PUBLICIDAD

‘La ora­ción, ¿tie­ne sen­ti­do?’, por Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona

|

Con sin­ce­ri­dad y no­ble­za se pue­de de­cir que la ora­ción, en el ca­mino es­pi­ri­tual, es tan im­por­tan­te como el oxí­geno para nues­tros pul­mo­nes. Tal vez no he­mos ex­pe­ri­men­ta­do pro­fun­da­men­te la ora­ción por­que una de las cau­sas de mu­chos ma­les si­co­ló­gi­cos está en el he­cho de no sa­ber “guar­dar si­len­cio” in­te­rior. Son tan­tos los rui­dos ex­ter­nos y las ma­nías de es­tar siem­pre ocu­pa­do con los apa­ra­tos y los me­dios tan so­fis­ti­ca­dos de hoy que en el mo­men­to que no hago nada, me sien­to inú­til. La ora­ción es un mo­men­to de pro­fun­do re­co­no­ci­mien­to de lo que es la pro­pia iden­ti­dad. Pa­re­ce men­ti­ra que en esta so­cie­dad tan tecnifi­ca­da y tan com­ple­ta de tan­tos sa­be­res se pue­dan dar tan­tos abu­sos de todo tipo y en­tre ellos el no sa­ber quién es el ser hu­mano. Sin la au­tén­ti­ca ora­ción nos po­de­mos con­ver­tir en au­tó­ma­tas.

La ora­ción nos hace re­co­no­cer que so­mos hi­jos de Dios, de un Pa­dre que nos ama y nos es­cu­cha con tanta aten­ción que a pe­sar de nues­tros lí­mi­tes sólo quie­re que con­fie­mos en Él. No se hace el desentendido sino que ya sabe todo de no­so­tros y, an­tes de que no­so­tros lo se­pa­mos, Él ya lo sabe. La ora­ción sólo se en­tien­de des­de la hu­mil­dad y tie­ne tan­ta fuer­za que nos hace cam­biar el co­ra­zón y nos hace com­pren­der me­jor cómo es Dios, un ami­go que nos ama y nos con­vier­te en hu­ma­ni­dad nue­va. “Para esto es im­por­tan­te ha­blar con el Se­ñor, no con pa­la­bras va­cías, como ha­cen los pa­ga­nos. No, no, ha­blar con la reali­dad: ‘Pero, mira, Se­ñor, que ten­go este pro­ble­ma en la fa­mi­lia, con mi hijo, con este, con el otro… ¿Qué se pue­de ha­cer? ¡Pero mira que tú no me pue­des de­jar así! ¡Esta es la ora­ción! ¿Pero tan­to tiem­po lle­va esta ora­ción? Sí, lle­va tiem­po” (Papa Fran­cis­co, Ca­pi­lla San­ta Mar­ta del Va­ti­cano, 3 de abril 2014).

La ora­ción no es una va­ri­ta má­gi­ca para re­sol­ver los pro­ble­mas sino una cer­ca­nía con Dios al que relatamos y co­mu­ni­ca­mos todo lo que so­mos y todo lo que nos su­ce­de. Pero tam­bién la ora­ción nos ayuda a mi­rar la vida a la luz de su Pa­la­bra que está con­te­ni­da en la Sa­gra­da Es­cri­tu­ra. Dios me ha­bla a tra­vés de ella y en ella en­cuen­tro el ca­mino que he de re­co­rrer para no equi­vo­car­me. Y du­ran­te este tiempo de an­da­du­ra vi­tal te­ne­mos la gran suer­te de es­tar acom­pa­ña­dos por el Es­pí­ri­tu San­to. “Si me amáis, guar­da­réis mis man­da­mien­tos; y yo ro­ga­ré al Pa­dre y os daré otro Pa­rá­cli­to (El que acom­pa­ña, con­sue­la, pro­te­ge, de­fien­de…) para que esté con vo­so­tros siem­pre: El Es­pí­ri­tu de la ver­dad, al que el mun­do no pue­de re­ci­bir por­que no le ve ni le co­no­ce; vo­so­tros le co­no­céis por­que per­ma­ne­ce a vues­tro lado y está en vo­so­tros” (Jn 14, 15-17).

