Dedicada a Omella y a los Omellas

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Sin afecto y con ira.

La procedencia no es española pero creo que nos vale.

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Comentarios
6 comentarios en “Dedicada a Omella y a los Omellas
  1. «Han dejado que el enemigo destruya el bien y deshaga la herencia católica española sin ofrecer la mínima resistencia. ¡Infames!».
    Pero eso que ha ocurrido en la España, también ha ocurrido en todas las naciones luego del CVII. Es decir, no nos engañemos.
    Y alguno me dirá: «no olvide Vd. al obispo Fulano o al Card. Mengano que sí hablan como se espera de un prelado».
    Dos precisiones:
    1) Como dicen los españoles -y no recuerdo las palabras exactas pero vds. entenderán perfectamente la idea que pretendo transmitir-, un gorrión no hace un verano.
    2) Mala, pero muy mala señal es esa de tener que mencionar a Fulano o a Mengano como paladines de la ortodoxia. Pues demuestra per se que vivimos en tiempos calamitosos, de anormalidad comparados con otros tiempos. ¿Alguien se imagina en la época de S. S. Pío XII mencionar a Sutano o a Berangano como ejemplo de prelados celosos u ortodoxos? Pero ¡si eso era la regla generalisíma! La heterodoxia o heteropraxis no estaba en la jerarquía sino sobre todo en los centros teológicos de órdenes religiosas como Le Saulchoir dominico o la Universidad de Lyon-Fourviere.

    Lo he escrito aquí en varias ocasiones. Jamás me cansaré de repetirlo pues me parece la mejor definición del CVII con un lenguaje clarísimo, y que va al meollo de lo que fue aquel triste acontecimiento. Sintetiza en pocas palabras libros como el R. Amerio, el del querido profesor De Mattei, los de Michael DAvies y cuantos análisis he leído sobre el CVII. La frase es ésta:

    «El auténtico destructor del cristianismo es el liberalismo. El comunismo aterroriza, sí, pero en el fondo es un pobre diablo comparado con aquél. Pues bien, el CVII es ni más ni menos que la rendición de la Iglesia ante el liberalismo laicista que está destruyendo el cristianismo. A partir del CVII, el catolicismo está reproduciendo las locuras y maldades del protestantismo»

    La frase es de mi paisano Malcom Muggeridge (Inglaterra, 24 de marzo de 1903 – 14 de noviembre de 1990) periodista y escritor, y uno de los más interesantes conversos ingleses al catolicismo. Le lectura de su biografía es sumamente recomendable.

      1. Suscribo totalmente.
        El liberalismo,convertido en la Iglesia en modernismo,es un dulce y letal veneno que está matando a la Iglesia sin que la misma se percate,y pueda reaccionar.
        El comunismo, crea Mártires.
        El liberalismo,herejes y apóstatas…

  2. Como ha dicho el Cardenal Sarah, ese sí que se merece el tratamiento de Eminencia, les pedirán cuenta por haber dejado que el enemigo arrase la ciudadela hasta los cimientos. Muchas almas se han perdido sin conocer ni remotamente a Cristo por la pasividad de estos dispensadores de opio católico: buenas palabritas, ningún hecho. Cada vez que los oigo hablar contra el aborto para los que ya estamos en contra del aborto pregunto ¿cuantas pancartas habéis colgado en vuestras parroquias y catedrales contra él? ¡Ninguna! ¿En cuantos colegios los profesores de religión enseñan vídeos deabortos y de mujeres que han abortado y testimonian en su contra, en cuantos se habla de la cantidad de católicos científicos para contrarrestar a la izquierda? Se pueden contar con los dedos de una mano. Han dejado que el enemigo destruya el bien y deshaga la herencia católica española sin ofrecer la mínima resistencia. ¡Infames!
    El vacío es el mejor trato que se les debe dar.

  3. Si cree usted que esta clase de verdades va a conmover un vello siquiera de la recia costra de estos jerarcas que han arrestado a Cristo en todo el mundo, va dado. Cargan de grilletes a Jesús mientras proclaman a los cuatro vientos desde el cupulón de Michelangelo la santidad del Día de la Tierra, venga… Cuándo comprenderán que el ansia de morir matando, arrastrando a cuantos se pueda y abrazando incluso la propia y segura condenación, es un tipo de ceguera de la que también Dios avisó desde el principio…

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