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Carta pastoral del obispo de Mallorca en la que equivoca el destinatario

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El obispo de Mallorca se va de retiro al Monasterio de Lluc tras colarse en la vacunación

La carta, que está bien, se la debió dirigir a sí mismo. Porque recomienda todo lo que él no cumple. Aunque saberlo parece que lo sabe.

https://agenciabaleria.bisbatdemallorca.org/07-pdf/CartaBisbe_IniciAnyPastoral.pdf

No la encontré en castellano aunque supongo que será por torpeza mía

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26 comentarios en “Carta pastoral del obispo de Mallorca en la que equivoca el destinatario
  1. SRS todos, es una lastima que estas entradas de comentarios al artículo del sr. Paco Pepe se convierta en una dulce discusión idiomatica. Creo sinceramente que esta cuestión es baladí ante el hecho mismo de la hipócrita carta pastoral de Taltavull.
    Cabe señalar que este año se han jubilado tres nuevos curas y que se han jubilado, jubilado. Asqueados de lo que se vive en esta diócesis. Y que no les busquen para ayudar pues prefieren hacer lo que les venga en gana, antes que seguir la fanfarria de Taltavull.
    Un año y medio si no hay prórroga, este es el tiempo de una larga agonía.
    El sábado 18 ordenaron de presbitero a un joven mallorquín, M.C. Que es el único que aguanto con mucho dolor, sufrimiento, humillaciones y angustia el trienio Vera-Estela en el seminario, el único que ha demostrado una vocación a prueba de bomba y que después de la auditoría en el seminario y el cese fulminante de Estela parece que el betún pierde fuelle y el nuevo rector está reconduciendo está casa, no sin problemas pues el protegido de Estela sigue allí, empujando para ser ordenado lo antes posible.
    Taltavull no tiene apoyos, ni curas pues en cuatro años han fallecido 37
    Y ha ordenado a tres, se han marchado 4 y han colgado la sotana 2. Curas con 8 o 9 parroquias ahora es lo habitual y eso que está cerrando templos y parroquias son entregadas a laicos como can Pastilla o cerradas como Biniaraix, Moscari, Capdella, Sant Père.
    El problema es mucho más fondón y solo tiene un protagonista, Taltavull.

  2. El excura gay que reventó la hipocresía del celibato: «Mejor renunciar que llevar una doble vida»

    «El excura Lepore dejó la Iglesia por su homosexualidad, y después fue una de las fuentes del explosivo libro ‘Sodoma’, sobre la doble vida de curas que no cumplen el celibato»

    «PREGUNTA. El obispo de Solsona ha hecho mucho ruido en España pues renunció a su cargo por amor y, además, por una relación con una escritora de libros eróticos. Al parecer, pocos se lo esperaban. ¿Pero, a usted, le sorprendió el caso?

    »RESPUESTA. No, el ahora exobispo era uno de los representantes de la llamada corriente conservadora del obispado español, y esta es una característica [que se repite] desde siempre, la historia nos lo recuerda, hay prelados muy rigurosos en la defensa de doctrina pero que luego, en lo personal, tienen estilos de vida que no se corresponden con las ideas que profesan. No hay que no olvidar que el exobispo mantenía posiciones muy rígidas sobre la sexualidad, no solo en la condena de la homosexualidad, si no que también se apegaba a las enseñanzas más tradicionales en campo de moral, con posiciones alineadas con las interpretaciones de [difunto papa Juan Pablo II, Karol] Wojtyla y [el hoy papa Benedicto XVI, Joseph] Ratzinger.»

    https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2021-09-19/excura-gay-revento-hipocreia-celibato-doble-vida_3289014/

