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A lo que ha llegado Navarra…

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Procesión de la Virgen Dolorosa en Pamplona. PABLO LASAOSA La región más católica de España. En la que las  vocaciones anuales se contaban por centenares. Y ahora escenario constante de sacrilegios, blasfemias y profanaciones. La última, insultos irreproducibles a la Dolorosa en procesión. http://www.navarra.com/articulo/sucesos/indignacion-pamplona-insultos-dolorosa-ma-cago-virgen-puta/20160311220130029902.html Los autores de esos hechos por mucho que sea el deterioro de sus neuronas, que sin duda lo es, saben perfectamente que ni Dios ni la Virgen sufren lo más mínimo por tan lamentables hechos. A Ellos no les hacen daño. Se lo hacen a sí mismos y a los católicos a quienes quieren herirnos en nuestros sentimientos. Y nos hieren. Y eso es delito que debería ser perseguido y castigado. Los católicos deberíamos tomar nota y obrar en consecuencia. Que no pocas veces nos encontramos con lo que buscamos. Por acción u omisión. Estoy escribiendo un extenso análisis de las Memorias del que fue penúltimo arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián. Tal vez no sea muy favorable. Pero hay un momento de ellas, al que todavía no he llegado, en el que ante una profanación que había ocurrido el arzobispo pisó penitencialmente las calles de su capital con los pies descalzos. Seguramente no hubo día, ni en sus cargos, ni en sus clases, ni en su vida, en el que Sebastián haya sido más grande a los ojos de Dios, de sus fieles y de los españoles. Descalzo por los pecados de unos hijos suyos, al menos en teoría, y tal vez por sus propios pecados. Hemos llegado a unos extremos en los que es posible que todos los católicos tengamos que acompañar, descalzos, a nuestros obispos descalzos. Como pienso que iba Jesús camino del Calvario.

Comentarios
0 comentarios en “A lo que ha llegado Navarra…
  1. Los autores […] saben perfectamente que ni Dios ni la Virgen sufren lo más mínimo por tan lamentables hechos. A Ellos no les hacen daño. ¿Pero cómo que no? Dios y la Santísima Virgen María no son «entes» abstractos de otra dimensión, que ni sienten ni padecen. Por supuesto que los primeros y más ofendidos son Ellos. Da igual si el blasfemo -al ver el vídeo, a mí me parece que es voz de mujer- cree en Dios o no. En ese caso, como ya han dicho otros comentaristas, la intención es ofender a los católicos. Aunque no son éstos los más agraviados. Pero ya se sabe: los ateos abertxales, que campan a sus anchas por Navarra hoy en día, son unos cobardes. Si ETA, a quien apoyaban, mataba por la espalda, ¿cómo no van a insultar a la Santísima Virgen escondidos en un balcón? A ver si se atreven a hacerlo en plena procesión, entre la gente. Porque los católicos tenemos mucha paciencia y perdonamos las ofensas; pero, como dijo el Papa Francisco, al oír tamaño insulto a Nuestra Madre, igual se llevan un puñetazo en el hocico.

  2. Es la tercera vez que copio este comentario que dejan abandonado a la «moderación». Tan inmoderado resulta?:
    Impasibles, inconmovibles, pios misericordiosísimos implacables. Esto es lo que nos habéis traído, señores que vivís del altar, con vuestras ideologías de la espiritualidad materialista. No es necesario rogar que Dios os confunda porque os habéis confundido solos a vosotros mismos.
    ¿El derecho de expresión, incluido el derecho a la blasfemia, no con llevan inherente la responsabilidad personal y colectiva también civilmente?
    Solo se defiende aquello en que se cree. Habéis secularizado todo lo sagrado con vuestras historietas vindicativas. Secularizar lo sagrado es blas-femar, decir profanidades, profanar. Vosotros veréis lo que habéis hecho y estáis haciendo.
    Además del bienestar en este mundo y ponerse de perfil cuando conviene nos espera el juicio del Pantocrator. A vosotros también, los impasibles sin pestañear. “Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas”. Os desangráís a chorros con la frente agujereada.

