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El desquicie Taltavull

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Hace unos meses había nombrado un rector del Seminario. Pues ahora otro y con nuevo equipo.

Después de un paso de Arana por la diócesis. ¿Comisario político?

Sea lo que sea, Taltavull no da pie con bola.

http://www.agenciabaleria.com/mostrar_noticia.php?id=13007&&idioma=cast&&title=Nombramientos%20eclesi%C3%A1sticos

A punto de desaparecer la Estela mayor caen también las menores.

¿Les seguirá Taltavull?

Porque lo de su seminario sería para cesar también al obispo

Comentarios
32 comentarios en “El desquicie Taltavull
  1. Creo sinceramente que don Sebastián ha hecho unos buenos nombramientos en el Seminario de Mallorca. Casualmente, coincidí en el Seminario, en mi etapa de formación, tanto con el nuevo rector (Francesc o Xisco Vicens), como con los dos formadores (Eugeni García i Francesc Xavier Riutort); así que los conozco muy bien. Puedo asegurar que los tres son muy buenos tipos, de gran calidad humana y de un trato excelente. A los tres les doy la enhorabuena, porque el Obispo ha demostrado tener una gran confianza en ellos. Especialmente quiero señalar que Xisco, que tendrá que soportar el peso de una gran responsabilidad, ha manifestado mucho valor y un gran espíritu de servicio asumiendo este cargo tan horrendo; yo no hubiera sido capaz de aceptar. Digo que es «horrendo» porque, como sabemos todos los curas, los seminarios son lugares muy complicados, donde los rectores tienen más problemas y quebraderos de cabeza que alegrías, estando constantemente en el «punto de mira» de todos los comentarios o críticas, lo cual no es muy agradable. También cabe decir que la aceptación del nuevo cargo ha supuesto para Xisco la renuncia a las parroquias de Pollença, y sé que con grandísimo dolor, porque allí se sentía muy bien y me consta que hacía una buena labor pastoral. En consecuencia, pienso que lo mejor, en estos momentos, sería que todos diésemos nuestro respaldo al nuevo equipo y también rezáramos por las vocaciones, por el bien común de la Diócesis, que buena falta nos hace.
    Por otro lado, no creo que la edad sea un problema… Y si lo fuera, sabemos que la juventud se cura con el tiempo. Desde un análisis cuantitativo, es cierto que Xisco es joven. Bueno, tiene 36 años y en poco tiempo será un cuarentón; o sea, que ya no es ningún melocotón… Sin embargo, desde una perspectiva cualitativa, no hay que olvidar que él fue, en 2013, rector del Seminario Menor y formador del Mayor. Además, siempre, desde que era seminarista, ha estado implicado en la pastoral vocacional. Así pues, algo de «experiencia» en estas cuestiones de seminarios debe tener el tipo, digo yo, al menos muchísimo más que el 95% del clero mallorquín. En general, si la juventud fuera un obstáculo, al gran Pere Joan Campins no le hubiera consagrado obispo a los 36 años ―la edad de Xisco―, ni tampoco hubieran consagrado, con la misma edad, a Mons. Eijo y Garay, que, a pesar de su furibundo lulismo, llegó a ser uno de los mejores obispos que ha tenido España.
    Ánimo, Xisco, te deseo lo mejor en esta nueva etapa de tu vida; estoy seguro que todo irá bien!!! Igualmente transmito los mejores deseos a Eugeni y Francesc Xavier. Puede que nos veamos más a menudo debido a mi nuevo cargo de director de la Biblioteca, aunque no sé si ésta ha sido una buena idea del Obispo. Como bien sabéis, durante un tiempo fui bibliotecario del Seminario, pero también sabéis que un día secuestré a toda la comunidad en la biblioteca mientras yo almorzaba con los formadores, extrañados éstos de la falta de «quorum» en el comedor.

    PS. Agradezco, Scintilla, que me hayas mencionado, pero quiero matizarte una cosa. Desde el 1 de octubre doy clases, en el Seminario, de historia de la filosofía antigua y medieval. Y, precisamente, hace poco el Obispo vino a mi parroquia y conversamos un buen rato. Pues bien, para tu información, en esta conversación, él mismo valoró mucho y explícitamente que ahora yo tuviera la oportunidad de enseñar a los grandes autores, como Platón, Aristóteles, san Agustín y santo Tomás (sic).

