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Este no es un obispo, es un imbécil

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El obispo de Teruel, Santiago Gómez Cantero

O mejor dicho un obispo imbécil. Porque ambas características pueden recaer en un mismo semoviente. Como es el caso.

Usted puede cerrar todas la iglesias de su diócesis, acertada o equivocadamente, pero no es usted nadie para decirme en que tengo que emplear mi tiempo. Soy mayorcito para administrármelo yo. Por muy dueño que se crea hasta de decirme como debo emplearlo. Eso es clericalismo impresentable. ¿O hemos dejado ya de ser mayores de edad en la  Iglesia y no  podemos hacer nada si no lo autoriza usted? Su vanidad episcopal excede ya los límites de lo tolerable.

Lo del sacerdote sacando de paseo al Santísimo en la calle como su se tratara de su perro pasa ya de castaño oscuro. Un obispo no puede expresarse así. Porque si lo hace no solo se desacredita él sino que arrastra al resto de los colegas que serán tenidos por compinches.

Sin la menor duda me quedo con el sacerdote que ha llevado el Santísimo por la calle o con el obispo que lo subió a la torre de su catedral para que su presencia nos libre de esta peste, con los que desde los medios de comunicación intentan mantener en estos días atribulados un contacto con sus fieles  que necesitan su cercanía. Así que, por mí, señor Gómez Cantero, puede irse usted a hacer puñetas.

https://www.religiondigital.org/vida-religiosa/inusitada-efervescencia-Antonio-Gomez-Cantero_0_2216178407.html

 

 

45 comentarios en “Este no es un obispo, es un imbécil
  1. Totalmente de acuerdo con el Obispo de Teruel. Ya está bien de utilizar el Santísimo Sacramento como un objeto mágico o un amuleto. El Santísimo Sacramento es signo del Amor vertido sobre nosotros, y su ligazón está estrechamente unida al Altar y no fuera de Él, no lo instituyó Cristo para satisfacer los egos de aquellos sacerdotes que en estos momentos viven malamente su soledad, y necesitan de ciertos ritualismos y espectáculos con una cámara grabándoles.
    Porque aquel sacerdote que verdaderamente intercede por el pueblo de Dios, lo hace desde el anonimato, desde el silencio de sus claustros y sus capillas. Aquél que en medio de este confinamiento ejerce su ministerio rezando ante el Santísimo en el Sagrario ofreciendo su oración silenciosa por todo el pueblo de Dios a él confiado, poniendo a los pies del Señor la oración de sus fieles, y ofreciendo el Sacrificio eucarístico cada día en favor de su pueblo, sin fotos, sin cámaras, sin streamings, sin hacer de la Misa un ‘show’.
    Ése es el que verdaderamente sirve al pueblo de Dios, y no el que se pone ante una cámara a hacer ‘postureo’ para cuando pase todo esto recibir los halagos de sus fieles; no es aquel que graba y se expone en redes sociales, publicitándose y dándose bombo a costa del Santísimo Sacramento.
    ¿Porque qué es más importante, el heroísmo del sacerdote y su hombría, o la gracia divina que actúa en el corazón de los hombres, incluso en ausencia sacramental? El sacerdote es hombre, sí, pero su ministerio lo empuja a conformarse a la Cruz del Señor, y ahora más que nunca le toca prolongar su oración como Cristo en el Huerto de los Olivos. Pues que ofrezca su oración elevándola al Padre ejerciendo su ministerio, recluyéndose en su casa, en su iglesia, y no haciéndose notar pregonando a los 4 vientos que es el «curazo». Que se deje de tanto espectáculo y viva este tiempo como nos pedía Jesús en el evangelio del Miércoles de Ceniza: «cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.»
    Dejémonos pues, de espiritualidades mediáticas y pregoneras, porque Cristo no hizo espectáculo con su Salvación, y menos a la hora de instituir la Eucaristía.
    Lo siento, pero la Cigüeña a mi parecer hoy no ha estado acertada.

  2. Un obispo que juzga la intención, afirmando gratuitamente algo como esto: » Quizás, alguna, que han hecho de su fe una costumbre atávica, no tanto.»

    Puede un obispo escribir una cosa cómo esta: «¿O es que queremos justificar nuestro sacerdocio? ¿Es que los servicios religiosos de las televisiones y las radios no son suficientes?»
    Aunque los sacerdotes no trasmitieran por streaming la misa, están obligados a ello, son sacerdotes, precisamente para eso, esa es la razón de existir del sacerdote, ofrecer el santo e incruento sacrificio de la misa, fuente, centro y culmen de la fe. Al contrario, cuantas más misas, cuantos más actos de culto sean ofrecidos a Dios, mucho mejor.
    Debo decir que al único que le repugna la misa es al diablo y es a quien le interesa que se suprima el sacrificio del altar.

    En última instancia, cada fiel es libre de elegir, si escucha la misa, de la tv, de la radio o por streaming, faltaba más.

  3. Un sacerdote en INFOVATICANA, afirmó que muchos compañeros suyos habían perdido la Fe, y que de esos compañeros. Algunos han sido nombrados obispos( añadiría yo que Cardenales también).Pues bien, este Obispo, por sus dichos y hechos, bien puede ser uno de los que HAN PERDIDO LA FE Y LLEVA TAMBIÉN POR EL MISMO CAMINO A MUCHOS… Jesus nos lo avisó : nos habló del buen y mal pastor… Pues eso… Este Obispo es peor que un imbécil ( con perdón de muchos imbéciles) ES UN HOMBRE QUE HA PERDIDO EL NORTE, LA FE EN JESÚS, ES UN JUDAS Y ALLÁ CON SU CONCIENCIA… SI DIOS ES MISERICORDIOSO… PERO JUSTO Y MUY JUSTO CON LOS QUE SE SIENTAN EN SU SILLA EPISCOPAL Y HACEN Y DICEN… ( cada cual califique como quiera). Y lo peor: CON SUS ACCIONES Y PALABRAS ESCANDALIZAN Y HACEN PERDER LA FE Y PECAR A OTROS… QUE DIOS SE LO DEMANDE A ESTE JUDAS, TRAIDOR DE CRISTO Y A LOS QUE SON COMO ELLOS.

  4. Lo mínimo que podemos pedir es que los obispos crean en Dios. Y si no creen, por lo menos, que no lo manifiesten. Qué desgracia estamos viviendo…

  5. Leo las declaraciones del obispo de Teruel recogidas en Infocatólica. Ha manifestado que, en contra del cierre de las iglesias y de la suspensión del culto, sólo se oponen las personas «que han hecho de su fe una constante atávica», sugiriendo que el deseo de asistir regularmente a Misa o al menos verla retransmitida por televisión es un tipo de «consumismo de lo religioso».
    No voy a calificar al obispo. Sí lo que ha manifestado si está fielmente recogido. Es una estupidez. Una solemne majadería. Un insulto a millones de fieles que saben lo que es y supone el Santo Sacrificio de la Santa Misa. Y lo mejor es definirlo así. La alternativa con otra calificación a sus declaraciones sería muchísimo peor.

  6. ¿OÍR, VER Y CALLAR?

    «No hay poder sobre la tierra ―ni siquiera el del Papa― que esté por encima de la propia conciencia, rectamente formada: una conciencia recta, verdadera, justa, en la que prima hacer la voluntad de Dios por encima de la propia, en su personal lucha interior por buscar la identificación con Cristo, que es la esencia de la vida cristiana.

    » Hace ya siglos, la Santa Madre Iglesia, con el Papa al frente, dejó sin efecto las “obediencias indebidas», las que iban contra lo que Jesús y la Iglesia enseñan, desligando la propia conciencia de esos falsos mandatos.

    » Nadie en la Iglesia puede “obligarnos a pecar». Ahí siempre hay que responder que NO. En conciencia. Y no hacerlo así, y “obedecer», es PECAR.»

    —JOSE LUIS ABERASTURI MARTINEZ
    Extraído de su artículo del mismo nombre publicado en infocatolica.com en marzo de 2017

  7. Señor José:Acaso no recuerda usted que Jesucristo llamó a los fariseos:
    RAZA DE VIBORAS..!! Y
    SEPULCROS BLANQUEADOS,HERMOSOS Y LIMPIOS POR FUERA,MAS POR DENTRO ESTÁN LLENOS DE HUESOS DE MUERTOS Y DE PODREDUMBRE.
    A veces a uno le sale la Santa Ira,quizás sí fuera apropiado en vez de imbéciles,aplicar esos términos a algunos miembros de la Iglesia .

    1. «Si uno llama renegado a su hermano, merece la condena del fuego, y si lo llama imbécil, tendrá que comparecer ante el sanedrín» (Mt. 5,22)

  8. El despropósito del Obispo de Teruel no se limita a este escrito. También ha dispensado a sus diocesanos de la abstinencia de carne los viernes de Cuaresma, como si comer carne nos protegiese frente al coronavirus:

    http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=37222

    ¿Qué será lo próximo? ¿Dispensar del celibato a sus sacerdotes? ¿Puede un obispo dispensar a toda la Diócesis de cumplir una ley universal de la Iglesia?

  9. Hoy celebra el aniversario de su ordenación diaconal un sacerdote con quien suelo hablar con mucha frecuencia. Ayer le llamé para felicitarle anticipadamente y mantuvimos una larga conversación. Por su edad está comprendido entre las personas de riesgo. Como, por otra parte, la mayor parte de los sacerdotes españoles. Me confió el gran sufrimiento que padece por no poder asistir sacramental y espiritualmente a quienes están padeciendo por esta situación. También me dijo que había tenido cierto consuelo por parte de algunos de sus amigos médicos que, jubilados y pasados los setenta, se habían ofrecido a la Sanidad pública para incorporarse a Hospitales y Centros de salud y les habían aconsejado no moverse de sus domicilios por estar entre los grupos de alto riesgo, ni siquiera les han permitido incorporarse como asesores u orientadores de los jóvenes médicos y ATS que se han incorporado, quizás desde el paro o desde pequeños centros rurales a grandes hospitales. También hay sacerdotes que viven su encierro en la soledad, en la oración, convirtiendo sus pequeñas casas en improvisados monasterios de silencio y oración; de auténticas súplicas al Padre desde su impotencia. Este amigo tiene como actividad pastoral principal la capellanía de una Residencia de ancianos. Como él no vive en la Residencia, el domingo día 15 tanto la dirección como él mismo decidieron, por el bien y seguridad de los ancianos, que siguieran la Misa por TV. Le duele, profundamente, la imposibilidad de celebrar la Eucaristía a diario en esa Residencia. Para los ancianos la Eucaristía es fundamental por su formación, por su devoción y por la vivencia de su fe; sin embargo, también es cierto, me confesaba, que son los que mejor comprenden y se adaptan a este tipo de medidas. Me recordaba que la Eucaristía y los Sacramentos son fundamentales en la vida cristiana, pero que lo realmente importante es la Fe y la Gracia junto con la confianza en Dios. Los sacramentos no son ritos mágicos, me decía, son encuentros personales con Cristo con la misma realidad con que se encontraban con Jesús sus contemporáneos; pero, así como San Pablo no conoció personalmente a Cristo pero se encontró con Él por el Bautismo, nosotros hoy, incorporados a Cristo por el Bautismo, hemos de intentar, en una praxis muy olvidada, de recuperar nuestra relación con el Señor en el reencuentro con nuestro Bautismo. Ello nos llevará a ansiar con mayor fuerza y convencimiento la Eucaristía. Y, ante ciertas posturas extremas, me recordaba como en China o en Vietnam numerosas comunidades de católicos vivieron y transmitieron su fe durante siglos sin la celebración de la Eucaristía. Sólo celebraban el Bautismo y el Matrimonio, pero tenían muy clara la grandeza de los Sacramentos y, en el caso de China, durante siglos añoraron sobre todo la Penitencia. Me recordaba lo que sucedió en China cuando después de siglos de clandestinidad se construyeron Iglesias y volvieron misioneros en tiempo de León XIII. Las referencias de los católicos para identificar sus Iglesias eran muy claras: la Stma. Virgen María, el sacramento de la Penitencia, el Papa y el celibato de los sacerdotes, Me insistía en que esta situación debiera servirnos no para dividirnos o criticarnos, sino para replantear nuestra catequesis y nuestra vivencia de los Sacramentos en nuestra vida ordinaria cuando el mundo se recupere de esta pandemia. Pandemia que, según él, debe empujar a revisar determinados planteamientos pastorales, que han de llevar a abandonar proyectos y planes más propios de asociaciones benéficas que de una comunidad que vive y celebra su fe como fuente y motor de todos los compromisos sociales. Me comentó que la autenticidad del seguimiento a Jesús parte de su familiaridad con Él, de los momentos de oración que le dedicamos a lo largo del día, pues sólo cuando nos hayamos familiarizado realmente con Cristo estaremos capacitados para descubrir su rostro en los hermanos, sobre todo en los más pobres. Me hizo reflexionar sobre los aplausos merecidos y los agradecimientos que estos días están recibiendo tantas personas por su entrega y disponibilidad a los demás… y el silencio o ignorancia de la Iglesia y su palabra: queriéndolo o no nos han puesto en el lugar donde debemos estar. Ocultos, pero trabajando; silenciosos, pero testimoniando; ignorados, pero humildes en el convencimiento de que la auténtica salvación de la humanidad sigue radicada en Cristo. Y, sobre todo, aprendiendo a ver la historia desde el mensaje de Jesús. Muchas de las personas que han perdido seres queridos en esta pandemia pedirán la celebración de exequias católicas y me comentaba mi amigo si estarán los sacerdotes preparados espiritual y personalmente para dar una palabra de consuelo y trascendencia que sea auténtica y comprensible y, a la vez, suene a amor y a esperanza. Me confió muchas más cosas: de lo orgulloso que se siente del Seminario en que se formó y de los profesores de los que disfrutó tanto en el Seminario como en las Universidades españolas y extranjeras en las que completó su formación; de los convulsos, en tantos sentidos, años del postconcilio que los vivió en plenitud en un ambiente sanísimo de oración y de profunda formación abierta a corrientes teológicas, sociales y filosóficas. Y también me hablaba ayer de cómo llora sus pecados que siempre los vive como desamor a un Dios que le ha dado todo, desde la vida en una familia maravillosa hasta el asombroso ministerio del sacerdocio. Me gustaría que estas pobres palabras sirvan para recordar a tantos sacerdotes que sufren profundamente la cruel dialéctica entre el ejercicio social de su ministerio y la prudencia de no colaborar a la expansión de la pandemia, pero que, en la miseria de sus posibilidades, siguen estando presentes entre aquellas personas a las que llegan con pobres medios.

    1. Emocionante lección de sabía teología y de útil, muy útil espiritualidad. Un cristiano de a pié les queda agradecido en días muy duros para su cuerpo y para su alma. Que Dios los bendiga a los dos.
      Estoy también con el obispo de Teruel. También yo soy un imbécil.

  10. Pues qué quiere que le diga, por una vez no estoy de acuerdo con usted Sr. de la Cigoña. Pienso que hay sobreabundancia de todo lo que comenta. Me parece una reflexión acertada.

  11. Sí es cierto que sobre todo por washapp se produce un efecto cansino de imágenes, oraciones que luego casi nadie rezará al estilo de mándalo 10 veces para que te de suerte y demás cosas. Pero no lleva razón este obispos de que mucha gente no le ayude una oración pública de su pastor o bien de sacerdotes por televisión, la radio o cualquier medio de comunicación y muchos fieles rezan en su hogar privadamente y leyendo los Sagrados Evangelios.
    Lo primero está muy bien guiar a los fieles y es una de la misión de la Iglesia, por eso él se sienta en una cátedra y tiene de principal función enseñar en la Verdad. Muchos rezarán leyendo la Biblia sin saber que es lo apropiado para este tiempo, otros no porque lo sabrán. No se puede pretender que el fiel se sepa todas las oraciones o como dice algún gurú de la progresía rezar lo que nos salga del corazón porque saben de sobra que entonces no se rezará.
    ël como obispo y pastor de su Diócesis algo debería de hacer digo yo en vez de criticar si algún cura sale con la custodia como por otra parte se ha hecho siempre en caso de epidemias incontroladas y menos con esas comparaciones como de sacar a un perro. Para mí reflejan una falta de Fe en la Eucaristía y en la presencia real de Nuestro Señor jesucristo. Debería ser él el que arriesgándose como muchos otros de sus compañeros obispos dicen Misa aunque sea televisada, promueven exposiciones del Santísimo sea en el Cerro de los Angeles o retransmitan el Vía Crucis como su antecesor en la Diócesis y conforte a sus sacerdotes y fieles en vez de decir tonterías.

  12. Vale, venga, este obispo no es un imbécil, pero dice imbecilidades. La manera de referirse a la procesión con el Santísimo en la custodia, como decía antes un comentarista, parece recordar a la de «dar un paseo» con el perro. Y se quedó tan tranquilo. Y al obispo habrá que recordarle, o enseñarle, que para una procesión eucarística no hay que pedirle permiso al Ordinario del lugar: «(y me pregunto con qué permiso, porque para muchas cosas somos muy estrictos y para otras no tanto.)» No, Ilustrísima deslucida, no, a Vd. no hay que pedirle permiso para ello. Lea Vd. el correspondiente Ritual y sus prenotandos y lo verá.
    De lo demás que dice ni me molesto en comentar.

