Carta de un católico a los obispos españoles

|

Mitras

Creo que no solo la deben leer ellos.

«Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de (Diócesis),
Me dirijo a usted para hacerle partícipe de un suceso de extremada gravedad que está
sucediendo en la Iglesia y de la que usted, como obispo y pastor de las almas, tiene
responsabilidad y tiene potestad para ayudar a corregir.
Este verano, miles de jóvenes acudirán a Lisboa enviados por sus párrocos y sus obispos
a vivir una experiencia de fe y de comunión en un ambiente propicio para despertar,
reavivar o fortalecer su fe en Cristo y su pertenencia a Su Iglesia. En esta gran
oportunidad de gracia, se ha colado la cizaña del Maligno, que quiere hacerse presente y
malograr los bienes espirituales que esperan a estos jóvenes, a través del acuerdo que la
organización de la JMJ ha suscrito con la Agenda 2030.
El origen de la agenda 2030 es la Carta de la Tierra, cuyo objetivo según sus impulsores
es «
sustituir los 10 mandamientos y el sermón de la montaña
» por una serie de «valores»
globales, entre los que están el aborto, la anticoncepción y la ideología de género (puede
consultar más detalles aquí:
http://www.arbil.org/(53)cart.htm
). Es por tanto
objetivamente contraria al Evangelio y a la fe católica y está impulsada por aquellos que
quieren malograr a la Iglesia.
Monseñor, no sé por qué se ha permitido todo esto en un evento al que acuden miles de
jóvenes para tener una experiencia de fe y un encuentro personal con Cristo. Y no
entiendo que nadie esté haciendo nada, ni levantando siquiera la voz, para corregirlo.
Los católicos
no podemos colaborar con el mal y no
podemos conjugar la Verdad y el
error, porque eso conduce a la confusión, y posteriormente a la pérdida de la fe.
Personalmente, si me permite contarle una experiencia, he estado en varias JMJ durante
mi juventud y soy testigo de los frutos y las gracias que el Señor derrama en ellas. Pero
echando la vista atrás, la que más me ayudó fue la de 2000 en Roma. Yo tenía 13 años y
fui con otros jóvenes, acompañados de varios sacerdotes y seminaristas. Fuimos en
furgonetas desde Valencia, 24 horas de viaje en carretera hasta llegar a Roma.
Anduvimos varias horas hasta llegar a Tor Vergata, en un día de muchísimo calor. Al
llegar al sitio, unas 6 horas antes de que empezaran los actos de la JMJ, se empezaron a
juntar muchos jóvenes en torno a las fuentes y puntos de agua, algunos se quedaron en
ropa interior y se empezó a formar un ambiente que no era sano. Los sacerdotes
decidieron que ese ambiente era peligroso para nosotros y decidieron que nos fuéramos
de allí y nos quedamos sin participar y sin ver al Papa. Recuerdo que me enfadé mucho
y que me pareció una reacción exagerada, pero ahora, después de 22 años y siendo
padre de niños, entiendo y doy gracias a Dios, porque lo que les movió a una decisión
tan drástica no fueron los respetos humanos, sino la salvación de mi alma y la de mis
amigos.
Hay situaciones dolorosas en la Iglesia, como los asesinatos de cristianos en Nigeria,
ante las que lo único que podemos hacer probablemente es rezar; pero en este caso, que
lo tenemos tan cercano y todavía a seis meses vista, creo que el Señor nos pide algo más
que permanecer callados. De ahí esta carta.
Abusando de su atención, me atrevo a proponerle tres acciones sencillas que puede
usted poner en marcha y que estoy seguro que pueden suponer un cambio en esta
situación:
1. Pida luz al Señor para que le guíe en este discernimiento, y valentía para poner por
obra las decisiones que Él le inspire.
2. Póngase en contacto con la organización de la JMJ y pida que den marcha atrás,
públicamente, en la vinculación de la JMJ y la Agenda 2030. Hay que mandar un
mensaje claro: la Iglesia no está con la Agenda 2030, ni puede estarlo.
3. Hable con otros obispos y anímelos a hacer lo mismo, porque como el Señor nos
promete en Mateo 18, 20:
“allí donde dos o tres están reunidos por causa mía, allí estoy
Yo en medio de ellos.”
En el caso de que estas acciones no tengan el efecto deseado,
haga lo posible por
informar y prevenir a los jóvenes que el Señor le ha encomendado de la posición de la
Iglesia sobre los peligros y los puntos más oscuros de la Agenda 2030, para así evitar
que terminen confundidos o adoctrinados en contra de la fe.
Además, estas acciones son de vital importancia porque esta JMJ puede sentar un
peligroso precedente; puede que en poco tiempo veamos la imagen de la Agenda 2030
en infinidad de actos organizados por la Iglesia y muchas personas buenas piensen que
es algo bueno porque la Iglesia lo apoya.
Los católicos podemos defender principios humanitarios siguiendo los mandamientos,
la doctrina social y el magisterio de la Iglesia, sin tener que adherirnos a agendas y
planes liderados por personas y organismos que son abiertamente contrarios a la Iglesia.
Rezo de forma especial para que el Señor y la Virgen le guíen y protejan la fe de los
jóvenes que le han encomendado.
Agradeciendo de antemano su atención, reciba un cordial saludo en Nuestro Señor.
En Madrid, a día 20 de enero de 2023,
Un católico»
Comentarios
4 comentarios en “Carta de un católico a los obispos españoles
  1. A mí también me llegó la carta. Me alegro de que le haya dado difusión aquí. Usted tiene muchísimos más lectores que un servidor.

