De los pluscuamperfectos libéranos Domine

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Porque son insoportables. Todo es criticable porque todo, salvo Dios, tiene algún defecto. Y parece que disfrutan encontrándolos y denunciándolos. Con lo que destruyen todo. Nada vale la pena.

Como suelen ser literalistas han asumido como regla de conducta un viejo aforismo que solo sirve para Dios porque para todo lo demás es falsísimo y hace la vida imposible. Bonum est integra causa, malum quocumque defectu. Pues, no señor. Todo lo bueno, y hasta lo buenísimo, tiene algún defecto. Salvo Dios. Por eso para ir por el mundo hay que estar al balance. Siempre que el defecto no sea esencial.

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El buscar cualquier defecto en todo el mundo, regodeándose en encontrarlo y comunicándolo a todos, pensando que hacemos con ello un bien a la humanidad cuando realmente lo que ocurre es que la odiamos porque no responde a lo que en nuestra opinión es lo bueno y lo que revela es un grado de misantropía alarmante. Aparte de una sublimación del propio criterio que, ese sí, pensamos que es perfecto.

Todo el mundo se equivoca, tiene días, hechos y dichos desafortunados, los pluscuamperfectos también, no son Dios. Pues a lo que hay que estar es al balance. Las majaderías son lo habitual, los errores son muy graves y permanentes, el daño que causan  es de dificilísimo remedio… pues claro está que debe ser combatido. Pero si es una opinión intrascendente, y hasta concedo que equivocada, pero en persona que habitualmente es ejemplar, o por lo menos aceptable, en lo que hace y en lo que dice, me parece penoso hacer casus belli de algo menos acertado que ocasionalmente haya podido decir o hacer.

Ramiro de Maeztu lo tenía muy claro con aquel cuarto voto que proponía a todos y que hoy me parece todavía más urgente. El de no  atacar a los afines. Que en algunos ya resulta imposible pues a fuerza de hipercriticismo ya se han quedado sin afines. Son un soliloquio. Ya nada les une de verdad a nadie. Si alguna vez llegan a reunirse dos o tres para algo concreto al poco tiempo ya han tarifado entre ellos y odian al que fue correligionario mucho más que al enemigo verdadero. Pues algo no les funciona correctamente.

Nuestros obispos tienen defectos, algunos incluso exagerados, creo  que yo no me caracterizo por el incienso episcopal, pero no son unos babosos, aunque alguno pueda serlo, unos vendidos a Sánchez y a Iglesias, aunque algunos o bastantes, no sean precisamente heroicos o ejemplares… Y no extrapolemos lo que no es extrapolable.

La vida sería imposible su criticáramos todo lo criticable. ¿Qué familia sobreviviría si cada vez que alguno se equivocara, todos los demás se lo echaran en cara? ¿Y qué matrimonio si la mujer no le pasara nada al marido ni éste a la mujer? Y si es en cosas opinables o de escasa importancia todavía peor.

Tampoco es bueno, en mi opinión, ese prurito delator en estos del mecachis qué guapo soy yo. Claro que se debe denunciar lo malo pero lo malo que sea grave y haga o pueda hacer daño a otros.

Y luego está el tema del perdón. Que es posible  que nos hayamos fabricado otro Padrenuestro: Perdona nuestras ofensas aunque nosotros no perdonemos nunca a los que nos han ofendido y, ni siquiera, a quienes no lo han hecho.

 

 

 

Comentarios
27 comentarios en “De los pluscuamperfectos libéranos Domine
  1. He leído este artículo y realmente no sé a qué se refiere. Así pues, sin ninguna referencia más, creo que estoy de acuerdo en que la crítica siempre debe ser constructiva sino es mejor callarse. No sé si es una declaración de intenciones por parte del administrador del blog. Si fuese así sería de agradecer. Les dejo un pensamiento de San Agustín muy acertado para la ocasión: «Ama y haz lo que quieras: si callas, calla por amor; si gritas, grita por amor; si corriges, corrige por amor; si perdonas, perdona por amor. Exista dentro de ti la raíz de la caridad; de dicha raíz no puede brotar sino el bien» (Comentarios a san Juan. Homilía 7,8). Lo que se hace con y por amor construye, lo que se hace sin amor destruye.

    1. “Lo que se hace con y por amor construye, lo que se hace sin amor destruye”
      ejemplo de ello, si los jesuitas amaran construirian y no serian malvados demoledores de la iglesia.

      1. Una de las medidas que tuvo en consideración San Juan Pablo II cuando ocurrió el triste episodio de Arrupe fue la disolución de la Compañía. Hizo el balance y la descartó. En vez, implementó la primera y única intervención de la Sociedad de Jesús en su existencia, evaluando que son peores afuera que adentro, mirando la historia de la Iglesia.

      2. Veo que tiene usted un pequeño problema con la Companía de Jesús. Hagaselo mirar porque puede convertirse en obsesión y eso ya son palabras mayores.

  2. Agradezco este artículo y pido perdón al P.Santiago Martín y a quien haya podido molestar, por un comentario que no debí haber publicado el pasado sábado. No incluí en él que oigo siempre su «actualidad comentada», pues me da mucha luz. Se lo agradezco aquí y siento lo anterior

  3. Buena crítica a ciertas actitudes que abundan. Siempre hay que tratar de ver lo bueno de los demás, sobre todo cuando son hermanos de fe. Lo cual no quita para que se critique con razones y hechos.

    1. “Mire primero el ojo propio que tiene vigas y pajas”; el pluscuamperfecto que habla asi debe creer que su ojo esta mas limpio que una patena.

  4. No sé exactamente a quién motejar de pluscuamperfecto. Pero saber si uno o los demás lo son es sencillo: basta con atenerse a la moral de los mandamientos para saber hasta dónde puede llegar una crítica y la forma , sin faltar a la caridad obligatoria, en que se puede hacer.
    Callar, a niveles de vecindario, de trabajo, políticos o, más aún católico, parece que es la consigna que quieren todos los que obran el mal, unos conscientes , otros incoscientes o siguiendo la ley del esfuerzo menor. Levantarse , denunciar, hacer lo posible sin faltar al prójimo pero, sobre todo a Dios que quiere la verdad y el bien, es lo mandado y lo correcto ¿o dejará de serlo?. Y es una postura que sólo trae inconvenientes para quien, madura y correctamente, hace crítica o denuncia. Y nos hemos acostumbrado a que ésta, la crítica, sea patrimonio de la izquierda roja, sea civil o «eclesiástica». Que todos en alguna ocasión nos ponemos «pluscuamperfectos» puede ser, pero -insisto- es más fácil no hacer nada. Y hoy nos han acostumbrado -generalizando- en la Iglesia y fuera de ella , que es estupendo ser una «santa teresa de calcuta» pero es muy malo ser un «san pedro canisio», es decir que hasta los enemigos de la Iglesia quieren caridad externa pero no caridad intelectual y búsqueda de la verdad. Y combatiendo herejías o herejes ¿ con quién nos quedamos con ser «san pedros canisios» o «san franciscos de sales»? , pues dependerá de la forma de ser y de momentos y ocasiones, pero todo no puede ser prados verdes y pajaritos cantores, con arcos iris de paz que es lo que nos gustaría a todos y que no está reservado para este mundo.

  5. Las misas con público se han prohibido porque reunir a cientos de personas en un sitio cerrado supone un alto riesgo de contagio masivo. ¿Tan difícil de entender es esto? Igualmente se ha prohibido todo tipo de reuniones masivas de personas, en sitios cerrados o abiertos, por el mismo motivo. A los que lloriqueáis sin parar por esto, os sugiero que os leáis relatos de médicos sobre lo que ocurría en los hospitales madrileños en el mes de marzo, sobre urgencias abarrotadas y un chorreo constante de ancianos que llegan al hospital incapaces de respirar, a los que no se podía atender porque no había dónde meterlos. ¿Es tan difícil aceptar que es esto lo que se quiere evitar que ocurra? Y por favor, no empecemos con un «tomaríamos precauciones». Sabéis tan bien como yo que en nada de tiempo sería imposible evitar que las iglesias se abarrotaran y que se formaran colas para comulgar (otro momento especialmente peligroso: esas colas), porque los curas no son policías y ninguno querrá empezar a imponer prohibiciones de asistir a misa a fieles que no cumplan (que esa es otra: tendrían que tomarse medidas coercitivas y me da que muchos no las cumplirían y dejarían a sus párrocos en una situación imposible). Observad que los obispos italianos no protestan porque no se les permita reanudar las misas con público. Protestan porque se permiten reanudar muchas otras cosas que suponen riesgo de contagio pero no las misas. Cosa que hasta ahora no se ha hecho. Así que, chicos, tened paciencia, y pensad que Cristo no esta sólo presente en la Eucaristía, también lo está en las decenas de capellanes que se desviven por atender a los enfermos, en los propios enfermos, en los trabajadores y voluntarios de Cáritas que atienden a la gente que pasa hambre, en la gente que pasa hambre y en muchos otros lugares. Haced comunión espiritual (que bien hecha vale lo mismo que la sacramental, eso lo dejó claro Santo Tomás de Aquino) y actos de contrición y si tenéis cerca una iglesia que sí esté abierta probad suerte que igual su párroco sí os da la Comunión y os confiesa.

    1. Razonar con ese comentarista es perder el tiempo. Mejor ignorarle. Lo suyo es propaganda e ideología. Es la voz de determinados intereses.

      1. Exacto. No lo conozco pero me detuve en la primera frase cuando dijo que hay un «alto riesgo» en el «contagio masivo». Toda la evidencia científica disponible ahora y la hay en base a relevamientos y estudios serios publicados, demuestra lo contrario: no hay riesgo mayor en el contagio masivo, y es al revés, lo conveniente e inevitable es el contagio masivo y ya hay contagio masivo, sin misas y con confinamiento.

        No voy a abundar más, porque la propaganda y la ideología habitan en cabecitas como la del susodicho y no vale la pena perder el tiempo en explicar lo ya demostrado por la ciencia basada en evidencias.

  6. El Dr. Javier Paredes, Catedrático de historia contemporánea por LA UNIVERSIDAD DE ALCALÁ DE Henares, escribió ayer un, para mi excelente artículo sobre Cardenal Omella y los Obispos que han prohibido celebración Misas en público. Esto, que parece no guarda relación alguna con tigulo de su link, SI LO TIENE Y POR ALUSIONES a mi protesta contra la jactancia – así lo veo yo- del Obispo de Cuenca.
    Se puede ver en wwwHISPANIDAD.Es un artículo muy largo del citado DR Paredes, defensor del catolicismo y que en su momento ARREMETIÓ FUERTEMENTE Y CON ENERGÍA Y GRAVEDAD CONTRA TODA LA CEE POR SU COMPLICIDAD ANTE EXHUMACION del Caudillo en una conferencia que pronunció en su día y ante Mn Camino que fue portavoz de la CEE en su momento… Desearía dejar más a mano la carta, extensa, pero muy sentida y documentada del citado DR Paredes. No se como facilitar ese link… Qué torpeza la mía, perdone.

      1. Gracias por el enlace. Me parece interesante y correcto lo que escribe el Profesor Paredes. Sin ser doctor en historia, siempre he creído que los obispos han bajado mucho, como él comenta con fundamento, respecto a bastantes de sus predecesores de siglos inmediatamente pasados.

  7. Ojo, el aforismo «malum qualumque deffectu, bonum ex integra causa» no es aplicable a las personas, sino a los actos determinados, para su evaluación moral y simplemente significa que para que un acto sea moralmente bueno, tienen que ser buenas las intenciones, los medios y las circunstancias. Ahora, eso no quiere decir que el hombre sea perfecto y no caído, nada de eso. Por ejemplo: si una persona tiene una buena intención, buenos medios pero no pondera las circunstancias, puede cometer un acto de imprudencia, que es menos malo que un acto en el que las intenciones son malas, pero es malo al fin y al cabo. Es un gran principio, don Paco Pepe, no me lo insulte 🙂

    1. Los fundamentos de la moralidad son: El Objeto o contenido moral de la acción. B ) El fin intencional. C) Las circunstancias: Quis, Qui, Quibus auxiliis, ubi, cur, quomodo, quando.
      La frase de marras: Bonum ex integra causa, malum ex quocumque defectu.
      El principio de marras no tiene nada que ver con el fin intencional sino con el finis in executione o resultado de una acción, al margen de sus connotaciones morales.

  8. Es muy razonable todo lo que dice, pero no se en relación a qué cosa concreta, noticia o lo que sea, viene el artículo; podía ser un poco mas explícito, D. Paco Pepe, porque si no, me pierdo.

  9. Gálatas 6:1-10
    Colosenses 3:16

    Que no estemos libres de pecar no significa afirmar o insinuar que no se puede luchar contra ello. Sed perfectos, como vuestro Padre es perfecto. ¿Acaso esto es malo e innecesario? Yo no soy perfecto, pero todos estamos llamados a la santidad, y eso incluye combatir nuestros defectos, lo que es reconocerlos y procurar corregirlos. No hablemos de gravedad o levedad; toda grieta, grande o pequeña, contribuye a la ruina de una casa. Hablemos, eso sí, y aparte de la amonestación, también del perdón. Ambos conceptos son imprescindibles.

  10. La crítica es siempre buena, la máquina de criticar, siempre engrasada y al 100% de máxima potencia. En un sistema democrático, la crítica sirve para hallar los problemas, como este espacio de La Cigüeña De La Torre. La mayor parte de las críticas son pura ceniza, inútil, criticar por postureo, pero otras muchas tienen una o algunas razones. No al cementerio de críticas. Las críticas nos hablan de un mundo que no es 100% perfecto. Los obispos y el Papa han de convivir con la crítica constante al máximo volumen y en corriente continua de alto voltaje. Desde el Concilio Vaticano II no han hecho más que contribuir a la destrucción de la Iglesia.

  11. Todos somos pecadores, algunos lo somos en grado superlativo, seguro; pero eso no nos incapacita para expresar, que no condenar -eso se lo dejamos a Dios- la actitud cobarde de nuestra Conferencia Episcopal en general. Pero, claro, no se le pueden pedir peras al olmo. Su dejación de defensa de la fe no es de ahora frente al coronavirus, viene de lejos, claudicando frente al poder civil. Hechos 5, 29-31.

  12. No me doy por aludido. Basta repasar mis intervenciones en este blog, que procuro razonar siempre sin caer en la ingenuidad ni en el pesimismo.

    Por ejemplo, en relación al P. Santiago Martín, la semana pasada aplaudía su reflexión sobre el Covid-19 y el castigo divino. Esta semana, sin embargo, hice una observación razonada a una comentario un tanto extraño que ha hecho en su vídeo. Sin fobia ni fanatismo alguno por mi parte.

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