  13. ¿Qué gana con la injuria del titular, don Paco Pepe, cuando se puede discrepar sin insultos? ¿Empañar su preciosa noticia de «Riposte Catholique» un poco más abajo, y encima tener que confesarse…?

  14. Soy sacerdote y comparte gran parte de lo que dice el Obispo de Teruel. Hay sobreabundancia de imágenes, vídeos y mensajes. Está bien mantener contacto con los fieles pero a veces ese contacto huele a telepredicador. Un poco de mesura vendría bien. En cuanto al insulto… en fin el respeto nunca está de más. No se trata tanto de lo que se dice sino de como se dice

    1. ¿Y no hay sobreabundancia de TODO tipo de imágenes y vídeos de tipo obsceno, chistoso, soez, trivial..
      ? ¿ O es que los únicos que le molestan son los religiosos? «Huele a telepredicador». ¿Y qué tiene de malo?

      1. Y el estilo algo agresivo de Cigoña no es mi predilecto. Pero en el CONTENIDO esta vez tengo que estar con él. Ahora la preocupación es que hay muchos mensajes religiosos. Pues vaya…

        1. Totalmente de acuerdo con los dos comentarios de Amalia.Yo también pienso , que tiene de malo ser telepredicador de la palabra de Dios? O es que acaso nos hemos hecho muy quisquillosos con predicar la palabra de Dios,no vaya a ser que digan que hacemos ese » proselitismo «que parece tanto molesta a
          Bergoglio?
          Pero no dijo Jesús ‘ Id por todos los pueblos y predicar el Evangelio» ?…Alucino con algunos clérigos progretas que parece q rechazan esto que dijo Jesus , a quien ellos dicen servir , y al unico que deberían seguir.

  15. Estoy de acuerdo también con lo que dice Mons. Cantero en su escrito. Si, este obispo es un imbécil Sr. Cigoña, como lo es también el cura aquel que celebró hacia los «selfies» de sus feligreses en vez de celebrar hacia Dios y al que usted le aplaudió.
    ¿Debemos asombrarnos de la imbecilidad de nuestros obispos y sacerdotes? Era lo previsible. Hace falta más reflexión y oración como bien dice Mons. Cantero. El coronavirus nos ha dado un buen remezón, que le viene muy bien al mundo y, sobre todo, nos viene muy bien a nosotros que estamos todos en una mediocridad manifiesta.

  16. Este obispo es una buena persona, sensato, inteligente, cariñoso… Yo estoy totalmente de acuerdo. En muchas de nuestras acciones parece que más que buscar la gloria de Dios estamos buscando la nuestra. Aburre ya tanto narcisismo eclesial, tanto activismo desenfrenado, tanto afán mediático. Volvamos al desierto interior, al silencio, que bien nos hará a todos.

  17. Me parece que su desparpajo para insultar, sobre todo cuando lo más que hay son ideas más o menos discutibles, hablan más de la pobre calidad humana y cristiana que usted posee que de ninguna otra capacidad argumentativa sobre religión y comportamientos que usted parece creer tener.
    Mire, cuando un creyente tiene cierta edad como la suya, y cuando uno ve que hay creyentes y pastores que están tratando de hacer y decir algo útil en tiempos de tanta dificultad, en lugar de ponerse a insultar y tratar de autoconvencerse de que tiene razón, lo que tendría que hacer es aportar paz, sosiego, sacar lo valioso de cada conversación… Recuerde que la Iglesia nunca le ha confiado a usted ningún tipo de liderazgo o autoridad, usted mismo se ha subido a un carro desde el que se autoconcede autoridad, imagino que esto no se le olvida. No conviene, por tanto, indignarse tanto, le convierte en un histrión bastante prescindible.
    No le queda tanto tiempo para tratar de vivir su Fe de un modo ejemplar y, claramente, su presencia en las redes sociales con comentarios como éste y otros parecidos le alejan bastante de cualquier tipo de ejemplaridad cristiana, incluso del más mínimo respeto humano e intelectual. Esto no significa que uno no pueda ni deba discrepar, estoy seguro de que entiende la diferencia.
    Supongo que borrará el comentario, hágalo tranquilamente, no lo hago para ningún público.

  18. Don Paco Pepe, le respeto mucho, me gusta leer su bloc y muchas de sus opiniones las comparto… pero creo que se equivoca cuando llama imbécil a Don Antonio Gómez Cantero, podemos estar de acuerdo o no, pero creo que no debemos insultar y descalificar de la manera que lo hace… Tiene razón cuando dice que un Obispo no se debe expresar así, pero creo que usted tampoco debe hacerlo… Gracias

  19. ¿En qué parte de la carta se refiere el obispo a los sacerdotes que sacan el Santísimo como si fuera su perrito? El obispo compara este gesto con la procesión del Corpus. Eso que dice usted es una calumnia y una difamación contra este obispo. Artículos como este desacreditan a esta página y sobre todo a su autor.

    1. «…y algún otro ha salido a dar un paseo por las calles con la custodia como si se tratara del Corpus Christi (y me pregunto con qué permiso, porque para muchas cosas somos muy estrictos y para otras no tanto.)» Pues si usted describiría la procesión eucarística del Corpus como «dar un paseo por las calles con la custodia»… Se ve que al obispo lo primero que le salió fue la comparación con el paseo del perro como acción permitida y luego, para mitigar la insolencia, metió lo del Corpus. En fin, que se arrepienta, conforte a su párroco y Dios le perdone.

  20. Es cierto que las recomendaciones de este obispo, son cuando menos discutibles, pero me parece que algunas de su reflexiones son muy sensatas. Creo que lo mejor es dejar a todos hacer lo que crean de buena fe, y rezar por ellos y por nosotros.

  21. Caro don Paco Pepe. Guerra civil. El coronel jefe de la plaza de Teruel se ha hecho fuerte en el seminario conciliar con la guarnición y guardias civiles más algunos civiles. Aunque hace un frío de mil demonios, con el Turia helado, el fuego cruzado es intenso. Nadie se atreve a andar por las calles no le alcance una bala perdida o dirigida. En otro edifico, a dos o tres calles de distancia, hay un pequeño destacamento que ha quedado aislado. Solicitan la comunión al seminario antes de ser abatidos por un Líster furioso. El coronel pide un voluntario. Se adelanta un soldado. A las órdenes de Vuecencia, iré yo. Entre los presentes hay varios sacerdotes. Un tal Emilio Sauras, dominico que daba clases en Roma, le quita la palabra al chico. Mientras haya un sacerdote vivo, no se expondrá nunca un seglar. Iré yo. Las balas no detuvieron su paso. Y llevó la comunión. Emilio Sauras, que con los años sería un teólogo eximio que tuvo arte y parte en la declaración del dogma de la Asunción por Pio XII, era de Híjar. No todos los de Teruel son iguales.

  22. Me ha parecido tan triste el comentario de este Obispo. Bastante lamentable es que la mayoría de Obispos callen y que el único acto que se promocione sea organizado desde Portugal. Lamentable. Bravo, en cambio, por los obispos que mantienen contacto con los feligreses, que celebran misas sin esconderse, que bendicen al pueblo con el Santísimo… y tantos sacerdotes heroicos que no se quedan en casa sino que abren sus iglesias, visitan a los enfermos y rezan de manera presencial por los difuntos. En estos momentos el ingenio para llegar a todos los feligreses no solo es una necesidad sino una urgencia apostólica. ‘¡Ay de mi, si no evangelizare!’

      1. Sinceramente creo que el problema de fondo que tiene este obispo es que se ha dado cuenta de que ya no posee el monopolio de los medios de comunicación. gracias a Dios ahora un fiel puede elegir entre seguir la misa de su párroco, que quizá tenga más fe y devoción que su obispo, o sencillamente que tenga un estilo que ayude más a ese fiel a la vida cristiana. Y lo mismo sucede con la información en general o con las publicaciones. Gracias a Dios los medios de comunicación modernos permiten alternativas al monopolio que ejercieron los progres en la época posconciliar. Por eso se entiende que ahora, con ocasión de esta epidemia, o porque el Pisuerga pasa por Valladolid, arremeta contra las iniciativas religiosas que él no controla. Creo que es tan sencillo como eso. Si en alguno de esos medios de comunicación de los sacerdotes hay algún error doctrinal, que lo denuncie, cómo es su deber, si no, que se alegre, porque se siembra el Evangelio aunque el que hable no sea el.

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