  2. No sólo Caritas, Manos Unidas, Salesianos y un largo etc. promueven la demoniaca agenda 2030. Es más, el mismo Vaticano bajo Bergoglio lo hace por activa y por pasiva: ¿Por qué nombró en octubre de 2021 al promotor de la agenda 2030 y abortista Jeffrey Sachs para la Pontificia Academia de Ciencias Sociales? ¿Porqué nombró en octubre de 2022 a Mariana Mazzucato, abortista y atea, otra del Foro Económico Mundial y su agenda 2030, para la Academia Pontificia para la Vida?

    Hay una carta también de padres polacos que denuncian no sólo el apoyo de la JMJ a la agenda 2030, sino «a la Iniciativa Global del Árbol” (GTI) que promueve “otras religiones” como el budismo…

    ¿Acaso no tenemos al zorro guardando el gallinero y lo que hay que hacer es denunciar al zorro, porque mientras le obedezcamos o escribamos cartitas pidiendo que trate bien a las gallinas no vamos a arreglar nada?

  3. En general, las JMJ no han significado mucho en la Iglesia.. Sí, algunos jóvenes se encontraron allí con Cristo, pero, en general, la lejanía de los jóvenes con Cristo ha seguido igual o ha ido a más. No ha tenido mucho relieve, por desgracia. Porque lo que determina la fe es la catequesis del día a día, en las parroquias o los movimientos. Pero ahí la doctrina que se transmite es bastante mejorable, cuando no directamente mundana y herética. Y así los frutos de la acción evangelizadora de la Iglesia, si los hubiera, están, en general, podridos.

  4. La agenda 2030 es el programa del Anticristo, y prepara una pseudo-religión global.
    No hay parte buena en la agenda, o bien se escoge el Evangelio o bien la agenda 2030.
    También está en Cáritas desde hace años. Primero estaba casi oculta, ahora es más explícito. Hay que decirlo bien claro porque podría estar pilotado desde dentro incluso a nivel local.
    El aborto y la ideología de género son claramente anti-cristianos, pero también el resto de ODS no son evangélicos.
    También Judas quería dar el dinero del frasco de perfume roto a los pobres… Si bien, como estos ODS, en realidad era hipócrita.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *