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Hace falta ser cretinos

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En catalán y también en castellano. Ni entrenándose se superarían.

La Iglesia de Gerona ha inmatriculado, o sea, robado, un buen número de bienes, sustrayéndolos a sus legítimos dueños. Acto delictivo por el que deberían ir a la cárcel no pocos, comenzamdo por el obispo Francesc.

«Les propietats que s’ha quedat l’Església a Girona»

¿Cuáles son esos bienes que la Iglesia ha robado? Con la complicidad de los Registradores de la Propiedad.

Pues asómbrense ustedes del latrocinio:

«La Catedral de Girona i la seva emblemàtica veïna, Sant Feliu. L’església de Sant Lluc –seu dels Manaies–, la capella de Torre Gironella i la capella del Pilar de Pedret. L’església de Sant Esteve de Banyoles, l’antic monestir de Sant Miquel de Cruïlles, el de Sant Joan les Abadesses o el santuari de la Mare de Déu del Tura, a Olot».

Curiosos ladrones que roban lo que es suyo.

Y todo ello  «sense cap títol que n’acredités la propietat». ¿Hace falta traducirlo? ¿Sin ningún título que acreditase la propiedad? ¿Es que no es suficientísimo título la posesión inmemorial y pacífica? ¿Saben esos lo que es un título? ¿Alguien lo tiene más poderoso que la Iglesia sobre las catedrales de Córdoba, León. Santiago o Gerona?

Ya está bien de esta murga sin sentido de las inmatriculaciones. La Conferencia Episcopal, hoy su presidente Omella, tiene que salir al paso de este infundio que la está haciendo pasar por ladrona de lo que es suyo. Es posible que entre miles de casos se haya podido producir algún error sin la menor importancia: el huerto de una rectoral abandonada, el cementerio o parte de él de una parroquia rural sin culto  y sin fieles, una casa ruinosa en una localidad tan en ruina como la casa… Pues corríjanse y anúlense esas inmatriculaciones que no interesan a nadie. Pero el derecho que tenemos todos los españoles a inmatricular lo que es nuestro lo tiene también la Iglesia. Y bueno sería que esta evidencia que reclamo lo hiciera también, con mucho más motivo la Conferencia Episcopal  a la que se está haciendo pasar por una ladrona sin serlo en absoluto. Aunque pudiera parecer que quien calla, otorga,

Yo ya me estoy aburriendo de dar la cara por una Iglesia silente cuando debería hablar.

 

18 comentarios en “Hace falta ser cretinos
  1. Para Canali: Sant Joan de les Abadesses no figura en Guía de la Iglesia diocesana de Gerona de 2007. El último cambio en los límites diocesanos ocurrió en 1978, cuando Arenys de Mar volvió a la diócesis gerundense después de pertenecer por espacio de casi un siglo a la diócesis/archidiócesis de Barcelona.

  2. Es un debate estéril, ya que en España el Registro de la Propiedad es un mero medio de publicidad. La propiedad la da el título (normalmente la escritura notarial). Por inscribir un bien en el Registro no se adquiere nada. Se publica lo que ya se tenía previamente. Y si no se tiene, la inscripción se pierde. No es más. En este sentido hay mucha ignorancia en España y se le da al Registro una fuerza que desde luego no tiene.

  3. En la lista de los municipios de la diócesis de Gerona sólo veo dos Sant Joan: San Joan de Mollet y Sant Joan les Fonts. Sant Joan de les Abadesses está situado entre Camprodón, que pertenece a la diócesis de Gerona, y Ripoll, que se encuentra en la de Vic. Buscar las parroquias por orden alfabético en la web del obispado es un lío porque van por arziprestazgos. Mañana lo miraré en la Guía (en papel) de la Iglesia diocesana.

  4. Vamos a ver ¿no acepto gran parte del clero catalán el movimiento separatista? ¿No hicieron CAMPAÑA A FAVOR? ¿No se usaron propiedades de la iglesia como colegios electorales?
    Entonces ¿De que se quejan ahora?. Tal vez en Cataluña desconocen el dicho de «sarna con gusto no pica». ¿Qué creían que todo el monte es orégano?
    El lobo siempre se come primero a la oveja que le abre el redil

  5. Sant Joan de les Abadesses es obispado de Vic. Pero lo importante es que los obispos de las diez diócesis catalanas deberían plantarse ante este atropello y hacer valer sus derechos. O tendrán que decir misa en solares, playas…

  6. En esto la Iglesia tiene que ser contundente: demanda inmediata por denuncia falsa, calumnias, injurias y el sursum corda contra todo aquel que la acuse de robo.Y a los mierdas que dicen eso, leerles el artículo de la ley donde habla de la «usucapión» y que demuestren ellos, que son los que acusan, en los tribunales, que la Iglesia no es dueña de aquello que lleva usando siglos.

    1. Efectivamente: hay que confrontar con la ley en la mano. Y lo deben hacer desde los Obispos hasta el último fiel laico que ame a la Iglesia.
      Hay humildades y mansedumbres mudas que resultan suicidas.

      1. Es que eso no es humildad ni mansedumbre: «Sufrir de buen grado la abyección pertenece a la humildad, aunque no en términos absolutos, sino en la medida en que sea necesario, pues siendo la humildad virtud, no opera de manera indiscriminada. Por tanto, no es humilde, sino estúpido, el que sufre cualquier abyección; a la humildad corresponde rechazar la abyección como excusa para realizar lo necesario para la virtud» Santo Tomás, Contra Gentiles, III, 135, 22. Un capítulo que deberían de leer todos los curas, laicos y cristianos en general que se llenan la boca de la opción por los pobres, pues de eso va.

        1. San Benito lo explica de modo magistral en su Regla: El referente de toda humildad es Dios y la imagen es aquella escala que vio Jacob en sueños y que engarza el cielo con la tierra. Los peldaños que se suben en la misma son grados de humildad. Y ante una persona humana sólo nos humillamos en cuanto que es representante e instrumento de Dios para trabajar en la obra de nuestra santificación. En la mística escala Jacob vio ángeles subiendo y bajando. Por la exaltación se baja y por la humildad se sube.

          1. Y su discípulo san Bernardo lo desarrolla de manera exquisita en sus Gradibus humilitatis et superbiae. Menudo tratado de perfección espiritual.

  7. Solo recordar que la Iglesia somos todos, Jerarquía y laicos. Cuando D. Paco Pepe y algún comentarista cita a la Iglesia creo entender que se refiere, justa o injustamente, a los Obispos. Lo digo porque creo que debemos tenerlo muy claro y expresarlo así: la Iglesia somos todos. Otra cosa es que cada uno tenga su función como decía San Pablo y unos la cumplan y otros no y ni siquiera lo intenten.

    Esta distinción se la oí decir al Presidente de AEDOS, Fernando Fernández y a mi me convenció. Defender a la Iglesia, no hablar en su nombre, pero sí defenderla, como miembros que somos, es labor de todos, aunque es verdad que si la defiedes, no solo te atacarán los «malos» sino tus propios hermanos y seguramente algunos Obispos

  8. Efectivamente, yo también estoy cansado de dar la cara por una Iglesia con méritos más que suficientes para callar a los vainas masones y de izquierdas. Una manada de Miuras acobardados por dos chihuahuas. Es hora de exigir amablemente o no tan amablemente, escraches incluidos, a su jerarquía que reaccione y diga la verdad de la historia. Con eso se callaran muchas bocas y se reafirmarían. Más vale cabrón que tonto.

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