  3. Tu comentario está pendiente de moderación

    12 marzo, 2016 a las 10:59 am

    Impasibles, inconmovibles, pios misericordiosísimos implacables. Esto es lo que nos habéis traído, señores que vivís del altar, con vuestras ideologías de la espiritualidad materialista. No es necesario rogar que Dios os confunda porque os habéis confundido solos a vosotros mismos.
    ¿El derecho de expresión, incluido el derecho a la blasfemia, no con llevan inherente la responsabilidad personal y colectiva también civilmente?
    Solo se defiende aquello en que se cree. Habéis secularizado todo lo sagrado con vuestras historietas vindicativas. Secularizar lo sagrado es blas-femar, decir profanidades, profanar. Vosotros veréis lo que habéis hecho y estáis haciendo.
    Además del bienestar en este mundo y ponerse de perfil cuando conviene nos espera el juicio del Pantocrator. A vosotros también, los impasibles sin pestañear. “Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas”. Os desangráís a chorros con la frente agujereada.

  4. ¡¡¡ A LO QUE HA LLEGADO ESPAÑA !!!

    Hace pocos años, un gran hombre, de esos extraordinarios que nacen de muy de vez en cuando, Blas Piñar, me dijo: «España está endemoniada». Pues esa frase resume los últimos cuarenta años de nuestra Historia. Y un viejo franciscano, (no de los de mentirillas, aseglarados en su aspecto, y en lo que es peor, en su mentalidad), me comentaba: «¿Sabes? España es una de las naciones más degradada de Europa, si es que no es la más».
    Todo esto ya se veía venir en los años de la mal llamada Transición, que no fue sino una operación diseñada por instituciones mundialistas. preferentemente yanquis.
    En 1988, la antigua Sociedad Tradición-FAmilia-Propiedad, editó un libro muy bueno titulado, si no recuerdo mal, «España, anestesiada sin percibirlo, amordazada sin saberlo…». Era un libro grueso que analizaba la revolución moral llevada a cabo en España desde la época del ambicioso, marrullero, inepto y chaquetero Suárez, al que ahora nos lo van a colocar en los Altares de la Patria. El análisis concluía en 1988 y hacía especial incapié en los seis primeros años del ominoso felipato ( a cuyo protagonista, también nos lo van colocar en el mismo sitio; por suerte, algunos no olvidamos sus fechorías).
    Pues bien, si alguien se atreviese a continuarlo hasta hoy día, iba a salir una obra con tomos tan gordos como los de la Espasa. Si es que alguien tiene la fuerza moral necesaria para emprender tan repugnante tarea.
    Malnacidos como estos blasfemos hacen añorar a un gran Rey, S. Fernando III, tan vinculado a la Ciudad Católica speiriana, que hacía taladrar las lenguas a los blasfemos.

  5. ¿Y la policía y el fiscal qué hacen ante una flagrante vulneración del artículo 525 del Código Penal? ¿Por qué no actúan de oficio ante un delito cometido públicamente? Espero que el blogger me permita que yo me c. en la p.m del autor o autora de la blasfemia. Así me quedo más tranquilo.

  6. Impasibles, inconmovibles, pios misericordiosísimos implacables. Esto es lo que nos habéis traído, señores que vivís del altar, con vuestras ideologías de la espiritualidad materialista. No es necesario rogar que Dios os confunda porque os habéis confundido solos a vosotros mismos.
    ¿El derecho de expresión, incluido el derecho a la blasfemia, no con llevan inherente la responsabilidad personal y colectiva también civilmente?
    Solo se defiende aquello en que se cree. Habéis secularizado todo lo sagrado con vuestras historietas vindicativas. Secularizar lo sagrado es blas-femar, decir profanidades, profanar. Vosotros veréis lo que habéis hecho y estáis haciendo.
    Además del bienestar en este mundo y ponerse de perfil cuando conviene nos espera el juicio del Pantocrator. A vosotros también, los impasibles sin pestañear. «Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas». Os desangráís a chorros con la frente agujereada.

  7. Gobernando Pamplona y Navarra quien gobierna, no me sorprende demasiado. Mucho me temo que la legislatura va a ser larga y que ni la Barcos ni el Asieron van a mover un dedo por evitar esto. Es lamentable lo que está ocurriendo en la tierra de San Francisco Javier. Espero que los navarros de buena fe que son muchos respondan con el ejemplo

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