El mito del Concilio.

|

Un artículo de De Mattei que hay que leer.

Yo pienso que el Vaticano II lleva ya tiempo desmoronado, hoy ya no interesa a nadie. pero todo lo que escribe De Mattei es interesante y merecedor de atención.

 

<
Comentarios
40 comentarios en “El mito del Concilio.
  1. Tiene razón, a toro pasado, todos son toreros. Juan Pablo II y Benedicto XVI hicieron lo que pudieron, y sí fueron obedientes al Concilio Vaticano II, con lagunas y errores. Pero el Concilio Vaticano II ya está agotado por la acción de Francisco y del mismo tiempo, y pretender culpar a los anteriores Papas es lógico si lo miramos desde los resultados obtenidos este 2020, pero no si miramos lo que hicieron día a día Juan Pablo II y Benedicto XVI. Aquí, las generaciones que tienen más de 50 años saben lo que digo. Las generaciones más jóvenes, al no tener experiencia y vivencia histórica, la historia les ha venido concentrada en pocos años en su vida, y por eso suelen ser más duras en sus juicios.

    Resumen final: fin del Concilio Vaticano II, pero tiene muchas cosas buenas que han de ser desarrolladas aún…

  2. Si no me equivoco nadie ha recordado aquí ese capítulo de la Constitución Conciliar Lumen Gentium de tal modo ambiguo que tuvieron que pegarle una Nota explicativa previa. Y esto si que creo que es algo sin precedentes en la historia secular de los concilios de la Iglesia.

  3. Pido excusas por haber enviado dos veces la noticia de la muerte de Grocholewski.Lo hice porque la página no reflejó los comentarios durante horas.

  4. Estoy de acuerdo con el comentario de Gastón. Transcurrido más de medio siglo del Concilio comprobamos los errores de la Declaración sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas: en primer lugar, el Dios verdadero no es Alá; he leído todo el Corán y en él se insiste que Dios no tiene ningún hijo y nuestro Dios es Uno y Trino, Cristo no es un profeta sino la Segunda Persona de la Santísima Trinidad; en segundo lugar, si es verdad que muchos mahometanos aprecian la vida moral, sus grandes referentes discriminan y persiguen a los cristianos en los Estados islámicos y se burlan de las ilusiones del documento y su exhortación a olvidar el pasado y todos juntos promover «la justicia social, los bienes morales, la paz y libertad para todos los hombres» (Nostra aetate, 4).

    1. Ya me di cuenta que ha debido ser un fallo en infovaticana. Disculpe usted y sírvase borrar los comentarios anteriores y dejar solo uno. Que parezco el Tancredo del blog. Gracias.

  5. En mi opinión una vez que la pasta de dientes está completamente fuera del tubo, es tontería plantearse «abrir un debate» (¿debate entre quiénes? ¿en qué foro? ¿quién lo modera?) sobre si el dentífrico estaba mejor dentro o fuera del envase, o hacerse ensoñaciones con cómo sería todo si nunca hubiera salido, o perder el tiempo haciendo esfuerzos imposibles por volverlo a meter dentro, o tratar de engañar al personal con que hay «continuidad armoniosa» entre el interior y el exterior del tubo. El hecho es que está fuera y punto. A partir de ahí, toca mirar al presente y vivir en el presente. Con toda la pena que se quiera por lo que se ha perdido para siempre, pero con confianza en Dios que es Señor de la Historia.
    Me parece que lo demás son politiquerías y banderías ideológicas que están fuera de lugar nada menos que sesenta años después del «acontecimiento», con toda la tierra quemada y los campos sepultados bajo toneladas de sal.

  6. Banquetes de beneficencia de una ONG.
    Faltó la sinceridad de explicar por qué todo lo que les hicieron creer es increíble, y además, inventado.

