Don Carlos Osoro, no nos cuente usted milongas

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Un fiel madrileño se dirigió al cardenal desde su simple condición diocesana exponiendo que en algún templo madrileño le negaron comulgar en la boca a lo que Don Carlos Osoro respondió con el más absoluto de los silencios. Pensó el fiel que el cardenal igual era proclive a la acepción de personas. Y acertó. Repitió la carta desde su condición de miembro de número de una Real Academia y la respuesta fue inmediata. Con fecha del pasado 30 de octubre. Inmediata y peregrina.

Reconoce que los fieles tienen derecho a comulgar en la boca y no debe negarse para pasar a negarlo a continuación en base al quinto mandamiento de la Ley de Dios: No matar. Y se queda tan fresco.

Llamando homicidas a quienes comulgan en la boca y al parecer negándose él a participar en el homicidio. O tal vez asesinato aunque no señala agravantes que pudieran calificarlo.

Estamos ante una invención del cardenal, que no es la primera.

No existe ninguna prueba objetiva que demuestre que comulgar en la boca extienda la pandemia. Eso son solo conjeturas de la ignorancia, el miedo irracional o el odio subconsciente o profesado a la comunión en la boca. Motivos todos muy poco cardenalicios aunque no incompatibles con algunos de los que han sido creados en tal dignidad.

El arzobispo conoce, o debería conocer, la realidad de su diócesis donde nadie se ha contagiado por comulgar en la boca ni ha contagiado al sacerdote que administró de ese modo la comunión a algunos fieles. Los contagios, de sacerdotes también, llegaron por otros caminos. Hay además dos iglesias en Madrid en las que solo se comulga en la boca y que según lo que vende el cardenal deberían haber desaparecido por fallecimiento de todos los asistentes. Pues nada que las diferencie de las que han prohibido tajantemente la comunión en la boca.

Quienes comulgamos en la boca nos ponemos los últimos de la fila por evitar a otros fieles ignorantes el miedo a que les contagiemos si comulgan en la mano detrás de uno que lo hizo en la boca. El ministro no debía temer nada pues inmediatamente después de dar la comunión al último se lava las manos con gel hidroalcohólico. Y puestos a rizar el rizo del miedo y la precaución, teniendo en cuenta que al comulgar se quita el comulgante la mascarilla y con la respiración puede pasar algún virus a la mano del ministro, lo más prudente sería suprimir la comunión.

¿Medida impensable en un arzobispo? Pues ya la adoptó Osoro en la primera ola de la pandemia cuando cerró los templos y suprimió las misas. Con efectos demoledores en la asistencia y en la recaudación. Si es que los hay que como los dejes sueltos…

Y ya la incoherencia final. Atribuye a los fueles el derecho de discernir en conciencia lo que deben hacer cuando nos dan todo discernido y negado. El discernidor que le  discierna buen discernidor será. ¿O no era así?

Penoso todo Don Carlos. Luego se queja de que están acabando con usted. Es usted quien está acabando con usted mismo. Pero eso lo dejamos para otra entrada.

Como no he sido capaz de poner la carta de Osoro de modo legible en unos minutos os la transcribo

Madrid, 30 de octubre de 2020

Estimado D…. y su eseo de ayudar

 

Muchas gracias por sus observaciones y su deseo de ayudar en esta pandemia.

Hay un derecho de los fieles a recibir la comunión en los boca o en la mano y se debe respetar.  Pero también hay una obligación de los fieles a respetar el mandamiento de Dios de «no matar». Cuando peligra el contagio que tan gravemente está asolando a la humanidad en esta pandemia es muy importante que los fieles pongan en la balanza de su conciencia el derecho que les asiste y la obligación que tienen de no atentar cintra la vida de los demás. Creo que este es un buen discernimiento que todos debemos hacer.

Con mi bendición

Carlos Card. Osoro Sierra

Arzobispo de Madrid

 

 

 

 

 

Comentarios
29 comentarios en “Don Carlos Osoro, no nos cuente usted milongas
  1. En un convento de Sevilla las monjas se han contagiado todas por comulgar en la boca…al capellán le impidieron ellas mismas que entrara por miedo al coronavirus, así que la superiora repartía la comunión entre sus hermanas, todas han caído enfermas…mientras el capellan tuvo hacerse la prueba y estuvo en cuarentena, no hubo contagio gracias a Dios….y sabiendo que ellas estaban contagiadas todas pusieron en riesgo al sacerdote porque o dijeron nada…eso tendría en un juzgado una penalización para las monjas y sin encomendarse a Dios ni al Diablo llamaron al Obispo para decirle que estaban desatendidas y estando infectadas y sin decir nada en Palacio mandaron al párroco cercano a celebrar…algo también silenciando la infección…culpable antes las autoridades el obispo en despedida que seguramente es propulsor de la pandemia en los alredores.

