Durante la tarde de este martes, León XIV recibió de manos del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, tres obsequios. Según explicó el propio Illa en un mensaje difundido a través de la red social X, los regalos fueron seleccionados para reflejar «un país de raíces profundas, orgulloso de su lengua y de su historia, y comprometido con la paz, la convivencia y el bien común».
Un documento ligado al nacimiento de la Sagrada Familia
Entre los presentes entregados al Santo Padre figura una copia del Acta de colocación de la Primera Piedra del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, el emblemático proyecto impulsado a finales del siglo XIX y convertido hoy en uno de los principales símbolos religiosos y arquitectónicos de Barcelona.
El documento recuerda los orígenes de la basílica diseñada por Antoni Gaudí, cuya figura mantiene una estrecha vinculación con la Iglesia catalana y cuyo proceso de beatificación continúa avanzando.
Una pieza de la Cataluña paleocristiana
El segundo obsequio fue una reproducción de una pequeña figura de marfil hallada en la necrópolis paleocristiana de Tarragona.
La pieza remite a los primeros siglos del cristianismo en la Península Ibérica y evoca la profunda implantación de la fe cristiana en el territorio catalán desde la Antigüedad. Tarragona conserva algunos de los testimonios arqueológicos cristianos más importantes de Europa occidental, reconocidos además como Patrimonio Mundial.
Un homenaje a la lengua catalana
El tercer regalo consistió en una copia de las Homilías de Organyà, consideradas el texto más antiguo conservado en lengua catalana.
Redactadas entre los siglos XII y XIII, las homilías constituyen uno de los documentos fundamentales para el estudio de la evolución histórica del catalán y representan una referencia habitual en la cultura y la literatura de Cataluña.