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A los hijos que piden pan Asenjo les da adoquines

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Y eso año tras año en respuesta a una obediencia y respeto ejemplares de unos hijos que ese déspota no se merece. Las madrastras  de Blancanieves y la Cenicienta es inevitable que vengan a la mente al ver la actuación despótica de este padrastro de historieta para asustar niños.

La relación de injusticias, desprecios, gestos de mala educación, abusos de autoridad, simples puñeterías y etcétera, etcétera, etcétera que este penoso individuo ha multiplicado desde que llegó a Sevilla contra unos fieles que solo reclamaban poder asistir a la misa tradicional, un derecho que la Iglesia les concede y Asenjo les obstaculiza todo lo que puede y más, retratan su mezquindad, su tacañería, la pequeñez de su alma.

Yo, que no le debo obediencia, le ha perdido el respeto que no se merece y desde la independencia de no frecuentar una misa que el arzobispo parece odiar, igual paso a historiar las cicaterías de este pequeño arzobispo que va a dejar Sevilla sin una lágrima de nadie. Incapaz de suscitar la menor simpatía, tampoco odios, lo característico de su persona es la insignificancia, dejará Sevilla y no le va a recordar nadie por nada. Ni esos fieles a los que él desprecia y mortifica y que como son buenos no le van a recordar tanto desamor.

Si en el fondo de su alma resentida queda algo de amor a Dios y al prójimo, deje de una vez de ser tan puñetero con quienes no se lo merecen y pórtese como un padre aunque tenga que aprender lo que es eso. Y conseguirá ser feliz que da la impresión de que no lo ha sido en la vida y así ha salido de malaje. Y , además, malaje esaborío. Si es que Dios no le ha adornado con nada.

64 comentarios en “A los hijos que piden pan Asenjo les da adoquines
  1. La campaña-pataleta de ataque de Una Voce contra D. Juan José crece en intensidad, virulencia, crueldad y mentiras. No me cansaré de decir que D. Juan José es un buen obispo, al que se le recuerda desde Córdoba (salvo, como vemos, una minoría muy contada) con cariño, como padre y pastor de buen corazón. La misma imagen que tienen también (y he podido comprobarlo muchas veces) muchos buenos sacerdotes sevillanos, como no podía ser de otra forma, de su Arzobispo.

    Don Juan José anda en los últimos meses/años, como todos saben, enfermo entre unos achaques y otros. El ataque que se le está haciendo, con alevosía, es, ante todo, injusto, pues no merece los exabruptos que se le dedican.

    Vacío parece este culto (por mucho que siga el modo extraordinario del rito romano) que manifiesta exteriormente semejantes crueldades, con absoluta ausencia de la más mínima caridad, contra el Arzobispo.

    Pues nada, sigan ustedes así. A Don Juan José ya le queda poco calvario sevillano, pero pobre de su sucesor, que Bilbao le va a parecer una balsa de aceite comparado con lo que se va a encontrar.

    1. En lo que a mí respecta, crueldad ninguna. La verdad. Que ha recluido a la Misa tradicional en un templo pequeño y sin condiciones de seguridad, y que llegada la situación del coronavirus, en lugar de proporcionar otro se ha desentendido, habiendo iglesias de sobra en Sevilla. Que los fieles de la Misa tradicional a él no le han hecho NADA, más que, ilusos ellos, ponerse contentos cuando accedió a visitarlos (una vez) y a asistir al aniversario de Summorum Pontificum en la catedral. Y en ambas ocasiones les despreció en sus homilías públicamente.

      Don Juan José, con sus virtudes, que las tendrá, y sus defectos, desde luego ha sido PROFUNDAMENTE INJUSTO con los fieles de la Misa tradicional. Con lo sencillo que habría sido tener una solución para un problema que no debería existir como tal. Y se me ocurren varias opciones:

      1- Haber creado una parroquia personal para los fieles de la Misa tradicional, como existe en muchas diócesis del mundo -como existe en la misma Roma- y que los fieles de la Misa vivieran su fe completamente integrados, sin molestar a nadie -porque a nadie en su sano juicio y con un mínimo sentido de la catolicidad puede molestar que un grupo de fieles sigan la liturgia de siempre-.

      2-Haber reconocido a los fieles su derecho a asociarse según el Derecho Canónico y constituirse en hermandad, asociación privada de fieles, pía unión… legalmente.

      3- Haber invitado a alguna de las comunidades de sacerdotes tradicionales que hay en el mundo a que se hiciesen cargo de esa comunidad de fieles, en forma de parroquia personal, o cuasi parroquia, y que colaboran con los obispos en su labor pastoral desde su carisma ligado a la liturgia tradicional. De ese modo tendría, además, algún sacerdote más en la diócesis para ayudar en otras labores (asistencia a enfermos, pastoral penitenciaria…), al tiempo que garantizaría el derecho de los fieles de contar con una liturgia completa.

      4-En todas las anteriores ocasiones, haber proporcionado un templo acorde al número y las necesidades de los fieles tradicionales.

      También, haberse preocupado con ellos por sus preocupaciones, haberse preocupado de conocerlos, tratarlos amablemente -que a él nada le han hecho-, haber profundizado en una relación con ellos y ver que son católicos de buena voluntad, en lugar de despreciarlos y tratarlos como apestados. Se habría encontrado con una comunidad dinámica, de gente alegre, implicada y dispuesta. Comprometida con su fe en Cristo y su amor a la Iglesia.

      En lugar de eso, ha hecho todo lo contrario. Sin conocerlos. Guiándose nada más que por prejuicios o caricaturas presentadas por otros que tampoco los conocen de nada -y puedo decir dos nombres en concreto de curas de la diócesis con mucha influencia-, que no sabrían decir más de dos o tres nombres -y de oídas- de los fieles de la Misa. Esa es la realidad. Y no quiero ser injusto, porque ojalá venga todo de desinformación y malentendidos, y no de una posición ideológica del prelado. Porque en ese caso, sería muy grave. El resultado es que no ha hecho más que causar dolor a esa comunidad que lo único que reclama es su derecho conforme a las directrices de la Iglesia.

      No era tan difícil, no. Esperemos que el que venga tenga otra visión de pastor y de padre. Y como mínimo se preocupe de conocer a esos fieles, e intercambiar con ellos abierta y honestamente sus pareceres. Y que esté dispuesto a escucharlos y a dar solución a sus necesidades. Se sorprendería de lo que encontrará. No es tan difícil. Se trata de personas leales, de buena voluntad, que lo único que necesitan, como todos, es comprensión y cariño. Pero para dar -y recibir- cariño hay que estar predispuesto a darlo.

    2. ¿De verdad? ¿Qué ha salido nuevo hoy? Pues nada, nadie ha dicho nada nuevo, ni malo ni bueno, lo que todo el mundo puede leer hoy es que Cordobés sigue avivando las brasas, parece que no le conviene que el asunto decaiga. ¿Qué espera sacar de todo esto?

    3. Me va a permitir, «Cordobés», que le diga que es usted un embustero, y créame que lamento tener que hacerlo. No soy miembro de Una Voce Sevilla, pero sí les conozco lo bastante como para saber que en todo momento su actitud hacia monseñor Asenjo ha sido y es de un acatamiento filial irreprochable, incluso a pesar del hecho evidente -al menos para mí- de que monseñor Asenjo tolera la misa tradicional porque no le queda otra, pero de buena gana la prohibiría si pudiera.

      Le voy a hacer una pregunta que me gustaría que me respondiese: ¿sabe usted si los seminaristas de Sevilla tienen plena libertad para asistir a la misa tradicional en el caso de que lo deseen, o tal vez se les ha «sugerido» (por decirlo suavemente) que no se acerquen por allí?

  2. Su comentario es inexacto (¿intencionadamente?). Y a fuer de inexacto, falaz. Porque dice algunas verdades pero atribuye intenciones que no existen más que en su mente.

    Dice usted: «Otra cosa muy distinta es que asentado establemente un grupo el ordinario les procure un lugar, capellán, etc.
    ¿Qué ha sucedido aquí? Que durante años ordinario y fieles han encontrado una relación de simbiosis. Una Voce pretendiéndose manifestar más en comunión que nadie con el arzobispo no daba un paso sin su anuencia. Ganando con ello una «franquicia». En Sevilla la Misa Tradicional pasa necesariamente por «Una Voce» como si fueran los dueños o usufructuarios del asunto.»

    Los fieles de Una Voce ya existían como «grupo asentado» antes de la llegada de Asenjo. Ya habían obtenido permisos para la Misa tradicional antes de Summorum Pontificum. Ya se habían ofrecido, se lo recuerdo, a ayudar a formarse a todo aquel sacerdote de la Diócesis y de fuera que quisiese. Con sus recursos y poniéndolos en contacto con otros sacerdotes tradicionales que ellos conocían. Ayudaron a hermandades que así lo quisieron a organizar misas tradicionales en sus cultos. Se han preocupado de dar a conocer la Misa tradicional durante todos estos años, de promoverla para que se descubra ese tesoro y ponerlo a disposición del máximo número de fieles posible, apoyando a todo sacerdote que quisiese conocerla y celebrarla (es el caso del actual capellán, al que conocieron después de Summorum Pontificum por ese medio).

    Una Voce no quiere ninguna «franquicia» de nada, que hay que ser muy mezquino para decir tal cosa. Una Voce estaría encantada de que en todas las parroquias, no sólo de Sevilla, sino de España y el mundo, se dijese la Misa Tradicional. Colabora y está en contacto -y desde hace años- con cualquier instituto o congregación religiosa adherida a la Forma Extraordinaria. En Sevilla, como grupo estable, pide la Misa para ellos, y para que quede garantizada su celebración en la Archidiócesis. Y lo hace tratando de que todo sea en paz, como corresponde a los católicos, y el colaboración con las autoridades eclesiásticas -como hace Una Voce en todo el mundo desde siempre-.

    Ni usufructuarios ni nada que se le parezca. Lo que no es de recibo es que venga usted aquí a hacer responsable a Una Voce de que el Sr. Arzobispo prohíba a los sacerdotes de la diócesis celebrar la Misa (cuando ellos mismos sufren eso directamente cada vez que el capellán por alguna circunstancia no puede atender su obligación. E indirectamente, porque sus fines son dar a conocer la Misa, que es un bien para todos, y que se extienda lo más posible). Tampoco puede venir Una Voce a suplir la cobardía o inacción de otros.

    Porque Summorum Pontificum es claro. Los sacerdotes pueden decir la Misa por iniciativa propia sin necesidad de permiso y los fieles pueden solicitarla en sus parroquias siempre que sean un grupo estable. Si usted es un laico, únase a tres o cuatro personas más de su parroquia, forme un grupo estable y solicite la Misa al párroco. Si es sacerdote, instruya a los fieles de su parroquia en la historia de la liturgia, fórmelos en liturgia y «enamórelos» de la Misa tradicional, para que se forme ese grupo estable que requiere Summorum Pontificum. Y Una Voce estoy seguro de que le ayudará encantado si le pide ayuda.

    Lo que no va a hacer Una Voce es suplir la falta de iniciativas, o de valentía, o de estrategia, o de conocimiento de otros. Porque yo le pregunto: ¿dónde estaban todos esos curas antes de Summorum Pontificum? ¿Por qué no se reúnen los sacerdotes de la Archidiócesis que quieren celebrarla para poner puntos de vista en común? ¿Si un párroco o unos fieles no toman la iniciativa de organizarse y emprender el duro camino que en Una Voce se conoce perfectamente cómo es, porque lo han sufrido, qué demonios de culpa tiene Una Voce de que no lo hagan?

    Una Voce ha ayudado a grupos de fieles en otras muchas diócesis donde han ido surgiendo, les ha alentado, ayudado. Han organizado encuentros Summorum Pontificum en Andalucía para dar visibilidad a la Misa Tradicional, participan en los encuentros internacionales, donde hay sacerdotes de todo el mundo, y de diversas procedencias (párrocos, congregaciones…). Ayuda y colabora en todas las iniciativas que hay a favor de la liturgia de siempre. Nada más lejos de esa supuesta y maliciosa atribución de sentirse «dueños y usufructuarios» de nada, que usted les atribuye.

    ¿O qué tiene que hacer Una Voce, según su opìnión? ¿Dejar de pedir una Misa para ellos, dejar de organizarla, como vienen haciendo desde antes de Summorum Pontificum? ¿Así es como considera usted que se conseguiría que Asenjo permitiera la Misa en todas las parroquias? ¿Está hablando en serio o nos está tomando el pelo? ¿Es que Una Voce, como grupo de fieles, tiene que renunciar a su derecho de pedir y organizar la Misa?

