A los obispos argentinos y respuesta de uno de ellos.

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7/4/2020

Estimados Pastores de la grey de Cristo

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Como fieles laicos cristianos nos dirigimos a ustedes para solicitarles que a partir del Miércoles Santo se abran las puertas de los templos en nuestra querida Argentina para que los creyentes podamos celebrar en la casa de Dios, a lo largo y a lo ancho de nuestra Patria, la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Somos conscientes de las graves circunstancias sanitarias que hoy afecta a la comunidad argentina, así como la cuarentena dictada por el gobierno nacional, que prohíbe las reuniones y concentraciones masivas.

Pero hay antecedentes que permiten afirmar que, a pesar de las limitaciones y prohibiciones, hay ocasiones que permiten que pueda haber cierta concurrencia de personas, teniendo presente los recaudos que hay que cumplir y siguiendo los consejos recomendados por los especialistas sanitarios, entre otras, la autorización a la comunidad judía ortodoxa para celebrar el Mikve, la afluencia masiva de los jubilados a los bancos para cobrar sus haberes, la apertura de supermercados, almacenes, verdulerías, panaderías, etc.

Si las actividades mencionadas se pueden llevar a cabo, no vemos motivo alguno para prohibir en forma absoluta la celebración de la Semana Santa y de la Pascua, razón por la cual solicitamos a ustedes la apertura de iglesias y templos para celebrar como se merece la Liturgia de la semana más importante del año, no sólo para la salud espiritual de los creyentes, sino fundamentalmente para la santificación y redención de nuestra querida Argentina y del mundo entero.

Esperando que su respuesta sea favorable, saludamos a Uds. muy atte.

Firmas: Enrique Marañon – Carlos de Brito Sánchez – Andrés González Balcarce – Jorge Eduardo Oliver – Marcelo Gullo – Fátima Vega – Juan Carlos Vacarezza – Luisa Elizabeth Astún – José Arturo Quarracino – César Alfredo Martínez – Darío Caloni – José López – María Inés Abdo – Raúl Alberto García – Antonio Caponetto – Guillermo Rojas – Ignacio Mayorga – Gustavo Ellinghaus – Mariana Fernández – Luciano Bustamente – Julio Ramón Marañón – Octavio Jesús Marañón – Beatriz Garach – Magdalena del Valle Vega – Julia Manuela Vega – Ricardo Benito Vega – Gustavo Villagra – Amílcar Manero Auchter – María Silvia Galibert – Gabriela Lattuca – Claudio M. Fernández – Leandro Hilarión Furque – Edgardo López Bruna – Juan José Bravo – Fabián Corvus – Andrés Stracquadaini – Heriberto Deibe – Alejandro Álvarez (h) – Diego Pablo Abriola – Gabriela Britos – Jorge Alberto Montenegro – Margarita Pereyra – Analía Milano – Juan Infante Camaño – Gustavo Ferraroni – Carlos Reinoso – Verónica López Smits – Sergio Alberto – Edgardo Moreno – Ignacio Rodríguez – Héctor Esteban Astorga – María Soledad González – Mabel Lima Rolón – Olga Rojas – Ricardo H. Garrido – Liliana Gerez – María Ester Turnes – Ida Loiacono de Filippini – Juan Carlos González Costa – Norma Fabiana Suarez

Uno de los firmantes, José Arturo Quarracino, el 25 de abril, individualizó su pensamiento en otra carta que me parece muy interesante conocer:

Estimados prelados:

espero sepan disculpar estas líneas. Con algunos de ustedes ya nos conocemos, con chisporroteos incluidos.

El día 7 de abril enviamos con algunos amigos y compañeros una carta en la que les pedíamos gestionaran la apertura de los templos, para poder celebrar la Semana Santa y la Pascua como Dios manda. Lo pedíamos por nosotros los creyentes, pero mucho más y más perentoriamente para que las Gracias y Bendiciones de la Redención de Jesucristo se derramara sobre nuestra Patria y el mundo entero.

Lamentablemente, no tuvimos respuesta de ninguno y mucho menos hubo alguna iniciativa en ese sentido. Pero sí los judíos ortodoxos pudieron celebrar el Mikve, los bancos abrir sus puertas al igual que los negocios de comida, las gomerías y talleres mecánicos, etc. PERO LAS IGLESIAS CRISTIANAS no. Se habilitó la apertura de algunas iglesias para hacer vacunaciones masivas, PERO NO PARA CELEBRAR MISAS. Se acondicionaron algunos templos para funcionar como dormitorios, PERO NO PARA CELEBRAR MISAS.

En estos días han ido algunos de ustedes han ido a entrevistarse con un funcionario pusilánime (lo conozco bastante) para ver «la posibilidad» de abrir los templos, pero este señor rápidamente -perdonen la expresión- se las mandó a guardar, es decir, NO SE PUEDE CELEBRAR MISAS PÚBLICAS, pero un supermercado sí puede abrir 9 horas continuas. Evidentemente, el señor Secretario de Culto y el presidente de la Nación SE LES ESTÁN RIENDO EN LA CARA.

Y no es para menos. Cuando estos payasos que hoy nos desgobiernan y empezaron a hacer campaña para legalizar la pena de muerte como «prioridad de salud pública» ustedes solo atinaron a llevar un documento «y a expresar la opinión de la Iglesia», y NADA MÁS. Ni se les ocurrió ponernos a todos los fieles en oración permanente para que se rezara en cada Misa, ferial y dominical, una Oración en especial para que no avanzara ese designio siniestro y satánico.

Cuando el presidente Fernández concurrió a celebrar la Nochebuena en una parroquia de Buenos Aires, uno de ustedes presente se sacó una foto con él, y cuando cuatro o cinco días después el presidente volvió a ratificar su compromiso de legalizar el aborto, ustedes guardaron silencio, y sobre todo el que se fotografíó (o fotografiaron) con él, avalando implícitamente con su mudez la iniciativa presidencial. En política EL QUE CALLA OTORGA, y además en política SE HABLA -mucho o casi todo- CON LOS GESTOS. Lo que se puso en evidencia es que el señor Fernández iba a avanzar con su proyecto criminal, y que la jerarquía se iba a oponer UN POCO Y DE PALABRA, nada más.

La visita a Roma a fines de enero confirmó este mensaje: él ratificó su postura, y hubo besos y abrazos. Hasta obtuvo el presidente la «bendición» de participar en una Misa donde está enterrado san Pedro y recibir la Comunión. ¿Saben cuál fue el mensaje que transmitió el que «ofició» ese sacrilegio y los que lo autorizaron a hacer eso? Que la Iglesia jerárquica iba a patalear un poco y nada más, para no molestar al presidente hippie-alfonsinista en su marcha a cumplir con la exigencia del FMI -legalización del aborto- para apoyarlo en el tema de la deuda externa [chantaje que denunció y anticipó hace casi dos años el padre José «Pepe» di Paola en la Cámara de Diputados de la Nación, que ahora parece haberse olvidado].

Fíjense qué importante es para el Poder Oligarca que se ha robado el mundo y ha promovido el «Holocausto Demográfico» (San Juan Pablo II dixit) aplicar la pena de muerte prenatal que ahora, en medio de la Guerra contra el Coronavirus gobierna y manda el «comité de expertos» del Ministerio de Salud, para que «no mueran argentinos», pero esquizofrénica e hipócritamente MATAR A LOS NIÑOS POR NACER se ha convertido en una ACTIVIDAD ESENCIAL, basada en un Protocolo Administrativo ILEGAL E INCONSTITUCIONAL, a través del cual SE ASESINAN 1.000 NIÑOS POR DÍA en nuestro país.

Y no sólo esto: para el presidente hippie-alfonsinista-progresista y su impresentable «ministro» de Insalubridad LA MASTURBACIÓN Y EL SEXO VIRTUAL resulta un problema de salud pública, además del aborto. Y ninguno de ustedes ha dicho nada.

Ahora han empezado a levantar la voz, para ver la «posibilidad» de abrir las iglesias, pero como ha expresado uno de ustedes a los párrocos de su arquidiócesis, es porque les está empezando a preocupar que las cajas y los ingresos han caído estrepitosamente; pretende que los párrocos de un municipio «hablen» con el intendente para que les deje abrir los templos, y que pongan personal municipal para que controlen a los fieles; mientras se asesinan niños inocentes e indefensos en forma ilegal y la salud espiritual y la degradación moral de nuestra querida Argentina están por el quinto subsuelo, y los laicos vivimos en un infierno dantesco, ustedes ahora se preocupan porque escasean los ingresos y porque como ha expresado. Por defender la vida humana naciente somos muertos civiles, muchas veces peligran nuestros trabajos, hay médicos en instituciones públicas que son raleados, ninguneados y en algunos casos pierden un cargo jerárquico porque no quieren ser cómplices de genocidio, nos bastardean políticamente, etc., pero no nos quejamos, es el precio que elegimos y decidimos pagar por una causa noble; lo que nos cuesta digerir y aceptar es que muchas veces muchos de ustedes «duermen con el enemigo», hasta llegan a rezar el Padre Nuestro con el presidente y uno de los principales diputados nacionales abortistas, que inmediatamente después de abrazarse con ustedes salen a ratificar su compromiso con la pena de muerte prenatal, lo cual constituye un mensaje clarísimo que sólo un descerebrado sería incapaz de ver.

