuestra diócesis. Rezamos y pedimos oraciones para que cuanto antes se acepte la renuncia de este «marmolillo» y se nombre a un buen pastor para esta querida diócesis de Orihuela-Alicante. Es urgente el cambio.

    No obstante, el que realmente ha manejado -y sigue manejando- los hilos en la diócesis no ha sido el obispo Murgui, que no sabe ni ponerse la mitra (no es una exageración), sino un reducido grupo de mediocres capitaneados por el Vicario general, conocido ya por muchos sacerdotes y fieles diocesanos como «el muñequito diabólico». Adjuntamos al final de este escrito dos enlaces para que pueda ver su cara. Es una menudencia como Murgui y, además, tiene una maldad diabólica. De ahí le viene el mote de «muñequito diabólico».

    Le informamos con vergüenza y mucho pesar que los frutos de este desgobierno diocesano dirigido por el Vicario general, Vicente Martínez Martínez (y sus vasallos) han dejado muy tocada la diócesis. Nos centraremos únicamente en el seminario. El pasado 11 de abril se ordenó 1 diácono. Sin duda, una alegría para la diócesis. Sin embargo, es absolutamente insuficiente y sorprendente que en un año se ordene solo 1 diácono, teniendo en cuenta el tamaño de la diócesis de Orihuela-Alicante. El curso de este joven recién ordenado era numeroso, tanto de seminaristas de Orihuela-Alicante como de seminaristas de la diócesis vecina de Albacete. ¿Qué ha pasado entonces? El seminario de Orihuela ha sido devastado en los últimos años hasta quedar casi vacío en la actualidad. Hablamos de un seminario que ha sido de los mejores de España y siempre ha tenido muchísimos seminaristas, tanto en el menor como en el mayor. Ahora mismo quedan 8 o 9 niños en el menor y 3 seminaristas en los cursos de filosofía. Y el Teologado con cursos de 1 o 2 seminaristas. El Vicario General es el máximo responsable de esta hecatombe, porque también es el Rector del Teologado y profesor de Ética en el Seminario de Orihuela. Los seminaristas han ido abandonando por diversas causas, pero algunos de ellos, la mayoría, hablaron con el Vicario general para explicarle la situación insoportable e inadmisible que estaban viviendo en Orihuela. Y la respuesta del Rector del Seminario Mayor fue la siguiente: «No me consta. Yo en Orihuela no quiero meterme. Paciencia». Ante la falta de apoyo por parte del Rector, muchos fueron abandonando hasta que, por ejemplo, un curso de más de 10 seminaristas haya quedado en 1.

    Lo que no podía imaginarse este impresentable Vicario general y Rector es que los gravísimos problemas de toda índole (ya se puede imaginar a que me estoy refiriendo) iban a explotarle en las manos por no haber actuado a tiempo. Y ante la inminente denuncia de los padres de los menores en los juzgados, tuvo que cesar al equipo de formadores al completo. Todos estos hechos han tenido como consecuencia que el seminario se encuentre en situación terminal. Los seminaristas mayores abandonaron escandalizados de ver lo que vieron y cuando hablaron con el Vicario general se encontraron con la indiferencia más absoluta y la falta de apoyo hacia ellos. Y a los menores los padres los sacaron de Orihuela escandalizados también por lo que les contaron sus hijos. Sabemos todos los detalles, pero no consideramos pertinente enumerarlos ahora. Damos fe de la veracidad de lo aquí hemos expuesto, pues hemos sido un grupo numeroso los que hemos investigado por nuestra cuenta, debido a que el obispo nos cerró la puerta y se negó a hablar con nosotros.

    Somos consciente de la gravedad de los hechos y le aseguramos que esto lo conoce el presbiterio. Por esta razón, la situación de la diócesis de Orihuela-Alicante es grave, muy grave. Si necesita alguna aclaración, puede escribirnos al correo electrónico y le aclararemos todo lo que necesite saber. Consideramos que debe conocerse la situación de emergencia en la que se encuentra la diócesis de Orihuela-Alicante para que, como muy bien dice usted, tomen nota en la Nunciatura Apostólica en España y en Roma y piensen bien a quién van a nombrar obispo. Es una cuestión de suma importancia.

    Este escrito lo firmamos varios sacerdotes y fieles laicos de Orihuela-Alicante, que estamos avergonzados e indignados con este desgobierno. El obispo nunca nos ha atendido, ni a fieles ni a sacerdotes. Nos decía que había que hablar con el Vicario general. Su actitud ha sido siempre de desprecio, indiferencia y frialdad. Que no le quepa la menor duda a nadie de que Vicente Martínez Martínez, Vicario general y rector del Seminario mayor, es el encubridor de todos los males de la diócesis.

    1. Esperemos, que todos los que han sufrido las consecuencias de este obispo, puedan ser escuchados de nuevo y si deben ser admitidos, lo tengan en cuenta, pues no se puede jugar con las vocaciones de las personas. ¿Algún sacerdote o alguien va a intentar subsanar el error y la injusticia que han cometido con ellos?

      1. Ya le digo yo que no van a hacerlo. Preferirán que el seminario agonice y el corazón de las diócesis de apague antes de enmendar sus errores. Vivamos como buenos cristianos

      2. Por desgracia nadie moverá un dedo. Lo que usted dice es lo sensato, pero en Orihuela-Alicante, en la actualidad, la sensatez no existe. Los seminaristas de la diócesis de Orihuela-Alicante que abandonaron ante el caos que se vivía en el seminario no fueron escuchados en su momento y mucho tendrán que cambiar las cosas para que los escuchen. Hay mucha prepotencia en el gobierno diocesano y muy poca humildad (por no decir ninguna). Están permitiendo que ciertos curas destrocen las parroquias en las que están de párrocos y a pesar de las súplicas de los feligreses, no hacen nada. El ejemplo más sangrante es el de la parroquia de Torremanzanas (Arciprestazgo de Jijona). Pregunte allí y se le pondrán los pelos como escarpias.

        1. Resulta increíble que, ante la desesperación de los feligreses de Torremanzanas, no saquen de allí al sinvergüenza de cura que tienen. ¿Tan difícil es que lo devuelven a su país de origen? ¿Cómo fueron capaces de ordenar a un caradura sin vocación? ¿Tanto miedo le tienen?

        2. Lo que pasa en Torremanzanas lo sabe toda la diócesis. Lo que se ha dicho sobre este sinvergüenza es solo un aperitivo. Su caso dará mucho que hablar. Es un ser maligno. Y como hijo del demonio, hace lo propio.

      3. Ana, no espere nada. Murgui y Vicente Martínez están escondidos. Ellos no quieren problemas. Pensar que intentarán subsanar errores es inútil y lleva a la frustración. Hay tantas cosas que arreglar que han decidido no tocar nada. Y que sepa que me fastidia mucho tener que decir esto, pero la realidad se impone y demuestra lo que le digo.

  11. Siento una profunda pena por todo: el obispo, el presbiterio, el seminario, las parroquias, los laicos, las delegaciones. De verdad es una situación de gran pobreza y ruina espiritual. Los únicos que veo plenamente felices son los vicarios episcopales que están pletóricos y realizados en sus aspiraciones protagonísticas. !Qué desastre más grande!

    1. Sería una bendición para la diócesis de Orihuela-Alicante. Un gran regalo para esta tierra. Necesitamos un obispo que gobierne la diócesis. Fuera el Vicario general. Impresentable e indigno.

  12. D. Paco Pepe: Jesús Murgui Soriano es el Obispo más inútil y cobarde de España. Que no le quepa la menor duda. La renuncia de este nefasto obispo deben aceptársela ya, sin demora. Deja la Diócesis de Orihuela-Alicante arrasada. Con problemas muy graves. Uno de ellos es, sin duda alguna, el Vicario General que a su vez es el Rector del Teologado. Este incompetente y malvado de corazón es quien ejerce el poder real en la Diócesis y se llama Vicente Javier Martínez Martínez. Ojalá el sucesor de Murgui lo envíe muy lejos del Obispado.

  13. La verdad es q no sé la razón por la q tiene esa manía a Mgr Murgui. He vivido todos los años de su pontificado en la diócesis, le he tratado desde el día de su entrada en Orihuela y, siendo como soy muy crítico con los obispos españoles, me cae muy bien Mgr Murgui y sus vicarios y la Mayoría de sacerdotes q conozco

    1. D. Paco Pepe dice la realidad de lo que es Murgui, es decir, un inútil, incapaz, torpe… La verdad, ni más ni menos. No se trata de tener manía. Entiendo que a usted le pueda caer bien, pero como obispo no vale nada, es nulo completamente. Y el resultado de su pontificado es nefasto, una diócesis con muchos problemas y en la clara decadencia. ¿Sabe usted cómo está el seminario? A punto de cerrar por falta de candidatos. Y usted sabe que el seminario es el corazón de una diócesis. Pues el corazón de Orihuela-Alicante está infartado. Veremos si aguanta mucho tiempo o se muere…. ¡Qué desastre este Murgui!

  14. Rezo para que lo sustituyan enseguida y llegue a Orihuela-Alicante un buen pastor. Y que Vicente Martínez salga también de la vicaria general y de rector del seminario.

  15. Difícil lo va a tener quien le suceda. Se ha creado un ambiente de desilusión, desconfianza, traiciones, improvisaciones… a siempre a la defensiva con los curas.
    Frialdad en la fe, vacío y falta de profundidad en todo, nada de Nueva Evangelización…

  16. Como el asunto vaya con la velocidad de Coria, se tomará no solo las próximas uvas, sino incluso las del 2022.

  17. «Incapaz de tomar una decisión se entregó totalmente a sus vicarios generales que eran quienes gobernaban la diócesis y además los nombraba con pésimo criterio»

    Ya he visto diversos obispos animados de este síndrome de manifiesta incapacidad e incompetencia del órgano antîstice-mitral. Pero el culpable in eligiendo e in vigilando es Roma, sólo Roma y exclusivamente Roma, que nombra y MANTIENE hasta su baja a estos infraobispos que no deberían de haber sido nunca jamás propuestos ni en sueños ni en broma. En relación a uno, envié quejas, pero el caso es que se confirma aquello que de Obispo a laico hay una separación mayor que la del abismo entre Lázaro y el rico Epulón. Luego vienen los lamentos de la reacción del Pueblo de Dios, resistente o abandonista, pero la responsabilidad final de todo lo que pasa en el Planeta Iglesia y en el Continente Episcopal, formado por unos 6.000 habitantes, es de Roma, en concreto, del Cesareum.

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