¿Escándalo con un cura asturiano de fallecimiento reciente?

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Ha fallecido recientemente y ha sido objeto de varios titulares. Padre de un hijo al que nunca reconoció y amasador de fortuna. Un angelito según leemos por la prensa.

He dicho muchas veces, y supongo que mis lectores inteligente lo entenderán, este no es un Blog para analfabetos, que esta pobre cigüeña no es, ni además puede ser, un periodista de investigación. Entre otras cosas porque uno no es periodista. Un simple comentador de noticias que lee. Que muchas responden a una realidad y alguna no.

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Un lector, ¿qué sería del Blog sin sus lectores?, me envió una amplia serie de enlaces sobre el caso. Y en esta ocasión, por tener un sacerdote asturiano amigo y del que me fío muchísimo, le llamé para pedirle su opinión. Que es la siguiente:

Don Cándido fue un sacerdote conocido y apreciado en el suroeste asturiano. Defensor de los vaqueiros, tan vilipendiados, y profesor de religión en un Instituto bien valorado por sus alumnos. No era un progre desorejado ni un conservador reconocido. Como muchos otros sacerdotes de Asturias. De un San Juan de Ávila, nada. Corrientito, normalito y bien acogido en su entorno.

Me dice que su capital, importante, se ha mencionado un millón doscientos mil euros, no proviene de su pesetería sino de herencias familiares. Y que su vida era más bien austera y generosa. Y que el arzobispado no es el legatario de su herencia sino su familia a la que vuelve tras su muerte. No hay pues la menor inquietud en la diócesis por perder una herencia que no iba a recibir. Eso es cuestión de sus herederos. Los que sean.

Está luego lo del hijo que se pretende. En eso mi amigo me dice, como es normal, que no tiene ni idea. Existen hoy medios sobrados para acreditarlo. Y no iba a ser el primer caso de un hijo de cura.

Pues eso es lo que hay según me cuenta mi amigo. ¿Hay un hijo, y como tal con derecho a la herencia al menos en dos tercios? ¿Porque el de libre disposición parece evidente que no lo quería para él. Aunque los otros dos da la impresión de que tampoco. Pues eso es cosa, del cura, de los tribunales y de las pruebas que resulten.

¿Tuvo un hijo ese cura? Mal. No sería el primer caso. ¿Llevó después una vida digna sacerdotalmente? Pues tampoco es como para volcar en él todos los rayos del cielo. Hoy tenemos conciencia de que hay responsabilidades que se deben asumir. Y a cara descubierta. Aunque puedan costar el sacerdocio. Antes no era así.  Hay millones y millones de hijos que no saben quién es su padre y algunos, hijos de cura. No lo disculpo. Pero tampoco debemos juzgar el ayer con criterios de hoy.

Uno preferiría que ese sacerdote no tuviera un hijo. Pero eso es cosa suya y no mía. Saldrá lo que salga. Y si le sale mal pues su historia, que tampoco era extraordinaria, quedaría malherida. Ojalá sirva, si fuera cierta, para instrucción de otros. Porque los hijos son responsabilidad de sus padres. Con herencia o sin ella. Aunque curiosamente las reclamaciones póstumas sólo suelen darse cuando hay herencia.

 

 

Comentarios
10 comentarios en “¿Escándalo con un cura asturiano de fallecimiento reciente?
  1. Orange: Creo que fui comedidísimo, y respetuosísimo con ese cura asturiano. Vuelva a leerme.El hecho no parte de mí sino de los medios de Asturias. Que me han llegado todos y que ni siquiera enlacé. Sólo he comentado un suceso que se ha hecho público y no por mí.
    Parece que la paternidad, de haber ocurrido, sería anterior a su ordenación sacerdotal. Pues un motivo más para no comprometer su sacerdocio. Creo que en el Blog ha quedado, y más con esta última contastación, mucho mejor que en los medios asturianos. Porque no sería un cura de bragueta suelta sino un joven que hizo lo que no debía. Seminarista como mucho. Pues no me recrimine a mí lo que debería hacer, si quiere, a los medios de comunicación de Asturias o de Galicia.

