Detenido es Honduras un sacerdote español que si es cierto lo que se le imputa se trata de un repugnante depredador sexual

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Y valiéndose de su carácter sacerdotal. Porque la noticia no habla de un laico o de un secularizado sino de un cura. Si ya no lo fuera la Iglesia tenía que haberlo manifestado en cuestión de horas.

http://www.periodistadigital.com/religion/america/2017/09/02/religion-iglesia-detenido-en-honduras-un-cura-buscado-en-espana-por-abusos-joan-alonzo-bonal-originario-de-monserrat.shtml

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Si se acreditan los cargos, la pena de cárcel que se le imponga, la que sea, me parecerá escasa para tanta perfidia. Aunque no figure en el Código, o simplemente como abuso de confianza como podría ejercerla un profesor, entrenados o familiar, pienso que en un sacerdote la agravante es todavía mayor.

Leo que establecen una vinculación, que no se especifica, de ese individuo con Montserrat. Se debería aclarar porque no es lo mismo haber pasado por su escolanía, ser novicio o monje de aquel cenobio. Y si hubiera llegado a monje los motivos de su salida. Porque si fuera por delitos como los que ahora se le imputan no quedaría el monasterio en buen lugar limitándose a la expulsión, de haber sido ese el caso, sin haber comunicado a la autoridad civil sus fechorías.

Una oveja negra, o un cabrón negro, puede surgir el cualquiera institución civil o eclesiástica. Que en no pocos casos se enteran cuando estalla el escándalo. Las civiles no pueden, ni deben, realizar un seguimiento permanente sobre la moralidad de sus empleados o funcionarios. Las eclesiásticas, deberían. Sobre empleados y más sobre miembros.

Se han abandonado, o preterido, muchas reglas que nunca debieron relajarse: la oración, la ascesis personal, la obediencia, la dirección espiritual, la compostura en el vivir y hasta en el vestir, la clausura… Con pésimos resultados. Y así pasan estas cosas o ahora abundan estas cosas. Acabamos de leer lo de un religioso marista chileno.

Es inevitable que alguna vez se produzca un hecho como los señalados. El pecado anida en el corazón de los hombres.  Y en el de los religiosos o sacerdotes, también. Se asume sin el menor problema. ¿Pero, tantos? Con el inmenso descredito que supone para la Iglesia y para las órdenes y congregaciones afectadas. Que los medios bien se encargan de airear.

P.D.: Me dicen que no tuvo nada que ver con el monasterio de Montserrat sino que nació en un pueblo que lleva el nombre de Montserrat.

 

Comentarios
6 comentarios en “Detenido es Honduras un sacerdote español que si es cierto lo que se le imputa se trata de un repugnante depredador sexual
  1. SR: Siempre ha habido cosas lamentables. Pero tras la apertura de puertas y ventanas, el vaciamiento neomodernista de los dogmas, el secularismo eclesiástico con el abandono de las prácticas que tradicionalmente configuraban la vida eclsiástica, en el subconsciente cada cual ha creído que tiene licencia para cualquier cosa. Y eclesiástico ha pasado a ser sinónimo de ignorante y malandrín. La multiplicación hasta la enésima de casos que claman al cielo es posconciliar cronológicamente. Se han salvado, con excepciones, las comunidades y personas que viven de modo acorde a lo que siempre ha sido el Sacerdocio y la vida religiosa.c

  2. Dado el medio el cual se ha hecho eco del suceso, me parece de poca o ninguna credibilidad; más bien apuntaría a lo que ha sugerido D. Gabriel Ariza

  3. 1) «Las civiles no pueden, ni deben, realizar un seguimiento permanente sobre la moralidad de sus empleados o funcionarios. Las eclesiásticas, deberían. Sobre empleados y más sobre miembros.» ¿Por qué las civiles no? ¿Y de qué clase de seguimiento hablamos? Ahora mismo para trabajar con menores, ya sea en catequesis o en colegio público, se pide un certificado, ¿qué más se puede hacer? ¿Ponerles una ‘webcam’ en la cabeza?

    2) «Se han abandonado, o preterido, muchas reglas que nunca debieron relajarse: la oración, la ascesis personal, la obediencia, la dirección espiritual, la compostura en el vivir y hasta en el vestir, la clausura… Con pésimos resultados. Y así pasan estas cosas o ahora abundan estas cosas. Acabamos de leer lo de un religioso marista chileno.» No mezclemos churras con merinas. La pedofilia dentro de la Iglesia no empezó en los años sesenta, ni ser post conciliarista es sinónimo de ser un depravado. Si ha habido una relajación moral ha sido por parte de obispos de todo el mundo, que han acallado y encubierto casos a lo largo y ancho del planeta. Desde la anteriormente catoliquísima Irlanda hasta Australia.

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