Y no me refiero a su talla física. más que evidente.
En días muy complicados, y de indudable riesgo, hay nenazas y hombres. Mierdas y católicos. El prefecto de la Congregación paa la Doctrina de la Fe, de momento en el cargo, está entre los segundos y los segundos. Con evidente riesgo personal.
Pero le debe preocupar más el juicio de Dios que el de los hombres. O el de algún hombre.
Leed esas declaraciones si es que no se desmiente.
Que uno está ya acostumbrado a todo.
