El tiempo prescribe hechos gravísimos

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Por ejemplo un asesinato. No digamos ya faltas de menor entidad. Pues la Iglesia, que hace gala del perdón, perdón del mismísimo Dios, según manifiesta, ha caído en la trampa que le montaron sus enemigos, y está sometida a la vindicta pública por hechos ocurridos, si ocurrieron, hace treinta o cuarenta años.

Sin otra prueba que una declaración, hechos más que prescritos y vayan ustedes a saber si verdaderos, son imputados a vivos o a muertos en claro descrédito de la Iglesia que estúpidamente colabora en su desprestigio.

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Soy partidario de la tolerancia cero para quien abusa sexualmente de menores o mayores. Que hay mayores muy menores. Pero de quienes lo hacen hoy. Esos a la calle y a la cárcel si procede. Pero no tiene el menor sentido indagar sucesos ocurridos en días de Franco, de Suárez o de Felipe González en base a que alguien sin la menor prueba y tras su silencio de muchos años diga ahora que el sacerdote tal o el padre  o el hermano cual abusó de él o simplemente un  día le dio una palmada en el trasero. Y si busca compensación económica peor.

Creo que esas imputaciones, con nombre y apellidos o con unas iniciales fácilmente identificables si se añade la localidad, el año, la parroquia o el colegio religioso, tal vez ellas mismas pudieran ser delito si no hay nada en ello que sea perseguible.

Y a nuestros obispos que dejen de hacer el lila. Que echen a los sinvergüenzas que tienen en sus diócesis y se olviden si Don Dositeo, fallecido hace diecisiete años se bañó en 1950 en el río con Marianín, que tenía ocho años, ambos desnudos y que le tocó los perendengues. Y ahora Marianín, con sus ochenta años, va y lo cuenta.

Estamos locos,

 

Comentarios
2 comentarios en “El tiempo prescribe hechos gravísimos
  1. Me he acordado de la peli de Summers ‘Del rosa al amarillo’…Marianín, de ocho a ochenta, jejejeje…en verdad, las cosas a su tiempo.

  2. Lo suscribo de quilla a perilla. De hecho, esta misma teoría la he defendido yo aquí, y con mucha contundencia, en bastantes ocasiones.

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