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Antes ABC tenía más cultura

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Debería cuidar más la redacción o por lo menos llamar la atención al redactor de la noticia del funeral por el joven Lequio.

Porque un funeral no es un homenaje a ningún muerto. Es simplemente pedir a Dios con una misa que tenga misericordia del alna del fallecido.

«El motivo de la asistencia de Pablo Casado al funeral de Alex Lequio»

Ya se dijo en algún medio, supongo que no ABC, cuando la exhumación de Franco, que el funeral que se celebró era un homenaje al anterior Jefe del Estado de España.

Cierto que también la Iglesia se presta a que haya ignorantes que confundan un funeral con un homenaje dado lo impropios que son algunos de ellos. Desde la homilía a la participación de familiares y amigos con elogios superlativos,  en no pocas ocasiones falsísimos, del muerto, poesías, música profana que le gustaba al difunto… Me dijeron que un sacerdote se opuso a que asistiera al funeral un perro al que la  muerta tenía gran cariño y poco faltó para que le agredieran los hijos.

ABC, que hace un buen negocio, legítimo ciertamente, con las esquelas, en las que en casi todas se anuncia un funeral, debería saber en que consiste esa celebración y no confundirla con un homenaje.

12 comentarios en “Antes ABC tenía más cultura
  1. Desde que las ofensas a Dios y a la Iglesia son ofensas contra los «sentimientos» religiosos, y se traga con esta expresión como si fuera correcta, pues de ahí para arriba…

  2. Don Paco Pepe: cierto lo de la ignorancia, pero a ello hay que añadir la maldad de una corriente destructiva que pretende aniquilar los valores tradiciones que han forjado la cultura y la sociedad occidental.

  3. La Misa, para alguien con una cierta cultura religiosa , no es un homenaje al muerto.
    Pero el que se esté rogando a Dios mediante una Misa para que Dios le perdone sus faltas, no excluye que vayan a un funeral personas con escasísima o nula cultura religiosa o personas que no creen en la Iglesia. Y van a ese acto, la Misa, porque para ellos es una ocasión de darle a la familia un momento de afecto y de mostrarle su apoyo . Y de paso subrayar lo bueno que era el muerto. Aunque a veces las conversaciones de antes y después de la Misa deriven a asuntos de lo más variado, lo habitual es que se hable sobre el muerto y generalmente bien.
    Por otra parte, Dios puede tocar el corazón de alguien alejado del Evangelio con el motivo de cualquier acontecimiento y hacer que se acerque a la Iglesia . Incluso de una Misa de funeral a la que acude alguien que no ha pisado una Iglesia desde hace años. O incluso que no cree en Dios y a la que va solamente para abrazar a los familiares del difunto.

    1. “La demencia” se hacía llamar la afición más ruidosa del Estudiantes, equipo de baloncesto en cuyos juveniles participó ese títere Snchz.

      Por favor, no borre lo meramente informativo:

      “ABC 1 may. 2020 – El misterio del cadáver descuartizado de Pablo Casado”

      Que cada uno lo interprete según sus entendederas, lo mismo que el juego del ABC, y los motivos de Casado para apoyar la “nueva normalidad” de Snchz.

      No veo telediarios, por lo que para muchos hablo en chino.

  4. Lamento decirlo, pero no es falta de cultura, es la nuevas formas del régimen. Hay que socavar la Iglesia y se hace desde lo grande a lo pequeño y no es pequeño lo de las misas funerarias.

    Eso tiene dos vertientes. Una, que unos lo hacen por lo civil y otros por lo religioso, pero es lo mismo, se trata de homenajear al difunto. Y la otra, las misas, al ser un homenaje, no tienen más valor que el de homenajes y se quita la importancia de la Misa.

    Todo muy bien planeado, como corresponde a los patrocinadores, esos tan discretos, que el que no corre, vuela.

  5. Lamentablemente, es la expresión que se ha oído en todos los medios de comunicación; al menos en televisión. En la conciencia colectiva actual, en la que hay que incluir a buen porcentaje de bautizados, la Misa exequial es, ante todo y hasta exclusivamente, un homenaje al difunto.
    Y a propósito: con todo el respeto y compasión que me merece Ana Obregón, no puedo sino reprobar la condescendencia que, por lo que han revelado los medios de comunicación, ha tenido el párroco/oficiante: exuberancia floral, música profana (Gladiator), discursitos (hasta 3),… Y eso por qué? Porque es una famosa y porque es en La Moraleja?! Luego pasa lo que pasa, que cuando un cura en su parroquia intenta hacer las cosas rectamente, como manda la Iglesia, la gente le dice que si lo ha hecho fulanito o menganita, ¿ellos por qué no?

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