¡HAGAN LÍO!

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Papa-Francisco

¡HAGAN LÍO!

En 20 siglos ningún papa, bueno, regular o malo, proclamó como una consigna: ¡Hagan lío!; así que, en la materia, el papa argentino es absolutamente original.

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Según la tercera acepción del diccionario de la R.A.E., “lío” es embrollar, de donde deriva embrollarse. El gran diccionario de sinónimos y antónimos de Espasa lo vincula con las palabras caos, desorden, confusión, embrollo, enredo, barullo. Pero en los hechos, lo más importante es entender que “lío”, es desorden, caos,lo contrario del orden que San Agustín define como “la disposición que asigna a las personas y a las cosas el lugar que les corresponde”.

Ayer, fue una jornada especial en Buenos Aires. El lío en los alrededores del Congreso fue descomunal y aparece bien descripto en “La Nación”, diario por Federico González del Solar: “En el episodio de violencia política más grave desde que asumió el gobierno de Javier Milei, la zona norte del Congreso se convirtió ayer en un campo de enfrentamiento abierto entre militantes de izquierda y las fuerzas de seguridad. La militancia recurrió a piedrazos y bombas molotov, e incluso quemó un auto de la emisora Cadena 3”.

“El protocolo anti piquetes se mostró eficaz para despejar las inmediaciones del Congreso, pero no para liberar las calles de la zona, en una jornada de protesta que fue perdiendo civilidad conforme pasaban las horas. Hubo nueve personas heridas atendidas en los hospitales… Las pedradas comenzaron pasadas las 16… Junto a los proyectiles, los manifestantes lanzaron bombas Molotov contra los agentes”. El saldo fueron más heridos y numerosos presos, que esperamos pasen un buen tiempo a la sombra y paguen los daños de su bolsillo.

Así acabó el “Hagan lío” ayer, el lío inducido por Francisco, en los albores de su pontificado y recomendado por quien fuera nuestro párroco, otro gran irresponsable,  hijo de hombre tan nuestro, que llegó a figurar como el doble del Padre Julio Meinvielle, cuando el arzobispo de entonces le prohibió escribir. A ese párroco, en el orden intelectual, le ocurre lo que decía nuestro tío, Aturo Cornejo Linares, tipo excelente, pero muy vago, que se pasaba el día en el Jockey Club o pasando por Florida: “cuando los padres son muy estudiosos, los hijos nacen cansados”

La tapa de “La Prensa” de hoy, tiene un par de fotos, una de la vicepresidente con cara perdida, junto al título “Victoria a lo Pirro”, que hace referencia a la aprobación en general de la Ley Bases y la otra con el titulo “Política de baja estofa en el Vaticano”. Según el diccionario de la R.A.E.,  “estofa”, en su segunda acepción, significa “calidad”.

En la foto, aparece el papa Francisco con tres sindicalistas, dirigentes de Aeronavegantes, uno de los gremios más poderosos del sector y un cartel de Aerolíneas Argentinas. La reunión se instrumentó a través del arzobispado de Buenos Aires y comedores populares de la Ciudad y del Gran Buenos Aires, con la Asociación Civil Universidad del Salvador y la Fundación Colsal. La delegación sindical también estuvo integrada por representantes de UATRE, empleados del vidrio, Luz y Fuerza, AFIP y ceramistas, entre otros. 

Esta política de baja calidad, mezcla a Francisco con lo peor del sindicalismo y confunde lo sagrado con lo temporal. De la misma manera que el arzobispo de Buenos Aires lo hizo hace poco, al transformar la catedral de Buenos Aires, en forma pública y ostentosa, en un gran comedor. Esto es clericalismo de la peor estofa.

Tal vez estos jerarcas no recuerdan la expulsión de los mercaderes del templo y las palabras de Cristo: “Está escrito: “Mi Casa será Casa de oración ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!” (Lucas, 19, 26)!

Casa de Oración, jamás mercado, comedor político, comité o unidad básica. ¡Basta de confusiones! ¡Basta de la utilización política de lo religioso como lo hacen los curas y obispos villeros!

¡Basta de injustas arbitrariedades! ¡No pensó Francisco antes de fotografiarse con los sindicalistas en los miles de viajeros por avión, quienes fueron grave e injustamente perjudicados por las huelgas de los aeronavegantes!  Lo que sucede es que, para él, los derechos son selectivos. Algunos los tienen y otros no. Por eso, se preocupa por algunos delincuentes presos, pero por otros muchos de ellos no condenados, no, por esos que viven como muertos civiles en nuestros campos de concentración. Allí vegetan los militares, miembros de las fuerzas de seguridad y hasta un conocido sacerdote a quien el miserable de su obispo no lo quiere recibir. 

Queremos acabar esta nota con unos versos de Shakespeare, que figuran en varias ediciones de nuestro “Curso de Derecho Natural”, quien, en su magistral pluma nos muestra las consecuencias tremendas de la pérdida del orden para una sociedad:

Oh, si se quebranta el orden…

Sería pues señor del débil el violento,

y la brutalidad del hijo, causaría

la muerte de su padre. Sería la fuerza

el derecho, o más bien, “derecho” y “torcido”

entre cuyo conflicto sin fin se yergue la justicia-,

perderían sus nombres, igual que la justicia misma.

 

Estarían pendientes del poder todas las cosas,

y el poder, del antojo; el antojo, del apetito,

y el apetito, cual lobo universal,

doblemente ayudado por el poder y el antojo,

fatalmente haría presa de todo el universo,

hasta devorarse en fin él mismo.

 

Cuando es entonces ahogada toda jerarquía

es este el caos que sucede a este ahogo.

 

Buenos Aires, junio 13 de 2024.                                Bernardino Montejano 

Comentarios
3 comentarios en “¡HAGAN LÍO!
  1. Muy bueno el artículo. Francisco, en realidad en lugar de «hagan lío» quiso decir «hagan kilombo» (o quilombo), expresión típica en Argentina para designar al desorden. Pero claro, no podía decirlo porque «kilombo» es una palabra que tiene también otras connotaciones y no sería «bien vista» en un pontífice. Utilizó, por así decirlo, un eufemismo en lugar de la palabra que hubiera querido emplear, pero que aquellos a los que iba dirijida entendían que era lo que quería decir con «lio». ¡Dónde se vió que un vicario de Cristo llamase al desorden! Signo evidente de que este pontificado no está inspirado por el Espíritu Santo.

  2. Brillante artículo, que comparto totalmente, como jurista que soy (no sé si maestro, oficial o aprendiz)…
    (Y ex residente en Argentina).
    Mis felicitaciones a don Paco Pepe por publicar sus trabajos, y a usted por pergeñarlos.
    ¡Son ustedes formidables!

    1. Pues aquellos presos son sentencia no pueden asumir exceso de carcelería ¿no hay nada en la legislación argentina contra ese abuso? Me sorprende.

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