Quien per­se­ve­ra en la ora­ción gus­ta en todo mo­men­to aso­ciar su pro­pia vo­lun­tad a la vo­lun­tad de Dios. Como Je­sús en Get­sa­ma­ní he­mos de orar po­nien­do todo en ma­nos de Dios y con­fián­do­le nues­tros de­seos y vo­lun­ta­des, sin pre­ten­der que Dios se amol­de a nues­tras opi­nio­nes y exi­gen­cias, a nues­tros de­seos y pare­ce­res. Es el mo­men­to más im­por­tan­te en la ora­ción pues­to que pue­den des­a­pa­re­cer nues­tros sentimien­tos para de­jar paso al de­sig­nio de Dios. Cuán­tas ve­ces nos ocu­rre que por bus­car nues­tra pro­pia vo­lun­tad es­ta­mos em­pe­ci­na­dos y a la pos­tre nos crea in­te­rior­men­te una desa­zón que no es­pe­rá­ba­mos, pero si cum­pli­mos con lo que Dios quie­re in­me­dia­ta­men­te el gozo inun­da nues­tra vida.

La es­pi­ri­tua­li­dad cris­tia­na tie­ne su fuer­za des­de el mo­men­to que re­co­no­ce la co­mu­nión con Dios que se pu­ri­fi­ca y se au­ten­ti­fi­ca en el cum­pli­mien­to de su vo­lun­tad. “La prác­ti­ca de la pre­sen­cia de Dios es muy bue­na, pero me pa­re­ce que ad­qui­rir la prác­ti­ca de cum­plir la vo­lun­tad de Dios en to­das nues­tras ac­cio­nes es to­da­vía me­jor; pues esta abra­za a la otra. Por otra par­te el que se man­tie­ne en la prác­ti­ca de la presencia de Dios pue­de a ve­ces no cum­plir con ella la vo­lun­tad de Dios… Sí, her­ma­nos míos, po­déis ser tan agra­da­bles a Dios tra­ba­jan­do en vues­tras ta­reas de co­ci­na o de des­pen­sa como no­so­tros pre­di­can­do y en­se­ñan­do el ca­te­cis­mo” (San Vi­cen­te de Paul, nº 313).

+ Fran­cis­co Pé­rez Gon­zá­lez

Ar­zo­bis­po de Pam­plo­na y Obis­po de Tu­de­la

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Editar preferencias

Obligatorias

Cookies estrictamente necesarias para prestar un servicio o contenido solicitado por el usuario. Éstas se encargan de aspectos técnicos como identificar registros y gestionar preferencias de herramientas en el uso, interacción y localización del acceso a los contenidos.

gdpr, wordpress_test_cookie, trc_cookie_storage

Publicidad

Estas cookies obtienen información de la navegación del usuario para gestionar espacios publicitarios y ofrecer un contenido más relevante y de calidad para él a partir de sus gustos.

_ga, eid, uid, zdi, DSID, IDE, __gads, cto_lwid
_ga, eid, uid, zdi
IDE, DSID
jpxsession, 21541_180885, 21541_180886, jpxuuid, jpxumaster, OX_u, jpcleaner2
VP-DMP, pid, _gid, PHPSESSID, _ga
SERVERID
stpt, taboola_usg, t_vpub, t_gid, taboola_session_id, JSESSIONID, taboola_upci
AFFICHE_W, _xttrk
audience, cenv, user-0,
__cfduid, _uid, cpt
__qca, csfq, csync, d, dyncdn, iab, mc, pbw, pdomid, pid, sasd, sasd2, vs, TestIfCookie, TestifCookieP, Trk0

Estadísticas

Estas cookies recogen información relativa al uso de la página como la permanencia en página y los contenidos visitados por los lectores para medir su rendimiento y mejorar la navegación.

_ga, _gat_UA-64304533-1, _gid, usersync, anj, icu. uuid2
UID, UIDR
fr
NID, CONSENT, 1PJAR, NID

Funcionales

Las cookies funcionales dan al usuario información que enriquece la experiencia de navegación como, por ejemplo, almacena la IP del usuario al realizar un voto en un post.

__cfduid
__cfduid