  7. Decir que “actualmente la Iglesia Católica atraviesa una crisis que no tiene precedentes en la historia” es una exageración que resta objetividad a lo planteado. Un rápido vistazo a la historia muestra que este no es ni de lejos el peor momento moral(la vida sexual de algunos Papas calzaría en la actualidad con la de verdaderos enfermos) ni de crisis doctrinal de la Iglesia (baste ver la lucha contra las herejías que dió pie a muchos concilios). Benedicto XVI lo enmarcó bien : el Concilio debe leerse en la línea de la hermenéutica de la continuidad y evitar caer en el “espíritu del Concilio”, que ha permitido una serie de tropelías nunca pensadas en los documentos conciliares. Por lo demás el momento presente no es más que un suspiro en este largo caminar de la Iglesia por lo que el tono apocalíptico y escatológico usado tampoco ayuda a una efectiva reflexión teológica y pastoral sobre el Concilio

  8. La Iglesia procuraba siempre ser clara y no dada a ambigüedades e interpretaciones. Por eso, y por sus frutos, el pretendido Superconcilio impuesto como dogma per sé, procede superarlo y/u olvidarlo, y reescribirlo de nuevo en su caso con la claridad que requiere y sin errores.

  9. «Yo sigo pensando que el problema no es el Concilio en si mismo, sino una nefasta y estúpida interpretación del mismo». Con lo cual, implícita e inadvertidamente, se confiesa que el problema es el concilio y sus textos que dan pie a esa interpretación errónea, incluso contraria a la Tradición en algunos aspectos, dadas las ambigüedades que contienen dichos textos. Las «bombas de relojería» como las llamó S. E.R. Mons. Lefebvre. Es decir, sostener que la causa de los males actuales de la Iglesia es la interpretación de los documentos conciliares, es afirmar que esos textos son ambiguos. Ambiguos en el mejor de los casos.
    El hereje Schillebeeckx ya lo afirmó claramente en 1965: «Lo expresamos de un modo diplomático para después del concilio extraer las conclusiones implícitas».
    Otro elemento Chenu, dominico: «La causa de la crisis está en el concilio» (1975, J. Duquesne interroge le Pere Chenu)
    Otro que tal, Kasper: «Los textos del concilio tienen un enorme potencial conflictivo».
    Otro pájaro (como dicen en España), Küng: «Los documentos conciliares eran compromisos entre diversas facciones y susceptibles de otras tantas interpretaciones».
    R. Laurentin, famoso mariólogo: «Aquí y allá se cultivaba la ambigüedad como una escapatoria a inextricables oposiciones. SE podría alargar la lista de términos que incluyen las tendencias opuestas, porque podían ser vistos por ambos bandos como los juegos fotográficos en que se ve a dos personas diferentes en la misma imagen, según el ángulo desde el que se mire. Por eso, el CVII ha suscitado y seguirá suscitando muchas controversias».
    Mons. B. Gherardini: «No pocas páginas de los documentos conciliares tienen el aire de los escritos e ideas de los modernistas»
    J. Mª. Iraburu (¡¡¡lean ustedes!!!): «Nunca la Iglesia ha sufrido una invasión de herejías como ahora; No se conoce ninguna época de la Iglesia en que los errores y dudas de fe hayan proliferado en el pueblo católico de forma tan generalizada como hoy». Mi estimado Iraburu es el típico ciego voluntario, que hace una descripción buena o aceptable de la situación actual pero sin remontarse a la causa que le señalamos mediante algunos comentarios en su blog -censurados inmediatamente: STASIRABURU-. El pobre Iraburu sólo llega en su crítica a los obispos como mucho, jamás apuntará más alto pues su papolatría se lo impide. Los interesados en conocer más de la crítica a Iraburu o al concilio en general, acudan a Infocaótica.
    CArd. Koch:»En el concilio vaticano segundo, Lutero habría encontrado su concilio». Totalmente de acuerdo eminencia. Recuerdo ahora mismo lo que afirmó el Magno acerca del heresiarca abyecto: «Lutero tuvo una profunda religiosidad».Sí, la religiosidad del vientre, de la entrepierna y de la grosería más repugnante.
    En 1985, en Informe sobre la fe, el a la sazón CArd. Ratzinger habla de la proliferación alarmante de doctrinas falsas en el terreno dogmático y moral. y en 1981, el Magno -según el juanpablismo- aludía a que se «han esparcido a manos llenas ideas contrastantes con la verdad revelada, se han propalado verdaderas herejías… ¿Quién, salvo un obtuso sectario, puede decirnos que lo descrito en 1981 o 1985 ya no se da? Lo que dijeron entonces, parece dicho hoy día. Y mencionando al Magno, fue él el que sostuvo en Dives in misericordia que quizás el punto más importante del concilio fue el intento de unir teocentrismo y antropocentrismo
    El propio Ratzinger afirmó en un libro de 2018 que Dignitatis Humanae representa una discontinuidad, una ruptura con el magisterio precedente.
    Por cierto, la Teología espiritual enseña, como criterio de discernimiento de espíritus, que es signo de acción demoníaca la ambigüedad, el lenguaje nebuloso, poco claro, oscuro… (Que no me acusen ahora mis contradictores de lo que no he dicho, porque los veo venir).
    El Concilio presenta deliberadamente una enseñanza ambigua, débil, o sea, sin condenaciones ni definiciones, sin terminología propiamente teológica, ocultando o silenciando o aguando las especificidades católicas en aras del ecumenismo y de una reconciliación con el mundo, el mundo brotado de 1789, ferozmente anticristiano. La Revolución -con mayúscula- en pocas palabras.
    Tenemos muy claro -pues así lo declararon JXXIII o PVI, el arzobispo Felici (secretario general del concilio, o la Comisión Conciliar, o el cardenal Ratzinger- tenemos claro que fue un mero concilio pastoral. Por tanto, reformable y cuestionable en aquellos aspectos y puntos en los que hay ambigüedad o error. Con absoluta tranquilidad de conciencia.
    Y por lo que respecta al denominado «espíritu del concilio», si no recuerdo mal -y creo que recuerdo bien- fue la propia Comisión Central la que habló de ese espíritu, para cuyo conocimiento es preciso leer Gaudium et Spes, Dignitatis Humanae y Nostra Aetate. Hay un espíritu como se puede deducir de la lectura de esos textos, a la luz del cual hay que leerlo y aplicarlo. En todo caso, siempre hay un espíritu en todo concilio: lo subyacente en el fondo de sus documentos, sus definiciones, sus anatemas…
    Queremos terminar con una frase del venerado fundador de la FSSPX: «La negativa de este concilio a condenar oficialmente al comunismo, bastaría por sí sola para cubrirlo de vergüenza ante la Historia cuando se piensa en los millones de muertos, encarcelados, exiliados, etc. por causa de la tiranía comunista, máxime si tenemos presente que se convocó para `atender a los signos de los tiempos´. Y ¿no hay actualmente signo más siniestro que el comunismo».

  10. Una luctuosa noticia y otra también muy triste: ha fallecido el Cardenal Grocholewski y el Papa ha nombrado un pésimo nuevo obispo de Joliet en EEUU.

  11. Una luctuosa noticia y otra también muy triste: ha fallecido el Cardenal Grocholewski, prefecto emérito de la Congregación para la Educación Católica, a los 80 años; y el Papa ha nombrado a un pésimo obispo, auxiliar del Cardenal Cupich, nuevo obispo de Joliet en Illinois tras haber renunciado el anterior.

  12. Yo sigo pensando que el problema no es el Concilio en si mismo, sino una nefasta y estúpida interpretación del mismo.

    El Concilio bien entendido y aplicado, hubiera sido hasta bueno. El problema es esa estupidez que algunos llaman «espíritu del Concilio», que quienes defienden dicho espíritu ni siquiera conocen la letra del concilio, o si la conocen la ignoran.

