Aberraciones litúrgicas

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O más bien con motivo de la liturgia porque esas memeces de litúrgico no tienen nada. Aunque piensen otra cosa sus protagonistas que me parecen de un infantilismo necesitado no de un hervor sino de muchos:

http://catapulta.com.ar/?p=4009

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Suele encandilar a mujeres, sobre todo religiosas, que flaco favor hacen al feminismo. Aunque también he visto a un maromo, jesuita por más señas, y que perdía más aceite que un motor averiado, al que también le daba por esas chorradas.

Penoso en unas y en otro. Pero el número de los necios es infinito. Y el cura que preside la patochada está entre ellos.

Comentarios
3 comentarios en “Aberraciones litúrgicas
  1. Preparando la recepción oficial de los nuevos ritos iniciáticos sin auténtica liturgia. En eso se está para dar estructura francisquita al sinodalismo interconfesional-interreligioso de las iglesias patrióticas. China a la espera y Parolín de los Parolines a pedirles un poco de paciencia confiada. El tiempo es mayor que el espacio.
    Y por eso nadie se conmueve ni se pone coto ipso facto al dislate de la desacralización. El alto clero prefiere el inmanentismo donde pisa el buey.

  2. ¿ Y porqué han aflorado tanto en estos últimos años ? Mi amiga Montse nos lo puede aclarar. Todo apunta a celebraciones sin renovación del sacrificio de la cruz, incluso sin sacerdote. Esto no es odio visceral. Ojalá lo fuera. Me lo trataba e Iglesia arreglada. Son palabras papales lamentables, no desmentidas.
    Vayan tomando asiento, estimados amigos, porque lo que viene a continuación no es ni de Marx ni de Fernández, sino del propio Francisco. Las palabras que siguen fueron pronunciadas en el mes de mayo por Bergoglio y van en la misma línea que las de Marx y Fernández. ¿¿¿Será que hablaron??? A tenor de lo dicho, no nos cabe la menor duda, pues son un calco. Bergoglio las pronunció, como advertíamos hace escasos días en uno de nuestros artículos, frente a la CE Canadiense en su visita ad limina, cuando el obispo Dorylas Moreau manifestó la propia preocupación por la falta de sacerdotes en las pequeñas comunidades. Estas fueron las sorprendentes y escandalosas palabras a los asistentes a la visita. Dijo Francisco:

    “Escuchen, no deben olvidar dos cosas: el futuro de la Iglesia está más en torno a la Palabra de Dios que en la Eucaristía”.

    […] La palabra de Dios no tiene necesidad precisa de los sacerdotes para ser expresada y realizada en nuestras comunidades. Ha insistido mucho sobre las obras de misericaordia. Lo que cuenta es hacer el bien, ocuparse de los pobres, interesarse por la justicia, etc…..Este es el tesimonio de la Iglesia”. […]

    ¿¿¿El futuro de la Iglesia está más en torno a la Palabra de Dios que en la Eucaristia??? ¡¡¡Qué barbaridad!!! ¿De qué Iglesia está hablando Bergoglio? ¿De la católica o de la protestante? Al leer estas afirmaciones me venía a la mente la frase por él pronunciada “Yo no creo en un Dios católico”. Si no cree en un Dios católico ¿por qué se sienta en la Sede Petrina? ¿Si la Eucaristía no es el centro y cima de la vida cristiana, cuál es el papel que Francisco desempeña en la Iglesia católica? Con razón no se arrodilla ante la presencia del Señor. Con razón Antonio Socci le llama la atención al decirle que cúal es su problema a este respecto, al no arrodillarse nunca frente a la presencia real de Jesucristo en en Santísimo Sacramento y muchos católicos hemos corroborado esta negación de adorar a Cristo Eucaristía.

    Juan Pablo II afirmaba:

    Con razón ha proclamado el Concilio Vaticano II que el Sacrificio eucarístico es « fuente y cima de toda la vida cristiana ».« La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan de Vida, que da la vida a los hombres por medio del Espíritu Santo ». Por tanto la mirada de la Iglesia se dirige continuamente a su Señor, presente en el Sacramento del altar, en el cual descubre la plena manifestación de su inmenso amor. (Ver el documento).

    Yo no sé qué les parecerá a ustedes esto. Desde luego, personalmente pienso que todas estas afirmaciones no son gratuitas ni improvisadas, sino que tienen una sola finalidad y que, ojalá me equivoque, pronto veremos con mayor claridad, infravalorando la figura del sacerdote, dando cabida a la mujer, primero con el resquicio de las mujeres diaconisas y posteriormente con las “mujeres sacerdote”, y segundo, con el cambio en las palabras de la consagración, acabarían por dar la puñalada final a la Eucaristía, centro de nuestra fe, y al resto de sacramentos que son los que dan fuerza y vida a los católicos. Es decir, con muchas prisas y sin pausas, quieren introducir ciertos cambios que parecen inocuos, revistiéndolos de la estúpida moda de la “igualdad entre hombres y mujeres” pero que van en la dirección de “cargarse” todo, la vida de fe, la vida sacramental y principalmente, la Eucaristía. ¡Qué plan más inteligente!

    Finalmente, también hemos denunciado en nuestra página el triste engaño en el que caemos muchas veces al aceptar frases como la citada arriba por Francisco: Lo que cuenta es hacer el bien, ocuparse de los pobres, interesarse por la justicia, etc…..Este es el tesimonio de la Iglesia”. […]la herejía del pauperismo o pauperolatría. Hace un tiempo que leíamos en el diario La Stampa la siguiente afirmación de Francisco: «¡Cuánto quisiera que la Iglesia de Roma se manifestara cada vez más como madre atenta y premurosa hacia los débiles», que las comunidades parroquiales «a la entrada de un pobre a la Iglesia se arrodillaran en veneración», que «se tocara la carne de Cristo presente en los necesitados de esta ciudad!». Realmente suena muy hermoso, y es verdad que Cristo nos enseñó a amar a los pobres pero sin hacer de esto una ideología como pretenden falsos teólogos separando entre ricos y pobres. Cristo vino en busca de todos los hombres, no sólo de los pobres. La teoría de Francisco no es otra que la del antropocentrismo; la de la Teología de la Liberación: El hombre centro y fin de la creación. Y mientras tanto ¿dónde queda Cristo, Dios y Hombre también? Cristo es ese pobre hombre solitario, abandonado en los sagrarios, postergado por sus hermanos los hombres pecadores que se han constituido dioses y frente a los cuales se nos pide que nos arrodillemos. Francisco se arrodilla también durante el Lavatorio de los pies la tarde del Jueves Santo. ¿Por qué no se arrodilla ante el Pobre de los pobres? ¿Por qué no lava sus pies y los besa arrodillándose y mostrando un signo de su adoración, que sería el ejemplo para que todos los católicos creyeran en la presencia real de Cristo en la Eucaristía?

    Ojalá esté equivocada, repito, y estas preguntas que formulo en este artículo pudiera respondérmelas la Cabeza de la Iglesia de forma que me dejaran tranquila en cuanto a mis temores. Pero como eso de recibir una respuesta es una mera ilusión, una utopía, nos tocará esperar a ver qué es lo que pasa en nuestra Iglesia. Y mientras esperamos, seguiremos rogando al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies, muchos y santos obreros, para que nunca tengamos que escuchar afirmaciones como la de que los sacerdotes no son necesarios, que los sacerdotes no tienen porqué ser varones, y que los sacerdotes se puedan casar.

    ¡Señor, escucha y ten piedad!

    Montse Sanmartí.

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