    1. Enhorabuena, padre Mercant, por los dos nombramientos. Me alegra mucho lo que me dice. Tanto que haya alguien que se ocupe de enseñar a los futuros sacerdotes la Philosophia perennis como, sobre todo, la actitud del obispo, que me parece ejemplar en este caso: el seminario tiene una carencia, entre sus sacerdotes tiene a quien pueden solucionarla, lo busca, lo encuentra y se sienta con él para cerrar el asunto. Que sea para bien también.
      En cuanto a lo del nuevo rector, desconocía esa trayectoria, que me parece muy útil. Pero hay una cosa que señala Veritas, innegable. Sin el fracaso, sin esa experiencia de la decepción, y sin la serenidad que dan los años y las heridas hay desafíos que no se afrontan como es debido. A lo mejor los tiene. El tiempo lo dirá. Para Dios querer… Él, que saca santos de los niños de pecho. Pero no es lo frecuente. Encomendémoslo a Él y que sea lo que quiera.
      Por otra parte, no compare los 36 años de estos tiempos con los de hace un siglo. Ahora los hombres, los de Iglesia incluidos, son menos hombres a cualquier edad. Cosa que, como en todo, habrá excepciones. La diferencia entre aquellos obispos y su trayectoria y los actuales salta a la vista, con las excepciones que hay que hacer. Y la juventud no se cura con el tiempo, por desgracia. Creo que usted conocerá como yo eternos adolescentes a los 70 años, mujeres que no han sabido madurar pasada la cincuentena y si, por casualidad no tuviera experiencia de eso, cosa por la que puede dar gracias a Dios, le recomiendo que algún día encienda la tele a cualquier hora, cambie de canal y seguro que encuentra a algún imbécil con más años que carracuca haciendo el niñato o alguna mujer haciendo las veces. Y, puestos a elegir, prefiero a una persona mayor, que conoce al dedillo el mundo del sacerdocio, fiel en todo y silencioso que alguien que desde joven no ha parado quieto haciendo esto y lo otro. Y todos conocemos un par de curas de estos en la diócesis: fieles y silenciosos después de pasar por todas las guerras habidas y por haber.
      En cuanto a que sean buenos tipos, de calidad humana y de buen trato… no sé, no los conozco. Supongo que lo pone como indicio de que no es frecuente ya ni entre el clero. Lo que más que alegrarme por ellos, me entristece por lo que dice de nuestros sacerdotes. Ahora: puestos a elegir, y debo decir que me parece una tarea difícil la de elegir a un cargo de tanta responsabilidad como esa, miraría otras cualidades, dando éstas por supuestas, como aquellas de las que no habría ni que hablar. Como no habría que hablar de su fidelidad a la Iglesia, en credo, moral y liturgia, cosa que estaba en duda en alguno de los salientes (Mosén Vera hizo hace años declaraciones escandalosas) y lo está en alguno de los entrantes. Y me refiero por el único que he visto hacer misa seguro (de don Francesc quiero recordar pero no estoy seguro), que es don Eugeni, que no consagra con la fórmula que manda la Iglesia, o no lo hizo en las dos veces en que asistí a misa, haciendo cosas que no corresponde en el altar. He hablado también con algunos de los catequistas que más presumen de ser amigos suyos y su conocimiento del credo y de lo que algunos artículos dicen (sobre todo, por lo que hace al de la pasión de Nuestro Señor) son un peligro público. Y tratando de corregirles, con el catecismo en la mano, me espetaron sin problemas: no es eso lo que me han enseñado ni lo que enseño. Del valor de la cruz y de la exigencia que tiene para el cristiano la mortificación no es que estén ayunos, es que lo rechazan y hasta lo consideran anticristiano. De eso, desde luego, hace años. PEro la soberbia propia de quien consagra contra lo que manda la Iglesia no es defecto fácil de sanar. Y es un mal que se extiende fácilmente por lo que tiene de inmediatamente de atractivo. De hecho, se propone siempre bajo especie de bien: igual que Cristo hizo lo que hizo con la ley de los judíos, nosotros, como otros cristos, hacemos lo que nos da la gana con la ley de la IGlesia. De hecho, aunque no sé cuánto tiempo lleva al frente de la catequesis de la diócesis, sigo sin ver mejora alguna en la parroquia, y eso que ha venido unas cuantas veces por aquí a proponer cuarenta mil cosas. Pero los jóvenes siguen sin venir a misa sin catequesis. Igual que algunos catequistas, por cierto, que parece que eligen los días para venir. A usted le honra ser amigo de sus amigos, pero eso no hace mejores a los candidatos necesariamente.
      Por último, me apena lo que deja traslucir su forma de contemplar las responsabilidades en la IGlesia, y que son indicio de cómo estamos. A las claras no me lo reconocería, pero, como dice nuestro MAestro, lo que lleva el corazón rebosa en nuestra boca. En sus palabras advierto esa idea de que un cargo (y eso, en el buen sentido) está para el desarrollo personal, para estar a gusto, para brillar donde uno lo puede hacer mejor, para evitarse problemas, para dar a todo el mundo gusto y no para hacer lo que haya que hacer y batirse el cobre en el servicio a los demás, que parece ser el efecto secundario del buen desarrollo personal entendido como bien primario. Ese mirar antes por ustedes y sus más cercanos antes que por las ovejas y, sobre todo las más descarriadas o alejadas es lo que creo que más dificulta que sean personas creíbles como sacerdotes y que sólo aspiremos ya a que sean buenos animadores o colegas de acampada, porque para eso de luchar contra lo que está más allá de la sangre sabemos que no podemos contar con ustedes, que están en otras guerras.