    Organice su grupo estable en su parroquia y actúe reclamando su derecho, si quiere. Y contará con el apoyo de Una Voce. Anime a todos los sacerdotes de la Diócesis que ven pisoteado su derecho a organizarse creando algún tipo de asociación sacerdotal (del tipo Coetus Internationalis Summorum Pontificum, con los que Una Voce tiene contacto) y contará con el apoyo de Una Voce. Pida ayuda a Una Voce, y seguro que la recibirá.

    Pero no culpe a otros de sus males, de sus omisiones, su incompetencia o su falta de valentía, que eso está muy feo.

    Y por cierto, que saber decir la Misa tradicional bien, los sacerdotes de la Archidiócesis de Sevilla, ni uno. Y no los veo preocupados por acudir allí a donde pueden aprender, acudiendo a los encuentros internacionales… A ver si el tema no va a ser de tanto interés por la Misa como se pretende…

  3. Y si a monseñor Asenjo le gusta o le deja de gustar el latín, el canto gregoriano, o la liturgia cuidada, católica y secular de la Iglesia ES LO DE MENOS.

    La Iglesia no es un cortijo que deba regirse por los caprichos, los gustos personales o las simpatías o antipatías de sus prelados. Estos modos dictatoriales y totalitarios no tienen nada que ver con el espíritu y tradición litúrgicas de la Iglesia, en la que siempre ha habido variedad de ritos, de usos. Un obispo no es un Hitler que pueda mandar a capricho.

    La LEY y la TRADICIÓN de la Iglesia están por encima de ellos.

  4. El Cardenal Amigo fue mucho más justo con la Misa Tradicional de lo que lo ha sido Asenjo. Rigiendo aún Ecclesia Dei Afflicta autorizó la Misa Tradicional en Sevilla, y cuando llegó Summorum Pontificum no restringió el derecho de fieles y sacerdotes a decir la Misa. El actual arzobispo lo que ha hecho desde que llegó ha sido constreñir, maltratar, perseguir a todo aquel sacerdote que quisiera oficiar la Misa tradicional prohibiéndoselo (bajo cuerda, eso sí, que no existen decretos ni directrices públicas, para que no quede constancia). Los fieles de Una Voce Sevilla, que desde el principio tuvieron claro que son IGLESIA, han tragado, han intentado lo indecible para que el Arzobispo atendiese a lo que justamente reclamaban, apagando fuegos públicos cuando estos surgían en bien de la Iglesia. Y el pago que reciben es que en cuanto han tenido una mínima oportunidad (la pandemia) el Arzobispo ha aprovechado para dejarles sin Misa. Si esto no son malas artes, si esto no es una actitud poco cristiana, que venga Dios y lo vea.

    Esto es indignante, y el Sr. Arzobispo debe rectificar y poner los medios para que el Derecho de los fieles se garantice en condiciones decentes. Porque MEDIOS HAY. Y lo que falta es voluntad.

  5. Grandes verdades las de la Cigüeña. Me consta las trabas que les han puesto a los sevillanos, que he comprobado que son una enorme comunidad y apenas les deja un cura los domingos que la última vez que fui salió corriendo después de la Misa. Una pena que estos fieles lleven todo el peso de su asociación. Dios quiera que cambie ese obispo de una vez.

  6. Como da la casualidad que en aquella época yo formaba parte de la junta de UVS recuerdo perfectamente lo acaecido entonces. No hace falta que yo vaya ahora a descubrir la dificultad del trato con don Juan José. Por eso te pedimos entonces, con toda educación, que no te entrometieras en nuestras relaciones con él. ¿Tú nos has visto inmiscuirnos alguna vez en lo que os acontece en Cádiz? Pues la misma actitud te exigimos para con nosotros. Porque si veo que no nos respetas pondré en práctica la misma receta que te enviaron desde la bella capital malagueña.

  7. He conocido gente con una posición muy crítica respecto al Sr. Cardenal Don Carlos Amigo Vallejo. Incluso me sorprendió que cuando le sucedió Asenjo pensaron que acababa de llegar la solución a la archidiócesis. Me sorprendió, pues de Asenjo lei alguna que otra nota, de su época de Secretario de la Conferencia, creo que en tiempos de Elías Yanés, y me formé una opinión que concuerda con lo que ahora se está evidenciando aquí. Al Cardenal Amigo, con todas las deficiencias que puedan achacáresele, no le llega ni a la suela del zapato.

