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«El retorno de la Pachamama»

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Fernando Beltrán lo trae a Infovaticana en una entrada en la que repasa las más importantes noticias de la actualidad eclesial. Con gran coincidencia por mi parte,

https://infovaticana.com/2020/10/16/el-retorno-de-la-pachamama/

 

6 comentarios en “«El retorno de la Pachamama»
  1. el pachapapa bergoglio promocionando a la pachamana, nada raro entonces.

    como van las cosas, no seria nada extraño que el vaticano emitiese monedas con la cara de fidel castro, del che guevara, de hugo chavez, etc.

  2. Hay un comentario del P. Canali diciendo que es idolatría y una respuesta mía, reafirmando, pero no los encuentro. Hay, al menso dos entradas al respecto, puede que haya una tercera.

    Pues lo repito, pura idolatría.

    Y además en un asunto muy serio, es tan serio que los demonios se refieren a la Santísima Virgen, como la Señora, en cambio a Jesucristo no se privan y le llaman monigote en la cruz y otras lindezas.

    Luego Dios se toma muy en serio lo referente a su madre, pues en eso estamos.

    En el infierno estarán mu felices. Van a tener mucha clientela de relumbrón.

  3. «Uno no debe buscar entre otros la verdad que se puede obtener fácilmente de la Iglesia. Porque en ella, como en un rico tesoro, los apóstoles han colocado todo lo que pertenece a la verdad, para que todos puedan beber esta bebida de la vida. Ella es la puerta de la vida.»

    —SAN IRENEO

  4. Sencillamente, blasfemo. La Virgen María, por su maternidad divina, es madre de la creación. Pero no es la creación lo que se representa en la efigie de esa joven, sino la evocación de una diosa de la Tierra. La Pachamama da a luz a Tierra, la Virgen al Hijo, Señor de cielos y tierra. Lisa y llanamente, blasfema.

    1. Mas que blasfemia idolatría. Volvemos a los tiempos del antiguo testamento, solo que ahora los que nos traen los ídolos no son los delegados de Antíoco, sino los mandamases del Vaticano.

      1. Si atendemos a posibles fuentes de inspiración de esa mujer encinta, lo encontraremos no en Ceres u otra diosa de la fecundidad, sino en la iconografía de la Virgen de la Expectación o de la Esperanza. Por eso es blasfemia, porque otorga un privilegio divino a una creencia pagana. En algunas imágenes sagradas un sol brilla en el vientre de la Virgen, aquí un globo terráqueo. No se trata de que el Pontífice se torne chamán, sino de desnaturalizar un misterio central del Cristianismo. Y eso es muy grave.

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