  3. Paco Pepe, !cuántas iniciativas pastorales se echan a perder por un obsesión secesionista insensata! No es que carezcan de razón, de fundamento doctrinal, es que sencillamente se tiran al cubo de la basura. Anoche en la parroquia donde asistí a misa vespertina. Celebraba un ínclito eclesiástico separatista, antiguo profesor de la facultad de san Paciano, decano de la misma, adalid de todos los movimientos clericales contra España, instigador de firmas de tropecientos curas, promotor de actos desintegracionistas en dependencias monacales, activo oponente a la canonización del fundador del Opus Dei…En el templo, los fieles no llegábamos a las dos docenas. Todos castellanohablantes. Junto al cupo sudamericano, había algún miembro, de origen vallisoletano, muy competente de las reuniones sobre Biblia. En la alocución final, el teólogo moralista se propuso ilustrarnos sobre la necesidad de leer las páginas centrales del Full Dominical (la hoja dominical), dedicadas a la eutanasia. El problema está en que están sólo en catal´án. Terminada la misa, en la sacristía, me presenté con la publicación abierta. Con toda la serenidad que pude le dije en catalán garrotxí –catalán que se habla en la comarca gerundense de la Garrotxa, cuya capital es Olot y cuyo núcleo histórico es el condado de Besalú– que aquello era sencillamente una falta de respeto a los fieles, que ya estaba bien de poner al dios nación por encima del Dios único y verdadero. Deduje que él no debía ignorar la voluntad perversa de los responsables del obispado en aquel desaguisado, pues, me repuso que en los números siguientes sí irían apareciendo en bilingüe los documentos al respecto.

    Por culpa del sectarismo clerical la Iglesia en Cataluña ha perdido unas energías necesarias para la apremiante evangelización de la región. Muchos no han vuelto a pisar Montserrat. Muchísimos han quitado la cruz de la casilla de la declaración de renta. Las publicaciones religiosas se pudren en los anaqueles del atrio. No hace falta repetir el lastre que para la Iglesia supone el secesionismo militante de sus ministros. Empezando por los obispos. Fue francamente mejorable el paso del ahora obispo mallorquí por Barcelona, con sus expansiones extemporáneas en medios separatistas. Como es inexplicable el fervor político –bajo el celofán de defensa de la nació– de Planellas, Vives, Pardo…

    Es una pena que no exista en la Iglesia la figura del defensor del fiel.

    1. Existe el defensor del fiel: es el Señor.

      Pero no les dé ideas, que seguro que, además de los Vicarios generales, que deberían estar para eso, crean también el cargo y meten a algún paniaguado para que diga más simplerías y para pastelear no ya con el mundo, sino con el pasteleo con el mundo de los eclesiásticos.

  4. Se equivoca, don Francisco José: sólo está en catalán. Estarán traduciéndola al castellano. Y si en catalán tiene errores que claman al cielo, puede imaginar cómo traducen al castellano estos iletrados.
    Y digo catalán y no mallorquín, porque no está escrito en mallorquín. Miquel: los catalanes entienden ahora a los mallorquines, después de 50 años de catalanización del idioma. Hace 70 años un catalán no entendía a un mallorquín o lo entendía a trozos. Lo digo por experiencia familiar.
    En cuanto a eso de que esa es la lengua habitual de la mayoría de mallorquines es el mallorquín, lo debe de decir porque no sale a la calle: a pesar de todas las imposiciones del catalán en la escuela, en la calle se deja de hablar el mallorquín, que ha dejado de ser una lengua acogedora para ser sentida como lengua de imposición. Y se rechaza. Por la gente joven. En Palma, donde ni de lejos lo habla la mayoría, ni en part forana, en los pueblos. Añada a eso la inmigración de la península o del extranjero y la política de los hijos únicos y tiene la ruina del idioma, que ya es una pieza de museo que sacan a pasear por la tele mallorquina cuatro sabuts de pueblo. Con su pan se lo coman: se han ganado a pulso la muerte de la lengua. Antes de la catalanización, los forasteros que venían aprendían, hoy no. Se han ganado el odio.
    Y que Dios le conserve la vista, don Francisco José: una carta sobre la evangelización que sólo nombra a Jesús como el Cristo dos veces (y otro par en las citas de otros textos) y que termina con la declaración de Abudhabi tras fusilar durante tres páginas (una cuarta parte del texto) frases de Fratelli tutti sin ton ni son no se puede calificar, siendo piadosos, más que de despropósito. Es proponer lo mismo que nos ha llevado a este desastre. Pero que asumamos con alegría viendo a nuestro alrededor que incluso se pierden las almas bautizadas. Que es lo que pasa en cada parroquia de esta isla.
    Le regalo traducida una frase cogida al azar del texto sobre su propuesta: «vivir una auténtica laicidad positiva que integra todo lo que favorece la dignidad de la persona humana, viviendo una antropología que la coloca en el centro de todo en nombre de Dios». Ahí queda eso. Sinceramente, si se levanta san Junípero Serra se pone a convertirlos como paganos.
    Y ni siquiera creo que lo haya redactado el obispo al completo. Ahí se ven varias manos de nuestros ilustrados curas.