        1. Pues pido disculpas. Por la confusión y por lo que eso supone de enturbiar la imagen. Si es que algunos, desde luego, no estamos ya para estos trotes. Si es que lo estuvimos alguna vez. Nunca me entero de nada y encima soy un plasta. Y cuentan con mis oraciones tanto esté uno como el otro, como estaban los anteriores y los otros y los de más atrás, que nunca se reza poco por los seminarios.

      1. Querido Scintilla ha dado usted en el clavo. Es de sobras conocido que la «carguéis» fagotiza sin duda la dignidad de haber sido primeros espadas en el frente anti – taltavuliano. Y eso es lo que de forma muy astuta el Procer Taltavull sabe y utiliza. Manera de contentar ejerciendo política de estómago agradecido, darte un cargo. De sobras conocido el barrunterismo de Pere Oliver, completamente acallado y apaciguado con la purpura de canónigo, que no morada como es habitual.
        Así es como se deshace una diócesis…
        Enhorabuena hermano Jaume Mercantilizándolo por tus nuevas lides de profesor y director de la Biblioteca Diocesana, nadie mejor que tu sabrá manejar esta oportunidad.

        1. Signo, pues, de inteligencia, Carlos. A veces, quienes critican lo hacen para que los vean y, en su caso, para recibir algo a cambio del silencio. No se puede reprochar a quien sabe ver eso el que lo utilice. Casi es de cajón. Pero eso es lo que sucede en el mundo como mundo, no debería en el cuerpo de Cristo, cuyos lazos son la paz y la caridad.
          Aun así, no afirmaría sin más, porque es entrar en un juicio de intenciones, que haya necesariamente algo de eso en este o aquel caso. De hecho, me siento inclinado a pensar que hay una sincera preocupación por que, en el caso del seminario, reciban una formación adecuada en la filosofía que había sido tradicionalmente cultivada y enriquecida por los cristianos y que parecía en él abandonada (aunque puedo equivocarme: si confundo a Eugeni Rodríguez con Eugeni García, puede imaginar lo que sé de las clases del seminario). Y supongo que Mn. Mercant es un sacerdote muy válido para hacerlo dentro del conjunto del presbiterio mallorquín. A lo mejor hay alguno más adecuado, no lo sé. De don PEre no sé lo que diría en petit comité o en foros de internet, pero le leía con interés los breves comentarios en la hoja parroquial sobre liturgia, que me parecían concisos y prácticos para todos, sobre todo para los fieles. Los echo de menos y creo que algo así sería necesario que se volviera hacer, visto lo mal que se trata el servicio del altar en general. Las veces que he ido a misa en la catedral me parece que es digna, aunque no sé por qué tienen la manía poco atenta con el misal la de quitar el lavatorio.
          Pero sí es cierto, y ahí le doy la razón, y de eso iba mi comentario general, es que parece que los curas no quieren ser curas, que buscan siempre tener algo que los haga más que curas, cuando no hay dignidad mayor aquí en la tierra y es lo más ensalzado allá en el cielo. Cuántos santos dejaron cátedras, estudios, puestos de responsabilidad política, grandes familias, para ser curas, frailes… A mí eso es lo que me da mucha pena, esa falta de sentido sobrenatural que los hacía esforzados y nos esforzaban a ser mejores. Hoy para eso tienes que leer las cosas que dijeron o hicieron hace siglos. Los sermones, qué sé yo, de santo Tomás de Villanueva, las cartas de san Juan de Ávila, es que te esfuerzan a ser mejor, a ver la hondura del camino cristiano, gente que sólo sabía hablar de Dios. Y, aun así, no aburrían, antes al contrario. Y qué aburrido le parece a uno todo lo demás después de salir de ellos. Feliz domingo, por cierto.
          Ah, y gracias a S’hormigonera, que se me olvidó. Muy gracioso el vídeo. Real, real.

