La devoción a la Virgen de los Desamparados volvió a demostrar su fuerza en Valencia. Más de 34.000 fieles participaron el pasado 20 de mayo en el tradicional Besamanos a la patrona de los valencianos, en una edición que ya ha pasado a la historia como la más multitudinaria celebrada hasta la fecha, según informó la Archidiócesis de Valencia.
Desde primeras horas del día, miles de personas abarrotaron la plaza de la Virgen para acercarse a la Mare de Déu en una de las manifestaciones de piedad popular más arraigadas de España.
Miles de fieles hicieron cola durante horas para venerar a la patrona
A las seis y media de la mañana, cuando se abrieron las puertas de la Basílica, la plaza ya estaba completamente llena. El ritmo constante de fieles durante toda la jornada hacía prever que el Besamanos superaría ampliamente las cifras de años anteriores. Hacia el mediodía ya habían pasado ante la imagen cerca de 10.000 personas.
José Luis Albiach, presidente de la Hermandad de Seguidores de la Virgen, destacó el clima de respeto y recogimiento vivido durante toda la jornada y agradeció el trabajo de las entidades colaboradoras y de los voluntarios.
Pese a las altas temperaturas, la jornada transcurrió sin incidentes graves. Únicamente se registraron algunas lipotimias leves entre los asistentes, atendidas rápidamente por los servicios sanitarios.
“Todos los años intentamos que se supere, pero realmente la superación la hace el mismo pueblo”, afirmó Albiach, subrayando que son los propios fieles quienes mantienen viva esta tradición mariana generación tras generación.
La religiosidad popular sigue viva en una España secularizada
La multitudinaria participación volvió a evidenciar el arraigo que conserva la devoción mariana en Valencia, incluso en medio de una sociedad cada vez más secularizada. Mientras muchas tradiciones religiosas pierden presencia en otros lugares de Europa, la Virgen de los Desamparados continúa congregando a decenas de miles de personas dispuestas a esperar durante horas para expresar públicamente su fe.
El Besamanos es uno de los actos centrales organizados cada mes de mayo con motivo de la festividad de la patrona valenciana. La Hermandad de Seguidores de la Virgen coordina el acceso de los fieles junto con la Corte de Honor y los Eixidors del Trasllat, con la colaboración de Cruz Roja, Policía Local y el Ayuntamiento de Valencia.
Una jornada de fe también marcada por la caridad
El Besamanos tuvo además un importante componente solidario. Durante toda la jornada se recogieron donativos destinados a distintas obras sociales vinculadas a la Basílica.
Las ayudas se destinarán a la Fundación MAIDES, dedicada a la inserción social de personas con enfermedad mental grave; a Villa Teresita, que acompaña especialmente a mujeres marginadas y víctimas de explotación; y a la asociación valenciana Provida, que presta apoyo a madres en situación de vulnerabilidad y a sus hijos.