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Dos nuevos frutos para vivir el año litúrgico. Pablo Cervera, qué pedazo de cura

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Pablo Cervera es un cura que se sale. Y no sólo por el tamaño. Verdaderamente grande como grande es todo en él. Sus saberes, su simpatía, su personalidad, su eclesialidad… Es un don de Dios, ¡me ha dado tantos!, haberle conocido, desde hace ya muchos años, haberle conocido y ser su amigo. Estoy seguro de que otros muchísimos, porque Pablo es expansivo y omnipresente, que disfrutan de su amistad piensan lo mismo. ¡Qué cura! ¡Qué pedazo de obispo hubiera tenido la Iglesia española con él! Dios quiso otra cosa y le ha mandado una durísima enfermedad que nos hace sufrir también a todos sus muchísimos amigos. Se rompe el alma al verle llegar con enorme sufrimiento a los encuentros a los que siempre se presta pese a tanta dificultad. Pero una vez sentado vuelve el Pablo de siempre, feliz, sonriente, amigo, sabio, cura… Y con él nos trae a Dios. Con tacos, chistes, profunda sabiduría, afecto derramado a espuertas, disposición para todo… Y todas nuestras preocupaciones, que no haya escaleras, que pueda dejar el coche cerca de la puerta… se desvanecen. ¡Qué bien se está aquí! Hagamos una tienda para Pablo y que se quede siempre con nosotros. Estoy leyendo una novela apasionante de Juan Manuel de Prada sobre Santa Teresa y la Princesa de Éboli. Espero daros cuenta pronto de la misma. Pues en el capítulo de agradecimientos de Prada aparece también su amigo Pablo Cervera. Y es que posiblemente es el cura que más amigos tiene de España. Amigos, no simplemente conocidos. Amigos a los que quiere y que le quieren. Y que tienen como un don de Dios ser amigos de Pablo. No es normal oír misa con el celebrante sentado. Cuando se levanta para consagrar y vemos su sufrimiento, uno piensa que al inmenso y sublime sacrificio de la Cruz que se conmemora se une también el de su sacerdote que lo renueva uniendo a Aquel el de su cuerpo dolorido. Impresiona. Algún día alguien escribirá la biografía de Pablo Cervera, sacerdote de Jesucristo. Ejemplar sacerdote de Jesucristo que como nuevo Cirineo lleva también hoy su cruz. Yo me resisto a convertir el Blog en agenda de actos, anuncio de libros no leídos, programa de conferencias… por buenos que puedan ser todos ellos. Harían del Blog una página publicitaria y no es esa mi intención. Con Pablo Cervera depongo todas mis intenciones pues él mismo es una excepción notabilísima. Sus males, tan visibles, han hecho que sus inmensas ansias de apostolado deriven a otros caminos más compatibles con sus mermadas facultades físicas. Aunque no descarte otras pese a su sufrimiento. Algún nieto mío ha sido bautizado por él o ha recibido de él su primera comunión. Y he estado en funerales por familiares de amigos queridísimos de él y míos. A Pablo se debe el inmenso éxito del Magnificat que edita mensualmente, la traducción o edición de libros excelentes, la difusión de Rupnik en España, que a mí me parece de una belleza extraordinaria aunque a algún lector del Blog no le agrade. No es ningún dogma de fe. Y también la publicación de textos propios, excelentes. Hoy me llega el anuncio de dos libros de su autoría que os traslado. Evidentemente no los he leído porque acaban de aparecer. Uno incluso mañana estará en las librerías. Pero estoy seguro de que serán óptimos. Os dejo el texto que me ha llegado sobre ellos. Y a ti querido Pablo, queridísimo Pablo, que llevas en tu carne la cruz de Cristo y nos lo haces siempre presente porque eres una predicación maravillosa del Señor, un inmenso abrazo que sabes que no es sólo mío pues es toda mi familia la que te quiere. «Tengo en mi recuerdo una frase impresionante del Cardenal D. Marcelo Gonzalez Martín en un Claustro de profesores del Seminario de Toledo, un año que fui Delegado de alumnos. Glosando un pensamiento de Romano Guardini dijo: «Al final nos quedará sólo la liturgia» (no era una expresión para la escatología). Entonces me pareció exagerado. Hoy veo que caminamos hacia ello. Otros, mártires ellos, dijeron, «Sine dominico non possumus» (No podemos vivir sin el domingo). Ojalá estas dos obras, preparadas en los últimos meses, y que acaban de ser publicadas, nos ayuden a apreciar el tesoro inagotable de la liturgia con el que alimentar nuestra vida de fe.   Título: El Año litúrgico predicado por Benedicto XVI. Ciclo C Autor: Pablo Cervera ISBN: 9788422018513 Editorial: Biblioteca de Autores Cristianos PVP: 23.00 €   Páginas: 504 Descripción: Para aquellos domingos en que la predicación no tenía lugar en marco litúrgico, el Papa mismo se ocupaba de suplir esa carencia con sus breves y jugosas intervenciones con ocasión del rezo del Angelus y del Regina caeli. Por ese motivo han sido reunidas aquí las que recogen referencia expresa de Benedicto XVI a los textos litúrgicos de la misa dominical. Por ser este volumen cronológicamente el primero en publicarse, recogemos en este ciclo C las predicaciones con ocasión de solemnidades, fiestas o memorias de los santos. http://www.ciudadnueva.com/libro/19851/el-evangelio-leido-en-la-tradicion-cristiana-ciclo-c     El Evangelio leído en la tradición cristiana. CICLO C Pablo Cervera Barranco FICHA TÉCNICA Publicado por: Editorial Ciudad Nueva Páginas: 320 Formato: 16×23 Precio: 15€ Disponible el 2 de diciembre 2015 Al filo de los Evangelios dominicales y festivos del tercer año del ciclo trienal (año C), la obra ofrece una amplia y selecta antología de textos de autores cristianos de todos los tiempos, desde los Padres Apostólicos hasta autores recientes, que han comentado o se han referido a estas perícopas evangélicas. No existía en castellano todavía un material de este tipo. Hay algunos comentarios patrísticos a los textos de la Escritura pero no siempre hacen justicia a la riqueza de los textos de la tradición por cuanto su selección depende en exceso de una búsqueda informatizada de los mismos adecuando demasiado estrechamente los versículos a los textos que los comentan. La riqueza de la lectura que hace de la Escritura la tradición de la Iglesia supera esa metodología. Se comprobará enseguida en esta antología. No son textos de comentario temático, sino que más bien envuelven al texto bíblico en una atmósfera de oxígeno que hacen que su lectura sea muy novedosa y vivificante para nuestra mentalidad racionalista. Para cada domingo se han seleccionado unos cuatro comentarios. Esto no quita para que en bastantes de ellos, dada la concentración del evangelio o la fecundidad de textos, los comentarios hayan dado para más en contenido y número y, por ello, se haya ampliado esa media de cuatro comentarios por domingo. La obra se completa con un índice y glosario de autores».

Comentarios
14 comentarios en “Dos nuevos frutos para vivir el año litúrgico. Pablo Cervera, qué pedazo de cura
  1. Esta mañana he asistido a un sepelio en Garganta de la Olla.
    Cuidadisima la Iglesia.
    Mimadisima la liturgia.
    El párroco,don Marco Antonio,con casulla negra,y en la más estricta hermenéutica de la continuidad iniciada por nuestro amadisimo Papa,cuya vida guarde Dios muchos años más.
    Coqueto retablo mayor churrigueresco,con espléndido Manifestador rococó,exhibiendo los inevitables estípites y espejos,y en cuyo interior se ha situado un dignisimo Sagrario,ornado con Conopeo.
    Se nota que el Señor cura cree profundamente en lo que hace,por el esmero y mimo con que Celebra y trata al Señor Sacramentado.
    Retorno a casa con el convencimiento de que no está todo perdido en la Sede de San Fulgencio…

  2. Ex abundantia cordis os loquitur. Pacopepe, si de la abundancia del corazon habla la boca hoy te has levantado con borbotones de amistad hacia mi. Dios premie esa amistad con la que me honras desde que era un chaval, en los años de la Congregacion mariana y con el P. Ceñal. Junto a ese premio, en el umbral del Año de la misericordia, pido a Dios que perdone tu gran ceguera conmigo, solo explicable desde la amistad. Que sigas haciendo bien con tu blog aunque a veces te tenga que tirar de las orejas. Un abrazo

  3. La Razón (Edición Impresa)
    El estado de salud del cardenal Julio Terrazas se agravó ayer y el último parte médico señala que la tendencia de agravamiento muestra pocas esperanzas de recuperación del cuadro clínico de la autoridad religiosa.

  4. Una vez más, se pone de manifiesto lo que tanto molesta a la progresía desacralizadora que quiere hacer de la Iglesia el heraldo del paraíso en la tierra (el que leyere que entienda). «El camino que conduce al Cielo pasa siempre por la cruz». O como dice mi santo confesor: «Cristo a los que ama los abraza y los mancha de sangre».

  5. Grande Pablo.
    Algún día tendrán que explicar en la Conferencia Episcopal su cese fulminante como director de la BAC. Qué fue lo que pasó de verdad.

  6. He disfrutado leyendo lo que dice de mi querido amigo Pablo. Hace tiempo que no lo veo, pero lo leo a diario.
    Doy fe de que todo lo que dice D. Francisco es la pura verdad.
    En este blog el único que da la cara, por razones obvias, es el bogger. Los comentarisas nos refugiamos en el anonimato…también por razones obvias.
    Lo digo porque quiero pedirle un favor: cuando hable con Pablo dele un abrazo de mi parte. Basta con que le diga de parte del «irónico del Escorial».Él sabrá de quien le habla.
    Gracias por adelantado

  7. El P. Cervera se merece esta entrada y algunas más. Es un sacerdote que irradia santidad. Mis contactos con él han sido unos breves correos electrónicos intercambiados en un clima de suma amabilidad, además de la lectura confortante de algunos de sus libros. Ya lo dijo el siervo de Dios Monseñor García La Higuera. «Sacerdotes, o santos o nada». Y don Pablo camina a pasos agigantados hacia la santidad. Dios lo guarde.

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