    1. Scintilla, veo que no sale mucho de su hogar, salga y vera como los jóvenes si que lo hablan. Usted dice que los forasters lo aprendían, y es falso, por culpa nuestra, ya que les hablábamos en castellano por educación, y claro, ellos por mala educación ni por asomo intentaban aprenderlo, les viene justo que alguno lo entienda. Nosotros somos los culpables. Y por cierto lo aprende y lo habla antes un extranjero que un foraster.

      1. Mi experiencia, que vengo de pueblo, es otra. Los forasteros, que así llamamos aquí a los peninsulares (normalmente calificados -o se piensa- de putas forasters entre los caciques, de donde la cosa pasó al común, que ahora prefiere el despectivo de forasterum: sí, señoras y señores, Mallorca es una isla extremadamente racista con los españoles, con sus hermanos de sangre, que a los extranjeros los consideran superiores, como a los catalanes: extranger y catalá, guay; foraster, mer da; bueno, si es con dinero, no tanto), de mediados finales de los 60, primeros 70, las primeras olas, pasaron a hablar sin problema y sin escuela, porque de ello dependía su supervivencia. Venían a vivir y a quedarse. No todos se quedaron. Pero muchos sí, y tanto ellos como sus hijos hablaron y hablan mallorquín. No los padres que se traían de la península ya mayores, con 40 largos o 50, que sobreviven hoy con su acento extremeño, granaíno, murciano… LA escuela lo jo dió todo. Y quien dice escuela dice política. La inmigración cambió de tipología, temporeros, que terminaban arraigando en muchos casos, siempre, y notaban el rechazo. Tiempos malos los primeros 80. El crecimiento de Palma fue una burrada, y venía ya de las burradas de los 70. Los barrios se construyeron para los que venían y no encontraban acomodo en aquellos pisos franquistas de fueramuros.
        Y no venga con milongas de que encima la culpa es no haberles hablado en mallorquín, como si fuera una concesión graciosísima que, por nuestra esmeradísima educación, evitamos concederles, como cariñosos aunque no del todo sabios padres. Y un rábano. Primero: si alguien no conoce tu lengua y tú conoces la suya, las normas de la cortesía y el sentido común imponen que el que sabe la lengua del otro se la hable para que haya comunicación. No es educación, sino sentido común. Pero el otro, si tiene interés en vivir la vida fuera de lo que trae de origen, ya espabilará, como hicieron tantos españoles en la isla que aprendieron sin escuela, en la calle, en la taberna, en el taller de costura… El rechazo vino cuando se sintieron que no eran bienvenidos a esa lengua ni a esa nueva comunidad. Tengo una anécdota de un querido amigo, más mayor que yo, que trabajaba en la construcción, y así aprendió mallorquín. Y el día que decidió hablar en mallorquín con los compañeros y con los jefes, éstos le dieron de lado: ya no podemos hablar delante de él según qué cosas, dijeron de broma, pero muy en serio. Y supo que para él aquella lengua sabía a maldad, a odio. Y no la practicó y la dejó perder. Eso, la maldad y la mala educación, y no la educación exquisita, querido Miquel, es lo que llevó a que no se apreciara más y mejor nuestra lengua entre los forasteros, nuestros hermanos del resto de España. Somos los culpables, pero no de buena educación, sino de mala educación y de soberbia. Y lo que hay, no se engañe, es el pago de nuestra injusticia y de la de nuestros abuelos y padres.
        Los extranjeros, por cierto, son tres los que lo hablan chamullao, muy simpáticamente y se lo agradezco y favorezco. Pero jamás hablarán un mallorquín fluido como mis amigos y vecinos jubilados ya que vinieron de la península, que nadie puede decir que no son mallorquines hasta que no ve su carnet. Pero como son extranjero y, por lo general, con dinero, esas dos palabras mal pronunciadas que dicen valen por los millones de nuestros hermanos que se dejaron perder en el olvido.
        Y, como habrá visto en otro comentario mío, no digo que no lo hablen, sino que las cifras que dan no son ciertas, sino muy infladas, y que la cosa va en descenso. Y eso, al margen de la lengua que hablan, que no es ni mallorquín ni catalán ni castellano, sino una mezcla para comunicarse y entenderse, con su poquito de inglés. Pero si ni el obispo es capaz de escribir un catalán sin faltas, cómo echarle en cara nada a estos niños.

  5. Seguro señor, cuántos mallorquines proceden de otras provincias de España. Y su idioma es el español, igual que el de la mayoría de los mallorquines de origen, por mucho que ahora desgraciadamente quieran imponer a todos una lengua residual en detrimento de una universal, con las taras y deficiencias culturales que ello conlleva.

    1. El español es una de las lenguas más habladas a nivel mundial, y ridículos obispos y curas publican en una lengua regional cuando unos cuantos la entienden. Una magna estupidez. En EEUU, vean las web de las diócesis y todas tienen una versión española y en la misma España no quieren hablar o escribir en español!!!

      1. José: estaba bien y tenía mucho sentido que se escribiera en mallorquín hace 50 años o más, cuando todavía había gente iletrada, como lo era gente de mi familia, mi abuela, sin ir más lejos, que sólo entendió y habló mallorquín, un mallorquín precioso, nada que ver con la neolengua que hablan nuestros políticos y nuestros profesores de catalán, hasta muy mayor. Pero con la alfabetización, la tele y demás, prácticamente todo el mundo hoy en la isla con carnet español entiende más o menos el castellano (aunque entre la gente mayor de los pueblos todavía hay que no le ha hecho falta y sólo lo chapurrea), hablado y escrito. Hoy en día, el uso del catalán por la iglesia es un uso no evangelizador, sino político. Que ha conseguido desangrar la Iglesia en Mallorca de una manera brutal, y por lo que tendrán que rendir cuentas nuestros sacerdotes y catequistas: han abandonado primero a los castellanoparlantes que venían de la península, a los que en los años 70 se les dijo: o misa en mallorquín, o a vuestra casa. SAlvo raras excepciones y como si fueran reservas de mohicanos. Y posteriormente con los hijos de las américas españolas. Los españoles se fueron de la Iglesia, la abandonaron en masa literalmente, y los americanos en gran medida se han pasado a las confesiones protestantes. Y, por cierto, mucha pastoral del turismo y de los extranjeros, con su negociado y todo en el obispado y en los estudios de nuestros curas, si no estoy mal informado, y de evangelización de los extranjeros, nada de nada. Lo único que se hace es concelebrar con los protestantes y ofrecerles nuestros templos (en ocasiones, quitando santos para que no se molesten, siendo más protestantes que los protestantes).
        A mí me parece muy bien que se sigan escribiendo en mallorquín las cartas del pastor a su grey, pero que lo hiciera a las dos lenguas por igual. Y que fueran cartas de un pastor a su grey, no esos documentos interminables e infumables llenos de citas pegadas con cola, sin caridad, sin hondura, sin verdad. Si hubiera algo así como una carta con verdad de nuestros curas y obispos seguro que se traducía y se hacía correr entre el pueblo fiel, porque sería lo más raro que ha visto esta Iglesia desde hace décadas, si no siglos.