    Qué curioso, los cristianos «rígidos» cumplen mejor el concilio y su letra que los cristianos progres que se titulan abanderados del concilio. Qué curioso. Los que menos cumplen lo mandado por el Concilio son precisamente los que más defienden dicho Concilio.

    1. Yo tambíen creía eso que usted dice, pero después de ir conociendo interioridades del mismo, tengo la impresión de que fue un engendro, porque se efectuaron algunas reformas y propuestas claramente dirigidas a socavar la Fe y la Tradición de la Iglesia. La Iglesia o el lila de Paulo VI para evitar el escandalo, no lo deshizo, esperando que si se interpretaba con rigor y buena fe de acuerdo a la Tradición no pasaba nada. El problema es que no se puede hacer magisterio interpretable esperando la buena fe, es un error de subnormales. Paulo VI habría estudiado pero entre su apocamiento y cobardía y su falta de verdadero conocimiento de la vida se dejo meter una goleada, o mejor dicho dejo que nos la metieran. Compare usted el Vaticano II con Trento, sus escritos. Los escritos de Trento son muy claros, como tiene que ser el magisterio, sin tener que interpretar nada, porque esta todo perfectamente explicado. Esperar, viendo el nivel de corrupción moral e institucional de la Iglesia que el CV se interprete adecuadamente es de ser tan ingenuo como Paulo VI. No lo digo por usted, sino en general, incluyendome.
      Despues de leer a Vigano, creo que lo mejor es no olvidarlo sino deshacer elementos clave del mismo. O declararlo nulo, pero la Iglesia nunca va a hacer eso. O este Iglesia. Antes la apariencia que la Verdad. ¿A quien le interesa la Verdad? a cuatro tontos, ninguno de los cuales tiene autoridad en la jerarquía.

    2. La Iglesia procuraba siempre ser clara y no dada a ambigüedades e interpretaciones. Por eso, y por sus frutos, el pretendido Superconcilio impuesto como dogma per sé, procede superarlo y/u olvidarlo, y reescribirlo de nuevo en su caso con la claridad que requiere y sin errores.

    3. Toda la razón. Por lo demás, el artículo de Di Mattei no me ha gustado nada: posconciliares son Juan Pablo II y Benedicto XVI, y no han hecho ninguna de las barbaridades que el artículo sugiere. Más aún, el pontificado san Juan Pablo II sí que fue una verdadera primavera para la Iglesia, especialmente entre los jóvenes, de la que todavía nos alimentamos hoy, en este terrible momento. Es probable, eso sí, que ambos fallaran en los nombramientos y que el trabajo manipulador de los lobbies intraeclesiales que ya existían acabara situando en puestos clave a sus secuaces. Alguien con piel de cordero, apunto como hipótesis, convenció a Benedicto XVI de que debía dimitir, pues su edad y salud ya no le permitían seguir al mando. Y hoy nos encontramos con el pastel envenenado que lo está emponzoñando todo.

      1. Juan Pablo II hizo muchas barbaridades desde besar el Corán hasta firmar nombramiento episcopal y cardenalicio de Jorge Bergoglio. Benedicto XVI alabó públicamente a Theilard de Chardin y la «experiencia religiosa de Lutero». Francisco no surgió de repente, como es lógico. Hay un proceso previo-

    4. Tiene usted mucha razón en su planteamiento. Los “ancha es Castilla” sólo hablan del Concilio para justificar sus ideas. El Concilio, pese a quien pese, era necesario para dar una respuesta al hombre de postguerra. Que no guste al que si le cambian la liturgia se siente amenazado, lo entiendo. Pero el trasfondo era mucho más importante que solo la liturgia. Por ejemplo un impedimento al concilio es el clericalismo que pervive entre muchos ambientes presbiterales y episcopales Después la falta de lectura de los documentos conciliares y el entender lo que otro entendió antes, ha lastrado los frutos en muchos casos. La espantada de fieles ya estaba asegurada cuando se realiza el Concilio, lo que escandaliza es la multitud. La secularización de la sociedad y la progresiva descristianización ya estaban advertidas y se volvía a hablar de Iglesia como “resto”. Me parece “oportunista” un artículo así , en medio de la que está cayendo y la descomunión actual al interno De la Iglesia. Y no porque no tenga razón en muchas cosas, sino precisamente porque es necesario rescatar lo que vale ( qué son muchas cosas).

    5. Tiene usted muchísima razón. Demonizar el Concilio como causa de la situación actual es, cuando menos, aventurado. La afirmación de este señor “ Actualmente la Iglesia Católica atraviesa una crisis que no tiene precedentes en la historia, y esa crisis la desencadenó el Concilio Vaticano II. En el sagrado templo de Dios no ha entrado el aire puro de una fe renovada, sino el mortífero humo de Satanás.“, define el oportunismo de la corriente de pensamiento que representa. La salida en masa De la Iglesia estaba anunciado antes del Concilio. La separación entre Fe y vida era ya patente en la vida De la Iglesia. San Pio de Pietrelcina hablaba de de ello y mucha de su obra era una respuesta. La sociedad de postguerra ya no necesitaba a la iglesia, querían a técnicos que les descubrieran por qué sufrían. Se abandonó el confesionario para ir al psiquiatra. La influencia eclesial cada vez iba a menos y el nihilismo y él relativismo moral a más. Después del Concilio hay tres hechos que han ayudando a la situación actual:
      1.- El clericalismo. Aún hoy pervive en muchos presbíteros y purpurados. Lo que decía el Concilio de la participación de los Laicos, fue aminorada por los sacerdotes que se apropiaron la puesta en práctica del Concilio. Hoy aún hablan del Concilio quienes ni siquiera han leído y estudiado sus documentos.
      2.- La descomposición de la familia. La iglesia doméstica. La ausencia del padre, la vuelta del matriarcado y las políticas contrarias a la natalidad y la familia. En España se retrasó gracias a Franco, pero Europa corría ya de empálelas al Magisterio.
      3.- La descomunion. Hoy acentuada por un papado no muy comprensible en sus manifestaciones y actos. Ha estado larvado con otros papas, pero hemos entrado en el momento del “todo vale”. Y los que suspiran por la vuelta a lo preconciliar y los que siguen queriendo construir un paraíso a partir del evangelio, donde lo más importante es el paraíso del hombre y no Cristo, están consiguiendo oscurecer a una iglesia que da signos de Fe en condiciones cada vez más difíciles. Yo creo en la Comunión De los Santos y lo proclamó siempre que puedo. Es una obra del Espíritu Santo. Y este artículo aunque lo firme el papa no lo es.

    6. Buena respuesta acólito. El artículo es oportunista al máximo. Afirma lo que los amantes de la Iglesia de antes del Concilio anhelan. La frase de Pablo VI que el autor aplica al Vaticano II, es cuanto menos tendenciosa y oportunista. Sesenta años esperando a personificar en el Concilio los males de la Iglesia actual, es lamentable.
      La génesis del Concilio, aceptada por los más importantes historiadores, fue el tipo de hombre que surge en la posguerra mundial: hombre secularizado, que abandona la Fe, para encontrar respuestas al sufrimiento del hombre en la técnica y la ciencia. En España este modelo de hombre se retrasará hasta la democracia , debido a Franco.
      En la Iglesia preconciliar ya existían muchos de los problemas actuales. En estos años de Concilio, la división Fe y vida, el relativismo moral, la corriente política anti eclesial especialmente sexual, la descomunion de los progres eclesiales, siempre pendientes de vendernos “ su paraíso”, el arribismo de los que siempre se opusieron al Concilio, y sobre todo el deterioro de la familia, lugar indispensable para iniciarse a la Fe, dan como resultado lo que vemos y vivimos. Lo demás son el fruto del todo vale que aqueja al interno de la Iglesia en el pontificado De Francisco. Motivado muchas veces por el mismo. Pero hay un fruto del Espíritu Santo que es la Comunión De los Santos, y este artículo nI lo huele. Es oportunista y encubre la postulación personal de los dos obispos que nombra. Ahora alguno se rasgará las vestiduras.