Algunos de ustedes parecen creer que los fieles cristianos creemos en el misterio de la Encarnación gracias a que ustedes han procurado trasmitírnoslo, pero la fe en la Encarnación ya la asumieron los fieles de los primeros siglos del cristianismo. Los fieles vivimos la fe en la Encarnación y en la Resurrección desde el comienzo de nuestra fe espiritual y religiosa, no la hemos aprendido: nos ha sido inculcada y vivimos, y sufrimos, gracias a ella. Por eso la necesidad del culto público, comunitario y sacramental. Ahora quieren «darnos un mensaje claro que de verdad les preocupa» que recibamos «el alimento de amor», pero «acompañando la preocupación sanitaria de las autoridades» (¿¿¿). Permítanme preguntarles: ¿les llevó un mes darse cuenta de nuestra necesidad «material»? No ansiamos ni reclamamos el alimento, LO NECESITAMOS, porque en el fondo estamos luchando contra el enemigo de Dios y de la raza humana, superior a nuestras fuerzas humanas. La Argentina NECESITA LA CELEBRACIÓN PÚBLICA, sobre todo esa Argentina que no cree, esa Argentina que mata gratuitamente, esa Argentina que es tibia, burguesa y panzista. Estamos en una guerra en la que se juega el destino de la raza humana y de los pueblos, ¿y algunos de ustedes están preocupados en mostrarnos «que de verdad les preocupa» que no comulgamos?

Hablan de «acompañar la preocupación sanitaria de las autoridades». ¿Cuál autoridad sanitaria? ¿La que tenía y tiene como prioridad legalizar la pena de muerte prenatal? ¿La que considera la Masturbación y el Sexo Virtual como «problemas de salud pública»? ¿La que permite y avala el asesinato de niños antes de que nazcan, basada en un Protocolo ilegal, un simple instrumento administrativo? Varios de los «expertos» científicos que «asesoran» al presidente tienen vínculos políticos y crematísticos con la Federación Internacional de Planificación de la Familia, la red abortista británica más grande del mundo, al igual que varios funcionarios y legisladores nacionales y provinciales. ¿Tan ingenuos son ustedes que pretenden hacernos creer que les preocupa la salud de nuestro pueblo, mientras se regodean en el asesinato prenatal? Muchos de nosotros tenemos cara de estúpidos, pero estamos lejos de serlo.

Ahora, después de un mes, nos piden que aportemos, pero permítanme preguntarles: ¿para qué, si cuando los necesitábamos nos cerraron la puerta en la cara? Perdónenme la franqueza, pero los laicos estamos para servir a Cristo en el mundo, como nos ha enseñado el entonces cardenal Joseph Ratzinger, no para ser ovejitas sumisas. Si juzgaron que era mejor obedecer a las «autoridades sanitarias» pro-sexual virtual antes que ofrecernos el Pan de Vida, sigan obedeciéndolas a esas mentes «expertas», esperen que ellas les autoricen a celebrar públicamente el misterio de nuestra redención. Hemos tenido que recurrir a la memoria viva de la Iglesia, a los que tuvieron que vivir en las catacumbas, a los que vivieron su fe bajo los regímenes de terror en Europa, a los que durante años mantuvieron su fe en la clandestinidad o tienen que hacerlo ahora en China, bajo la «protección» de un acuerdo secreto: secreto para los católicos, pero no para los chinos no católicos.

En definitiva, pueden seguir rezando el Padre Nuestro con el primer magistrado abortista, hippie y progresista, aunque tengo toda la impresión que cada vez más los van a seguir ninguneando y bajándoles el precio, hasta convertir a iglesias y templos en merenderos y albergues, en una ONG que quiere quedar bien con Dios y con el diablo.

O quizás puedan seguir las enseñanzas y consejos de un arzobispo loco pero influyente, para quien la República Socialista de China es el país que mejor aplica la Doctrina Social de la Iglesia. Hay algunos chinitos en el gobierno que algunos de ustedes conocen bien y que les podrán dar una manito.

En todo caso, en público o en privado, sí pueden rezar al comenzar el día y al finalizar por los mil niños que en nuestro país son asesinados diariamente antes de nacer: finalmente las cifras mentirosas del ministro masturbador se han hecho realidad, ante nuestra indiferencia, apatía y cobardía. Lo mínimo que merecen esas pobres víctimas inocentes e indefensas siniestramente asesinadas es que se rece por ellas, por lo menos hasta que el secretario de Culto deje de permitirlo.

A su disposición

 

P.D.: les adjunto a ésta la carta que les enviáramos en los primeros días de abril, que nadie pudo responder

 

José Arturo Quarracino

 

Pues me parece muy bien todo lo que dice y veo que los obispos argentinos se ponen tan de perfil o más que los españoles.

Le dije al amigo que me había enviado esas cartas que aquí estábamos igual, con muy contadas excepciones episcopales y entonces él me envió la contestación de un obispo, aunque no me dice cual es, solo sabemos que es emérito, y que demuestra que en la nación hermana también hay alguno que salva su honor.

Esta es la contestación del obispo a Quarracino:

Nos hemos conocido hace muchos años, creo, y por eso te escribo en respuesta a tu carta a los obispos. El primer pedido no recuerdo haberlo recibido. Coincido que ya es hora de retomar el culto público; no debía excluirse desde el comienzo de manera tan tajante. Los fieles no pueden vivir sin sacramentos. Pero se privilegió un concepto fácil y mundano de solidaridad que opacó  el esplendor de la verdad q es la caridad.

 

Todo el problema se centró en las aglomeraciones. La falta de propuestas claras y concretas de los obispos, tanto la carta de Mons. Fernández como la de la Ejecutiva, parece un intento como para decir: pedimos, y no nos hicieron caso. En realidad, se podían haber hecho sugerencias, ya que son los pastores, tanto en el orden nacional como el local, quienes deberían conocer la mentalidad y las costumbres de los fieles, y estimular a sus sacerdotes a una generosidad creativa. Por ejemplo, decir que se abrirán los templos que son espaciosos, y no los de tamaño reducido; que en las celebraciones, que deberían multiplicarse, habrá un ingreso limitado de fieles, según las dimensiones del local sagrado; que los sacerdotes, y sus colaboradores, se preocuparán para asegurar las condiciones de higiene y asepsia, y se harán presentes en las celebraciones para asistir y asegurar el cumplimiento de las normas prudenciales. Habrá que trasladar bancos y asientos, aislar por sectores, mantener la distancia entre las personas, no tocar imágenes ni altares, etc. Pero esto no sería tan difícil. La experiencia nos dice que en estas semanas de cuarentena las personas en situación de riesgo, por lo general, son muy cuidadosa, evitan salidas y contacto, por lo que la asistencia a los templos no va a ser masiva, y si hay distintas posibilidades de horario, incluso de celebraciones de la Palabra, momentos de adoración, actos penitenciales y rogativas para que cese el Covid19, la vida eclesial será mantenida, y el pueblo fiel,atendido por la ingeniosa solicitud de los pastores ejercitará su fe en estas prácticas y harán presente  ante Dios la súplica, rogando misericordia.

 

Pero el único problema no es la falta de la Eucaristía. ¿ Qué pasa con la catequesis, con la animación y estímulo de los formadores, la trasmisión de la doctrina, la difusión de la Palabra, de la espiritualidad, de la práctica sacramental, que estará dormida por varios meses?

 

Al margen, pero no es indiferentes, en esta Argentina que vivimos se privilegia siempre lo más aparente, visible, y por eso mismo marginal. Sobre el corona virus, el aislamiento – pero ¿que seguirá después? Con la vida sacramental y de comunión en la Iglesia, se opta por la solución fácil, cerremos.  Con la debacle económica que ya está presente, seguimos discutiendo una multiplicación de ayuditas, que en cuatro meses más nadie va a pagar. Retomar la producción, el trabajo, el funcionamiento de la sociedad – escuelas, hospitales, servicios, etc. – nadie lo plantea. Abrirán las cárceles para que no sean afectadas personas condenadas por una legítima justicia, y así y todo, bastante descuidada y magnánima (en el mal sentido), pero los mal señalados como de lesa, no tienen derecho a ese beneficio, aunque no hayan recibido condena alguna, aunque su edad probablemente duplica la de muchos que serán enviados a sus casas.

 

Esperamos de los laicos, su estímulo, y también su enojo. lo dice un obispo emérito. No hace falta pedirte discreción por los hechos y nombres mencionados, y puedo asegurarte que muchos pastores siguen con preocupación este proceso

 

Rogando de verdad a Dios con ahinco y sin preconceptos.

 

Seguramente el silencio sobre la persona se debe a la misma petición del obispo pero reconforta ver que alguno es sensato y se atreve a decir lo que piensa. Que además es lo que deberían pensar y decir todos.

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1 comentarios en “A los obispos argentinos y respuesta de uno de ellos.

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