Tras el hecho ocurrido el pasado viernes en el que un hombre orinó el altar de la Basílica de San Pedro, y el llamado de atención de León XIV a hacer un acto de reparación, el cardenal Mauro Gambetti, arcipreste de la Basílica, y vicario general del Papa para la Ciudad del Vaticano, presidió ayer mismo, 13 de octubre, un solemne rito de desagravio en el altar mayor de la basílica vaticana.
La ceremonia incluyó oraciones de reparación y una liturgia penitencial para restituir la dignidad del altar profanado.