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Fake news sobre Vidal y Barraquer

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Todo es mendaz en el artículo.

https://www.periodistadigital.com/religion/breves/2018/11/07/homenaje-a-vidal-i-barraquer-el-arzobispo-que-se-enfrento-a-franco-religion-iglesia-guerra-civil.shtml

El cardenal arzobispo de Tarragona no se tuvo que exiliar por su oposición a Franco. Le exiliaron en los primeros días del Alzamiento para salvarle la vida amenazadísima no por Franco y los suyos sino por los otros. Él la salvó pero no su obispo auxiliar ni los obispos de Lérida y Barcelona, Tres obispos catalanes asesinados creo  que excusan mayores precisiones. Más miles de sacerdotes, monjas, seminaristas y católicos seglares con sus vidas segadas por aquellos asesinos.

Hay testimonios, con la firma de Vidal y Barraquer, de adhesión entusiasta al Alzamiento. No hay más que ver el Epistolario del cardenal Gomá, referencia inexcusable para la época. Sin ocultar para nada sus simpatías negó su firma a la carta colectiva del Episcopado español de 1937 pero no por discrepancia con el texto sino por pensar, y juiciosamente, que su firma iba agravar la suerte de su clero tarraconense y el del resto de Cataluña ya ultradiezmado cuando se le pidió su firma. Su caso era muy distinto al de Múgica, expulsado de su diócesis por la República y por Franco, que no tenía en menor problema en firmar pero que exigía, con toda razón, hacerlo en su diócesis y no en el destierro. Hubo otros dos obispos que no firmaron pero de esos nunca se habla. Ignoro por qué. El ancianísimo obispo de Menorca, prisionero de los rojas, al que le respetaron la vida aunque en absoluta incomunicación con la España nacional y el de Orihuela, perdido en  el extranjero y que no daba señales de vida.

Cierto que Vidal representó  con en nuncio Tedeschini, la línea más conciliadora con la naciente República, que ésta y no los citados hizo imposible pero tras aquella hecatombe de sangre y fuego una vez llegada la victoria nacional hizo imposible el regreso del cardenal de Tarragona fallecido no mucho después. Pero lo que exponemos es la realidad de los hechos y no la historia inventada que algunos nos quieren contar.

Y personaje de muy notable categoría personal y eclesial, sin la menor duda. Aunque  las circunstancias dieran la victoria al también catalán  y con muy escaso feeling entre ambos,  Gomá. Mi admiración está mucho más con este pero no desprecio la de Vidal.

 

24 comentarios en “Fake news sobre Vidal y Barraquer
  1. Pío XII en más de una ocasión comentó a algún peregrino de Cataluña las virtudes de Vidal y Barraquer, como si tuviese un cargo de conciencia.
    Lo cierto es que el Papa Pacelli estuvo muy en su sitio. Tras el encarcelamiento y haber sido ajusticiados unos clérigos vascos, probablemente del estilo o casi, del mencionado Fuster, fueron algunos a ver al Secretario de Estado Pacelli y le dijeron que en el Norte la Iglesia era perseguida. El futuro Papa dijo: “También es perseguida en Barcelona.” Y concluyó la audiencia.

    1. El Papa Pío XII concedió al Caudillo la Cruz de Caballero de la Orden de Cristo, la más alta distinción de la Iglesia católica. Tras la segunda Guerra Mundial, la Santa Sede convenció a Argentina para que rompiese el bloqueo contra España y al poco los embajadores volvieron. El que les recibía era el mismo. los diplomáticos eran otros. En 1953, tras la firma del Convenio bilateral con Estados Unidos, se firmó el Concordato entre España y la Santa Sede, que duró hasta 1978 y que tan beneficioso fue para ambas partes. Pío XII, un democristiano de derechas, pensaba que en España podría echar su cuarto de espadas en orden a un cambio de gobierno, por lo cual insistió en la formación de cuadros de Acción Católica con esta finalidad. Le secundó el Cardenal Pla y Deniel. Pero el Obispo de Madrid y Patriarca de las Indias, Eijo Garay,, se enfrentó con el Cardenal de Toledo a raíz de ese tema. Pío XII se dio cuenta que había Franco para rato y se resignó. Pero, en honor a la verdad nunca perdió las formas.