  13. No interesa a nadie de los que ha hecho perder la fe, pero sigu imperando en fieles y especialmente curas novusordinos, que a tantos ha llevado a la pérdida de la fe, curas incluidos.

  14. «Lo bueno no es nuevo y lo nuevo no es bueno». No sé quién lo dijo pero, aparte el fracaso de la reforma litúrgica, basta ver la media pagina que dedica la Declaración conciliar Nostra Aetate al Islam para apreciar la inconsistencia de ese documento y el daño inmenso que ha hecho pues se puede decir que está tras el beso de un Papa al Corán y los arrumacos de Francisco al rey de Marruecos donde la conversión al cristianismo (delito de apostasía) está penada con la muerte y los mil gestos pontificios de blanqueamiento de una religión muchos de cuyos seguidores están matando cristianos a miles en la actualidad o dándoles a escoger entre el ataud y la maleta.

  15. El siguiente párrafo del ‘Breve examen crítico del Novus Ordo Missae’ –redactado por los cardenales Ottaviani y Bacci y presentando sin éxito al papa en 1969 (¡!)– me parece auténticamente profético. Pero no como lo cacarean Vidalbastantes y demás familia, sino como una genuina profecía o al menos un grave aviso vano de Casandra, pero que retrataba al detalle medio siglo antes la pésima situación de ahora:

    «Eliminado el eje cardinal, se inventan vacilantes estructuras; echados a pique los verdaderos fines de la Misa, se mendigan fines ficticios. De aquí que aparecen los gestos que en la nueva Misa deberían expresar la unión entre el sacerdote y los fieles, o entre los mismos fieles; aparecen las ‘oblaciones por los pobres y por la Iglesia’ que ocupan el lugar de la Hostia que debe ser inmolada. Todo esto pronto caerá en el ridículo, hasta que el sentido primigenio de la oblación de la Única Hostia caiga poco a poco completamente en el olvido; así también las reuniones que se hacen para celebrar la inmolación de la Hostia se convertirán en conventículos de filántropos y en banquetes de beneficencia».

    ¡Clavado!

    1. Hay algo que me tiene. como si dijéramos, mosqueado. ¿Que se entiende por pobres? O casi mejor, ¿qué entienden los curas por pobres?

      Porque la obsesión de todos los curas es criticar a los ricos y defender a los pobres y eso lo hacen en parroquias de clase media, de gentes con muchas dificultades para llegar a fin de mes, creando un sentimiento de culpa ante unas personas que normalmente comen todos los días y tal vez mejor que muchos de los ‘ricos’. No olvidemos la pensión no contributiva.

      Sin embargo, Jesús dice que hace bien en cubrilo con el perfume tan caro, porque Él se irá pronto y los pobres se quedarán. Es decir que Jesús da por sentado que siempre habrá pobres.

      ¿Y si cuando el Evangelio habla de pobres se refiere a otra cosa? ¿Acaso la mayor pobreza no es la ausencia de Dios que se produce con el pecado?

      También se habla de bienaventurados los pobres en el espíritu, que siempre se ha eliminado lo de «en el espíritu», quedando en pobres y eso es jugar con trampas, porque todos conocemos pobres, al menos relativos, que tienen mentalidad de ricos, pero ricos con el de la parábola.

      Así que tal vez si se aclararan los curas un poco, los fieles tendríamos las cosas claras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *