Una vida durísima y sin embargo la comunidad ha crecido. Hasta el punto de que hay lista de espera para entrar. Hace unos años apenas eran tres ancianos que esperaban el pronto encuentro con el Padre. Hoy es una comunidad viva y bastante joven para lo que se lleva entre otros religiosos. Perdidos, aislados, tienen un teléfono que nadie suele descolgar… Pero perdidos con Dios. Y con vocaciones. Aunque apenas nadie sabe que existen. Realmente asombroso. http://www.vidanueva.es/2016/01/22/eremitas-camalduenses-de-monte-corona-yermo-de-nuestra-senora-de-herrera-lista-de-espera-para-vivir-solo-con-dios/
El extraño caso de los camaldulenses
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