        2. Pere Oliver es un trepa de mucho cuidado, a codazo limpio ha conseguido el puesto que otros obispos le denegaron, ya veían que era un «llepa culs» y un metomentodo, todo esto con el beneplácito de Teodora.

        3. Pseudo-Carlos, ponte tranquilito y deja de vomitar tanta mierda a diestro y siniestro, porque contigo también hay “telita”… Sin ir más lejos, hace unas semanas en la Vileta unas personas me hablaron muy mal de tu persona. Yo de ti iría con mucho cuidado, porque en este blog has escrito cosas muy graves, que podrían ser constitutivas de delito. Te recuerdo que has acusado a personas concretas de cosas horribles, poniendo explícitamente sus nombres. El Sr. Cigoña te ha tenido que censurar en más de una ocasión (p. ej. día 3 de julio), aunque antes de dichas censuras alguien ya se ha encargado prudentemente de hacer “pantallazo” de tus acusaciones “completas”. Así que tranquilito, ¿vale? No vaya a ser que un día recibas el burofax de algún «missè»…

          1. Apreciado Alcoy;
            Creo que te confundes sin duda de persona pues para nada tengo relación con la preciosa barriada de la Vileta de Palma.
            Me suelo mover más por Part Forana, donde tengo mi feligresía.
            Por otro lado mi sistema digestivo está perfectamente pues suelo comer más bien poco.
            No tengo náusea alguna.
            Y aquello que digo y quizás de vez en cuando de forma imprudente poniendo demasiados datos, es perfectamente contrastable.
            De hecho los comentarios vertidos al respecto y siempre coinciden con lo denunciado.
            En la Iglesia de Mallorca , convendrá conmigo existe un enorme cancer que está metastasiando toda la diócesis y así nos va.
            Y lo que sucede al final siempre sale.
            Y aquellos que llevamos décadas dedicadas a nuestra grei salimos a defenderla pues la realidad de hoy de nuestra iglesia de Mallorca dista mucho de lo que deseamos la inmensa mayoría.
            Y disculpe si en algo le he molestado. Muchas gracias

  2. Me pregunto, sin ánimo de ofender, este «perlado» ¿padece alguna enfermedad mental o es así de carácter? Porque sale en la prensa casi todas las semanas y nunca por nada bueno. Se está convirtiendo en una pesadilla.

    1. Juan Manuel Ramilo Costas:

      Taltavull no padece ninguna enfermedad mental. Siempre ha sido así. Al contrario que con el vino, que con los años mejora, Taltavull siempre ha sido una constante dentro de un universo cambiante…

      1. Gracias. El vino pasa de joven a crianza, de ahí a reserva y, por último, a gran reserva. El problema es que, si no se protege bien, se vuelve vinagre, una de las bebidas (es opinión personal) más asquerosas que existen.

  3. Discrepo de los que critican a un rector de seminario por ser relativamente joven. Creo que es bueno para llegar a los seminaristas. Por algo es lo habitual.