    1. canali:
      Con todos mis respetos, pero entonces no sabe vd. bien quién ni cómo es el Card. Amigo ni de qué modo rigió la archidiócesis hispalense. No ceo que vd. pueda llegar a afirmar que Asenjo no le llega ni a la suela de los zapatos. (Sin que eso justifique errores de Asenjo, como éste con Una Voce).

      1. Hay que reconocer que el Cardenal Amigo, que no es santo de mi devoción, teníamás grandeza que Asenjo en todos los sentidos. Por ejemplo, Fray Carlos autorizó la Misa tradicional en Sevilla antes de que existiera el Motu Proprio «Summorum Pontificum». Y el funcionamiento de la Diócesis no ha mejorado tanto con D. Juan José. Yo diría que apenas nada.

        1. Del Cardenal Amigo Vallejo guardo el buen recuerdo de unos ejercicios espirituales que predicó a un grupo de cincuenta capellanes militares, tanda a la que asisti y sólo puedo recordar el bien que me hizo. Se nota un prelado prroarado, un maestro en la oratoria y la espiritualidad. He oído que en materia de gobierno fue demasiado condescendiente. Nadie es perfecto.

  8. Señor Cigoña cambia mucho de idea
    Siempre ha puesto a Asenjo muy bien y ahora lo condena.
    Asenjo es un gran arzobispo y de malage nada porque habla con cualquier persona y sin humildades falsas
    No soy sacerdote y no vivo de la iglesia pero aquí ha sido injusto con alguien que no se lo merece

      1. El incienso para Dios
        Pero ya está bien de injusticias y caprichos
        Me gustaría saber cuántos saben latín aquí y en la misa
        Dejen de hablar mal de todo el mundo y sean alegres que tanto rencor y amargura dan dolor de estómago y de espalda
        Y vamos a preocuparnos de lo importante, el aborto, la blasfemia y la perdida del sentido del pecado
        Caudete in Domino

          1. Cuando fue destinado a la sede hispalense, los cordobeses decían a los sevillanos: «Recíbelo Sevilla con la misma alegría, con que te lo envía Cordoba»

        1. ¿Saber latín? Creo que la cuestión de la Misa en su forma extraordinaria no es cuestión de latín. ¿Saben teología quienes asisten a la celebración bajo la forma ordinaria? Lo digo por el tópico de «entender…» ¿Qué han entendido? ¿Las lecturas? Ya se hacían en lengua vernácula. ¿Han entendido cada parte y cada gesto del misterio? ¿Entienden lo que significa en su globalidad? ¿De verdad?
          A mi me parece que la amargura a la que alude la padecen cientos de personas que proyectan un acusado «odium fidei» a través de la denostación sistemática de la Santa Misa en el Rito Latino bajo su Forma Extraordinaria… ¿Por qué? Por la teología inequívoca que implica. Si no, es incomprensible que obispos, presbíteros y fieles se afanen en manifestar enérgicamente un abierto desprecio hacia la tradición liturgia de la Iglesia a la que dicen pertenecer. Cuanto más si entendemos que la Misa es el centro de la Iglesia misma.

          1. Querido Señor
            He asistido muchas veces a misas latinas tanto del antiguo ritual como del nuevo
            La misa es el Triunfo de Cristo y debe ser entendida por los fieles con una nueva dimensión de las palabras que las haga más acogedoras
            Así el Misterium Fidei se convierte en Sacramento de nuestra fe, posesión y señal

          2. Uy con el incensario. No solo se está poniendo plasta, sino que además parece que en vez de quemar incienso, lo que quema es marihuana.
            «La misa es el Triunfo de Cristo y debe ser entendida por los fieles con una nueva dimensión de las palabras que las haga más acogedoras
            Así el Misterium Fidei se convierte en Sacramento de nuestra fe, posesión y señal»
            Jajaja. Yo creo que ni él mismo entiende lo que dice. Qué galimatías! Tiene toda la pinta de ser un laico viejete promocionado, diácono permanente o acólito, clerical (de esos que si el cura se descuida le quita su sitio), que ha hecho algún curso de teología (y ya se cree teólogo), con cierto tufillo progre.
            Por cierto Odo Casel, las misas en rito extraordinario (o de san Pío V, o tridentina), que no antiguo, no son «latinas», sino «en latín»; que es muy distinto.

          1. Gracias a Canali por la corrección fraterna en los lapsus ortogràficos
            Al detective decirle que no da una y cuando quiera podemos comparar nuestro historial académico, aprenda usted a corregir y no argumentar no se que de marihuana para hacerse el gracioso sin ninguna gracia, espero que la opinión sobre Asenjo se la haya dicho de frente que así es como actúan los hombres.
            No sigo con la polémica solo expuse una opinión

  9. Hecho Obispo por apadrinamiento de Mons. José Sánchez, obispo progre emérito de Siguenza, supo pasarse al bando de Rouco. Oportunista, progre reconvertido, pejiguero, rencoroso, enemigo de la sotana y las puntillas. Debía de sufrir mucho viendo la indumentaria de Benedicto XVI. De mirada torva y voz meliflua. Ha intentado poner orden en Sevilla.

  10. No obstante, insisto en que unos tienen la fama y otros cardan la lana. Aunque de trato más simpático que Asenjo, a los fieles de Cádiz Zornoza nos ha condenado en la práctica al ayuno de Misa tradicional. Estamos sin sacerdote encargado desde finales del verano pasado. Sólo contamos con uno que se ha comprometido a celebrarnos una Misa al mes y no más, cuando habíamos tenido Misa casi todos los domingos desde que empezamos hace ya más de diez años. A finales de noviembre, el Obispo de Cádiz recibió una carta en la que le pedíamos nos solicionase el problema sin que hasta el momento hayamos tenido noticias. Zornoza suele alegar que no conoce ningún sacerdote dispuesto, cuando todos sabemos que bastaría que él se lo pidiese para que muchos sacerdotes aceptaran, aunque fuese sólo por no contrariar al Obispo.

  11. Lo del Arzobispo de Sevilla con la liturgia tradicional no es sólo malaje; él detesta la tradición litúrgica de la Iglesia. Sólo hay que ver que presionó al Cabildo de la Catedral para que el rezo de las horas canónicas en el coro dejase de hacerse en latín. Algo que había sobrevivido pacíficamente al vendaval postconciliar no ha podido sobrevivir al pontificado de Asenjo.

    Por lo demás, me alegro de que Una Voce Sevilla empiece a darse cuenta de que untar jabón al Arzobispo de no vale de nada. Por contar yo aquí hace tiempo cómo se las gasta Asenjo me llovieron infinidad de reproches por parte de algunos católicos tradicionales sevillanos y sus allegados. Menos mal que el tiempo da y quita razones.

    1. La presión no es tal y cuando no estén los canónigos mayores me pregunto si cantaría usted querido detective porque los que salen del seminario cortitos de lenguas clásicas o ponen un disco
      La única hora canónica de coro es Laudes hoy en día

    2. Pienso, Hermenegildo, que el asunto está múltiplemente viciado de origen:
      Teológicamente y canónicamente la Santa Misa codificada en el Concilio de Trento no e abrogable si se abrogó oficialmente jamás (Bula Quo Primum Tempore). Eso sí, se gestionó todo un sistema de prohibiciones y persecuciones perfecta y universalmente orquestado que implica las más altas jerarquías de la Iglesia. Esa es la lucha «original» en defensa de la Santa Misa.
      En el caso de «Una voce» (que a nivel internacional ya funcionaba desde hace décadas) en su propia web reconocer actuar al amparo del ´motu proprio summorum pontificio´, lo cual nos sitúa en otro «»»escenario»»» como gusta de decirse ahora.
      Este documento de Benedicto XVI habilita expresamente y de manera directa a todo sacerdote a celebrar bajo el neodenominado «Rito Latino bajo su forma extraordinaria». A todo sacerdote sin que nadie pueda molestar ni amonestar. Y a todo fiel a pedirlo. A todo fiel.
      Otra cosa muy distinta es que asentado establemente un grupo el ordinario les procure un lugar, capellán, etc.
      ¿Qué ha sucedido aquí? Que durante años ordinario y fieles han encontrado una relación de simbiosis. Una Voce pretendiéndose manifestar más en comunión que nadie con el arzobispo no daba un paso sin su anuencia. Ganando con ello una «franquicia». En Sevilla la Misa Tradicional pasa necesariamente por «Una Voce» como si fueran los dueños o usufructuarios del asunto.
      ¿Qué ganaba Asenjo? Justificar la presencia de la Misa tradicional en la archidiócesis y matar cualquier otro conato de liberación de la forma extraordinaria atacando directa y abiertamente lo preceptuado en el ´motu proprio summorum pontificicum´ pero justificando que todo estaba maravillosamente porque tenía el grupito de tradis domesticados.
      Así es como yo lo veo. El desprecio lo he visto cuando he asistido a alguna Misa promovida por esta asociación y ha asistido el ordinario que, jamás ha querido oficiarla…
      Como consecuencia de esa situación viciada de raíz viene lo de hoy. Porque yo me pregunto ¿Por qué no puedo ir yo a la Misa bajo la forma extraordinaria a mi parroquia? ¿Por qué tantos curtas que respetan y aprecian esta rica tradición liturgia tienen miedo a celebrarla?. ¿Por qué el capellán de «Una vote» es el único «»habilitado»» por Asenjo a tal efecto (el resto no desconocen el rito).

  12. Yo suprimiría del artículo expresiones como «Dios no le ha adornado con nada»… porque son innecesariamente despectivas, (amén de poco caritativas) y le quitan fuerza a la justicia de su argumento

  13. Una cosa es tener un castellano con don de gentes de arzobispo y otra un castellano «de libro» en la misma sede. Los castellanos «de libro» no se aguantan a sí mismos ni entre ellos mismos… No olvidemos que Torquemada es localidad castellana…

  14. Andanada feroz con fuego a discreción y combate con la bayoneta calada.Don Francisco José ha sacado la artillería gruesa contra el castellano insulso y lo ha puesto cual no digan dueñas y bien merecido lo tiene don Juan José, aunque, la verdad sea dicha, lo prefiero mil veces a él y no a su antecesor purpurado.Por otra parte, dado que no le ha causado problemas a Roma, o mucho me equivoco o tendrá prórroga hasta el otoño del 2021.

  15. Mañana, día 23 de Mayo de 2020 recibirán la Sagrada Orden del Presbiterado ocho Frailes de la Provincia Dominicana de San José en Estados Unidos.

    A) En el Convento de la Inmaculada de Washington:

    Fray Justin Maria Bolger OP
    Fray Jonah Maria Teller OP
    Fray Ambrose Arralde OP
    Fray Irenaeus Maria Dunlevy OP
    Fray Ephrem Maria Reese OP
    Fray Anthony Michael VanBerkum OP

    Oficiante: Excmo. Dr. Wilton D. Gregory
    Arzobispo de Washington

    B) En la Basílica de San Vicente Ferrer de Nueva York:

    Fray Hyacinth Grubb OP
    Oficiante: Excmo. Dr. Edmund Whelan
    Obispo Auxiliar de Nueva York

    C) Capilla de Santo Domingo, del College de Providence:

    Fray Jordan Zajac OP

    Oficiante: Excmo. Dr. Robert Evans
    Obispo Auxiliar de Providence

        1. De todos los obispos que he tratado, Asenjo Pelegrina se lleva la palma. Es un neurasténico de manual, sin educación alguna, que a su prepotencia añade una personalidad mezquina, incluso ruin. Este señor no sabe lo que es la Caridad Pastoral, y por tanto carece de empatía para ser el padre que exije y corrige, porque ama. Un amargado es un impotente para ser auténtico Padre y Pastor.

  16. Yo creo que un buen manteo solucionaría de una tacada el problema y nos ahorraría años de disgustos. Y el afectado entendería rápidamente la situación.

  17. 1. La obediencia jerárquica no es válida ni lícita si la jerarquía no tiene obediencia legal, es decir, a la ley humana, canónica y de Dios. Por lo tanto, todos estamos obligados a realizar una valoración legal de las decisiones de la jerarquía, y si va contra la ley, no obedecerla, pase lo que pase. Pero por evitar problemas, no hacemos nada, pero si un obispo dicta normas injustas, y la materia es grave y el perjuicio grave, su decisión es nula ex tunc, ipso iure e ipso facto. No existe la obediencia jerárquica en todos los casos, sino primero siempre la obediencia legal, por lo que las decisiones jerárquicas han de estar de acuerdo con la Constitución y las Leyes, en este caso, de la Iglesia. Si alguien dice «adora a María como diosa», no se obedece, pero a la práctica, estoy seguro que muchos lo harían para evitarse problemas.

    2. Ante este tipo de obispos que se dedican a hacer el mal, lo mejor es hacer una queja particular o colectiva ante el Nuncio o ante Roma, y si llega el caso, pedir su cese por incapacidad psíquica o física para desempeñar el cargo. Incluso pedir una pericial psiquiátrica y psicológica. O simplemente, rebelarse y no cumplir las decisiones de una jerarquía que actúa contra legem, es decir, hacer la misa en las catacumbas, como en la época de los emperadores y de la guerra civil, aunque es lícita la opción de no hacer nada hasta esperar la decisión de Roma…

  18. Años de espera para llegar a leer por fin el retrato del Asenjo.
    Me siento liberado, como era posible que no se retratara antes en este foro a un resentido trepa cobardon mezquino chismoso inútil tibio, pelotillero sumo (y desde la distancia, no quiero ni pensar cómo es tener que soportarlo en su diócesis)?

  19. De un obispo de estos no se puede esperar otra cosa. Como guipen que creen en Dios, les tratarán a palos. Sobre todo si huelen a que los fieles no son progres. Ese tipo de fieles no es del tipo que ellos quieren. Por eso les maltratan.

  20. Eso sin olvidar la vergonzosa censura a la que mantiene sometido al sacerdote Santiago González, desde hace 5 años, por publicar en la web «Adelante la Fe» artículos que al parecer no eran del agrado del señor Arzobispo.
    Va a terminar su pontificado, con más pena que gloria. Puede volverse en paz a Sigüenza, aquí no se le echará de menos.
    Señor, envíanos un buen pastor.

    1. Tiene 74 años, a ver si a los 75 lo sacan ya, para este 15 de octubre. Por lo que se comenta, parece que ya deberían de haberlo declarado jurídicamente incompetente e incapacitado para ejercitar el cargo de arzobispo. Hay cosas que las toleramos sólo porque no queremos problemas, pero hoy en día ya no hay que aguantar ciertas patologías jerárquicas…

      1. Insultar Papas y Concilios no es garantía de catolicidad. Es mas bien lo contrario, es protestantismo. El remedio FSSPX es peor que la enfermedad.

    1. Preconciliar, que no se entera Vd: que el problema no es el sacerdote, sino el SITIO, el LUGAR, el TEMPLO. Sacerdotes hay, y muy buenos, lo que el Arzobispo obstaculiza es el TEMPLO, la IGLESIA, el lugar FÍSICO para decir la Misa

  21. No se le puede pedir que sea simpático a quien no le sale de natural. No me veo en la posición de pedir al Sr. Arzobispo que sea menos «malaje». Pero lo que sí se le debe exigir es que sea justo.

    ¿Por qué, me pregunto, andar siempre tratando con la punta del pie a quienes no han pretendido desde que llegó a Sevilla sino tratar de tener relaciones cordiales y ayuda y apoyo de su pastor?

    ¿A qué «reñirles» a la mínima ocasión, a tiempo y a destiempo, incluso en público las dos veces que les ha predicado, sin que ellos hayan hecho otra cosa más que querer integrarse de pleno derecho en la Archidiócesis?

    ¿A qué prohibirles que se constituyan en asociación de fieles canónica, metiendo los estatutos que él mismo les solicitó en un cajón para que se pudran?

    ¿Por qué recluirlos en un templo que no reúne condiciones mínimas ni siquiera de seguridad y no dejarlos moverse de ahí? Sevilla es la SEGUNDA CIUDAD DEL MUNDO, DESPUÉS DE ROMA, CON MÁS TEMPLOS CATÓLICOS. ¿No hay ni uno digno para que los fieles de la Misa tradicional puedan adorar a Dios?

    ¿Qué le han hecho al Sr. Arzobispo estos fieles? ¿Le son antipáticos? ¿Por qué? ¿Por querer ir a la Misa en la misma forma que la inmensa mayoría de los santos de la Iglesia han hecho? ¿Por preocuparse de conservar el canto gregoriano? ¿Por creer en Dios?

    ¿No se da cuenta el Sr. Arzobispo del daño que provoca, de la tristeza y el profundo dolor que está causando a fieles católicos, hijos suyos, a los que debería acompañar, proteger y AMAR? ¿Qué es lo que hay detrás de tanto desprecio, me pregunto?

  22. Malaje esaborío. Ha dado en el clavo. Rotundamente son los calificativos que mejor le definen. Doy fe, que he estado varias veces con él. No tiene empatía ni simpatía con nadie, en una tierra donde eso se mira y valora mucho. Pero se le perdonaría si otras virtudes, que se esperan en un obispo, le adornaran.

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