Es el comentario de un lector pero creo que merece que lo resaltemos

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Las ruinas de Gordejuela elegidas entre las más bellas del planeta, donde  están en Canarias y cual es su historia. | Canariasenred - Noticias de  Canarias

Es un sacerdote.

«Nada de extraño. Llevo 26 años de cura y hoy día, después de haber vivido y acompañado al seminario y a las Sagradas órdenes a varios monaguillos y jóvenes de las parroquias donde he estado con mucha alegria, hoy no puedo decir lo mismo.
Me niego a despertar en nadie el deseo de entregarse en una Iglesia que deja a sus sacerdotes sin presunción de inocencia ante la denuncia de cualquier desequilibrado, que pone en duda la Fe Católica cada día, que hace Obispos y Cardenales a curas de muy dudosa Fe, que persigue hasta con odio a quien quiere ser fiel y alienta da poder a quien quiere destruir la catequesis, la evangelización, los sacramentos, la vida Cristiana, la doctrina del Evangelio.
Cuanto antes no quede nada y pueda resurgir la Iglesia de Jesucristo, mejor».

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Creo que tiene no poca razón.

Comentarios
22 comentarios en “Es el comentario de un lector pero creo que merece que lo resaltemos
  1. Pienso que sí que debería seguir enviando vocaciones al seminario, pero a seminarios tradicionalistas que ofrezcan garantías. Si Dios llama a un joven a servirlo, hay que facilitarle el camino siguiendo la voluntad de Nuestro Señor, pero también proveerle de armas para que se defienda en este mundo endemoniado, eso lo lograrán en seminarios tradicionales. El sacerdote que escribe no puede por propia voluntad renunciar a encaminar almas a Dios. Y para los jóvenes puros de espíritu y ardientes de amor por Nuestro Señor, que aún debe quedar alguno en los seminarios diocesanos, está el consejo de monseñor Isidro Puente citando a Mateo 10, impagable mientras se estén formando: «Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas».

  2. Pues yo conozco a varios curas jóvenes y son de lo mejorcito, como los de La Vendée. Y muchos de los que ya no son tan jovencitos. Qué sería de mí sin la misa y la comunión? A mí que me importa que mientras tanto un jerarca o varios digan tonterías o se reúnan con vaya usté a saber? Mejor que fueran todos sabios y prudentes, pero no voy a dejar de ser cristiano por cuatro botarates.
    No creo que las dificultades presentes deban ser un obstáculo, sino más bien un acicate para entregarse a Cristo, la Iglesia y los hombres, ser «alter Christus» en medio de ellos, darnos la Gracia del Sacrificio Eucarístico y de la Penitencia, para lo que son insustituibles.
    ¡Señor, danos Sacerdotes Santos! ¡Señor, daños muchos Sacerdotes Santos!

  3. El sacerdote tiene razón. Tal como están la mayoría de los seminarios enviar un chico que confía en ti a que le desgracien en uno de ellos es una irresponsabilidad criminal. Claro que entre tantas comunidades tradicionales es más que posible que alguna de ellas -no todas- merezca confianza pero, aún así, entiendo que hay que ser consciente de que le supondría formarse durante años fuera de España, que lo de la confianza tendría que estar muy claro y requeriría acercamientos previos para tomar el pulso a esa situación y que no se accedería al sacerdocio diocesano sino a una forma de vida religiosa comunitaria. Y un criterio, a mi juicio, muy clarificador sería el de informarse acerca del comportamiento de los candidatos que se han acogido a esa fórmula porque, en general, llevan todos años funcionando y se puede comprobar la perseverancia y conducta general de los allí ordenados. El criterio evangélico de los frutos…

  4. Eso es… un cura que para comprender el ministerio se refiere a sí mismo. Y pobre de él si en algún momento el Espíritu despierta una vocación a su lado y él no la acompaña. 26 años de ministerios tirados por la borda. Olé. Pena, porque en el fondo, lo que dice de otros lo dice de sí mismo. No hay confianza, no hay alegría en su vida. No está feliz de haber sido llamado. Quiere lo que él quiere. Pobre… “Después de 26 años, no le recomendaría a nadie que se casara con una mujer como la mía porque es insoportable” Si lo vemos así quizá nos demos cuenta de la barbaridad de lo que está diciendo do este supuesto cura. Qué poco amamos la Cruz y cuánto nos encanta el barniz fariseo.

    1. Una pena que en esos 26 años de cura no haya aprendido que la entrega es a Cristo, no a causas humanas ni a los hombres de la Iglesia (sí a la Iglesia como Cuerpo de Cristo). Y que tampoco es cuestión de deseos, sino de poner la vida en manos de Dios para santificarnos en la vocación que Él tiene para nosotros, por muy negro que esté el panorama.
      Por eso, si Dios llama al sacerdocio, de poco sirve decir que la Iglesia está en crisis, porque justamente es ahí donde más falta hace mandar buenos obreros a la mies. Si todos razonaran así, no habría habido santos reformadores, por ejemplo. Menos mal que San Carlos Borromeo, San Francisco de Asís o Santo Domigo de Guzmán no se dejaron llevar por sacerdotes así en su juventud, porque en su época también era fácil pensar que la Iglesia estaba en crisis y no tenía sentido entregar la vida en esas condiciones. Dios llama cuando nos tiene que llamar, y nos llama a entregarnos en la Iglesia que Él mismo fundó, por muy pecadora que sea.

  5. Qué doloroso, no querer reconocerlo, pero saber que estoy de acuerdo con él. «de perdidos, al río»… Voy a traducirlo por: «de perdidos, al Sábado Santo». Preparar bautizados enamorados de La Inmaculada para que asuman la vocación de «Hijos Stabat»

  6. Pienso que tiene razón.
    Mientras antes se hunda esta «iglesia paralela» mejor.
    Al final sólo quedarán los buenos sacerdotes y, aunque sean cuatro gatos, serán los encargados de que la Santa Iglesia Católica fundada por Cristo resurja.

  7. Lo que tiene que hacer este sacerdote es enviar las vocaciones que él conozca y pueda alentar a los seminarios de los institutos tradicionales, que se mantienen fieles a lo que siempre fue la Iglesia. Sólo desde la Tradición se podrá regenerar la Iglesia.

  8. No, no tiene razón. La vocación sacerdotal es producto de la gracia de Dios o de su Providencia. ¿Quién es él para enmendarle la plana a Dios? Quizás termina abortando una vocación genuina de alguien que podría llegar a ser un sacerdote santo aún en medio del caos eclesial actual y futuro reformador de la Iglesia. Tengo dos hijos, entre otros, uno en un seminario diocesano, otro en una orden religiosa. Cuando el primero pensé como piensa este sacerdote -si en realidad lo es ya que puede ser un troll- y convencerlo que no lo haga. Desistí y me dediqué a la oración por él. No otra cosa se puede hacer, no está en nuestras manos el destino de una vocación. Si ha obrado así le pueden llegar a pedir cuentas al final del camino. Tendría que recapacitar. Saludos

    1. A ver si el troll,o la «trolas»,eres tú.
      Con ese modo de pensar,me plantearé enviar a mi hija a una casa de señoritas alegres,a ver si el Señor obra con ella tumbativamente ,como con María Magdalena o con la Egipciaca…

    2. «¿Quién es él para enmendarle la plana a Dios?»;
      típica falacia del espantapájaros, ya que el sacerdote en cuestión no esta en ningún momento enmendándole la plana a DIOS.

  9. Si uno ayuda a bien formarse puede suceder el milagro. Buenos Aires es un desastre hace más de 50 años y sin embargo han salido buenos curas, también de los otros. Me parece que hay que predicar el verdadero sacerdocio y formar rectamente y mandar de última algún seminario bueno que quede en pie. Como decía Hugo Wast Nila Santísima Virgen puede hacer lo que un sacerdote. ¿Dejará a las almas sin Eucaristía? Y la confianza en la Providencia?

  10. De quilla a perilla.
    Dar munición a la anti iglesia,y no digamos ya si esa munición es humana,resulta altamente inmoral.

  11. Creo que representa muy bien el estado de ánimo de muchos presbíteros ante el esperpéntico panorama de confusión en el que vivimos. No sé para qué tenemos un Papa, como sucesor de Pedro, si no es para apacentar a la ovejas del rebaño y confirmar en la fe. A nuestro Papa actual le encanta salir en los medios de comunicación, concede entrevistas por doquier a medios de muy dudosa reputación en lo que al cultivo de la fe se refiere y suelta perlas acerca de temas que suscitan mucha inquietud entre los fieles. A muchos nos duele la forma cómo habla de los fieles laicos, sacerdotes u obispos que mantienen posiciones claramente alejadas de las suyas en cuestiones que no hacen ningún daño a la fe de la Iglesia. Muestra una dureza con una parte de los de dentro, que no se deja ver cuando se trata de corregir a quienes claramente apuestan por una deriva muy peligrosa y claramente cismática, como se está viendo en el caso del camino sinodal alemán. No sé si será pecado desear el final de este papado, pero no puedo esconder que, si este período es providencial, de momento no acabo de ver los signos de la presencia de Dios en este mar de confusión y relativismo, que ojalá acabe pronto.

  12. Y también podríamos hablar de que hay 60 novicios masculinos… Unas cifras estupendas.
    ¿Va a salir el señor Jesús Vidal responsable de la comisión de seminarios a dar explicaciones sobre estos datos espantosos?
    ¿El señor Osoro tiene algo que decir sobre las cifras del seminario de Madrid, ochenta y tantos en una diócesis de tres millones?
    El domingo pedirán dinero. Mi diócesis no tiene ni un seminarista. Mi aportación será igual al número de seminaristas.

    1. Alla usted, pero en el seminario los jovenes que van hoy en día no son en general como los desertores del arado de antes. No digo que todos sean buenos, pero los hay muy buenos.

  13. La situación pinta en bastos y bien gordos. Ayuno, penitencia y rezar a la Virgen. No cabe nada más y menos. Lo realmente curioso es que poca gente alza la voz salvo Usted e Infovaticana y me omagino que sufrirán muchas presiones.

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