        1. Usted miente cuando dice de la imposición de «misas en mallorquín o a casa» desde que se dejó oficiar en todo el mundo en lenguas vernáculas, en Mallorca se alternan las misas en castellano y en mallorquín. Le pongo un ejemplo, en la catedral de las 5 misas dominicales que había solo 1 era en mallorquín. Basta ya de mentir.

          1. No fue una imposición dictatorial, sino de hechos consumados con la alternativa que le digo. Así se fraguó y se extendió con el unánime aplauso. Aquellas iglesias llenas que celebraban la lengua. No sé si tiene edad para acordarse. Oh, qué libertad tenemos, qué bien que nos sentimos y cuántos somos hablando lo nuestro. Con nosotros nos bastamos, para qué queremos más, aquí no cabe un alma más, esto es el paraíso.
            Y eso no es mentir, son hechos históricos. Vamos con la catedral: las misas conventuales, las de diario, todas en mallorquín. Los domingos sólo me he acercado alguna vez a misa mayor o he visto la de la tele, las dos en mallorquín. No sé si la de vísperas la harán en castellano. Usted dice que antes, una de cinco; y yo le respondo: menuda concesión con el iletrado y minoritario pueblo que atiende en español. La mentalidad es la de décadas atrás, en la que nuestros avispados sacerdotes, con el obispo a la cabeza, suponían que esta gente estaba aquí para irse y con cubrir las necesidades mínimas iba apañado. Y que para eso, tampoco hacía falta tanto. La idea de que sobran es la que domina la mentalidad de la Iglesia.
            VAya por Palma: si echa cuentas, la proporción es todavía menor de 5 a uno.
            Ahora haga el favor de ir fuera de Palma, a part forana, en norte, sur, este y oeste y vea la de pueblos que, inveteradamente, ofrecen todos sus servicios en mallorquín. A diario y en domingo. Hay, por así decirlo, parroquias refugio, que prestan ese servicio los domingos (y, que yo sepa, sólo un par de parroquias también a diario) y adonde van los inasequibles al desaliento que no se han aburrido y tienen posibilidades de desplazarse en coche, que es lo que se hace en Palma cambiando la parroquia del barrio que te ha tocado por la del barrio de al lado o el de más allá.
            La proporción no es, ni de lejos, ajustada a la población. Ni puede serlo porque el daño ya está hecho. Los castellano parlantes se han ido y los mallorquines nos morimos sin sucesión en la Iglesia. A nuestros hijos y nietos no les hemos enseñado la hermosura de la fe (o la hemos dejado en manos de gentes sin fe) y nos hemos centrado en la lengua y no en evangelizar, en casa y fuera. Los sacerdotes, ya envejecidos, sin recambio, ya han cogido esa inercia de cuando su juventud y lo que les queda en la grey es aquella que les acompañó en aquel camino suicida.
            Y el problema, Miquel, no es lingüístico, que es sólo una consecuencia, sino de caridad, de falta de amor, que es la causa. Que empezó por nuestras casas, con nuestros hijos, y se extendió a los que venían de fuera. Cambiamos de dioses (el Dios verdadero por el dios de la cultura, que era el dios de la política). Ahora, porque se ponga aquí o allá una misa en castellano como si fuera un castigo para el cura y una tarea más para dar servicio a otros tres viejos, la cosa no arregla nada. Así que el obispo puede hablar del sexo de los ángeles en sus cartas, porque los problemas reales sigue dejándolos bajo la alfombra o incluso, como nuestro Papa, le echa la culpa a los rígidos, a los que no ven que con la nueva antropología personalista se gana el cielo. Y un bé negre. Es el camino que nos ha traído hasta aquí: el del egoísmo vestido de altisonantes razones, el egoísmo bien entendido, como nos predicaban en los años 80. Qué sermones. Siguem solidaris y toda aquella mandanga. Ahora ya vamos en salida. Al abismo.