    1. Yo también lo pensaba siendo seminarista y luego sacerdote joven, pero con el paso de los años voy viendo mi error en esa apreciación y los errores formativos que eso acarrea. Mejor, muchísimo mejor, un sacerdote de poso y autoridad moral, que sea más bien un padrazo, y que eduque después de años de experiencia. Rectores jóvenes y sacerdotes jóvenes formando no dan buen resultado: les falta serenidad, rodaje, experiencia, fracasos humanos y sacerdotales que hacen crecer, y les sobra impetuosidad y ambicioncillas humanas. Sálvense las excepciones que haya, pero en general es así. Diferentes, eso sí, en el caso de Seminarios Menores, que deben ser sacerdotes jóvenes y virtuosos para la chavalería y las convivencias y campamentos vocacionales, etc.

    2. Con 8 ó 10 años más no le digo que no. Mire los rectores de los seminarios que mejor funcionan en España. Todos pasan de los cuarenta y cinco. Gente con empuje y cercana pero también con un fondo ya asentado. Y conste que el tal Francesc, después de leerle en un par de entrevistas me cae bien, me parece un joven con ánimo y ganas de hacer las cosas bien. Y no parece que lleve plomo en las alas (yo de estas cosas nunca me entero), pues de lo contrario aquí habría salido, como ya se ha sugerido, por lo visto, de algún otro del equipo. Además, tenga en cuenta que aquí el fondo que se adquiere en otras partes es mas difícil porque la formación es muy deficitaria. Diez años de sacerdote no sé cuánto le habrán dado de sí.

  4. Pues yo me alegro de la nueva situación del Seminario: la situación era insostenible. El nuevo rector es un buen muchacho que a pesar de su inexperiencia contará con buenos asesores especialmente los de un doctorcillo que ya le tuteló en el pasado y que es hombre de gran influencia en los últimos tiempos. Presumo que algo habrá tenido que ver con la venida del P. Arana tal personaje que siempre ha demostrado gran interés por el Seminario.
    ¿Cómo va a quedar la nueva situación del antiguo rector?. Nadie lo sabe y menos con este Obispo que es imprevisible. Su lógica es más bien dionisiaca lo que lo hace divertido a los ojos de los amantes del Circo o espectáculos de varietés. Lo que no se puede negar es lo desautorizado que ha quedado forzando a dimitir al antiguo rector al que había confirmado dos meses antes. Hasta hace dos telediarios defendía la situación negando cualquier crítica incluso con violencia verbal y gran cerrazón mental.
    Mucha dimisión en los últimos tiempo, fugas y gente apartada por conductas irresponsables. ¿Y eso no le hace reflexionar al prelado?
    Me temo que no.

  5. Los nombramientos de D. Sebastián geniales: Un rector del Seminario que no llega a los 40 años (¡gran madurez!), un formador amigo íntimo del maestro de capilla misericordiado recientemente y aficionado a crear hogares para la juventud, otro que fue incapaz de estar más de dos meses en Roma cuando se le envió a estudiar…Lo dicho: un Genio en los nombramientos (¿pero a este señor quien le aconseja?).
    ¿Y que será del Estrellitas?. Seguro que después de lo bien que lo ha hecho le harán canónigo como mínimo como ya ha hecho con otros en el pasado. Genial…genial…genial…¿Ni hecho a propósito!. Este Obispo va a dejar una huella imborrable. Ya le llama el clero con el apodo del «Dinamitas».
    ¡Vivir para ver!