    1. ¿Y quien demuestra que el contagio se produjo al comulgar? Unas monjas que hacen vida en común se pueden haber contagiado de mil formas: A través de los sanitarios, de la comida, del propio aire de un ambiente cerrado, de las manillas de las cerraduras, de los pasamanos…sería muy largo y tedioso enumerar todas las posibilidades de contagio. Pero, no. Alguien ha dictaminado que fue por comulgar en la boca. Algo huele a podrido en Dinamarca…

    1. Osoro, de verdad, siento insistir que es usted patético en todos los sentidos. ? Por qué no se va a una Residencia?, y deja esta diócesis con paz y armonía.A usted le gustan mucho las residencias, y sobre todo, presuntamente , venderlas.

  2. A mi me parece una cuestión clara:

    1) Hay que respetar el derecho del fiel a comulgar en la boca. Ahora, cuando un cura madrileño no dé la comunión en la boca, desobedece a la ordenación litúrgica y a su Obispo.
    2) El fiel tiene que discernir, en su conciencia, si comulgar en la boca pone en peligro de muerte a alguien. O sea el cura madrileño NO PUEDE ENTRAR EN LA CONCIENCIA, EN EL DISCERNIMIENTO DEL FIEL. Desde el Concilio Vaticano II se nos dice que somos «mayores de edad», el Papa Francisco no deja de hablar de clericalismo, de que los curas se inmiscuyen en la conciencia de los fieles…..
    3)Si esta no es la intención del Cardenal Osoro, esto es lo que ha escrito. Scripta manet…..

  3. Leídos los comentarios anteriores diré, que si el riesgo de contagio es mínimo cuando se comulga de rodillas, como en la forma extraordinaria, pues pongan comulgatorios para los que quieran, que seguro que los que comulguen en la boca, se arrodillan.

    Tampoco sería mala práctica tener los dedos junto como se hace en la forma extraordinaria, porque eso de comulgar el celebrante y lavarse con gel, me suena un pelín raro, pero si está autorizado, pues nada que decir, que doctores tiene la Iglesia, y también en Matemáticas.

    1. Por cierto la carta se lee muy bien ampliando la página. Según los sistemas se hace de una forma u otra, creo, pero en mi caso, con control + y a cada golpe se amplía un poco, hasta que se lea.

  4. ¿Qué milongas? No sea usted obstinado. El arzobispo no llama homicidas a quienes se empeñan en comulgar en la boca en las presentes circunstancias, sino que les recuerda cual es su responsabilidad y el deber que tienen de discernir la conveniencia de ejercer ese derecho ahora. ¿Cómo puede asegurar usted que no se producen contagios por comulgar en la boca? Lo importante es comulgar con las debidas disposiciones, lo cual incluye evitar un probable riesgo para la salud del prójimo, y también que esa comunión sea causa de que otros dejen de hacerlo.

  5. En su momento, salieron científicos a desmentir que comulgar en la boca difunda más el COVID19, por ejemplo, en Austria un grupo de 21 médicos católicos se dirigieron a la Conferencia Episcopal para que la permitiera, recordándoles que en Italia el profesor Filippo Maria Boscia, Presidente de la Asociación de Médicos Católicos de Italia, hizo una clara declaración sobre este tema en mayo: «Como médico, estoy convencido de que la comunión en la mano es menos higiénica y por lo tanto menos segura que la comunión en la boca. Lo que es seguro es que las manos son las partes del cuerpo más expuestas a los patógenos». Los médicos señalaron que es parte del rito que el sacerdote se lave las manos en la sacristía inmediatamente antes del comienzo de la Santa Misa: -sólo él toca el cáliz y el copón. Después de la consagración, mantiene cerrados los dedos pulgar e índice -que antes ha vuelto a lavar ritualmente con agua- hasta después de la comunión, por lo que no toca nada con ellos excepto la hostia consagrada… Los médicos señalaron, además, que cuando la persona que recibe la comunión está de rodillas, apenas hay riesgo de infección por gotitas, ya que la persona que recibe la comunión está arrodillada, mientras que el sacerdote está de pie y con tapabocas dadas las circunstancias…-

    1. Eso tan bonito de que después de la consagración mantiene cerrados (juntos, pegados), los dedos pulgar e índice, ya no se hace , salvo en algunas misas vetus ordo. Lo que no quita nada al comentario, con el que estoy de acuerdo.

  6. Según esta carta los sacerdotes que dan la comunión en la boca años fieles que así lo solicitan, ¿están atentando contra la vida? Porque si es así, ¿por qué no les excomulga? ¿Tienen que obedecer los sacerdotes a su Obispo y negar la comunión en la boca?
    ¡Qué vergüenza de Obispo! El pecado entró en el hombre por el miedo a la muerte.

    1. ¿Son galgos?¿Son podencos?
      Por favor dejemos ya desdemonizar una u otra forma de recibir la comunión y dejemos ya de atacar a unos u otros según su posición
      Configurar el recibir el cuerpo de Cristo y no importa quién lo de y como lo de; así que no prioricemos ni absolutismos nada. Dejemos ya de utilizar la comunión en uno u otro sentido para atacar a quién a nosotros nos parece lo importante es recibir al Señor bien sea sacramentalmente o espiritualmente y dejemosnos ya de tonterías
      estamos utilizando el Santísimo Sacramento para atacar a quien no piensa como nosotros
      Por favor seamos sensatos y vayamos todos juntos al Santísimo Sacramento del altar

      1. no se trata de demonizar una u otra forma de recibir el sacramento eucaristico. se trata mas bien de recibir dicho sacramento de la forma mas reverente, y evidentemente recibir la eucaristia en la boca es la forma mas reverente. sobre la comunion en la mano, en si misma no es mala, pero no expresa la misma reverencia de recibir la comunion en la boca, ademas de que puede banalizar la recepcion del sacramento mismo.

  7. ¿Y se extraña? Desde que Osoro llegó a Madrid no ha hecho otra cosa que contarnos milongas, como el famoso anillo de comunicaciones, carísimo y que nadie quiere, la milonga del P. Ángel, la milonga de un seminario en caída libre, la milonga de unos planes diocesanos de evangelización, la milonga de Josito y Cobo, la milonga de san Jorge y Fusara. No es que nos venga con milongas, es que él es pura milonga. Lo único que no es milonga es conseguir que la economía de la archidiócesis de Madrid se vaya por el desagüe de sus amiguitos asesores Lage y López Royo, ayudados por alguno más, que se han forrado a costa del cepillo de cada parroquia.

  8. ¡Cómo cambian los tiempos! De desear que Cañizares no viniera destinado a Madrid y suspirar por este señor a criticarlo sin piedad. Que conste que no lo culpo, don Francisco José, pues usted, como casi todos, se fio del aparente buen talante y del pasado arzobispal de Osoropel y está muy en su derecho a modificar sus opinión, la cual, además, coincide con la mía. No se tome esto como un reproche, sino como la constatación de lo equivocados que estamos todos (yo, más que ninguno) al dar nuestras opiniones. Yo también prefería a Osoropel para Madrid y no a Cañizares. En poco tiempo (lo saben los que me leen), pasé a llamarle Osplata, luego Oslatón y ahora Osoropel. Entono el mea culpa correspondiente por no haber visto lo que se nos venía encima.

  9. Esto sucede porque no cree en la Presencia Real de Jesucristo en la Sagrada Eucaristía. Reparemos y recemos por la Santa Madre Iglesia y por los sacerdotes. ¡Qué feo!

  10. Tal vez será que en su extrema humildad, este Licenciado en Ciencias Exactas, Matemáticas, Pedagogía, Filosofía, Teología, cursó -¡y no sabemos!- un doctorado en Medicina, especialidad Epidemiología, y por eso salta así, sin más, a hablar del 5º mandamiento, porque en su tesis doctoral fundamentó que la comunión en la boca propaga el COVID-19. ¡Qué grandísimo cardenal que sabe de todo y de todo pontifica! Sin duda, los hombres de Franciscus son eminentes en todos los planos.

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