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Ahora volverán a reprocharme mis amores, por supuesto que castos, a Don Carlos Osoro: Alfa y Omega

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He tenido una relación muy escasa, quiero decir que nada frecuente, con obispos. Ellos saben que no les busco, les llamo, les visito o les molesto. Lo de la molestia se refiere a que les importune con presencias mías en sus vidas. No las hay salvo en contadísimas ocasiones. Y siempre con un respeto enorme por mi parte en manifestarlas.

Aunque entiendo perfectamente que haya obispos que no me puedan ver. Me lo he ganado. Después de que ellos se hubieran ganado mis coces. Que en eso siempre voy al rebufo de impresentabilidades.

A Don Carlos Osoro, mi arzobispo, no tengo otro, y por tanto mi respeto al cargo, salvo que lo desbordara gravemente, y también a la persona, salvo que incurriera en hechos irrespetables, gravemente, de imperfecciones todos estamos sobrados, yo el primero, y pobres de todos si cualquier desacierto implicara la pena de muerte. Nadie quedaría vivo.

Un compañero mío en Infovaticana, conocido y apreciado por mí, de buena pluma y grandes saberes, superiores a los míos, nos ofrece hoy una crítica seria al semanario que nuestra diócesis encarta rodos los jueves en ABC: Alfa y Omega.

Por una alabanza de una redactora o colaboradora, Maica Rivera, para mí absolutamente desconocida, por sus elogios a un autor literario y cinematográfico, Ray Loriga, de cuya existencia sabía tanto como de la de ella, es decir, nada, y que parece ser que fue autor de un texto o una película gravemente injuriosos con Santa Teresa de Jesús, grandísima santa, y de lo que tampoco tenía ni idea. Pero tengo mucha, y la proclamo una vez más de que bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

Si ese Ray Loriga, del que por mi parte npi de su existencia, es un blasfemo parece que el que se le alabe en la revista del arzobispado de Madrid  resulta preocupante e impresentable. Y eso es lo que dice Carlos Esteban en su artículo según me ha parecido leer en Infovaticana. Porque Alfa y Omega, que llega todos los jueves a mi casa, ya no la leo nunca. No me interesa nada.

Pues si ese Ray Loriga es como dice Carlos Esteban, su elogio en Alfa y Omega es una vergüenza. Hay una segunda derivada que Esteban no proclama pero que se podría entender. Si el elogio es una vergüenza en una página de la Iglesia, el director de la página, que leo que se llama Ricardo Benjumea, el director de Medios de Comunicación de la Archidiócesis, Rodrigo Pinedo, que sí sé quien es y tengo por parte de su familia enorme afecto y el arzobispo cardenal, que es el último responsable de lo que ocurre en su diócesis, quedan gravemente tocados.

O así me lo  parece en una primera instancia. Si ese Ray Loriga es quien se dice efectivamente, su elogio es una vergüenza en la página de la archidiócesis de Madrid. Y la directa responsable es esa Maica Rivera. Que ya sobraría en el semanario. Y también el director que debería conocer a las personas a las que abre la revista. Aunque él no tuviera ni idea de quien fuera Ray Loriga, que es posible.

Conforme subimos se diluyen las responsabilidades. En Pinedo y más en el cardenal. Osoro es casi de mi quinta, le llevo cinco años de más. Es muy posible que como yo no tenga ni idea del Loriga ese y no sepa quien es el personaje que la revista de la diócesis, su revista, está enalteciendo. Pues ya lo sabe.

No porque lea a esta cigüeña, que lo más probable es que no lo haga, sino porque seguro que habrá alguien que le va a informar de esos elogios. Pues, una vez enterados ya todos, y en el caso de que el Ray ese sea lo que he leído, o Benjumea echa a Maica, Pinedo a Benjumea y Osoro a los tres si en ningún momento se rompe la cadena o Alfa y Omega se me confirmará como Alfa y Omierda que  es lo que últimamente venía pensando de ella. Y entonces si que quedarían involucrados Benjumea, Pinedo y Osoro. Por supuesto que en el caso que ese Loriga sea lo que Esteban dice que es. Si fuera un adorador nocturno, un miembro de las Conferencias de San Vicente de Paúl, un diácono permanente de ejemplar servicio o un admirador de Santa Teresa de Jesús que dejara en aprendiz a mi admirado Don Jesús García Burillo,  tan teresiano él, pues no he dicho nada.

 

 

 

 

Comentarios
5 comentarios en “Ahora volverán a reprocharme mis amores, por supuesto que castos, a Don Carlos Osoro: Alfa y Omega
  1. Añado que es jesuita y llevaba solo tres años y pico como arzobispo. Lamentablemente, entre mis conocimientos, muchííísimo más limitados de lo que dice, no está el lituano. He buscado pero aún no he encontrado ninguna información sobre lo sucedido. Lo sabrá el nuncio español en el país. Pero si no terminamos de saber por qué salió de Canadá y se produjo el chocante «cambio de cromos» Canadá-Lituania, difícilmente sabremos lo sucedido con el arzobispo hoy depuesto.

  2. Se ha aceptado la renuncia del arzobispo de Kaunas, Lituania, monseñor Lionginas Virbalas, S.J., de solo 57 años.¿Sabe alguien por qué?Quizá don Antonio Lasierra, de saberes ciclópeos y enciclopédicos esté enterado.

  3. Ese Loriga es un progre de tomo y lomo.La película que dirigió sobre Santa Teresa recibió feroces ataques por blasfema, injuriosa y anticatólica hechos por monseñor Cañizares.Por lo tanto, esa loriga, yelmo o cota de mallas sobra en una revista del arzobispado de Madrid.Y aún diré más: sobra la revista entera.Que pongan los artículos en la página de la archidiócesis y que se gasten el dinero ahorrado en restaurar iglesias.Y que el monseñor de latón no deje que lo degraden más o pasará a lata no reciclable.

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