      1. Qué raíces, Miquel. Pregunte a nuestros jóvenes por alguna rondalla. Salvo los que están en las burbujas del nacionalismo, y que cobran por eso, ninguno. Antes nos las contaban en la cama, alrededor del fuego. Nuestra lengua se ha ido con el desprecio a los abuelos, al trabajo duro a la virtud y la verdad. Todo lo demás son chorradas de mal pagador. Lo que se enseña a nuestros hijos no es la lengua de sus abuelos. Tarados son nuestros políticos, del primero al último, que han impuesto esta tara, como usted dice. Y luego, nuestros sacerdotes, que no han evangelizado en la lengua que fuera no haciendo más que preocuparse por la lengua, por el instrumento. Un tío que se pasa el día afilando la guadaña no siega. Pues eso. Pero eso sí, quieren seguir comiendo de lo que no siegan.

        Ya he visto, don Francisco José, que el atasco era generalizado. Disculpe.

  6. No entiendo nada de lo que escribe el Ordinario mallorquín . El texto está en catalán . Dudo
    Que aunque estuviera en español entendiera algo

    1. Si tiene tanto interés en conocer su pensamiento, abra cualquier periódico o encienda la tele. Le ofrecen clarito como el caldo de un asilo lo que le ronda por la cabeza. Lo puede cambiar casi pelo a pelo, sin más ni más. Y no es una excepción, por desgracia, en el estamento clerical. Pero bueno, es lo que defiende en su carta, más televisión y menos catecismo, carallo. Un visionario.

  7. Señal de que es elegido por lo peor para lo peor el tal Satué. Discípulos de Yanes que tenía en alta estima a la desgracia eclesial que fue aquel obispo amigo de etarras y que no quería a sus hijos por igual llamado Setién, por eso reaparece Uriarte.

    1. Y lo del coro guitarrero ya es de nota. Ha sido una ceremonia progre total. Segun ha dicho el locutor de TRECE se ha cantado algo de Javi Sanchez, el cura de Zaragoza, que sale en pelotas en la portada de su disco.

  8. ¿La carta pastoral está publicada sólo en catalán, cuando la lengua habitual de la mayoría de los mallorquines es el español? No me extrañaría en absoluto, ya que la página del Obispado de Mallorca sólo está en catalán.

    1. Sr. Hermenegildo, usted se confunde. La lengua habitual de la mayoría de los mallorquines y de Mallorca es el mallorquín o catalán, ya que se entiende prácticamente todo de una a la otra variedad.
      La lengua habitual de los madrileños es el castellano o español.

        1. Eso es lo que sueñan los independentistas y nuestros curas, empeñados en seguir hundiendo la Iglesia. Si más de la mitad de la población de Mallorca no ha nacido en la Isla
          https://www.ultimahora.es/noticias/local/2021/08/23/1294625/poblacion-baleares-solo-nacido-islas.html
          Y de esa mitad, la mitad son hijos o nietos de inmigrantes (peninsulares no catalanoparlantes, magrebíes, americanos, europeos), decir que casi todos sus hijos se expresan en mallorquín habitualmente es fantasear. La educación ha hecho mucho por catalanizar a la población joven en el trato formal, pero la calle no es ni mucho menos del catalán, y no digamos del mallorquín, lengua de una sonoridad mucho más hermosa. Lástima que se haya perdido en favor de éste, sin que éste haya ganado gran cosa. Política.

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