  2. D. Francisco José: Me parece a mí que este impecable post ya fue publicado por usted palabra por palabra no ha demasiado tiempo.

    Lo recuerdo bastante bien pues como chiflado por la Historia leo intensamente cualquier episodio escrito desde la verdad, como es su caso. Y dado que hay comentaristas con una cultura y conocimientos magníficos, además de los suyos propios; es raro que yo esté confundido en esto.

    De hecho recuerdo que un comentarista enlazó una noticia la mar de interesante donde se podía observar como el Papa Pablo VI desde su posición de prevalencia trataba de forzar a Franco para que permitiera el regreso del cardenal y la firme y elegante respuesta del General diciéndole que nones.

    Escrito con el mayor respeto y admiración.

      1. Correcciones de erratas:

        El Papa a quien Franco dijo nones era Pío XII y la interesantísima correspondencia entre ambos la enlaza el propio De la Cigoña en el post.

    1. Hechos: En Tarragona el Eminentísimo Sr.Cardenal Don Benjamín de Arriba y Castro era totalmente desafecto a su antecesor. De hecho tuvo que intervenir en los últimos años de su Pontificado respecto a un Sacerdote: Mossèn Montañola, que escribió un libro titulado: Francesc Vidal i Barraquer, el Cardenal de la Pau. Vidal y Barraquer murió en 1943 en la Cartuja de la Valsainte en el Cantón de Valais, y Montini fue elegido Papa en Junio de 1963. Si algo pidiese Montini, habría sido el retorno de los restos. Pero, ni Arriba i Castro ni Pont i Gol lo pidieron. Pont i Gol recibió los restos en la catedral tras la muerte de Franco, y por la patraña histórica de ver a un opositor donde sólo hubo un Prelado que hizo como el Capitán Araña.

          1. Muchas veces, hablando de San Pío V digo: Michele Ghislieri o de San pío X: Giuseppe Sarto y no creo que se molesten los aludidos.

          2. Disculpe que no le conteste en el Idioma Universal pues no lo domino en absoluto y no quiero hacer el ridículo:

            Cierto es que no hay límite para los nombres pero cierto es también que las fosmas importan, por poner un ejemplo: no es lo mismo que yo me dirija a usted de tú y le llame cura o militroncho que le trate con el debido respeto como sacerdote y militar. Y dudo mucho que usted esté en desacuerdo.

            Tampoco me voy a extender mucho: A día de hoy me quedo perplejo cuando muchos fieles teatan de tú al cura, al párroco y si pueden hasta al obispo ( aunque esto salvo muy honrosas excepciones va de suyo) y no contento con ello muchos curas para saludar a las feligresas les arrean dos besos en las mejillas.

            ¡Y luego pretendemos respeto para los católicos!

            Se recoge lo que se siembra.

          3. Me alegro mucho de que no se molesten los aludidos e incluso entiendo que si los hechos narrados se refieren a etapas anteriores al papado o a la santidad se les llame por sus apellidos, si es así en el caso de usted muy bien hecho.

  3. Padre Canali, mis fuentes no coinciden con las suyas. Pero usted afirma que lo oyó de sus labios. A mí me consta que el dominico Garganta estuvo en el grupo de republicanos que se trasladaron a pie a Francia y lo sacaron de un campo de concentración del sur de Francia (Ceret) los buenos oficios de su provincial, un tal Vicente Montserrat. Durante la guerra estuvo protegido por su hermano Juan, que había sido alcalde de Olot con Acción Catalana Republicana. Eran tres varones, el director general de prisiones y licenciado en derecho, que murió en Colombia sin volver a España, un farmacéutico, autor de la primera historia de la farmacia catalana, que, aunque exiliado, volvió a finales de los setenta a España. (Tuve cierta relación con él pues entonces estábamos preparando la creación de un departamento de historia de la ciencia y de la técnica en el Instituto de Estudios Catalanes.)Y una mujer. No parece que la guerra les importunase demasiado. Uno pensaba que quizá se había escondido por las masías de Sant Feliu de Pallarols, donde la familia tenía propiedades. Pero puedo estar muy equivocado.

    1. Atarazanas: Conté lo oído pero estoy hablando de 1963 y ha llovido bastante. Viendo su documentación creo que queda acreditado que su versión es plenamente fidedigna y tomo nota de ella para mi documentación. Si recuerdo que mis conocimientos de catalán, a pesar de ser yo de la Provincia de Barcelona, eran nulos y creo que hablaba un chapurreado casi peor que el de Omella. El Padre Garganta -me sorprendió en aquel entorno dominicano- me insistió en la necesidad de aprender bien el catalán. Cayó en mis manos un libro de la BAC sobre los documentos del Concilio, en latín y en catalán, publicado por Jubany. Empece a leer con un diccionario y un bloc de notas. También la historia de un alma, de Santa Teresa de Lisieux, e hice mi particular inmersión lingüistica, aunque nunca vi, ni veo ahora, su importancia.

  4. La historia de Vidal y Barraquer es la de un intrigante, un taimado y finalmente un cobarde y resentido. Una obsesión suya en sus cartas a Tedeschini en los primeros tiempos de la República fue evitar que Gomá llegase a Obispo. En una de sus cartas al Nuncio llega a decir que Gomá era de “moralidad dudosa.” Y no obstante fue nombrado Obispo de Tarazona, de Salamanca y Primado de España como arzobispo de Toledo.

  5. El Padre José María de Garganta, natural de Olot, eximio historiador, condecorado con la Cruz de Alfonso X el Sabio, fue profesor mío de arqueología cristiana y mi confesor.
    En esos tiempos que se describen en el comentario, salvó la vida pasando a la zona nacional, yendo a Francia por los Pirineos, y haciendo el camino inverso para entrar en la España Nacional, lo que que tangencialmente confirmó en la predicación de unos ejercicios espirituales en que estuve presente.

    1. El Obispo Mújica no fue expulsado por la República sino por el General Mola. El PNV o Grupo Vasconavarro de entonces fue de lo más traidor: Se entendieron con los nacionales, con la República y con los Camisas Negras enviados por Mussolini. Álava quedo muy pronto en el frente nacional, pues el General Mola era Gobernador Militar de Pamplona y desde hacía tiempo venía preparando la logística y estrategia a seguir: “La Carta colectiva de todos los obispos españoles’, siendo firmada por 48 prelados: 8 arzobispos, 35 obispos y 5 vicarios capitulares. La Carta colectiva no fue firmada por el cardenal Pedro Segura y Sáenz (contrariado porque el Vaticano no le había restituido a su Sede Episcopal después de haberle cesado como Metropolitano de Toledo), el cardenal Francisco Vidal y Barraquer (residente en Roma desde el 30 de julio de 1936. No regresó a España, muriendo en Suiza en la Cartuja de la Valsainte, donde fue confinado, el 13 de septiembre de 1943) y el obispo Mateo Múgica Urrestarazu (dolido por haber sido expulsado de su diócesis por el General Mola, que después de haber publicado la Pastoral de 6 de agosto de 1936, fue acusado por la Junta de Defensa Nacional de tolerar propaganda subversiva en el Seminario y proteger a los sacerdotes enemigos del Movimiento Nacional).”

  6. La figura de Vidal Barraquer es una de las vergüenzas de la Iglesia en Cataluña durante la guerra. Prefirió salvar su pellejo con la ayuda de la Generalidad y entregar a su auxiliar Borrás a las masas anarquistas y republicanas. Murió asesinado Borrás y, con él, muchos sacerdotes. Prefirió salvarse él y abandonar la diócesis. Hizo valer su adhesión a la república. Fue epítome del pastor que abandona la grey cuando viene el lobo. Los curas secesionistas quieren reescribir ese episodio vergonzoso para la historia de la Iglesia. Fue el Pontífice quien le retuvo en Suiza, ante el escándalo mayúsculo de su comportamiento. La gente no conoce otros episodios de semejante claudicación. Por ejemplo, ignora que el carcelero de la prisión de Gerona era un cura, de apellidos Fuster Vila, que se ensañó, según confesión de los interesados, con los propios sacrdotes encarcelados. Muchos, por su culpa, murieron en los días finales de la guerra, al impedir que se marcharan a sus casas según las órdenes dimanadas de la Dirección General de Prisiones, al mando de la cual estaba Juan de Garganta y Fábrega, hermano de un fraile dominico que salvó el pellejo escondido en su propio domicilio. Juan había sido alcalde su pueblo. Cataluña dio muchos mártires. Pero también hubo ejemplos de debilidad. No se trata de acusar a nadie, pero sí de impedir que la mentira prevalezca sobre la verdad. Los curas gerundenses volvían por Badajoz hasta que se liberó Gerona. El obispo medió ante las autoridades militares para salvar la vida de Fuster y sacarlo de la prisión sevillana donde compartía celda con los curas vascos independentistas. La adhesión de los curas y obispos al secesionismo no es cuestión actual. Tuvo vergonzosos precedentes, incluso entre los momentos más cruentos. Vidal y Barraquer no tuvo una postura gallarda. Franco nada tuvo que ver en su escapada dejando inermes a su obispo auxiliar y a sus curas y seglares. Sólo Dios conoce el interior de las personas. Pero las apariencias externas dejan mucho que desear.

  7. Usted si que está haciendo ciencia ficción (me gusta más que fake news). ¿Porque no nos explica porque el Cardenal Vidal i Barraquer no pudo ser enterrado en la Catedral de Tarragona como era su voluntad hasta después de muerto el dictador? Cuando muere Vidal y Barraquer (1943) ya no hay rojos en Cataluña, y la guerra está más que ganada por (según usted) los amigos del Cardenal, sin embargo es ya en la incipiente democracia cuando se puede cumplir el deseo de Vidal i Barraquer de ser enterrado en su querida catedral.
    El cardenal Vidal i Barraquer fue unos de los pocos jerarcas eclesiásticos españoles que no mancharon su dignidad sacerdotal utilizando la misma mano con la que celebraban la Santa Misa para hacer el saludo fascista, una de las imágenes más vergonzantes de la Iglesia española del siglo XX.

    1. Era mejor levantar el puño cerrado siguiendo las directrices de Stalin, escupir sobre el crucifijo y negar a Cristo para salvar la vida de las bestiales hordas rojas, entre cuyas filas se encontraban nauseabundos independestistas catalanes. Se dice que los gritos de los curas torturados en las chekas de Barcelona se escuchaban hasta en Castelldefels.

      Pero ocurre que muchísimos mártires católicos prefirieron perder su vida mortal y ganar su vida eterna.

      Escoria como tú no merece ser ni español, ni católico. Tiempo al tiempo.

  8. Es interesante la obra de Victor Manuel Arbeloa “La Iglesia que buscó la concordia”, en Encuentro Ediciones, sobre las relaciones de la Iglesia con la II República, con el conflicto con Segura, y la posición de Gomá y de Vidal. Éste, un buenista, demasiado a mi gusto, pero esto es fácil de decir ahora: ¡no en aquel momento! Vidal buscó la mejor entente cordial con la República en bien de la Iglesia.

    1. Veritas: Su juicio benévolo sobre Vidal y Barraquer puede valer para el arzobispo de Sevilla, Cardenal Ilundain, pero se nenesita rizar mucho el rizo para blanquear al tarraconense.

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