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Abusos sexuales de jesuitas

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Manifestados por los mismos jesuitas.

En casi cien años.

Afectan a poco más del 1% de los jesuitas.

https://www.hoy.es/extremadura/jesuitas-admiten-cinco-20210121134548-nt.html?ref=http:%2F%2Fm.facebook.com%2F&vca=dgtk-rrss-hoy

Es un acto de responsabilidad y transparencia por su parte.

21 comentarios en “Abusos sexuales de jesuitas
  1. ¿Pedirán perdón los jesuitas por prohibir en sus Centros de Enseñanza, en ciertas Comunidades españolas (Cataluña, País Vasco…), el uso del Español como lengua vehicular a aquellos alumnos cuyos padres desean escolarizarlos en su lengua materna (el castellano) en su propio país (España)?

  2. «Las cuatro carencias del informe de los jesuitas sobre abusos sexuales»

    «Una víctima señala que los agresores no han sido identificados, ni las parroquias ni la respuesta institucional, así como que tampoco se hacen cargo de las personas abusadas»

    «El informe de la orden jesuita en el que admite casos de pederastia en España, con 81 víctimas abusadas por 65 sacerdotes durante casi un siglo, no va a ser comentado «por ahora» por la Conferencia Episcopal (CEE). «Seguimos trabajando en unas normas de ámbito para toda la iglesia en España», refiere una fuente de la CEE. «Se ha concretado ya la creación de oficinas para la acogida de denuncias y atención a las víctimas en todas las diócesis españolas y en las grandes congregaciones religiosas».»

    «Atender las necesidades de las personas que sufrieron abusos sexuales por parte de los religiosos requiere incluir un programa de indemnizaciones económicas, señala Miguel Hurtado, una de las víctimas de este tipo de agresiones por parte de religiosos. «La orden jesuita debe hacerse cargo de sus víctimas porque el trauma sexual infantil deja secuelas que necesitan terapias durante años», dice. «El informe es una tímida medida que va en la buena dirección aunque se queda muy corta. Pero que haya órdenes religiosas que de forma autónoma deciden abrir una investigación interna, por más deficiente que sea, pone al descubierto la opacidad de la Conferencia Episcopal. No se entiende que la española no quiera hacer investigaciones internas, a diferencia de la polaca, francesa o alemana».»

    «Por su parte, la CEE afirma que «el trabajo de las congregaciones y de las diócesis para la creación de espacios seguros está muy avanzado».»

    «Otras tres carencias del informe, a juicio de Hurtado, son que no menciona quiénes son los agresores, ni los lugares donde han trabajado, ni cuál ha sido la respuesta de la institución frente a los hechos. «Si dijeran quiénes son públicamente, otras víctimas se animarían a dar un paso al frente», sostiene el autor del libro ‘El manual del silencio’. «¿Cómo se gestionaban las denuncias? ¿Se encubría? Y si así era, quién era el encubridor. ¿Se tomaron medidas también contra ellos?».»

    https://www.diariosur.es/sociedad/cuatro-carencias-informe-20210122180938-ntrc.html

  3. No merece la pena profundizar en el informe de marras fruto de las lágrimas de cocodrilo del arrupismo radical.

    Basta, como botón de muestra, la necrológica de Albert Tarrés Montserrat, S.I., fallecido en 2015. Condenado en primera instancia por la A.P. de Barcelona como “responsable de un delito continuado de abuso sexual a la pena de SIETE AÑOS DE PRISIÓN […] prohibición de acercarse a [la víctima] a una distancia de mil metros y de mantener ningún tipo de comunicación con él por el plazo de NUEVE AÑOS, medida que se cumplirá simultáneamente con la pena privativa de libertad y pago de las costas procesales incluidas las causadas por la Acusación Particular”. ¡Y eso que en la sentencia se contempla “atenuante de reparación del daño”!

    El recurso de casación formalizado por el recurrente fue inadmitido por el Tribunal Supremo, confirmando así la sentencia en su integridad.

    En dicha semblanza, se reproducen las homilías de los concelebrantes del funeral, quienes claman al cielo por la injusta condena de su compañero. Así, Roger Torres afirma que el condenado “está en el cielo, un lugar que por si alguien aún no cree en él yo os digo que existe, porque aunque sólo fuese por Albert tiene sentido que exista”. Más lejos llega aún Jaume Flaquer, quien compara al condenado con Job: “solamente por vidas como la tuya, Albert, cobran sentido relatos de experiencias tan duras
    como las de Job. Este libro solamente lo entienden personas como tú. El buen Job, el
    paciente Job, que acabó entregándose al misterio a pesar de sus infortunios… Sin
    comprender por qué le pasaba lo que le pasaba, no quiso dar ‘razón’ de los males que le sobrevinieron”.

    Este es su doble rasero: cuando el reo es el arrupita, se duda de la justicia. Mas, cuando es la víctima ―no por su condición de sacerdote, sino de activista político en pro del marxismo en un país extranjero― en vez de ofrecer el “perdón” y la “reconciliación” que promueven para los asesinos de la banda terrorista ETA, claman venganza en lugar de justicia. A pesar de haber transcurrido ¡más de 30 años! Inclusive, se permiten auspiciar (puede que incluso financiar) una película que blanquea a los referidos activistas asesinados.

    https://infosj.es/semblanzas/13579-fallecimiento-de-albert-tares-montserrat-sj

    1. Vamos a ver. Normalmente te doy la razón, pero no en esto. El caso de Tarés arroja muchas dudas. No podemos pasarnos de frenada. En España ha habido muchos de denuncias falsas y sentencias tendenciosas. Sobre todo en casos de delitos sexuales que involucran a varones. En estos casos vemos hasta la saciedad que se vulnera sin problemas la presunción de inocencio. En el caso de Albert la sentencia fue firme, pero la única prueba (y lo puedes ver en la propia sentencia) es el testimonio de la víctima. Más allá de que en este caso el inculpado fuera un jesuita, a mí me preocupa el cariz que están tomando estas cosas en el ámbito judicial.

      Por lo demás, creo que te ciega tu odio a la Compañía. No tiene nada de malo que amigos de Tarés fueran caritativos con una persona que ha muerto en la cárcel de un cáncer y lo recuerden con cariño en el funeral delante de su familia y sus propios padres que le sobrevivieron.

      Yo personalmente entiendo bastante menos los casos en los que hay certeza de que la mala conducta se ha producido y al jesuita sólo se le retira, que en este en el que hay una sentencia dudosa de cárcel y al miembro se le apoya moralmente para que soporte esa cruz.

      1. Gracias por tu comentario, el cual respeto. Yo he hecho uso de mi libertad de expresión y tu de la tuya. Así que no voy a debatirá ni polemizar al respecto de lo que me dices
        Recibe un saludo cordial.

        1. Acepto tu respuesta. Coincido en muchas de tus críticas a la Compañía post-arrupe, pero me parece mucho más delicado hablar de personas concretas. A.T. llevó una gran cruz; si fue culpable de lo que se le acusó, pagó con una gran penitencia. Y si fue inocente, seguramente su sufrimiento le unió más a la cruz de Nuestro Señor.

          Un cordial saludo.

    2. Una precisión, Egomet: Tarès no falleció en presidio, sino en la enfermería de San Cugat. Desconozco si llegó a ingresar en la cárcel. Pero eso carece de importancia para mí, que he sido voluntario en varios centros donde se acogen a impedidos y enfermos terminales, entre ellos, reos liberados para que puedan morir dignamente.

      Jamás me he preocupado por saber los motivos por los que una determinada persona fue condenada; de lo que se trata en estos momentos es de acompañar: toda persona tiene derecho a morir con dignidad. Y llegado el momento, será el Dios bondadoso y misericordioso en quien creemos el que decidirá el destino de su alma.

      Por lo demás, me permito reiterar mi agradecimiento por tu comentario, el cual está escrito con exquisita educación y respeto. Mediante opiniones inteligentes como la tuya, es como puedo meditar acerca del juicio que he vertido en este asunto, y llegar a la conclusión de si me he equivocado y en qué.

      1. Creo que estuvo varios años en la cárcel. El tumor cerebral empezó cuando estaba en ella, y es posible que su sufrimiento psicológico fuera una de sus causas. No recordaba que muriera en Sant Cugat, pero me imagino que lo que dices es cierto: como en otros casos, creo que en situaciones de enfermedad terminal a los presos se les da la libertad. En cualquier caso, como dices, es Dios quien nos juzga y Él ha decidido ya el destino de su alma. QEPD.

        En lo demás, coincido que en otros casos la praxis de los jesuitas ha sido nefasta. No tanto en este caso, que fue público desde el principio. Hablo más de casos como el de Salamanca, que no hace mucho salió en el País. Allí hubo un acuerdo de silencio con la víctima, y al jesuita se le cambió de destino, pero no se le echó de la orden hasta años después.

  4. En el propio informe se ve que casos antiguos hay pocos. Probablemente se escudarán en que hay poca información (y quizá haya más casos que no se conocen). Pero tenemos que tener en cuenta que en esa época, además de menos casos, había muchos más jesuitas (el número máximo de jesuitas en España se alcanzó antes del Concilio y la Congregación General 32). Asimismo, en esos años todo era más pulcro y se dificultaba la labor de cualquier posible deprededor; precisamente si algo se cargaron nada más acabar el Concilio fueron las «reglas de la modestia», dictadas sabiamente por el propio San Ignacio, que limitaban mucho la relación no sólo con mujeres, sino también con hombres o entre los propios jesuitas. No se permitía que las mujeres entraran en la comunidad sin permiso expreso, el contacto físico fuera del apretón de manos, etc. Después ya sabemos qué pasó; la alegría postconciliar, pastoral del roce y estas son las consecuencias.

    El informe habla de abusos, pero hay muchos más casos de jesuitas que han roto el voto de castidad en relaciones consentidas. La situación es penosa.

      1. No sé si leiste el caso de la víctima del jesuita de Salamanca que salió en el País. Pero está claro que no pocas veces se ha tapado y al jesuita que ha actuado así se le ha cambiado de destino, y ya. Creo que de mala praxis también hay que pedir perdón.

  5. He estado casi toda mi vida rodeado de jesuitas, primero como alumno y después como profesor, y puedo asegurar que los posibles casos de abusos sexuales, si los ha habido, han sido mínimos o insignificantes.
    Por otra parte, considero que sólo deberían pedir perdón los culpables. Yo, por poner un par de ejemplos, no me considero culpable de la condena de Galileo o del traspiés de Adán en el Paraíso.

    1. Por favor, insignificantes… Y el encubrimiento también, ¿verdad? Pero si hemos visto los rostros de las víctimas (hoy hombres hechos y derechos) y leído sus tétricos lamentos hasta en los medios de comunicación más reputados. Y si nos vamos a Chile, entonces es ya el espanto…

    2. No sé si leiste el caso de la víctima del jesuita de Salamanca que salió en el País. Pero está claro que no pocas veces se ha tapado y al jesuita que ha actuado así se le ha cambiado de destino, y ya. Creo que de mala praxis también hay que pedir perdón

  6. Usted ha picado con lo de los «cien años». Lo de 1927 lo ponen para disimular y pretender que siempre fue igual. Hasta el menos avisado sabe que el tropel de casos y además los más salvajes se concentran a partir de mediados de los sesenta hasta prácticamente hoy. Justo cuando en la Compañía se creyeron dioses, traicionando todo por lo que habían sido fundados.

    1. Es penosa toda esa guarnición de socio-palabrería buenista que adereza el informe jesuítico; pero sobre todo el que se hayan escudado en las remotas décadas de los 20, los 30 y los 40, donde se percibe claramente que SÍ fueron penosos casos aislados. Se cuidan además muy mucho de concretar en que décadas ocurrieron los casos reincidentes, es decir, los depredadores: una lacra que ha partido en dos la credibilidad de toda la «Primavera de la Iglesia». Compañía, yo no te creo.

  7. De los 17 jesuitas acusados vivos, sólo 4 están fuera de la orden. No parece que la cifra hablé demasiado bien de cómo se hacen las cosas. Sobre todo, cuando la pena por estas cosas en el derecho de la orden es el de la expulsión, no la «reclusión en comunidades aisladas».

  8. El siguiente paso es que reconozcan los abusos y terrorismo espiritual con el que ciertos arrupitas arrebatan la voluntad de algunos de sus dirigidos más vulnerables emocionalmente. Otro paso sería asumir responsabilidades como consecuencia de su concomitancia con la banda asesina ETA. Y pedir perdón a las víctimas de ETA por el histórico desprecio que siempre han manifestado hacia ellas…

    En esta página se puede descargar el informe sobre los abusos sexuales a los que hace referencia D. Francisco José:

    https://infosj.es/noticias/17254-clarificacion-de-los-abusos-y-entorno-seguro-dos-pasos-para-seguir-avanzando

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