PUBLICIDAD

¡Como han quedado el calabacín, el memo con lentejuelas, los toledanos…!

|

Un heterodoxo, 'guardián de la ortodoxia'

¡Vaya columpiada apoyando esa escoria! Si se la veía venir.

Aunque los hay que parecen no ver nada. O que, viendo, prefieren no ver.

Pues vaya batacazo. En todos sus episcopales morros.

A seguir al de los besos y los orgasmos. Todo muy episcopal.

Pues ni en Almería,  en Huesca y Jaca, ni en Toledo lo qué debiera haber sido.

Columpiazos como la copa de un pino de tres pobres hombres. El cuarto, que no es un pobre hombre, se equivocó

Comentarios
4 comentarios en “¡Como han quedado el calabacín, el memo con lentejuelas, los toledanos…!
  1. Mons. Munilla dijo que la Fiducia del Trucho no era herética, el Cardenal Sarah dice que lo es.
    Mis respetos a Mons. Munilla, pero una persona como él nunca debió decir que no era herética, mejor callar.
    Hasta un simple seglar, de catecismo de primera Comunión, sabe que es herética.

  2. Como cura toledano, ruego que no se hable de «los toledanos», sino del los actuales obispos de Toledo, y de sus vergonzosos comunicados, elaborados por ellos y por sus colaboradores inmediatos. La indignación de la inmensa mayoría de los curas y laicos de Toledo va in crescendo, avergonzados e indignados, hasta un punto que no es fácil describir. Nos han arrastrado por el barro, y esto les va a costar que se olvide. Las amenazas que ya están haciendo no les van a servir. La hipocresía de las predicas del Arzobispo que muchos sospechaba mis,
    se han confirmado y ya no se olvidará nunca. Creo que no sopesaron bien el alcance de sus escritos, dirigidos a los curas de Toledo pero psra que los leyeran en Roma

  3. El quid está en que esa gente sólo ve con el «tercer ojo»…
    Reduciendo la existencia
    a cópula y tafanario,
    «rezan»tan sólo el breviario
    de la mayor indecencia.
    Besar es su complacencia;
    retozar es su ideario;
    su casa,un oscuro armario;
    y es el orgasmo su ciencia…
    Con estos mimbres,señores,
    tan sólo se tejen cestos
    de la mayor impudicia.
    Y curas y monseñores
    andan buscando pretextos
    para ejercer cuanto envicia…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *