El presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, considera que la próxima visita de León XIV a España puede marcar las líneas pastorales de la Iglesia española para los próximos años. En una entrevista concedida a la revista Ecclesia, Argüello aseguró que espera que las palabras del Pontífice “completen” el documento pastoral recientemente aprobado por los obispos españoles.
“La historia misma de los planes pastorales de la Conferencia Episcopal empezó con el eco de una visita, la de Juan Pablo II en 1982”, recordó el prelado. “Esperamos llenar las páginas en blanco del documento con los subrayados que el Papa pueda hacer”.
La visita del Papa a España supondrá el primer viaje pontificio al país desde la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid en 2011, presidida entonces por Benedicto XVI.
Una visita con impacto en Hispanoamérica
Argüello interpretó la elección de España como uno de los primeros destinos internacionales de León XIV en clave geopolítica y evangelizadora. El presidente de la Conferencia Episcopal subrayó especialmente el papel de España como puente entre Europa e Hispanoamérica.
“Este Papa es americano, del norte y del sur. Y en la relación con Hispanoamérica, España es de gran importancia”, afirmó. También señaló el papel español respecto a África y los desafíos migratorios.
El arzobispo describió además a España como uno de los países europeos de tradición católica más afectados por la secularización, una realidad que León XIV conocería bien debido a la presencia histórica de los agustinos en territorio español y a su experiencia previa como prior de la orden.
La preocupación por la secularización y las vocaciones
Durante la entrevista, Argüello dibujó una Iglesia española marcada por la tensión entre conservar la herencia católica recibida y afrontar un nuevo escenario misionero.
“La Iglesia española vive en estos momentos la tensión entre cómo administrar la extraordinaria herencia recibida de la tradición católica y cómo evangelizar a muchas personas que tienen un conocimiento mínimo de lo que el Evangelio significa”, explicó.
El presidente de la Conferencia Episcopal mencionó también la preocupación por la crisis vocacional y por la necesidad de articular lo que definió como una “comunión misionera” en un país con fuertes desequilibrios demográficos y una creciente secularización.
Argüello destacó igualmente la incorporación de numerosos católicos procedentes de Hispanoamérica a las comunidades españolas y advirtió del riesgo de que algunos terminen integrándose en comunidades evangélicas o pentecostales.
“La fe no es un asunto privado”
Argüello defendió que la fe no debe quedar reducida al ámbito privado, “debe estar en la barra del bar, en las relaciones habituales”, añadió, aunque matizando que no se trata de “dar la matraca todo el día”, sino de ofrecer una mirada cristiana sobre los asuntos públicos.
El arzobispo insistió en la necesidad de recuperar referencias éticas y culturales comunes en medio de lo que calificó como “crisis de las democracias occidentales”.
“Es bueno que la sociedad española y los políticos españoles se pregunten sobre su humus”, afirmó, reivindicando el papel histórico del cristianismo en la configuración de Occidente.
Madrid, Barcelona y Canarias
El presidente de la Conferencia Episcopal destacó también el simbolismo de las ciudades incluidas en el viaje apostólico: Madrid, Barcelona y Canarias.
Sobre Barcelona, subrayó el valor evangelizador de la Sagrada Familia y la figura de Antoni Gaudí como ejemplo de santidad laical. Respecto a Canarias, señaló que el viaje pondrá el foco sobre la cuestión migratoria y la atención a los más necesitados.
Argüello definió además a León XIV como un Papa centrado en la comunión, la paz y la misión de la Iglesia.
“Es una persona que pone por delante la escucha y que tiene acentos claros, como la comunión y la paz”, afirmó.
El presidente de los obispos españoles considera que la visita puede convertirse en una llamada a fortalecer la unidad eclesial y a reforzar la presencia pública del catolicismo en una sociedad cada vez más secularizada.