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Germán Arana SJ nuncio en España?

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No me lo creo pero si así fuera no me parecería mala noticia. Arana no es de los progres radicales y si su Francisco, que tanto le valora, le hiciera nuncio en España se habrían acabado todos esos “hombres del Papa” porque sólo habría un hombre: Arana. Que no es peor que los Papamén.

Todos los demás, a freír espárragos. Eso habríamos ganado.

12 comentarios en “Germán Arana SJ nuncio en España?
  1. Por cierto, Arana ha sido uno de los artífices del nombramiento de Planellas para Tarragona. Cuesta creer que el jesuita, que se entera de todo, no supiera lo de la “estelada”.

  2. Yo creo que si seguiria habiendo otro “hombre del Papa” en España. Sería el cardenal Omella, ya que la amistad entre este y Arana seguiria pesando. Es una vieja amistad que viene de los tiempos en que Omella era párroco de Calanda, provincia de Teruel y archidiocesis de Zaragoza. En dicha localidad tiene familia bastante cercana el P. Arana.

  3. La paz de fatima

    Fray Luke VanBerkum OP
    13 de Mayo de 2019
    Cuando la Santísima Virgen María se apareció a Lucía y sus primos los santos Francisco y Jacinta en Fátima, el 13 de Mayo de 1917, Ella les pidió que “rezaran el Rosario todos los días, para obtener la paz para el mundo.” ¿Qué comporta la paz? La paz viene viviendo de acuerdo con el “orden establecido por Dios.”

    La paz en la Tierra, que el hombre a lo largo de los siglos ha anhelado y buscado, nunca puede establecerse, sólo puede garantizarse mediante la diligente observancia del orden establecido por Dios. (Pacem en Terris, 1).

    La paz no es posible sin Dios y el orden realizado por él en el mundo y en nuestros propios corazones. Nuestros esfuerzos humanos, aunque necesarios, sólo serán limitados e incompletos a menos que nosotros mismos participemos en el orden establecido por Cristo, el Príncipe de la Paz.
    Pero esto está lejos de ser fácil, porque él trajo “la paz por la sangre de su cruz.” (1 Col 1:20). Para establecer la paz, debemos entrar en el misterio de la crucifixión, el misterio del amor en medio del sufrimiento injusto. Este es el orden paradójico que crea la paz. Debemos hacer nuestra la oración de Jesús: “Padre, perdónalos; porque no saben lo que hacen ”(Lucas 23:34). El orden divino de paz se establece mediante el perdón, incluso a través de la sangre.

    Tal orden no es imposible de cumplir. El 13 de mayo también marca el aniversario del intento del asesinato contra San Juan Pablo II. Un intento contra una persona de tan alto perfil es ciertamente impactante, pero lo que fue aún más asombroso para el mundo fue el mensaje de perdón de Juan Pablo II, cuatro días después desde el hospital: “Rezo por ese hermano nuestro que me disparó, y a quien he perdonado sinceramente .” Habiendo entrado en el misterio de la sangre, el santo Pontífice hizo suya la petición de perdón de Cristo, estableciendo la paz entre él y su asesino, quien más tarde colocaría rosas en la tumba del papa.

    Con Santa María en el Rosario, contemplamos lo que significa estar al pie de la cruz, donde Ella permitió que la súplica de perdón de Su Hijo penetrase en Su corazón. El perdón la llevó a restablecer la paz con los amigos más íntimos de su Hijo, que habían huido de su lado en su sufrimiento: “Todos, unánimes, se entregaron a la oración, junto con las mujeres y María, la Madre de Jesús” (Hechos 1, 4).
    Al orar con María, nosotros también podemos llegar a abrazar el perdón, a ser configurados por el perdón ofrecido por Cristo, y así, a su vez, a participar en el establecimiento del orden divino de la paz perdonando a otros.

  4. A pesar de que al Papa le gustaría lo contrario actualmente no hay muchos jesuitas que tengan un poder real en la Iglesia con la excepción del Cardenal Ladaria. Fijémonos en el Colegio de Cardenales: actualmente hay cuatro cardenales jesuitas y el más joven es el Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe con ya 75 años -por lo que sus posibilidades en un Cónclave son muy remotas- y luego le sigue con la misma edad un cardenal peruano que no tiene ningún peso fuera de Perú y que rige una archidiócesis bastante modesta. Los otros dos cardenales jesuitas, un purpurado francés muy bueno, Vanhoye, y otro ignoto, Darmaadmatja- no son electores y están retirados desde hace tiempo. Fuera del Colegio de Cardenales ningún jesuita tiene ninguna responsabilidad importante. De hecho, el Papa apenas ha promovido a obispos jesuitas durante su pontificado siendo el instituto con diferencia que más miembros tiene. Tampoco exageremos, por tanto.

  5. Demasiados jesuitas mandando: esto se va a la mierda.Tras un tontífice jesuita, un “imperfecto” de la fe jesuita y varios cardenales jesuitas a lo Barreto, el que barrita idioteces, un nuncio jesuita.¡Socorro!

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