  2. Blogger y comentariastas: Tengan piedad cristiana y no contribuyan a difundir maldades. Es una crueldad, además de una injusticia, verter sospechas y maledicencias sobre la buena memoria de un buen sacerdote. Don Cándido era un buen sacerdote, muy trabajador, muy entregado. Aunque murió en el Hospital, había sido encontrado inconsciente en su casa, efecto de una desconocida leucemia. Vivió siempre en la suma sencillez, discreción y honradez. Era piadoso, culto y educado. Ahora resulta que se descubre que tuvo un hijo hace 50 años, cuando él tenía 19. ¿Y puede eso manchar una vida entera entregada a Cristo y a la Iglesia? ¿Pero no lo tuvo también San Agustín? Me dirán que no se ocupó de él ni lo reconoció. ¡Ni siquiera sabemos si él lo sabía! Ese hijo lo tuvo con una mujer joven que estaba casada. Evidentemente que fue un pecado (¡y de juventud!) pero después la madre obró como mejor correspondía: seguir adelante, permitir que naciera la criatura y ocultar la realidad ¿O era mejor destruir el matrimonio? Y todo eso fue antes de ser sacerdote!
    Hasta un asesinato prescribe a los 20 años!

  3. Coincido en este caso, aunque en otros podamos disentir sin que eso signifique que la verdad esté de mi parte con Asturiano Creyente, no es la primera vez. Y también con Echenique. En cuanto a reclamaciones cuando hay dineros por medio me temo que algunas denuncias de pederastia también pueden obedecer a intereses económicos, pero líbreme Dios bendito de defender la pederastia ni de curas ni de de laicos.

  4. Según la prensa, el pretendido hijo del cura ya cumplió 50 años, mientras que el sacerdote no llegó a celebrar sus bodas de oro. Tiene además un hermano mayor que no pretende ser hijo del cura, sino del marido legítimo de su madre

  5. Inteligencia no es igual a sabiduría. Yo llego a la conclusión que este blog es para elitistas de postureo. Si nunca reconoció el escarceo se fue sin reconocer la verdad. Si Dios es verdad no debe estar en paz su alma. Se puede servir a Dios en ese estado? O quizás su alma servía a otro dios en forma de herencia?

  6. Si nos remontamos de la anécdota a la categoría, el papa Francisco ha pedido a los hijos de curas que salgan del armario, cuando a quienes tiene que dirigirse es a los mismos curas, sobre los que tiene una jurisdicción universal, para que reconozcan la paternidad y asuman sus obligaciones paternales, que no necesariamente conllevan el abandono del ministerio, sino, incluso, un ejercicio más intenso. Los feligreses sabemos comprender las debilidades ajenas y propias. Un sacerdote que rectifica y se enmienda para mí gana muchos puntos, tantos como los que gana para Dios.

  7. La última frase, magistral: hay que ver cuánta rapidez se dan algunos en hacerse hijos de cuando hay dinero de por medio.Si el difunto es un mendigo, nadie aparece, no sea que tenga que pagar el entierro.

  8. Le conocí muy poco porque era hermano de otro sacerdote, al que tuvimos la desdicha de padecer en una parroquia cercana a Gijón, y del que nada bueno se podía decir, y aunque protestamos muchos feligreses a monseñor Osoro, este nos daba largas porque parece estaba al caer lo de Valencia, y todo lo demás, y el famoso Foro Gaspar García Laviana le traía por la calle de la amargura (dicho por él mismo a quien esto escribe), y nos libramos de él gracias a que el Señor lo llamó a su presencia. Además de los rumores que había adquirido esta parroquia mediante el pago de unos millones de pesetas, se dice que heredados de su fallecida ama de llaves, según contó la prensa asturiana de aquellos tiempos (lo que normalmente se denomina delito de simonía)
    De nuestra parroquia desaparecieron seis hermosos candelabros, que algunos maliciábamos que podía haber ido a parar a la parroquia del suroccidente asturiano, que si así fuese agradeceríamos devolviesen a sus legítimos propietarios, y una hermosa Custodia, que cuando íbamos a dar cuenta a la Guardia Civil, apareció misteriosamente en un cajón que antes no estaba. Lógicamente hubo que cambiar la cerradura de la iglesia en cuestión.
    Aquí lo dejo, porque estas historias lamentables, incluyendo escándalos públicos protagonizados por este pobre hombre y su ama de llaves, darían para una película policiaca, con tiroteo incluido.
    Durante su funeral, que Osoro no presidió por esta fuera de Asturias, según se dijo, acudieron más de cuarenta sacerdotes, mayoritariamente procedentes del occidente de Asturias, amigos de su hermano.
    En fin, que el Señor los acoja en su infinita misericordia y les de el descanso eterno.

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