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El gaznápiro de Taussig intenta justificarse desafortunadísimamente

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Aquí lo tienen en un monumento a la falta de lógica, la estupidez propia y rl pretenderla en sus diocesanos:

Desde la misma diócesis le atizan un sopapo dialéctico que lo ha devuelto al incómodo lugar en el que el mismo obispo se había colocado: la indigencia mental con balcones a la calle. Difícil le va a resultar digerirla. Aunque se la había ganado a pulso.

Aquí la tienen:

Las contradicciones (¿y mentiras?) del obispo Eduardo Taussig

El obispo de San Rafael (Argentina), que acaba de decretar de un día para otro el cierre de su seminario diocesano (con unos 40 seminaristas, uno de los más numerosos de la Argentina, y con un óptimo, gracias a Dios, porcentaje de perseverancia en sus egresados sacerdotes), se prestó a dar explicaciones a los medios televisivos de esa ciudad argentina, el pasado día 7 de agosto.

El programa completo puede verse en este link:

Como era de esperar para quienes conocemos y sufrimos por años a este “pastor”, se lo notaba nervioso, al punto de no terminar muchas veces las frases, apoyándose en su proverbial muletilla (“¿no es cierto?”) para dar por concluido un razonamiento cuando en realidad no concluía casi ningún silogismo correctamente.

Pero lo más llamativo fueron sus contradicciones, que denotan objetivamente, además, sus mentiras. Aunque tal vez, con su modo de razonar proverbialmente terco y su también proverbial auto convencerse de la bondad de sus ideas, ni siquiera se haya dado cuenta de lo falsa que resultó su entrevista a cualquier espectador que use mínimamente su razón.  Y lo más grave, es que con esas contradicciones y falsedades pretendía justificar el cierre de su floreciente seminario.

No podemos en este breve escrito analizar todas las frases y los razonamientos inconclusos del Monseñor, aunque lo hayamos hecho y lo reservamos para una presentación ante quien corresponda, porque tal vez estemos ante un caso patológico… El lector tiene el link: vea y saque sus conclusiones. Lo que pretendemos aquí es simplemente mostrar algunas de las incongruencias del prelado en dicho programa televisivo, y por tanto la absoluta falta de proporción que tiene la medida tomada.

Lo primero que llama la atención es que después de escuchar toda la entrevista, no se sabe por qué se ha decretado el cierre del seminario. ¡Y precisamente para explicar los motivos de dicho cierre el obispo se había prestado (u organizado) el programa televisivo! Parecería que todo lo que decía eran maniobras de distracción para obviar decir la verdad, tomando a la feligresía sanrafaelina por la gilada.

Taussig afirma en el programa que él no sabe por qué él mismo decretó el cierre de su seminario. Su argumento principal es “Roma locuta, causa finita est”: habiendo hablado Roma, se termina la cuestión. Y, de hecho, afirma en el programa que la decisión fue de la Santa Sede y que él no conoce las causas: “La decisión me tomó por sorpresa, pero es una directiva que vino directamente de la Santa Sede” (min 13). Más adelante dirá: “Yo no tengo los motivos. A mí la Santa Sede a través del Prefecto me comunica una decisión y frente a eso yo como obispo, lo digo también en un considerando, (Roma locuta causa finita est)… los obispos hacemos una promesa de obediencia al Santo Padre… ellos miran con otra perspectiva, con otra experiencia de todo el mundo, lo que ha pasado en otros lados… entonces hay que tomar esta decisión en este momento”.

¿No conoce los motivos Mons. Taussig? ¿Y los que puso en el decreto? Además, Usted mismo explica que tuvo una conversación de una hora con el Prefecto del Dicasterio para el Clero, Card. Stella, y que luego recibió una carta (el 8 de julio) en la cual se le comunica la necesidad del cierre. Por tanto es evidente que la indicación le llega a Usted por lo que Usted informó a Roma. Se sabe, al punto que se lo expresa en modo de proverbio, que “de Roma viene lo que a Roma va”. Y en todo caso, ¿Usted no podía defender a su seminario, aunque sea un poquito?

No se le puede creer a un hombre que desconozca las causas que él mismo puso y creó… y que después incluso escribió en un decreto de tres páginas… De hecho, mientras decía desconocer las causas del cierre, en el mismo programa las trataba de explicar, pues están escritas en el decreto lleva su firma. ¿En qué quedamos Monseñor?

El problema no fue la negativa de recibir la Sagrada Comunión en la mano. En varios momentos del programa el obispo saca a relucir este tema, causado por él al decretar la obligación de comulgar solamente en la mano mientras dure la pandemia. Parecería entonces que la negativa a recibir esta disposición del pastor de la diócesis es causa o concausa del cierre del seminario. De hecho, comienza el programa diciendo que el problema del cierre del seminario se debe contextualizar en la crisis de la pandemia, que desembocó en la norma del obispo de dar a los fieles la Comunión en la mano, lo cual “tuvo su repercusión en el seminario”.

Más adelante dirá: El primer problema es “la renuncia del rector del seminario”. Y la relaciona con el tema de la Comunión en la mano, diciendo que este tema no se entiende fuera de San Rafael: el por qué hay tantas discusiones, tantas desobediencias, por un hecho que en toda la Iglesia universal se vive con mucha normalidad.

Y sigue hablando de “las dificultades” que atraviesa la diócesis por “la reticencia o falta de obediencia” a las disposiciones establecidas por los obispos de la provincia de Mendoza en relación al COVID 19 el día 12 de junio y escritas en el decreto del mismo Taussig del día 13 de julio. Dificultades tenidas por parte de un sector importante del clero, la mayoría exalumnos del seminario y algunos de ellos profesores o referentes significativos para los seminaristas, con grave escándalo dentro y fuera del seminario y de la diócesis.

Curioso que después de haber dicho que no conoce las causas y que la decisión lo tomó por sorpresa, vaya ahora poniendo como causa la renuncia del rector, la reticencia del clero a aceptar dar obligatoriamente a los fieles la Comunión en la mano, y el “grave escándalo” causado.

(Dicho sea de paso, quien esto escribe entiende la medida del obispo en el marco de la prevención del contagio y objetivamente nos resulta difícil entender la resistencia del clero a dicha medida, como si comulgar con la mano fuese en sí un pecado o una profanación de la Sagrada Eucaristía. Pero acá no estamos analizando eso, porque en realidad ese problema desapareció en la diócesis porque la inmensa mayoría del clero de San Rafael, después de haber interpuesto recursos al obispo, aceptó la medida).

Pero hay más: incluso en el seminario se aceptó la medida. Lo dice el mismo obispo. Pone en el decreto como causa del cierre “las dificultades presentadas en el seminario no sin poca responsabilidad el rector saliente para asumir dichas disposiciones con prontitud y docilidad”. Para luego explicar que en marzo se pidió a la feligresía que comulgase en la mano. En el seminario recién a fines de junio. “Los seminaristas no entraron en esto (es decir, en los problemas), de hecho todos comulgaron (en la mano) menos dos seminaristas que en ese momento no lo pudieron hacer por su formación o por su… le he explicado al card. Stella y por eso se prolongó todo el cuatrimestre…” (entendemos que prolongó la vida del seminario por otro cuatrimestre, pero la frase del pastor está inconclusa e inconexa).

Entonces, ¿el problema fue la negativa del seminario a recibir la Comunión en la mano? Evidentemente no, pues “los seminaristas no entraron en esto, de hecho todos comulgaron (en la mano) menos dos seminaristas que en ese momento no lo pudieron hacer por su formación o por su…” (frase sin terminar).

¿En qué quedamos Monseñor?

El problema no fue la rebeldía de los formadores del seminario ni de los seminaristas ni del clero. Aquí y allá, en el diálogo con los periodistas, el obispo va insinuando la falta de docilidad y prontitud del clero para aceptar la medida de distribuir y recibir la Comunión exclusivamente en la mano. Esto motivó marchas de los fieles en apoyo del seminario, etc. Pero el mismo obispo se encarga de aclarar que en estas marchas contra él ni el seminario ni los formadores tuvieron algo que ver. Dice: “los seminaristas son los que tienen menos responsabilidad en todo lo que ha pasado, se lo dije al card. Stella”. Y cita una carta del 30 de julio de los formadores y los seminaristas en la cual, ante una marcha convocada para el 1 de agosto, expresan su filial obediencia al mandato de la Santa Sede de cerrar el seminario a fin de año. Y aclaran que “la caravana no es convocada por el seminario y pensamos que no ayuda en estas circunstancias…”. Agrega Taussig: “como no fueron convocadas las otras dos caravanas que se focalizaron en el seminario y que le hicieron mucho daño al seminario en la imagen internacional”. Estas dos caravanas, como sabemos todos los que vivimos en San Rafael, fueron antes del anuncio del cierre del seminario por parte del obispo.

Entonces, si está reconociendo que los formadores y seminaristas aceptan con filial obediencia las decisiones, ¿dónde está el problema? De hecho, fue lo que uno de los dos conocidos periodistas, el Sr. Reche, que razona mejor que el obispo, le dijo entonces. Citamos literalmente: “Entonces, ¿dónde está el problema? Yo no lo puedo ver” (min. 18,47).

Hacia el final del programa uno de los periodistas habla de sacerdotes que se han “rebelado” y el obispo, poniendo cara de buen pastor, le replica: “Rebelado es una palabra muy fuerte”. Lo cual parece implicar que no hay actualmente tal rebelión. Y esto significa por tanto que la actitud rebelde tampoco es causa del cierre del seminario…

El problema no es la falta de rector o de vicerrector o de formadores preparados. Aunque el obispo haya dicho “el primer problema es la renuncia del rector”. Y que en los 15 años que lleva al frente de la diócesis el seminario tuvo siete rectores (que el mismo obispo ponía y quitaba: la culpa es suya, no de los rectores ni de los seminaristas). Y, más adelante en el programa también dirá: “nosotros tuvimos otra dificultad… y esto también… cuesta hacerse explicar, ¿no es cierto?” (min. 23,40: ya lo creo que no se le entiende nada). Para seguir diciendo: “Esto es lo que lleva después a que de afuera… miren no tenemos rector… en ese momento tampoco había vicerrector… el seminario se ve muy endeble… bueno eso fue lo que llevó a esa determinación. Ante eso, mi actitud… Roma locuta causa finita est… corresponde el mejor obsequio, de voluntad, de mente, de corazón a la Autoridad suprema de la Iglesia”… “Y eso es lo que tenemos que hacer todos”.

Pero luego dirá que él mismo ha “enviado más de 15 sacerdotes a estudiar a Roma, a España, a Buenos Aires, a distintos lados, para tener los profesores y la capacidad y eso es un esfuerzo muy grande que nosotros lo pudimos hacer porque teníamos mucho clero…”. Entonces nada de seminario endeble, si tenía un cuero de profesores y formadores cualificado y “mucho clero” (precisamente gracias a tener ese fructífero seminario). Cabe recordar que hace pocos meses el mismo obispo había hablado públicamente, delante de toda la feligresía sanrafaelina, maravillas de su seminario, afirmando que estaba “en su esplendor” (sic), como está registrado y como recuerdan los más de 70 sacerdotes de la diócesis que firmaron la carta elevada a la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina para pedirles que se revea el cierre del seminario sanrafaelino. Dice esta carta:

“Durante muchos años la relación con nuestro obispo ha sido satisfactoria, de paz, más allá de los roces propios de toda familia. El mismo se ha jactado en reiteradas oportunidades de su clero y de la obediencia del mismo, de su Seminario (en marzo de este año, luego de las últimas ordenaciones diaconales, él comentó: «el seminario está en su esplendor»), del nivel de sus formadores, de no tener problemas litúrgicos en su diócesis, de los sacerdotes colaborando en otras diócesis y de la misión en Cuba. Nos ha dicho con frecuencia, ante ciertos desacuerdos, que «tiene una diócesis de 9 puntos, pero la quiere de 10». Para más datos, desde la fundación del seminario se han ordenado unos 150 sacerdotes, en la diócesis tenemos un sacerdote cada 2.300 habitantes, la mitad está ejerciendo el ministerio en otras diócesis (con tres parroquias a cargo en Cuba), 40 seminaristas y más de 30 formadores que han hecho estudios de post grado. Entre los egresados de los últimos 15 años sólo ha dejado el ministerio un sacerdote. ¿No son datos significativos?” (los remarcados están en el original; el texto completo de la carta puede verse aquí: https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=38330 ).

Entonces la renuncia del rector y la falta de formadores idóneos es otro engaño u otra contradicción del obispo, que además dice desconocer las causas del cierre…

¿Hay otros planes de los obispos argentinos, planes que vienen desde Roma? El mismo obispo dice, ante la pregunta de la posibilidad de que se reabra el seminario en el futuro, que esto sería posible. Pero que tanto Roma como los obispos argentinos están yendo en otra dirección, la de tener seminarios regionales: “en el futuro, se podrá reabrir. Sí, por supuesto. No sé si será conmigo o con mis sucesores. Puede llevar mucho tiempo”… “De todas maneras hay una directiva general para la Argentina, después de la última visita ad limina, de la Congregación del Clero de que los obispos hagamos el esfuerzo de concentrar recursos… mantener un seminario cuesta mucho en dinero, en recursos humanos (yo he enviado más de 15 sacerdotes a estudiar a Roma, a España, a Buenos Aires, a distintos lados, para tener los profesores y la capacidad y eso es un esfuerzo muy grande que nosotros lo pudimos hacer porque teníamos mucho clero…) lo que se sugiere es que se reagrupen por regiones, y vamos en esa línea en Argentina, así que después iremos conversando también cómo se hará, y cómo se hará en Cuyo, y en las distintas partes del país, ¿no es cierto?”.

¿Será esta la verdadera causa? Tal vez, aunque no la más profunda, que es la formación plenamente católica y en plena comunión con la Iglesia y con los legítimos pastores que se da en ese seminario. Pero si esta es la causa, porque el obispo de hecho la menciona, ¿por qué no aparece en el decreto de cierre? ¿Por qué el obispo dice que no conoce las causas del cierre?

No podemos extendernos más acá (por ej., el obispo habla de la bondad de la Comunión en la mano… sin tocar jamás el tema del cuidado de las partículas, etc., y habla de otros temas). Quiso aclarar y se metió en un berenjenal, con su tozudez habitual. Y cree que los feligreses somos tontos.

Monseñor: ninguna de las causas citadas por Usted en el decreto de cierre justifica una medida tan grave. Además, Usted ¿hace un decreto de cierre sin saber por qué? Y menciona causas mientras dice que no conoce las causas. ¿Está en sus sanos cabales?

¿Por qué no nos dice la verdad? Entiendo que no se quiera quedar en pelotas delante de todos, pero lo mejor sería que pida a Roma que revea esta medida totalmente desproporcionada. Todavía está a tiempo. No se olvide que todos vamos rendir cuentas al Juez Soberano, uno de cuyos mandamientos dice “no mentirás”. Y no se olvide que el primer principio del ser y del pensar es el de no contradicción… 

 

Supongo que todavía se estará doliendo del puntapié en salva sea la parte. ¿Se creería este chulo vanidoso que sus estúpidos caprichos le iban a salir gratis? Pues ya está viendo el resultado de su gilipollez.

Y por si fuera poco, más testimonios de lo que piensa su pueblo. Es toda una manifestación de rechazo:

Contundente y emotiva. Con un añadido particularmente lesivo para el botarate. Los verdaderamente religiosos parecen quienes protestan no su obispo.

Que en menudo charco está  metiendo además al cardenal Stella. Ya de barro hasta el solideo. Y no digamos los restantes obispos argentinos. La baladronada de un imbécil con ínfulas de dictador bananero que esta dejando por los suelos, sitio indicado para hozar, cosa que bastantes  parecen empeñados en demostrarnos como arrastran por el fango su pectorales.

Y ya para rematarlo la carta que escribe a su obispo uno de sus sacerdotes con más valor que los héroes de Baler:

Carta abierta al Obispo de San Rafael Eduardo María Taussig
Su negativa a dar las verdaderas razones por la cual se dispone el cierre del Seminario, semillero en donde germinaron tantas vocaciones de jóvenes que generosamente entregaron sus vidas al servicio de Cristo y sus hermanos, su negativa a los Medios de Comunicación de dar las explicaciones pertinentes que se deben en una sociedad democrática que tanto, Uds. los Obispos, alardean en distintos documentos, me abre un sugestivo interrogante, al cual se pueden dar respuestas que sean equivocadas pero inducidas por su actitud y la de la Santa Sede.
En primer lugar, Jesús en el Evangelio, deja muy claro los pasos de la corrección fraterna, los cuales no han sido seguidos por Usted ni la Santa Sede, ya que la decisión tomada, amerita una causa gravísima.
¿De qué se nos acusa a los Sacerdotes y a la formación del Seminario? De que no andamos vestidos de paisanos, en contra de lo prescripto en el Derecho Canónico, (ver la foto de los sacerdotes Villeros con el Presidente Fernández), de que no hacemos un show de la celebración de la Santa Misa, transformando el Santo Sacrifico de la Cruz en una reunión de amigos que participamos en una “jolgórica juntada” para repartir luego el ágape eucarístico; de que no respondemos a la “Cultura del encuentro” aceptando modos de vida que están reñidas con la moral del Evangelio, pero que nos expulsan por defender las enseñanzas de Cristo en contra del mundanismo reinante. ¿Debemos dejar de ser sal de la tierra para podrirnos junto con el mundo ateo? ¿Dejar de ser luz, para adentrarnos en las tinieblas del error? ¿de oponernos a sus caprichos en detrimento del Pueblo Fiel?
Ud. sabrá que la Iglesia ha sacado numerosos documentos para frenar dichos abusos litúrgicos, y no lo ha logrado. Nosotros celebramos la Santa Misa como la celebra el Papa, ajustándonos a las leyes litúrgicas. Llama poderosamente la atención que esa inmensidad de sacerdotes violadores de dichas normas, no sean sancionados.
El centro y el culmen de la vida cristiana, el Corazón que da vida a la Iglesia es la Eucaristía. Por eso el ataque de los enemigos de Cristo que militan bajo la bandera del gran dragón se dirige, sub specie bonum (bajo apariencia de bien) al Gran Misterio de la Presencia Real.
Se puede citar lo siguiente de un Plan Masónico del año 1925: “¿Cómo se puede lograr que los fieles ya no crean en la presencia real de Jesús en la Eucaristía?… Primeramente hay que hacer que la gente en todas partes reciba la Comunión de pie y después colocar la Hostia en sus manos. Preparados de esta manera llegarán a ver a la Hostia como un símbolo de un convivio fraterno, y consecuentemente caerán”. Lo han logrado, por la connivencia de algunos, y la debilidad o ignorancia de otros. La gran reforma Litúrgica impulsada por el Concilio Vaticano II, la cual acepto plenamente aunque prefiero la anterior, fue dirigida por el Arzobispo Annibale Bugnini, dejó abiertas las puertas para que desembocara en el descalabro litúrgico que actualmente se vive en muchos ámbitos de la Iglesia. Era lógico que al haber dirigido tan ingente obra, Bugnini, debería
haber sido premiado con la birreta Cardenalicia, por SS Pablo VI, en cambio fue enviado intempestivamente como pro nuncio a Irán, ¿la razón? Según se dice el Papa tomó conocimiento de que era Masón, y habría dicho, “Maldito traidor”. No hay otra explicación. Una paradoja Monseñor. La Comunión en la mano no se trató en el Concilio, se introdujo gracias a esas puertas abiertas que dejó la Nueva Liturgia, donde varios Obispos y Sacerdotes imbuidos de este nuevo espíritu, mal llamado Conciliar, desobedeciendo a los Documentos de la Santa Sede fueron introduciendo esta nueva modalidad, incluso aquí en la Argentina, que ante el hecho consumado, la Santa Sede concede un INDULTO, un perdón de algo mal hecho. La paradoja está en que algo que se introdujo desobedeciendo, ahora se ordena por obediencia. ¡Cuánta hipocresía! en algunos miembros de la Iglesia. Es proverbial la presencia de la Masonería en altos cargos de la Iglesia. Este silencio inexplicable sobre el cierre del Seminario, que podría ser cómplice, nos puede llevar a pensar que detrás de esta disposición, están jerarcas masónicos dentro de la Iglesia, como lo estuvo Bugnini. Esta gente no se detiene. Quiere llevar a la destrucción de la Iglesia de Cristo, pero en el plan Divino pueden ser el instrumento para permitir dar cumplimiento a las palabras de Jesús: “Cuando vuelva el Hijo del Hombre habrá Fe sobre la tierra” sólo quedará la “pusillus grex” (pequeña grey). Pero esto, que responde al Plan Divino, no aleja la responsabilidad de aquellos que por cobardía se dejaron atrapar. Si la Santa Sede toma esta gravísima decisión, veo sólo dos motivos posibles, o Ud. deformó gravemente la realidad, o informó la verdad. Si fuera esta última la razón fundante, se me prende una luz roja, ya que se estaríamos en el camino de cambiar la Fe, como se nos advierte en el Evangelio. No estoy dispuesto a cambiar LA FE RECIBIDA DE MIS MAYORES.  Para mí, esto no es una IDEOLOGÍA, sino la razón última por la cual dejé todo, que fue mucho, para servir a Dios en mi prójimo. En lugar de predicar Cristo y visitar a sus Ovejas, como está mandado en el Código de Derecho Canónico Ud. dedica gran parte de su tiempo, en buscar razones para verduguear a sus Sacerdotes, haciendo Monitum y Decretos en su contra. Lo qué puedo asegurar es que Ud. no tiene “olor a oveja” sino más bien a perfume del Barrio Norte. La contra cara de Mons. León Kruk. Ud ha sido verdugo de muchos Sacerdotes y aquí vale la recomendación del Concilio de Trento, lo cual da a entender que dicho abuso episcopal viene de lejos:
“…Acuérdense los Obispos y demás Ordinarios que son pastores y no verdugos, y que conviene rijan a sus súbditos de tal forma que no se enseñoreen con ellos, sino que los amen como a hijos y hermanos, ……” Esto lo hemos sufrido la mayoría de los Sacerdotes y como Ud., dice “Con amor de Padre y Hermano” No sea hipócrita.
A cuántas Madres y Abuelas de Seminaristas, que generosamente han dado a sus retoños para el servicio de Dios, he visto llorar. Ud. es un inmisericordioso, sin Caridad, sin alma. Decisiones tomadas detrás de un escritorio, sin contacto con la realidad, fruto de su enclaustramiento en Rivadavia 415 y sus permanentes viajes a su querida y añorada Buenos Aires. ¿No estará haciendo esto, para que lo premien y lo manden devuelta para aquellos lados y deje lo que nunca soportó?
Ud. se ha sentido con el derecho de avasallar la ética y la moral, abusando de su Autoridad, lo cual puedo demostrar con documentación respaldatoria, sus actos han estado dirigidos a buscar dinero más que a pastorear las ovejas, como muchas personas pueden dar testimonio, y estoy cansado de escucharlo Ud. no se preocupó por el digno sostenimiento de los Sacerdotes suspendidos por sus caprichos, tal como manda el Derecho Canónico, que lo usa según sus conveniencias. El escándalo que ha devenido por esta situación, lo provocó Ud. es el responsable “in causa” Nada más que recordar la carta que le enviara un Obispo de la talla Mons. Aguer, Arzobispo emérito de La Plata. “Lamento profundamente lo ocurrido en San Rafael, a causa de TU GRAVÍSIMO ERROR” Un Obispo con nombre y apellido, no amparado en el montón. No creo Monseñor que su accionar, que tanto escándalo ha producido a nivel mundial sea a causa de su maldad, sino de una grave enfermedad psíquica que lo estaría afectando. Por último unas palabritas para su vocero, el Presbítero José Antonio Álvarez y Domínguez, expulsado de la Arquidiócesis de Mendoza, cuando todavía mantenía sus convicciones, y se daba el lujo de omitir en el canon de la Misa al Obispo del lugar. Es el que en su lugar ha puesto la cara que Ud. nunca se animó a poner, lo cual sólo lo hizo cuando me calumnio. En justicia le he suplicado que me devuelva la fama que echó a los perros, pero por supuesto, su soberbia o enfermedad, para retractarse, se lo ha impedido. Este buen Sacerdote echó por la borda sus convicciones, su familia, sus amigos, con el sólo motivo de estar a la sombra del poder, del que está de turno. Qué lamentable. Termino con palabras de nuestra Madre “Al final mi Inmaculado Corazón triunfara. Ánimo. Lo encomiendo a María Santísima Madre de la Iglesia.

Pbro. Fernando M. Yañez DNI 10.331.022 Sacerdote por toda la Eternidad

Cuanto más tarden en deshacerse de este impresentable va a ser peor para él y para quienes le apoyan.

18 comentarios en “El gaznápiro de Taussig intenta justificarse desafortunadísimamente
  1. D. Francisco y comentaristas: estamos poniendo el acento en el obispo Taussig, pero hay que mirar más en otras direcciones, en Roma sí, pero miremos también a esa Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal que parece más la instigadora y promotora del cierre del Seminario.
    No han intervenido en el «conflicto» para solucionarlo, sino al contrario.
    O no han enviado ellos a Roma su acuerdo para eliminar un Seminario en medio de la crisis de vocaciones?

  2. Gracias por poner la carta del digno sacerdote Yañez, con la valentía de los Tigres de la Malasia.
    Este artículo me explico mejor como vienen las cosas.
    Una vergüenza, un enfermo, ese impresentable y creído porteño que se cree sultán.
    Qué asco que da que toda la Diócesis le haga desaires que caiga sobre el la ira de Dios.
    Cuando le toque el juicio, será el llanto y el rechinar de dientes para toda la eternidad y ahí en el infierno delirando de cerrar seminario. Desvergonzado mentiroso de Sat anás.

  3. Gracias por poner la carta del digno sacerdote Yañez, con la valentía de los Tigres de la Malasia.
    Este artículo me explico mejor como vienen las cosas.
    Una vergüenza, un enfermo, ese impresentable y creído porteño que se cree sultán.
    Qué asco que da que toda la Diócesis le haga desaires que caiga sobre el la ira de Dios.
    Cuando le toque el juicio, será el llanto y el rechinar de dientes para toda la eternidad y ahí en el infierno delirando de cerrar seminario. Desvergonzado mentiroso de Satanás.

  4. Se está culpando sólo al Obispo, de quien parece que partió la iniciativa de cerrar el Seminario, pero a Roma le faltó el tiempo para confirmar el cierre del Seminario. Y tratándose de de un asunto argentino es prácticamente imposible que el Papa Francisco no haya dado su visto bueno.

  5. Ya queda supermal el Obispo.
    Pero también lo que suelta en el programa, entre otras cosas, deja peor a la Santa Sede. Porque hace remontar la malicia y la brusquedad de esta decisión hasta el mismo Cardenal del Dicasterio, o en todo caso, a la tinieblas misteriosas de esa instancia.
    Con estas «políticas», añadiendo al paquete de las decisiones locas lo de China, ya se entiende cada vez más de qué va la sinodalidad, el discernimiento pastoral y la misericordia. Y se verifica una vez más que todo esto forma parte de un estilo que se infunde desde el Papa para abajo, con bastante éxito en el descalabro de la Iglesia.

  6. Con todo respeto por San Agustín generador de «Roma locuta est causa finita est» con motivo de la declaración herética del pelagianismo por Inocencio I, por allá año 423, debería mantenerse esa sentencia para causas de la mayor importancia y en las cuales el que se expide es el Papa, tal como lo expresa en forma exclusiva y excluyente el CIC Canon 333 § 3. No cabe apelación ni recurso contra una sentencia o un decreto del Romano Pontífice, situación que no conozco se haya dado y debería mencionarlo lo dispuesto por la Congregación del Cardenal Stella, debería conocerse su texto, si alguien lo tiene por favor publíquelo.

  7. Cuando le pregunta si los seminaristas serán libres de elegir seminario, responde que después de un diálogo con cada seminarista se eligira.. O sea que no podrán elegir libremente. Lo suyo seria que se fueran al seminario de la FSSPX todos, y asunto concluido felizmente y debidamente.

    1. Los que tuviesen vocación, en el Seminario de La Reja podrían acabar su formación sin presiones ni lavados de cerebro de una inquisición soviética que ignora que hace ya décadas, cayó el muro de Berlín.

  8. Estimado don Pepe, ha tomado partido por un ala revolucionaria del clero de San Rafael, al santo monseñor Kruk en el fondo lo han matado los disgustos con los engreídos y soberbios sacerdotes de esa diócesis, al final formar curas que con buena doctrina no aceptan la obediencia son caldo para el demonio. Le sugiero que no se convierta en leña de los revoltosos, el problema en mas profundo y la «culpa» viene desde hace un tiempo, recién eclosiona ahora, Taussig es un obispo de buena doctrina como pocos quedan en la Argentina. Pregúntese porque han pasado tantos obispos por ahí, mejor dicho por que han salido huyendo…..

  9. A ese sujeto habría que cesarlo y llevarlo el tiempo necesario para su bien, a un sanatorio psiquiátrico y prohibirle desde ya que ordene a candidatos al sacerdocio, pues, con un Obispo que no está en su sano juicio, hay que dudar de la validez de los sacramentos, por posibilidad de corrupción intencional.
    Y el tal Stella merecería a la mayor brevedad la jubilación,pues desde que ejerce en la Congregación del Clero, no ha hecho más que enredar.

  10. Produce vergüenza ajena escuchar a ese señor.
    Casi es mejor cerrar temporalmente el seminario, mientras él sea obispo. Nadie en su sano juicio puede ordenarse prometiendo obediencia a senejante individuo.

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