  6. Érase una vez en plena pandemia y se presenta un jesuita como legado para hacer visita canónica en el seminario de una «islita mayorcita». Se reune con cada seminarista, incluso con los expulsados por el minicaudillo de turno, su estelar rector, (a los que exige readmitir). Se entrevista con curas, monjas, laicos y otros màs conocedores del asunto.
    Poco a poco el cabecilla de la islita mayorcita, llamado el rectorcito pequeñito, fue pasando a la nada. De párroco de nuchas parroquias pasa a ser el flamante canciller, lo quitan fulminantemente de canciller tal vez por el mal ambiente que generaba entre sus colaboradores y ponen en su lugar a una mujer. luego en vez de darle alguna parroquia donde trabajar al rectorcito pequeñito le entregan el seminario mayor quitándose de encima al vicario inane que no estaba ni se le esperaba. El que hacía paellas con los seminaristas, se traía a dedo candidatos dudosos de otros continentes, se jactaba de tener al obispo en el bote y había nombrado como viceformador (¿i amic més que personal?) a un trepa opusino veinteañero, Ahora, de golpe y porrazo el rectorcito pequeñito está fuera de juego. Un expediente en Roma por conductas impropias puede fastidiar de por vida la «carriera» de un clérigo y la del obispo del clérigo. Dicen que en vez de con un báculo el depuesto anda con un miserable bastón para dar pena. Miradlo el mismo que no la tuvo hacia nadie ni hacia nada. Comentan que al exvice y «estrecho amigo» lo han mandado a una parroquia de base y obrera para que como Buda conozca el sufrimiento en el mundo y no se crea tanto el dueño y señor de la casa. un seminario intervenido por Roma, deposiciones, readmisiones. Si no lo vieres.. El remedio ha sido nombrar a un inexperto capellanet con más cargos que Isabel II por falta de clero. En fin Una cosa que ya se pudo detener a tiempo. ¿Alguien sabe qué islita mayorcita es? En qué país está? Ojalá todo esto sea ciencia ficción.

      1. Por lo visto, lo de los ambientes catedralicios se está poniendo de moda, no? Porque ya se dijo hace meses en este blog que el cabildo de Sevilla, sobre todo a partir de los nombramientos de los últimos canónigos, estaba muy ambientado.

  7. Nuevamente algún formador impropio de atender a estos jóvenes seminaristas, se prodigan en aparecer por la acera de enfrente en muchas redes sociales.

  8. Menudo es, don Francisco José: está usted a la última. Nos da las noticias a los que estamos sobre el terreno. Me sorprende la juventud del rector. A mí siempre me ha parecido que debe ser un cargo para alguien con un cierto poso. Así recuerdo que era la cosa cuando éramos jóvenes: los rectores de los seminarios tenían un aura… Aquí, cuando iban a dar unos ejercicios espirituales o a predicar alguna cuaresma a pueblos… era el no va más. Pero últimamente aquí… Como la gente parece echar de menos al joven que estuvo hace unos años, supongo que quieren repetir, a ver si atraen números autóctonos, que es con lo que la gente que anda alrededor de la Iglesia parece obsesionada, con mallorquí de pura casta, como la sobrasada de porc negre, raza autóctona, como si el evangelio se midiera en esos términos y como si los autóctonos descreídos y rebeldes a la Iglesia no hubieran llevado al desastre que es ahora esta isla.
    El cambio de vicaría supongo que ha traído estos nuevos aires. Si no tiene personalidad, tiene toda la pinta de que será una rectoría puesta bajo la tutela del muñidor, desde hace años, de la cosa catequética en estas tierras, Mn. Eugeni (antes del advenimiento de la religión política, Eugenio), que Dios quiera que se haya reformado y sea fiel a la Iglesia, porque si no, en vez de formador será deformador de vocaciones, por si no bastaba con los niños y catequistas, de los que no hay uno que haya conocido que conozca la doctrina de la Iglesia. Aquí la gente tiene hambre de evangelio y la impresión que da es que los curas que quieren sacar del seminario sean animadores de patio de colegio y compañeros de acampada escolar. La gente huye y termina en manos de la autoayuda o del yoga. A los que tienen hambre de cielo les dan caramelitos. Y nuestros niños sin saber por boca de esta gente nada de Dios ni de su Hijo, ni de su Madre. En fin, recemos por ellos y su misión y que el Señor les dé luces. Y a nosotros el coraje de apoyarles en lo que sea bueno y santo (y la limpia inteligencia para verlo). En lo demás, que busquen en otra parte, que ya estamos magros y el rico es el enemigo.
    Por cierto, don Francisco José, se le ha pasado que han nombrado a un visitante de esta página, Mn. Jaume Mercant, director de la biblioteca diocesana. Que sea también para bien. Hombre, no es hacerlo profesor del seminario de teología escolástica o de santo Tomás, pero igual puede utilizar ese foco para que ese conocimiento no muera entre nuestros hombres de Iglesia.

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