PUBLICIDAD

De Küng y sus corifeos

|

Retratados por Aberasturi. Como siempre de modo magistral.

https://www.infocatolica.com/blog/nonmeavoluntas.php/2104080138-todo-patas-arriba-por-ignacio#more40996

Gracias, maestro

Comentarios
10 comentarios en “De Küng y sus corifeos
  1. Muchísimas gracias, don Francisco José. Y seguiré encomendándole en la Santa Misa, para que todo salga según sus deseos. Un fuerte abrazo.

  2. Lo increible es que podamos estar hablando de un mercachifle semejante.
    Es signo inequívo de nuestro tiempo jalear a los Protágaras de tres al cuarto,y silenciar-o calumniar-a los Sócrates…

  3. En una ocasión le ofrecieron a Hans Küng la posibilidad de ser Papa. Y no aceptó, porque no quería dejar de ser infalible…

  4. los unicos quienes recuerdan al hereje y apostata hans kung y su despreciable obra intelectual son sus acolitos aduladores que no llenan ni un salon velatorio.

  5. De diez el artículo del Padre Aberasturi. Mi felicitación y enteramente de acuerdo. Veo que en la Obra quedan aún personas de categoría intelectual, de valía personal y celo y capacidad de ser guías del Pueblo de Dios, desde su cometido sacerdotal y docente.
    El libro de Küng, Infalible, es infumable. Niega la infalibilidad del Papa. Pablo VI, quiso en su día reconducirlo, valiéndose del Cardenal Ottaviani, ofreciéndole una mitra. La respuesta fue un estrepitoso portazo. Ratzinger fue más dócil y su humildad le hizo bien a él y reportó a la Iglesia un gran Pontífice.
    Küng dice que para la celebración de la Misa, en el caso de no haber un presbítero, puede oficiar y consagrar un laico.
    Y al final acaba negando casi todo, dedicado al estudio de la «ética global.» Respondió muy mal a la entrevista propiciada por el Papa Benedicto, pues en 2009 lanzó un manifiesto proclamándose líder del movimiento «Somos Iglesia,» llamando a una insurrección general contra el Papa. La renuncia de Benedicto hizo que ese movimiento desapareciese, pero estuvo muy activo en Suiza, Alemania, Austria e Irlanda.
    Ha desaparecido un pseudoteólogo, fabricación mediática, cuya importancia se asentó en la imagen creada por la prensa, más que en su propios deméritos. Un personaje destructivo a olvidar.
    El binomio razón-fe gravitará siempre entorno a la famosa expresión de San Anselmo: Fides quaerens intellectum, intellectus quaerens fidem.

  6. Lo mejor que puede hacerse con un teólogo es no perder con él ni un minuto. No dicen más que sandeces y se pasan la vida descubriendo mensajes que, durante dos mil años, nadie había visto en la Biblia (porque los antiguos eran tontos). Me repatean.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *